Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

ISEKAI EN UN MUNDO NORMAL...... NORMAL?(MUNDO HENTAI/NTR +18) - Capítulo 34

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. ISEKAI EN UN MUNDO NORMAL...... NORMAL?(MUNDO HENTAI/NTR +18)
  4. Capítulo 34 - 34 Capítulo 315 Pensamiento de Kasumi
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

34: Capítulo 31.5 Pensamiento de Kasumi 34: Capítulo 31.5 Pensamiento de Kasumi (Punto de vista: Kasumi) Al principio me sentía mal, un poco sucia y al mismo tiempo satisfecha físicamente Cada vez que terminábamos ya sea en la azotea, en el almacén, respirando agitada, con el cuerpo todavía temblando y el corazón latiendo como loco.

Y después venía la culpa.

Me sentía traidora.

No hacia mí misma, eso lo podía soportar.

Sino hacia Ayato.

Me sentía sucia.

Pero también… viva.

Y eso era lo peor.

Poco a poco me fui acostumbrando.

La culpa no desapareció, pero se hizo más pequeña.

Más manejable.

Se convirtió en un ruido de fondo que podía ignorar cuando Haruto me tomaba de la mano y me llevaba a un rincón oscuro.

Pero todo cambió con el incidente del karaoke.

Cuando Haruto me sacó de allí sin explicarme nada, cuando me llevó a un lugar seguro por lo que estaba pasando.

No me dijo mucho solo que lo esperara, cuando volvió lastimado y me dijo que se había encargado de ellos, que la policía ya estaba allá, que mis amigas estaban bien… algo dentro de mí se cambio.

No de mala manera.

De buena manera.

Era la primera vez que alguien me protegía de verdad.

No era como Ayato, que me protegía con su inocencia y su cariño.

Sino como el de un hombre que estaba dispuesto a salir lastimado por mí.

Que volvió herido, con sangre en los nudillos y moretones en la cara, solo porque no quería que me pasara nada.

Y cuando me dijo, con esa voz baja, firme, casi posesiva— “tú eres mía”… no pude negarme, solo acepté.

Algo dentro de mí se sintió cálido.

Muy feliz.

Porque alguien me protegía.

Alguien me quería para él.

Desde entonces siento que cuando estoy con Haruto mi pecho late con mucha fuerza y No quiero alejarme de él.

Es diferente a lo que sentía con Ayato.

Con Haruto… él me protege a mí.

Y eso me hace sentir segura.

Y deseada.

Y viva.

Después al volver a la escuela, busqué una forma de estar más cerca de él.

Aparte del sexo aunque mi cuerpo no se resiste.

Quería algo más.

Algo cotidiano.

Algo que sintiera como pareja, aunque no lo fuéramos oficialmente.

Así que empecé a hacerle bentos.

Al principio Ayato me preguntó por qué hacía comida de más.

Me dio culpa y vergüenza decirle que era para un chico.

Así que le mentí: —Es porque una de mis amigas no puede traer de su casa.

Él me creyó.

Pero sentí que me miró de una forma extraña.

Como si supiera que mentía.

Aunque Haruto tenía el bento de su casa todos los días, siempre se comía todo lo que le preparaba.

Decía “está delicioso” con esa voz baja y seria que me hacía temblar.

Y eso me hacía más feliz que cualquier otra cosa.

Pero algo comenzó a cambiar.

Todo empezó cuando nos encontramos con esa pareja en las escaleras.

Shinomiya Natsuha y Masaru Oga.

Estaban subiendo, pero se detuvieron al vernos.

Los conocía de vista: ella era famosa en la escuela, hermosa, siempre rodeada de chicos que se confesaban y ella rechazaba.

Él chico… mi amiga Miki me había advertido que tuviera cuidado con él.

Decían que se acostaba con muchas chicas.

Que cambiaba de una a otra cada semana.

Haruto me preguntó si los conocía.

Le dije la verdad.

Pero por un momento vi que Haruto miró a la chica con esa mirada suya.

La misma mirada con la que me miró a mí la primera vez.

Intensa.

Fija.

Como si sintiera curiosidad de ver todo lo que ella intentaba esconder.

No le di importancia en ese momento.

Los dos tenemos una “relación”.

Pero sentí un pinchazo en el pecho.

Pequeño casi imperceptible.

Pero estaba ahí y no me gustó.

_____________________________________ Después de un almuerzo con Haruto, el bento que le preparé con tanto cuidado, arroz con forma de estrella, salmón teriyaki, verduras salteadas y un huevo relleno que me tomó media hora hacer, cuando estábamos de camino, apareció de la nada Shinomiya Natsuha.

Se detuvo a unos metros.

Miró a Haruto primero.

Luego a mí de reojo.

—…¿Podemos hablar a solas?

—preguntó con voz baja pero firme.

Reconocí que era extraña la situación.

No porque Haruto no llamara la atención de algunas chicas, eso pasaba debes en cuando, aunque él las ignoraba siempre.

Sino porque ella no era como las demás.

No se acercaba con sonrisas tímidas o miradas coquetas.

Venía con algo urgente.

Algo que la ponía nerviosa.

Haruto la miró un segundo.

Luego me miró a mí.

—Está bien.

No hay problema —le dijo a Natsuha.

Después me sonrió apenas —esa sonrisa pequeña que solo me dedicaba a mí—.

—Nos vemos en otro momento, ¿sí?

Asentí.

—B-bueno… Los miré alejarse.

Natsuha iba delante, guiando el camino.

Haruto la seguía con paso calmado.

Y sentí una extraña sensación de pérdida.

Como si algo mío se estuviera yendo con élla.

Han pasado dos semanas desde ese día.

Y las cosas cambió poco a poco.

Al principio no me di cuenta.

Seguía trayéndole bentos todos los días.

Comíamos juntos.

Después lo hacíamos en algún rincón oculto.

Pero Haruto empezó a déjame sola unos días.

O a decirme “hoy tengo que hacer otra cosa” justo después del almuerzo.

Al principio pensé que era por se estaba entrenando ,me había dicho que iba a entrar en segundo año al club de karate.

Pero luego noté otras cosas.

Un aroma.

No era perfume.

Era el aroma natural del cuerpo.

Pero no pertenecía a Haruto.

Ya estaba acostumbrada al suyo: sudor limpio, jabón suave, algo masculino y cálido.

Este aroma era diferente.

De otra mujer.

Me sentía triste y celosa.

Pero no podía decir nada, yo no era novia de Haruto.

No teníamos título.

No teníamos promesas.

Así que solo tragaba saliva y sonreía cuando me decía “mañana nos vemos”.

Hoy era uno de esos días en que no estaba conmigo.

Estaba en el aula con Miki y Rin.

Ellas notaron que no estaba bien.

Tenía la mirada perdida, jugueteando con el borde de mi falda.

—¿Qué te pasa, Kasumi?

—preguntó Miki, sentándose a mi lado.

—Nada… —murmuré.

Pero no pude contenerme.

—¿Cómo se hace… para que un hombre no las deje?

Las dos arquearon las cejas al mismo tiempo.

Rin se inclinó hacia adelante.

—¿Qué pasa?

¿Problemas con otra mujer?

Miki añadió: —¿Es Kyouka?

La zorra de segundo año, si quieres podemos hablar con… —No, no es ella —dije rápido, sintiendo que me ardían las mejillas—.

Es… otra chica.

Hace dos semanas apareció buscando a Haruto.

Y no sé si… si a él le gusta más ella que yo.

Se hizo silencio un segundo.

Luego Miki suspiró.

—Por eso yo prefiero chicos tímidos y tiernos, casi como niños.

No estos tipos fuertes que atraen a todas las mujeres como imanes.

En mi mente apareció la cara de Ayato al instante.

Rin se acercó más, bajando la voz como si estuviera contando un secreto prohibido.

—Hay una forma de atrapar a un hombre a tu lado para que no se escape nunca.

Miki y yo la miramos expectantes.

.

.

.

—Un bebé.

Me puse nerviosa al instante.

El estómago se me revolvió.

—¿Q-qué?

Miki intervino: —Rin, eso no se puede… somos muy jóvenes todavía.

Rin se encogió de hombros.

—Mi mamá me contó que así atrapó a mi papá.

Le dijo que no usaba protección en sus días seguros… y así nací yo.

Dice que es algo que casi nunca falla.

Me quedé callada.

Pensando.

Haruto casi siempre usaba protección.

Excepto en mis días “seguros”, cuando me susurraba al oído “hoy no hace falta, ¿verdad?” y yo asentía, temblando de anticipación, porque quería sentirlo todo, crudo, dentro de mí.

Todavía no había pensado en un hijo.

Quería estudiar.

Quería ser maestra algún día.

Primero trataré de hablar con ella o con él .

Primero trataré de saber qué pasa.

Si no…..

Un hijo.

Lo pensé.

Y sentí un nudo en el estómago.

Pero también sentí algo más.

Porque una parte de mí… se imaginó llevando un hijo de Haruto.

Y eso me hizo sentir cosas que no debía.

Fin del Capítulo 31.5 Esa técnica en Latinoamérica tiene la probabilidad del 50% que funcione quizás menos xd Trataré de subir otro cap más hoy, el Capítulo dónde Masaru oga confronta al prota.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo