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Judai Crawford - Capítulo 14

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  4. Capítulo 14 - 14 Judai vs Darkness
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14: Judai vs Darkness 14: Judai vs Darkness Durante los siguientes días, Judai pretendió acercarse a Fubuki para preguntarle respecto a lo que Sara le había dicho.

Sin embargo, cada vez que estaba a punto de tocar el tema, algo pasaba que lo interrumpía.

Por primera vez los intentos de Chronos de hacerlo ascender se estaban tornando molestos, ya que siempre era interrumpido cuando estaba a punto de hablar con Fubuki.

Y si no era por eso, era el profesor Daitokuji quien interfería.

Todo ese asunto comenzaba a frustrarlo.

Yubel no se hallaba en mejores condiciones.

El espíritu estaba tanto o más interesado en conocer la verdad de todo el asunto, y el que sus intentos se estropearan la hacía creer que alguien estaba tratando de evitarlo.

Casi un mes después de la excursión, Judai se encontró recostado en su cama una tarde del domingo pensando en todo eso, cuando su PDA comenzó a sonar indicando que tenía un correo electrónico.

Rápidamente revisó su bandeja de entrada para encontrarse con un mensaje urgente del director.

—¿Sucede algo, hermano?

—preguntó Sho al ver como saltaba de la cama con un semblante serio.

—Un mensaje del director Samejima —respondió sonriendo para demostrarle a sus amigos que todo estaba bien—.

Vuelvo enseguida.

Rápidamente salió de la pieza sin dar muchas más explicaciones.

—¿Qué crees que haya pasado?

—preguntó Hayato desconcertado por la actitud de Judai.

—No lo sé —respondió Sho mientras se encogía de hombros—.

Pero no debe ser nada grave.

Si fuera así nos lo habría dicho.

Mientras Judai caminaba hacia el edificio principal, Yubel apareció a su lado.

El espíritu había estado algo silencioso desde hacía unos días, seguramente sumido en sus reflexiones, pero ahora finalmente parecía listo para hablar sobre lo que fuera que lo estaba molestando.

—Judai, algo ha cambiado.

—Lo sé —respondió él.

Convivir tanto tiempo con su guardián y con el espíritu de su antigua encarnación, había hecho que sus sentidos se agudizaran en los últimos años para detectar cuando algo relacionado con el “negocio de Haou” estaba acercándose.

Y desde aquel día en las ruinas la sensación de que algo grande venía era cada vez mayor.

En el camino hacia la oficina del director se encontró con Jun, quien también parecía estar algo pensativo.

No se dijeron nada, simplemente continuaron avanzando hasta su destino.

Aunque, cuando Asuka se les unió uno metros más adelante, la sensación de que algo grande estaba por ocurrir se incrementó.

Una vez en la oficina, no fue sorpresa encontrarse con el Ryo, Misawa, el profesor Chronos y el profesor Daitokuji.

Pero lo que si sorprendió a Judai fue la presencia de un hombre de cabellera plateada y un traje rojo.

—¿Papá?

—preguntó sorprendido de verlo allí—.

¿Qué estás haciendo aquí?

—Lo sé hijo —respondió el hombre con su común actitud jovial—: es molesto encontrarte con tu padre en la escuela.

Pero no te preocupes, no estás en problemas.

—Ejem —carraspeó el director para atraer la atención de todos los presentes—.

Bien, ya que estamos todos aquí, creo que es momento de pasar al motivo por el que los he llamado.

—Se están moviendo, ¿no es así?

—preguntó Pegasus abandonando su habitual expresión divertida para adoptar una actitud más seria.

Judai miró con sorpresa a su padre.

No era común en Pegasus mostrar esa actitud, ni siquiera cuando hacía negocios con Seto Kaiba, a menos que algo de verdadero cuidado estuviera ocurriendo.

—Recibí una amenaza directa —dijo el director mientras sacaba una hoja de papel de su escritorio; luego, aclarándose la garganta, comenzó a leer el mensaje: En pocos días, cuando la luna se oculte por completo, el primero de mis Siete Estrellas Asesinas se dejará ver en tu isla.

Entreguen a los Demonios Fantasma a mi mensajero, de lo contrario la escuela será cubierta con la desesperación de los Juegos de lo Oscuro.

Las reacciones de los presentes fueron muy variadas.

Ryo simplemente entrecerró los ojos, mientras veía como el director guardaba la carta.

Misawa, por su parte, mantuvo un semblante pensativo, como analizando lo que acababa de escuchar.

El profesor Chronos dejó escapar una risilla nerviosa.

Asuka pareció estar debatiendo entre si tomar en serio esas palabras o no.

Jun simplemente guardó silencio, esperando a que Judai hiciera un movimiento.

Mientras que él último centro su mirada en Yubel, al igual que su padre cuyo semblante parecía más oscuro.

Yubel, desde el momento en que comenzó a leerse la carta, volvió su mirada hacia Daitokuji.

Y entonces lo notó, fue sólo una fracción de segundo y un gesto tan leve que para un humano hubiera pasado por completo desapercibido: Daitokuji sonrió y sus ojos parecieron brillas de forma astuta en cuanto la carta hizo mención a los llamados Demonios Fantasma, para luego ocultar dichas emociones con un falso velo de miedo.

Pegasus se percató de las miradas de sospecha que Yubel le daba al profesor de los Osiris, y antiguo profesor privado de su hijo, y no le gustó para nada.

Tendría que hablar con el espíritu al respecto pronto.

Pero ahora lo más importante era concentrarse en la amenaza hacia la escuela.

—Están tras esas cartas, tal como él lo dijo —Pegasus fue el primero en romper el silencio.

Los demás escucharon con atención lo que el creador del Duelo de Monstruos tenía que decir—.

Sin embargo, nuestro hombre pensaba que no se moverían aún.

—¡Espere!

¿Acaso estos llamados Asesinos son una especie de organización criminal que está tras lo que imagino son cartas poderosas que se guardan en la academia?

—preguntó Daichi.

Pegasus miró a Samejima como esperando autorización, y cuando este asintió comenzó a explicar todo: —Sí, esa es una buena forma de describirlos.

Les hemos seguido la pista desde hace algunos años ya, pero son muy escurridizos.

Y el hecho de que la mayoría de ellos parece ser bueno ocultando sus verdaderas identidades nos ha dificultado establecer cuantos son y cómo operan.

—¿No debería entonces ocuparse la policía?

—preguntó el profesor Chronos.

—La policía no podría hacer nada contra ellos —respondió el director—.

Son duelistas Oscuros, sólo otro duelista puede ocuparse de ellos.

Incluso aunque se podrían considerar una organización criminal, el hecho es que estamos seguros de que lidiamos con duelistas expertos en toda clase magia antigua, incluyendo la Magia de las Sombras que permite invocar el poder de los Juegos de lo Oscuro.

Pegasus esperó a que las palabras del director fueran comprendidas por todos antes de proseguir: —Son algo parecido a los Ghouls, organización que como saben actuaba hace unos años robando cartas raras.

Sólo que esta organización parecía estar, hasta el momento, en busca de algo más que simples cartas, o más bien tras de un set de cartas en específico.

Ahora bien, ninguno de los altos mandos ha sido capturado o visto siquiera.

Sólo tenemos a un montón de novatos, pero algunos de ellos nos confirmaron la existencia de un grupo elite que actúa directamente a las órdenes del jefe.

“¿Quiénes son?

No lo sabemos.

¿Cuántas son?

Como la carta nos lo ha revelado, siete duelistas de alto nivel, posiblemente profesionales.

¿Mazos, habilidades y cartas ases de cada uno de ellos?

No tenemos ni idea.

Se hizo un nuevo silencio.

—En resumen —dijo Ryo—: estos Demonios Fantasmas son cartas poderosas, las cuales están aquí en la Academia, y son el objetivo de una organización criminal.

—Sí, es eso básicamente —asintió Samejima.

—Así que debemos proteger esas cartas —concluyó Jun.

—Así es.

Ustedes son los duelistas más poderosos de esta academia, así que serán nuestra principal línea de defensa contra esta amenaza a la Academia de Duelo.

—¿Qué hay de Fubuki?

—preguntó Ryo arqueando una ceja.

Antes de desaparecer, ambos competían por el título de Kaiser, así que fue extraño no verlo allí.

Pegasus fue quien respondió: —El Joven Tenjouin está recuperándose de un año de exposición a los Juegos de lo Oscuro.

Ponerlo en la línea de defensa sería muy peligroso.

Asuka asintió completamente de acuerdo.

No quería volver a perderlo ahora que por fin estaba de regreso.

Samejima sacó un pequeño estuche de su cajón y lo abrió.

En el interior había un rectángulo de oro el cual estaba formado por diversas piezas, como si se tratara de un rompecabezas.

El director separo los pedazos y colocó cada uno de ellos en una cadena, para formar siete collares.

—Estas son las Llaves Espirituales.

Para llegar a los Demonios Fantasma, el enemigo necesita de ellas.

Cada uno de ustedes protegerá una de estas llaves.

Dicho eso Jun, Asuka, Ryo, Daichi, Judai, el profesor Chronos y el profesor Daitokuji recibieron cada una de las llaves.

—Una cosa más: una vez entregadas a sus guardianes, para que las llaves funcionen necesitan ser obtenidas en un duelo contra su respectivo guardián, así que les sugiero preparar sus mejores mazos y estar alertas.

No sabemos en qué momento puede atacar el enemigo.

Aunque, por la amenaza que recibimos, podría ser después de la próxima Luna Nueva.

Todos asintieron a las palabras del director.

—Pueden retirarse.

Una vez que todos hubieron abandonado el lugar, Samejima se volvió hacia Pegasus.

—¿Crees que sea buena idea?

—Samejima no estaba muy conforme con poner en riesgo a sus estudiantes.

—Son buenos duelistas, en unos años estarán a la par de los finalistas de Ciudad Batallas.

Estoy seguro que no tendrán ningún problema.

– GX – Judai, Jun, Daichi, Asuka y Ryo se detuvieron en las puertas del edificio principal para discutir lo que el director acababa de decirles.

—¿Creen que debamos decirle esto a los otros?

—preguntó Asuka refiriéndose obviamente a Sho, Hayato y Fubuki.

—Sería lo mejor —respondió Jun—.

El enemigo seguramente tratara de llegar a nosotros a través de ellos.

Deben estar prevenidos para estar alerta.

Asuka asintió con la mirada angustiada.

Tendría que asegurarse de que Fubuki estuviera a salvo.

No quería arriesgarse a volver a exponerlo a los Juegos de lo Oscuro.

—Ese es un buen punto —admitió Daichi—.

Pero hay que asegurarnos de que sean los únicos que se enteren.

Si todos los estudiantes saben sobre esto, podrían entrar en pánico y causa confusión en la isla, lo cual sería aprovechado por el enemigo.

Tras estar de acuerdo, regresaron a sus respectivos dormitorios.

– GX – Los días pasaron con lentitud, mientras los guardianes de las llaves esperaban que el primero de los enemigos atacara pronto.

Sin embargo, conforme pasaba el tiempo, las cosas parecían estar demasiado tranquilas.

La actividad en la isla era normal y no había reportes de algo sospechoso en la Academia, más allá del habitual estudiante algo raro que se disfrazaba como gigante para dar una lección a los matones de Obelisco, o que se colaba a la tienda de cartas a robar el sándwich de huevo de oro.

Finalmente llegó el día de Luna Nueva, en la cual supuestamente atacaría el primer miembro de los Siete Asesinos.

Por la tarde, una vez que las clases terminaron, los guardianes se reunieron en la cafetería de Osiris para discutir lo que harían en caso de que el enemigo realmente atacara esa noche.

—¿Por qué tenemos que reunirnos en este lugar?

—preguntó el profesor Chronos, mientras veía con gesto de asco la pequeña habitación de madera.

—Vamos, profesor, no tiene nada de malo —dijo Judai mientras sonreía—.

La habitación es muy cómoda y la comida del profesor Daitokuji es la mejor.

—Será mejor que la señora Mina no se entere de que dijo eso, joven Judai —dijo Daitokuji mientras le servía un plato de arroz, pescado y camarones a cada uno.

Judai sintió un escalofrió.

A la señora Mina, cocinera personal de su familia, no le agradaba que le dijeran que alguien cocina mejor que ella, menos aún Judai, a quien consideraba casi como su nieto.

—Bien, volviendo al asunto de los Asesinos, supongo que habrá que hacer guardias —dijo Misawa mientras planeaba mentalmente como dividirse para cubrir la isla—.

Hay varias posibilidades: podemos permanecer justos en un solo lugar toda la noche, montando guardias mientras los otros descansan, pero esto deja el inconveniente de tener todas las llaves espirituales en un solo lugar, lo cual puede llegar a facilitarle las cosas al enemigo.

La mayoría asintió, pero Chronos no parecía conforme.

—Me parece lo mejor, Signore Misawa.

Los mejores duelistas de la academia estamos aquí, sería un suicidio por parte del enemigo atacarnos.

—Sin embargo —prosiguió Misawa—, no tenemos información sobre las habilidades de duelo del enemigo, por lo tanto, no es seguro si nuestros mazos son lo suficiente poderosos para enfrentarlo.

“Y eso nos lleva a la siguiente opción.

Separarnos y apostarnos alrededor de la academia.

Si las llaves espirituales están separadas, y como creemos sólo es un atacante, será menos probable que el enemigo las obtenga.

Además, de hacer eso, tendríamos que reportarnos cada cinco minutos.

Si uno de nosotros no se reporta a la hora indicada, entonces los demás nos reuniremos en el último lugar donde estuvo la persona restante.

Una vez que los dos planes fueron expuestos, se discutieron los pros y los contras de cada uno.

Finalmente, un par de horas antes del anochecer, se dividieron en parejas y comenzaron a ir a los lugares asignados.

– GX – Judai bostezó mientras observaba el firmamento.

Estaba sentado en la orilla del acantilado, mientras esperaba a que algo ocurriera.

Eran las once de la noche, habían acordado que la vigilancia duraría hasta la media noche, y pasado ese tiempo se reunirían en la Arena de Duelo para pasar el resto de la noche allí.

—Es tan aburrido —dijo mientras Yubel a su derecha resoplaba.

—Deberías de permanecer más alerta.

Sabes lo importante que es proteger la llave espiritual.

—Sí, pero no parece que el enemigo vaya a atacar —dijo mientras sacaba su PDA para enviar su reporte—.

Es curioso, después de años huyendo de constantes intentos de homicidio, ahora quiero que el enemigo venga a mí.

Yubel no respondió.

Sabía que la Luz de la Destrucción se valía de toda clase de métodos, y sólo usaría el Duelo —el terreno de Haou— cuando hubiera agotado sus otros recursos o estuviera realmente desesperada.

Judai, como encarnación de Haou, era un duelista oscuro, y como tal deseaba tener un duelo contra un enemigo poderoso y estos Siete Asesinos parecían ser su mejor oportunidad de tenerlo.

—Judai —escuchó la voz de Fubuki, y se volvió para encontrarlo de pie a unos metros de él.

—Eh, ¿sucedió algo?

¿Asuka está bien?

—preguntó Judai extrañado por verlo allí a esas horas.

—Es un poco tarde para estar aquí —respondió Fubuki ignorando la preocupación en el tono de Judai.

—Lo mismo digo —respondió Judai ahora algo sospechoso.

Algo no se sentía bien en Fubuki.

Fubuki comenzó a caminar hacia él, Judai hizo lo mismo, acortando la distancia entre ambos.

Sus figuras sólo eran iluminadas por el brillo de las estrellas.

La brisa fría y salada del mar los golpeó agitando sus cabelleras castañas.

Judai llevó su mano a su mazo y encendió el disco de duelo.

Desde que Fubuki le hablara la conocida sensación que le producían los Juegos de lo Oscuro lo había inundado.

—Bien, supongo que no hace falta fingir más —dijo el duelista de Obelisco mientras la energía oscura se arremolinaba a su alrededor.

En un instante, la vestimenta y apariencia de Fubuki cambió completamente: ahora iba con una gabardina y un antifaz en el rostro, ambos tan oscuros como la noche.

Un disco de duelo negro en su mano izquierda indicó que estaba listo para el duelo.

—Al final Yubel tenía razón, no debía de confiarme de ti.

¿Eres realmente el hermano de Asuka?

Una sonrisa cruel se formó en los labios del duelista oscuro.

—Me temo que ese tonto no ha estado en control por un largo tiempo.

Puedes llamarme Darkness.

Los mazos fueron barajados y colocados en los discos, los cuales se activaron de inmediato.

—¡Duelo!

—gritaron ambos duelistas, y el primer encuentro por una llave espiritual comenzó.

—Ten cuidado, Judai —pidió Yubel.

—Lo sé.

—Esta fuerza, Darkness o como se llamará, no era para tomarse a la ligera.

Podía sentir en ella una potencia oculta, quizá tan grande como las de la Luz de la Destrucción y la Oscuridad Gentil.

Judai: 4000 — Darkness: 4000 —Yo comienzo —declaró Darkness mientras robaba carta—.

Invoco a “Cría de Dragón Negro” (ATK: 800 — DEF: 500).

Un huevo de color rojo apareció en el campo, el cual se quebró de inmediato mostrando a un pequeño dragón de color negro.

—Puedo enviar este monstruo al Cementerio para invocar especialmente desde mi mano a un “Dragón Negro de Ojos Rojos”.

—El polluelo de dragón fue reemplazado por el legendario monstro en posición de ataque (ATK: 2400 – DEF: 2000).

Su rugido llenó el aire alrededor de los duelistas.

—Un mazo de Ojos Rojos —dijo Judai quien debía admitir que estaba impresionado al ver por primera vez a uno de los más legendarios monstruos del juego.

Si bien los Ojos Rojos no eran únicos como los Ojos Azules de Kaiba o la Chica Maga Oscura de Yugi, su tiraje era tan limitado que pocos duelistas tenían realmente acceso a ellos—.

Toda tu estrategia se centrará en el poder de ataque.

Afortunadamente para mí, no puedes atacar este turno.

—Yo no estaría tan seguro —rio Darkness—.

Activo la carta mágica: “Descarga de Fuego Infernal”.

Esta carta me permite seleccionar a un “Dragón Negro de Ojos Rojos” en mi campo para infligir daño a los puntos de vida de mi oponente igual a sus puntos de ataque originales.

¡Así que, ataca, mi Dragón!

El dragón echó la cabeza hacia atrás y luego disparó una potente bola de fuego roja, la cual impactó en los pies de Judai y lo hizo caer hacia atrás un par de metros, casi arrojándolo por el acantilado a sus espaldas.

—Coloco una carta boca abajo y termino mi turno.

Judai: 1600 — Darkness: 4000 Judai se levantó respirando con dificultad y sintiendo como sus piernas y su espalda palpitaba en los lugares donde se había golpeado.

Con paso tambaleante avanzó hasta el lugar donde estaba de pie antes de ser arrojado por el ataque del Dragón de Darkness.

—Impresionante primer turno —dijo mientras se preparaba para robar carta.

—Vamos, muéstrame lo que puedes hacer —lo provocó el duelista Dragón.

—Bien, robo.

Activo la carta mágica “Entierro Insensato”, con la cual puedo buscar mi “Héroe Elemental Necroshade” en mi mazo y enviarlo al Cementerio.

—Judai hizo la acción, mientras sonreía—.

Ahora, cuando Necroshade está en el Cementerio, puedo invocar un Héroe Elemental de nivel cinco o mayor sin necesidad de tributos.

Invocó al “Héroe Elemental Bladedge” (ATK: 2600 — DEF: 1800).

—El héroe vestido con la armadura dorada se apareció ante Judai—.

¡Ahora, Bladedge, ataca a su dragón!

El héroe de Judai se abalanzó contra el Dragón Negro decapitándolo con las cuchillas de sus brazos.

Darkness, sin embargo, sólo sonrió al ver como su monstruo era destruido.

—Activo la carta mágica continua “Espejismo de la Pesadilla” —concluyó Judai—.

Coloco dos cartas boca abajo y con eso termino mi turno.

Judai: 1600 — Darkness: 3800 —Bien, ahora es mi turno.

Robo.

Judai se apresuró entonces a decir: —Antes de cualquier otra cosa, durante la Standby Phase de mi adversario, el efecto de “Espejismo de la Pesadilla” me permite robar hasta tener cuatro cartas en la mano.

—Judai robó tres cartas.

Darkness observó las cartas en su mano antes de hacer su siguiente jugada: —Activo la carta Mágica “Monstruo Renacido”, con el cual revivo a mi “Cría de Dragón Negro”.

Justo en ese momento, al no haber recibido el reporte de Judai, el resto de los Guardianes llegaron al lugar del encuentro.

—¡Judai!

—lo llamarón sus amigos.

—¡No se acerquen!

—ordenó Judai al ver como hacían amago de ir hacia él—.

Es un Juego de lo Oscuro, si se acercan demasiado puede afectarlos.

—Muy noble de tu parte querer resguardar a tus amigos —se burló Darkness.

—Esa voz —susurró Asuka, no queriendo creer lo que escuchaba.

Judai se dio cuenta y suspiró.

—Sí, es Fubuki, o quien pensábamos que era Fubuki.

Todos miraron con shock a Judai, sin querer creer que lo que decía.

Ryo y Jun fueron los únicos que pudieron contener sus emociones.

—¡No!

—gritó Asuka—.

¡Tiene que ser una trampa!

Fubuki nunca… —Es la máscara —la cortó Judai antes de que perdiera el control totalmente.

Era lógico, a penas lo acababa de encontrar y ahora esto—.

No sé cómo, pero de alguna manera esa máscara controla a Fubuki.

Los presentes dirigieron su mirada hacia Darkness.

—Te felicito por darte cuenta.

Ahora terminemos con esto.

En cuanto yo gane, tú serás mi nuevo cuerpo, este chico ya no me sirve para nada.

Continuamos.

Judai sonrió.

—No te preocupes, Asuka, salvaré a Fubuki.

—Basta de eso, ahora destierro a mi Cría de Dragón para invocar al “Dragón Metálico de Oscuridad de Ojos Rojos” (ATK: 2800 — DEF: 2400).

Una versión metálica del “Dragón Negro de Ojos Rojos” surgió frente a Darkness.

La criatura rugió de forma antinatural, dejando ver que no era un simple holograma.

—Y ahora, por su efecto puedo invocar especialmente un monstruo de tipo dragón desde mi mano o Cementerio.

¡Renace, “Dragón Negro de Ojos Rojos”!

Los amigos y profesores de Judai contuvieron la respiración.

Esperaban que hubiera algo en sus cartas tapadas que pudiera ayudarle a defenderse de los dos poderosos Dragones del oponente.

—¡“Dragón Metálico” acaba con su Héroe!

El Dragón arrojó una bola de fuego que hizo desaparecer a Bladedge en una explosión.

Judai cerró los ojos cuando algunas chispas le dieron en el rosto causándole pequeñas quemaduras.

—¡“Dragón Negro…” ataca directamente!

—Activo mi carta Trampa: “Llamada de los Condenados” —declaró Judai en respuesta.

—No tan rápido —interrumpió Darkness—, activo desde mi campo la carta mágica de juego rápido, “Tifón del Espacio Místico”.

Judai se apresuró a responder: —Desde mi campo, carta mágica de juego rápido “Provisiones de Emergencia”: envió al Cementerio a “Llamada de los Condenados” y a mi “Espejismo de la Pesadilla”, para aumentar mis puntos de vida en mil por cada carta enviada al Cementerio.

El ataque del Dragón golpeó a Judai, quien no cayó esta vez, gracias a que había reforzado su posición con su propio poder de los Juegos de los Oscuro.

—Termino mi turno —declaró Darkness con un gruñido, mientras los amigos de Judai suspiraban de alivio.

Judai: 1000 — Darkness: 3800 —Es mi turno, robo —Judai comenzó su turno.

Tenía que acabar cuanto antes, de otra manera los dragones de Darkness acabarían con él en el siguiente turno—.

Ahora, esto termina aquí —declaró—.

Primero, activo mi carta mágica de campo “Rascacielos”.

Después, juego “Polimerización”: con ella fusiono a mi “Héroe Elemental Burstinatrix” con mi “Héroe Elemental Avian” para crear al “Héroe Elemental de la Llama Wingman” (ATK: 2100 — DEF: 1200).

Y ahora, usaré la carta mágica “Monstruo Renacido”, para revivir a Bladedge.

“Es hora de luchar.

¡Bladedge, ataca a su Dragón Metálico!

Gracias al efecto de Rascacielos, cuando un Héroe Elemental ataca a un monstruo con puntos de ataque mayores a los suyos, incrementa sus puntos de ataque en mil (ATK: 3600).

El héroe de Judai decapitó al Dragón Metálico de la misma forma en que lo había hecho antes con el Dragón Negro.

El monstruo de Darkness soltó un alarido antes de desaparecer.

—Y ahora, Wingman (ATK: 3100), ¡destruye a su Dragón Negro!

—El segundo Héroe en el campo se abalanzó hacia el Dragón, destruyéndolo con su fuego—.

Y por el efecto de mi Héroe, pierdes puntos de vida igual a los puntos de ataque del monstruo destruido (2400).

Judai: 1000 — Darkness: 0 Darkness soltó un alarido, al tiempo que las llamas del monstruo de Judai reducían sus puntos de vida a cero.

—¡Hazlo ahora, Judai!

—dijo Yubel quien se había mantenido a su lado durante todo el duelo.

Judai asintió.

Sus ojos se volvieron de color dorado mientras avanzaba hacia Darkness.

Extendió su mano hacia el frente y la oscuridad que envolvía a Fubuki comenzó a ir hacía él, formando una pequeña esfera en su mano la cual despedía una especie de humo oscuro.

Una vez que toda la energía oscura fue expulsada de Fubuki, este se desplomó al suelo.

En la mano de Judai ahora había una carta, la cual mostraba la máscara de Darkness atada con cadenas.

Sin embargo, Judai frunció el ceño.

El poder que había en la carta era mucho menor del que había sentido antes.

Era imposible, a menos que Fubuki fuera sólo una marioneta de muchas más.

Asuka corrió hacia su hermano, mientras los demás guardianes se acercaron a Judai, quien se desplomó igualmente debido al agotamiento.

“Realmente eres patético”, escuchó la voz de Haou en su mente.

“Agotarte sólo por usar un poco de mi poder”.

Judai simplemente sonrió ante eso.

Haou nunca cambiaría.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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