Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

isekai Game Over mi vida cambió con un BOOM! - Capítulo 18

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. isekai Game Over mi vida cambió con un BOOM!
  4. Capítulo 18 - 18 capitulo 17 pelea encarnizada el gigante versus la flor blanca
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

18: capitulo 17 pelea encarnizada el gigante versus la flor blanca 18: capitulo 17 pelea encarnizada el gigante versus la flor blanca La tensión se cortaba como tela mojada en medio del campo de batalla.

Celestine tensó la cuerda de su arco negro azabache, las runas azules brillando con violencia arcana.

Su cuerpo, protegido por una armadura escarlata, estaba en perfecta postura: firme, elegante y lista para matar.

Frente a ella, Dargun, el mercenario titán, embestía con su hacha de filo oscuro, cada pisada suya sacudiendo el suelo como un pequeño terremoto.

—¡Veamos si puedes esquivar esto!

—gritó Celestine mientras lanzaba una ráfaga de tres flechas encantadas.

Dargun se agachó, giró sobre su talón izquierdo y desvió una de las flechas con el borde de su hacha.

La segunda lo rozó en el hombro, dejando una marca ardiente, y la tercera la cortó en el aire con una maniobra salvaje.

—¡Hah!

¡Buena puntería, pero no suficiente, niña!

—rugió el guerrero, lanzándose hacia ella con su arma elevada.

Celestine se impulsó hacia atrás, eludió el impacto por centímetros, el filo del hacha cortando el aire frente a su rostro.

La onda del golpe le revolvió el cabello.

Sin perder tiempo, invocó una onda de presión acuática y disparó una flecha de agua comprimida directamente al pecho de Dargun.

Pero él, con reflejos anormales para su tamaño, giró el torso y la bala pasó de largo, golpeando un muro a varios metros, explotando en una nube de vapor.

—¡Tsk!

¡No es lento!

—murmuró Celestine entre dientes, retrocediendo.

Dargun rió con fuerza.

—¡Esperaba más de la famosa bruja carmesí!

¡¿Dónde quedó tu mordida?!

¡Solo sabes correr!

Celestine apretó los dientes.

—Corre tu abuela —espetó, preparando otra flecha.

Esta vez la recubrió con magia oscilante de agua y viento, intentando engañar su trayectoria.

Dargun embistió en línea recta, ignorando la trampa.

Celestine disparó.

Pero justo antes del impacto, Dargun golpeó el suelo con su hacha y levantó una cortina de polvo y escombros.

La flecha se perdió en la nube.

De repente, apareció por un lateral.

Rápido.

Demasiado rápido.

Su hacha descendía hacia Celestine.

—¡¡Mierda!!

Con un instinto agudo, Celestine alzó su arco como escudo.

El golpe cayó.

Un estruendo metálico sacudió el aire.

El impacto la lanzó unos pasos atrás.

Aunque el arco aguantó, su brazo temblaba por la fuerza recibida.

—¿Quién dijo que el arco no sirve como escudo…?

—masculló entre jadeos.

Sin darle tiempo a respirar, canalizó una esfera de agua a presión en su mano libre, giró sobre sí misma y la disparó a quemarropa.

Dargun, gruñendo, dio un salto atrás.

—¡No es digno de un caballero alejarse de una dulce e inocente dama de ese modo tan brusco!

¡Eres tal y como te ves, un sucio bárbaro!

—gritó Celestine con sarcasmo, mientras recuperaba la postura.

Dargun bufó con asco.

—¡De dulce e inocente no tienes nada, mujer!

Si no me movía, ese hechizo me habría volado la cabeza, ¡bruja carmesí!

— El humo se disipaba lentamente cuando la voz de Dargun retumbó como un trueno: —¡RABIA TENGO QUE USAR ESTO CONTIGO, BRUJA…

PERO SIÉNTETE HONRADA!

—Arte marcial: FURIA GROK…

activado.

Una onda de presión sacudió el aire mientras Dargun adoptaba una postura más baja, como una bestia agazapada a punto de atacar.

Su piel parecía tensarse, sus músculos se marcaron aún más, y sus movimientos…

eran más rápidos, más agresivos, más impredecibles.

—¡Es más rápido que antes!

—pensó Celestine, jadeando.

En lugar de retroceder, canalizó su magia.

Su mente, a mil por hora.

Su instinto, gritando una idea.

—¡Ahora o nunca…!

Extendió ambos brazos y gritó el nombre de un hechizo que jamás había practicado: ―『水竜の翼・部分変身!』― Mizuryū no Tsubasa・Bubun Henshin (Alas de dragón acuático・Transformación parcial) De su espalda brotaron torrentes de agua que se moldearon como un par de alas dracónicas traslúcidas, vibrantes y etéreas.

No podían volar por mucho tiempo, pero sí elevarla brevemente.

Su cuerpo flotó sobre el campo de batalla mientras el barro salpicaba bajo sus pies.

Desde lo alto, Celestine usó Ojo de Halcón (強化版・Kyouka-ban) en sincronía con Concentración (集中・Shuuchuu).

Su visión se enfocó a través del humo del ataque anterior de Dargun.

—¡Lo tengo!

Apuntó su arco, el aura azul chispeando por las runas activadas, y gritó: ―『水の矢連射・波濤乱舞!』― Mizu no Ya Rensha・Hatou Ranbu (Disparo múltiple de flechas de agua・Danza caótica de olas) Una ráfaga salvaje de flechas mágicas recubiertas en agua pura salió disparada como una lluvia de proyectiles.

Dargun, que venía corriendo como una bestia, apenas alcanzó a alzar su hacha para desviar las primeras.

Pero eso solo fue la apertura.

Celestine estiró su brazo libre y comenzó a invocar otra técnica: ―『水弾術式・爆流弾!』― Suidan Jutsushiki・Bakuryūdan (Técnica de Bala de Agua・Proyectil de Corriente Explosiva) Una esfera comprimida del tamaño de una sandía apareció ante su palma.

Sin dudar, la disparó directo al suelo frente a Dargun.

—¡Veamos cómo bailas, animal musculoso!

—gritó con furia y diversión.

¡BOOOOM!

La explosión de agua lo lanzó por los aires, chocando contra un edificio parcialmente destruido.

Dargun se incorporó, jadeando, con cortes en el rostro, su armadura rota por los impactos y empapado hasta los huesos.

Pero aún sonreía.

—Heh… entonces no eres solo una niñita de lengua afilada… bruja carmesí… bien… esto será interesante.

Celestine descendió lentamente al suelo, sus alas de agua ya desvaneciéndose.

—¿Te diviertes?

Yo también.

Pero si no te rindes… no esperes misericordia.

—Esto ya no es una práctica… esto es una sentencia talvez para mí…

— ¡ — 📖 Punto de vista: Dargun, mercenario élite del oeste “Me equivoqué.” Eso fue lo primero que pensé cuando el proyectil de agua me golpeó de lleno.

No fue un simple ataque mágico como los que había visto en cientos de batallas.

Fue una declaración.

Una firma.

Un grito de guerra contenido en presión líquida.

Y dolía.

Me levanté entre escombros, sangrando de la frente, sintiendo las costillas crujir.

Me escupí la sangre en la mano y la observé como quien mira una joya.

“Heh… así que así se siente cuando alguien te supera con algo inesperado…” La vi allí, flotando por unos segundos con esas alas dracónicas hechas de agua, su arco emitiendo un brillo azul casi sagrado.

La armadura carmesí la hacía ver como una maldita emperatriz de guerra.

Ya no era una niña noble mimada.

Era una guerrera.

Una igual.

Una rival.

Pero aún así… “Tengo un trabajo que cumplir… y eso significa derrotarla.” —¡Oye, bruja carmesí!

—grité, escupiendo otro poco de sangre mientras me alzaba con mi hacha oscura—.

¡Tengo una propuesta!

Ella entrecerró los ojos, apuntando directamente a mi rostro.

—Si me vences… me volveré tu subordinado —levanté mi dedo como si le estuviera enseñando una lección graciosa.

—Pero si yo gano… ¡tendrás que casarte conmigo!

…

**…

Silencio.

Absoluto.

Y luego…** Un escalofrío me recorrió la espalda.

Una presión asesina brutal.

Como si un dragón milenario me hubiera marcado como presa.

Como si la temperatura bajara treinta grados.

No vi la flecha hasta que ya estaba a un metro de mi cara.

—¿¡Q-Qué diabl…!?

¡ZWOOOSH!

La esquivé por puro instinto.

Pero… —¿¡Se multiplicó!?

De la primera surgieron otras cinco como un enjambre de muerte.

Giraban en espiral como si fueran una tormenta líquida dirigida a partirme en pedazos.

—¡¡¡SUBORDINADO!!!

¡Qué gracioso!

—¡Y más gracioso es que creas que me dejaré someter en más de un sentido por ti, pedazo de carne con patas!

—¡MUERE!

—¡SI TE VENZO TE MANDARÉ A MI MINA DE SAL POR UN AÑO!

—¡Y LUEGO, SI ESTOY DE HUMOR, TE ASCENDERÉ A ASISTENTE DEL ASISTENTE DEL JEFE DE LEÑADORES DE BASURA!

…

¡CRAAAAACK!

Bloqueé una de las flechas con el filo de mi hacha.

Otra se clavó en mi pierna.

Dolía.

Ardía.

¿Era agua?

¡No, era magia viva comprimida!

Esto ya no era una pelea.

Esto era una guerra personal.

Activé mi aura carmesí, el núcleo de mi Furia Grok rugió dentro de mí.

—¡CÓMO SEA, MALDITA PSICÓPATA!

—grité, riendo como un loco—.

—¡VEAMOS SI PUEDES MANTENER TU ACTITUD DE MANDONA CUANDO ESTÉS RODANDO POR EL SUELO!

Y me lancé a toda velocidad.

Mi hacha trazaba arcos que cortaban el aire y la piedra.

Sus flechas trazaban líneas azules por el cielo como rayos en una tormenta.

Magia contra músculo.

Precisión contra brutalidad.

La tierra temblaba.

Los soldados a lo lejos miraban, enmudecidos.

Una batalla encarnizada comenzaba.

Y juro… por el infierno de espinas donde crecí… que aunque me parta en dos… esta maldita princesa no se va a salir con la suya sin pelear.

— Por favor comenten y den like y compartan.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo