Judai Crawford - Capítulo 16
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16: Kaiser vs Camula 16: Kaiser vs Camula Aproximadamente una semana después del duelo contra Tania, sucedió el siguiente incidente importante.
Comenzó durante la noche: una espesa niebla pareció salir de la nada e hizo complicado el caminar por los terrenos del campus para los alumnos, por lo cual la mayoría de quienes fueron atrapados por la niebla fuera de sus dormitorios tuvieron que volver a tientas.
Esto incluyó a Misawa, Asuka, Jun y Ryo, quienes decidieron cenar esa noche en el dormitorio Osiris para discutir posibles estrategias si el siguiente asesino atacaba pronto.
Cuando estaban cerca del dormitorio Ra para dejar a Daichi, escucharon el grito de una persona.
Los cuatro estudiantes se apresuraron de inmediato en dirección al bosque.
Encontraron a dos estudiantes de Obelisco: uno de ellos estaba inconsciente, mientras el otro se encontraba a su lado tratando de despertarlo.
Jun pronto los reconoció como Raizou Mototani y Taiyou Torimaki, estudiantes de su mismo grado.
Kaiser no perdió tiempo en notar que el disco de duelo de Raizou estaba activado, indicando cero puntos de vida.
Sus cartas también estaban regadas por todo el lugar.
Además de eso, siguiendo el rastro a donde suponía debía de haber estado su oponente, por un instante creyó ver dos ojos amarillos desapareciendo en la niebla.
—¿Qué sucedió aquí?
—preguntó Jun mientras se arrodillaba frente a Taiyou para ayudarle a levantar a su compañero.
—Una mujer apareció entre la niebla y lo desafió a un duelo.
Nunca había visto cartas como esa.
Y con cada punto que perdía, era como si estuvieran drenándole la propia vida.
Al final de duelo se desplomó inconsciente.
Mientras hablaba, Daichi no perdió el tiempo y comenzó a revisar sus signos vitales.
—Su pulso es muy débil.
Debemos llevarlo a la enfermería cuanto antes.
—Ocúpense de eso —dijo Ryo—.
Asuka y yo esperaremos a que lleguen los profesores.
Ryo no perdió el tiempo, ya había sacado su PDA y estaba enviado una señal de advertencia al director y al profesor Chronos.
No fue difícil notar las señales de que un Juego de lo Oscuro era la causa del lamentable estado de Raizou.
Su amigo contó al director como la extraña mujer los había abordado mientras volvían de una sesión de estudio en la biblioteca.
Ella no dijo nada, simplemente miró a su amigo directamente a los ojos y le hizo una señal para que la siguiera.
Él trato de convencerlo de retroceder, pero Raizou estaba como en un trance.
Al llegar a un claro del bosque, la mujer activo su disco de duelo y el resultado fue lo que los guardianes encontraron al llegar al sitio.
Desafortunadamente, Raizou no fue la única víctima.
En los días siguientes cinco estudiantes más de todos los grados, todos ellos varones, fueron atacados y terminaron en circunstancias similares.
El director Samejima emitió un toque de queda para asegurarse de que ningún estudiante estuviera fuera de sus dormitorios luego de la puesta del sol.
No sirvió de mucho.
Tres estudiantes más fueron encontrados inconscientes los siguientes días.
Al recobrar la conciencia, sus historias fueron prácticamente la misma: despertaron de un sueño intranquilo al escuchar una voz femenina que los llamaba.
Antes de que pudieran reaccionar, estaba frente a sus ventanas donde pudieron ver unos ojos amarillos muy brillantes.
Después de eso todo era borroso, aunque tenían la sensación de haber salido del dormitorio y enfrentado a alguien en un duelo.
—Es como una película de terror —comentó Sho mientras se dirigía a su dormitorio con Judai y Hayato, el día después de que se encontrara a la última víctima.
—Una de vampiros —estuvo de acuerdo Hayato—.
Justo como en Drácula.
—¿Drácula?
—preguntó Judai.
—Sí, Drácula siempre aparece fuera de los dormitorios de las doncellas.
Las hipnotiza y las hace salir de su dormitorio para poder morder sus cuellos y beber la sangre.
Es lo mismo aquí: sólo que al parecer el vampiro se alimenta de la energía de los duelistas.
Sho hizo una mueca ante la descripción de Hayato.
Yubel apareció a un lado de Judai.
—Me suena familiar —dijo—.
Hace siglos había un clan de vampiros que huyó del Mundo de los Humanos hacía las Doce Dimensiones.
Aunque la mayoría de ellos fueron exterminados hace mucho tiempo.
—Creí que los vampiros se alimentan de la sangre humana —comentó Hayato.
—Se alimentan de la energía vital, y dado que la sangre está ligada a la vida, es una forma fácil de obtenerla.
Por otro lado, robarla mediante un Juego de lo Oscuro debería ser mucho más fácil.
—Entonces es el siguiente asesino —declaró Judai.
—Parece ser el caso.
Una hora más tarde, todos los guardianes se reunieron en la oficina del director en donde Judai les contó sobre la deducción de Yubel.
—¿Vampiros?
—preguntó Chronos claramente asustado—.
¡Mamma mia!
¿No es sufriente tener a una organización de duelistas oscuros?
¡Ahora también un vampiro!
—Bueno, vampiro o no, sigue siendo parte de las Siete Estrellas —dijo Ryo.
—La pregunta es porque ha atacado a estudiantes al azar y no a alguno de nosotros —intervino Daichi.
—Debe estar midiendo la situación —conjeturó Jun—.
Ya hemos derribado a dos, es de suponer que el tercero querrá ser más cauteloso.
—Supongo que será otra noche de patrullaje nocturno —comentó Daitokuji con poco entusiasmo.
Esto no pareció hacer mucha gracia al profesor Chronos, quien de inmediato miró al director, mientras preguntaba en tono de súplica: —¿Realmente debemos patrullar en la noche con un vampiro suelto?
—No podemos permitir que haya más víctimas —dijo el director.
—¡Mama mia!
¡Nosotros seremos las víctimas!
Al final, las suplicas de Chronos no sirvieron de mucho.
El director les ordenó ir a descansar para que pudieran estar despiertos esa noche.
Así fue.
Esa misma noche los guardianes estuvieron en alerta por si la mujer vampiro se presentaba.
Pero no pareció que fuera a suceder nada.
Pasadas las cuatro de la mañana no había señales de nada fuera de lo común.
Incluso la niebla no se hizo presente esa noche.
—Supongo que no vendrá esta noche —comentó Judai cuando todos se reunieron en la entrada del edificio principal.
—Si es así, no hay nada más que podamos hacer esta noche —estuvo de acuerdo el director—.
Mejor que vayan a descansar.
Están excusados de sus actividades por el día de mañana.
– GX – La siguiente noche hubo la primera señal de movimiento.
Casi nada más ponerse el sol la niebla volvió a surgir.
Los guardianes volvieron a vigilar alrededor del dormitorio Obelisco, principal lugar de “caza” del vampiro.
A pesar de la niebla, parecía que la mujer vampiro no se presentaría tampoco esa noche.
Al menos hasta que Judai recibió un correo electrónico de Hayato: la mujer vampiro había secuestrado a Sho, y en ese momento la estaba siguiendo en dirección al bosque.
Pronto todos se unieron a la persecución.
Se encontraron finalmente en el viejo camino que conducía al dormitorio abandonado.
La mujer vampiro había sumido a Sho en una especie de transe, y ahora el Osiris se encontraba a dos metros de altura sostenido por una manada de murciélagos.
—Finalmente nos encontramos —dijo la mujer vampiro.
Ciertamente el cine había sido preciso al representar a los seres como ella: era una mujer de piel pálida y brillantes ojos de mirada depredadora.
Llevaba un vestido que bien podría haber estado de moda uno o dos siglos atrás.
Tenía también una larga cabellera verde e iba adornada con alhajas de oro y joyas, destacando un collar que sin duda era un amuleto para invocar los Juegos de lo Oscuro.
—¡Deja ir a Sho!
—ordenó Judai dando un paso al frente.
La mujer vampiro sonrió.
—Sabes que no es así como funciona, primero tienes que ganarme en un duelo.
—¿Para robar nuestra energía vital a través del Juego de lo Oscuro?
—preguntó Jun con obvio tono de sarcasmo.
La mujer soltó una leve carcajada.
—Ya tengo toda la energía vital que necesito —dijo—.
Es momento de ponernos serios.
No sólo obtendré sus llaves para mi empleador, sino que además podré quedarme con ustedes.
—¿Nosotros?
—preguntó Asuka.
—No todos ustedes, por supuesto —aclaró mientras sonreía enigmáticamente antes de recorrer al grupo con su mirada.
La mirada de la mujer se detuvo en el Profesor Chronos, quien temblaba de miedo, y una expresión de asco se dibujó en su rostro.
Siguió hacía el profesor Daitokuji, quien trataba de ocultarse detrás de Hayato, entrecerró los ojos y luego pareció descartarlo.
Miró a Daichi un instante como estudiándolo, antes de alejar la mirada.
No sé molestó en ver a Asuka por más de un segundo.
Sus ojos pasaron a Jun y por un momento su brillo se intensifico.
Al llegar a Judai literalmente se relamió los labios como saboreando un bocado delicioso.
Y finalmente posó su mirada en Ryo.
—Cinco de siete, más de lo que pensé podría obtener en esta Academia.
Los cinco —Daichi, Jun, Asuka, Judai y Ryo— sintieron como un escalofrío los recorría el cuerpo, aunque sólo Ryo trató de ocultarlo.
La mirada de la vampiresa se posó directamente sobre los ojos de Ryo, mientras se permitía otra de sus sonrisas siniestras, esta vez mostrando sus colmillos.
—Eres el primero —dijo al tiempo que sus ojos se encendieron hasta parecer dos antorchas.
La llave espiritual de Ryo comenzó a brillar y la mujer vampiro retrocedió un paso, como si alguien la hubiera empujado hacia atrás.
—Supongo que no funciona con los guardianes —escupió—.
No importa, todavía tengo a mi rehén.
La vampiresa chasqueó los dedos y Sho pareció salir del trance.
De inmediato comenzó a agitarse, hasta que notó que estaba siendo elevado al menos diez metros sobre el suelo.
Un grito ahogado escapó de sus labios antes de comenzar a temblar.
—¡Resiste!
Vamos a bajarte pronto —dijo Judai mientras activaba su disco de duelo.
Antes de que pudiera declarar el duelo, Ryo dio un paso adelante.
Aunque su expresión fría de costumbre no parecía haber cambiado, la vampiresa notó una tensión que seguramente para la mayoría de los humanos pasaría inadvertida.
—Así que quieres salvar a tu hermano.
Mejor para mí.
No sólo tomaré tu llave, sino que además tendré el placer de traerte conmigo a la oscuridad.
—Supongo que eso significa que en este duelo apostamos nuestras almas.
—No exactamente.
Los vampiros no tenemos alma.
Y cuando pierdas, conocerás mi mundo.
Te inclinaras ante mí como el primero de mis nuevos hijos.
Un frío miedo se depositó sobre todos los que escuchaban.
El duelo tenía implicaciones más oscuras de las que pensaban originalmente.
—Basta de charlas.
Terminemos con esto.
—Tanta impaciencia —recriminó la vampiresa negando con la cabeza—.
Tendré que enseñarte una lección.
Por cierto, mi nombre es Camula.
Recuérdalo muy bien.
Cuando este duelo termine estarás refiriéndote a mí como Maestra Camula.
Mientras hablaba, una nube de murciélagos voló desde el bosque cercano, concentrándose en su mano.
Al instante, las criaturas se transformaron en un disco de duelo con forma de ala de murciélago.
—¡Duelo!
Kaiser: 4000 — Camula: 4000 —Tomo el primer turno —declaró la vampiresa mientras robaba carta—.
Activo la carta mágica de campo “Reino Vampiro”.
El bosque desapareció.
Al instante los duelistas y los espectadores se encontraron rodeados por una ciudad de aspecto medieval.
Una luna llena de color rojo sangre iluminaba las calles de aspecto gótico, mientras a lo lejos, en una colina, se podía vislumbrar un castillo como el de las viejas películas de monstruos de la Universal.
—Coloco un monstruo y termino mi turno.
—Mi turno, robo —siguió Kaiser—.
Cuando mi adversario controla monstruos y yo no controlo ninguno, puedo invocar especialmente a “Ciber Dragón” (ATK: 2100/DEF: 1600).
El poderosos dragón metálico emergió frente al Kaiser llenando el sitio con su rugido metálico.
—Invoco a “Ciber Fénix” (ATK: 1200/DEF: 1600).
Esta vez una enorme ave metálica surgió de una llamarada.
—Ahora, batalla.
“Ciber Dragón”, ¡ataca a su monstruo!
El enorme dragón disparó un potente rayo desde su hocico, destruyendo al monstruo boca abajo, el cual se dejó ver por un momento mostrando a una tortuga cuyo caparazón era una pirámide dorada.
—Cuando “Tortuga Pirámide” es destruida y enviada al Cementerio como resultado de una batalla, puedo invocar especialmente un monstruo tipo zombi con 2000 punto de defensa o menos.
El mazo de la vampiresa flotó fuera de la ranura correspondiente en el disco, para posteriormente extenderse frente a ella.
La mujer tomó una de las cartas, y el resto volvieron a apilarse y se barajaron por sí solas un par de veces antes de volver a la ranura del disco.
—Invoco al “Señor de los Vampiros” (ATK: 2000 / DEF: 1500).
Frente a ella, en una nube de murciélagos, emergió un hombre de rostro pálido y cabellera plateada.
Iba vestido con un anticuado estilo victoriano, en el cual resaltaba la capa, que más parecía las alas de un murciélago.
—“Señor de los Vampiros” —resopló Yubel—.
Tan predecible.
Judai no dijo nada.
La atención de todos estaba en el duelo.
—Termino mi fase de batalla —declaró el Kaiser—.
Coloco una carta y con eso mi turno termina.
Kaiser: 4000 — Camula: 4000 —Robo —señaló la vampiresa—.
Invoco a la “Dama Vampiro” (ATK: 1550 / DEF: 1550).
—El segundo vampiro iba vestido también a la moda victoria, y al igual que el “Señor de los Vampiros” de su espalda salían lo que parecían ser dos alas de murciélago—.
Es hora de la batalla.
“Señor de los Vampiros” ataca a su “Ciber Dragón”.
El vampiro desapareció en una nube de murciélagos, para reaparecer flotando detrás del “Ciber Dragón”.
Extendió las alas y una nube de murciélagos emergió de estas rodeando a su enemigo y destruyéndolo.
—Gracias al efecto de “Reino Vampiro”, los monstruos de tipo zombi ganan 500 de ATK durante el cálculo de daño (“Señor de los Vampiros” ATK: 2500).
El Kaiser no pudo evitar un siseo cuando el dolor del ataque se sintió real.
Aun así, se repuso de inmediato y oprimió un botón de su disco de duelo.
—Activo mi trampa: “Michizure”, puedo activarla cuando uno de mis monstruos es enviado del campo al Cementerio, me permite destruir un monstruo en el campo.
Usare su efecto para destruir a tu “Señor de los Vampiros”.
El vampiro estalló en una nube de murciélagos, los cuales sin embargo permanecieron flotando sobre el campo.
—El efecto de mi monstruo aún continua —declaró Camula—, ya que recibiste daño por el ataque de mi “Señor de los Vampiros”, ahora debo declarar un tipo de carta: monstruo, mágica o trampa.
Y tú debes descartar de tu mazo al Cementerio una carta de ese tipo.
Elijo carta de trampa.
Kaiser buscó en su mazo una trampa y la envió al Cementerio.
—Esto activa el segundo efecto de “Reino Vampiro”: cuando mi oponente envía una o más cartas de su mazo al Cementerio, puedo seleccionar una carta en el campo.
Seleccionó a tu “Ciber Fénix” Ahora, enviando un monstruo “Vampiro” de atributo Oscuridad de mi mano o mi Deck al Cementerio, ese objetivo es destruido.
Envió al Cementerio a “Duque Vampiro” para destruir a tu monstruo.
—Gracias al efecto de “Ciber Fénix”, mientras esté en posición de ataque, los efectos de cualquier carta mágica que seleccionen a uno de mis monstruos tipo maquina son negados.
—Eso no importa, mi “Dama Vampiro” todavía puede atacar.
¡Termina con su monstruo!
Y ya sabes: durante el cálculo de daño, gracias a mi campo, “Dama Vampiro” gana 500 de ATK extra (ATK: 2050).
“Ciber Fénix” fue igualmente consumido por las nubes de murciélagos de los monstruos de Camula.
—Cuando “Ciber Fénix” es destruido en batalla y enviado al Cementerio, robo una carta.
—Disfrútala, porque ahora tendrás que deshacerte de otra de las trampas en tu Deck gracias al efecto de mi “Dama Vampiro”.
Camula sonrió al ver como Kaiser tuvo que deshacerse de otra de sus trampas.
—Coloco una carta y con eso termino mi turno —declaró la vampiresa.
Kaiser: 2750 — Camula: 4000 —Es mi turno, robo.
—Kaiser dejó la carta robada en su mano y seleccionó otra de sus cartas—.
Activo la carta mágica “Monstruo Reencarnado”: descartando una carta de mi mano, puedo seleccionar un monstruo en mi Cementerio y regresarlo a mi mano.
Ryo descartó una copia de “De-Fusión” y regresó a su “Ciber Dragón” a la mano.
—Ahora invoco a “Proto Ciber Dragón” (ATK: 1100 / DEF: 600).
—El monstruo era como una versión no terminada y con acabados más toscos que el “Ciber Dragón”—.
Cuando este monstruo está en mi campo su nombre se trata como “Cíber Dragón”.
Activo “Polimerización” para fusionar al “Ciber Dragón” de mi mano con el “Proto Ciber Dragón” para formar a “Dragón Ciber de dos Cabezas” (ATK: 2800 / DEF: 2100).
—El campo tembló ante el rugido metálico que el dragón de Kaiser emitió al aparecer frente a él.
—Ahora, “Dragón Ciber de dos Cabezas”, ¡ataca a su “Dama Vampiro”!
La cabeza de la derecha emitió un potente laser de color blanco que pulverizo al monstruo vampiro.
Los puntos de vida de Camula sólo se redujeron en 750 gracias a “Reino Vampiro” (2800 – 2050 = 750).
—Todavía no termino.
“Dragón Ciber de dos Cabezas” puede atacar dos veces en cada Battle Phase.
El monstruo se preparó para su ataque directo, pero Camula se adelantó activando su propia carta.
—Activo la trampa “Llamada de los Condenado”, con la cual puedo resucitar a uno de mis vampiros.
Renace ahora, “Duque Vampiro” (ATK: 2000 / DEF: 0).
Si los anteriores monstruos de Camula representaban muy bien al estereotipo de los vampiros, este parecía salido directamente una película de Drácula.
Era un hombre alto, de tez pálida, cabello recortado y peinado elegantemente.
Vestía como todo un caballero de finales del siglo XIX, con levita y una elegante capa de seda.
—Cuando “Duque Vampiro” es invocado especialmente, declaro un tipo de carta y… supongo que puedes intuir por ti mismo lo que sigue.
Es momento de deshacerte de otra de tus trampas.
—Demonios, eso significa que el segundo efecto de su campo le permitirá destruir al monstruo de Kaiser —dijo Daichi entendiendo la estrategia de la vampiresa.
—Esos monstruos vampiro están destruyendo poco a poco la baraja de Ryo —concordó Asuka—.
Como un vampiro desangrando a su presa.
—Kaiser es el mejor duelista de la academia, si alguien puede salir de esto es él —recordó Judai.
Mientras, en el duelo, Camula descartó de su Deck otra copia de su “Dama Vampiro”, permitiendo así que el efecto de “Reino Vampiro” destruyera al dragón de Ryo.
—Activo “Recuperación de Fusión”, para devolver a mi mano un “Ciber Dragón” y una “Polimerización”.
Ahora, dado que no controlo monstruos, invoco a “Ciber Dragón”.
Coloco una carta y termino mi turno.
Kaiser: 2750 — Camula: 3250.
—Muy bien, es mi turno, robo.
Como mi “Señor de los Vampiros” fue destruido por un efecto enemigo, durante mi siguiente Standby Phase regresa desde el Cementerio.
La nube de murciélagos que continuaba sobrevolando el campo se reunió nuevamente frente a Camula, formando nuevamente al monstruo vampiro frente a ella.
—Es momento de terminar con esto.
“Señor de los Vampiros”, ¡destruye a su “Ciber Dragón”!
Todo indicaba que el resultado sería el mismo que en el anterior turno de Camula.
Sin embargo, Kaiser parecía estar esperando una repetición de esa batalla, y no perdió el tiempo en activar su carta tapada.
—Activo mi carta trampa: “Unidad Reflectante de Ataque”, sacrificando un “Ciber Dragón” en mi campo puedo invocar especialmente desde mi mano o mi mazo un “Ciber Dragón Barrera”.
—Mientras hablaba, una luz intensa proveniente de su carta trampa envolvió al “Ciber Dragón”.
Cuando la luz se disipó frente a Kaiser había un dragón metálico dos veces más grande que el “Ciber Dragón”, del cual destacaba una especie de collar del cual emergía una especie de escudo electrónico.
El monstruo estaba en posición de defensa (ATK: 800 / DEF: 2800).
—¡Oh, gracias a Obelisco!
—exclamó el profesor Chronos—.
Por un momento pensé que sería lo último.
—Kaiser nunca dejaría su campo desprotegido —aclaró Jun, aunque no podía evitar pensar también en lo cerca que el duelo estaba en terminar en un desastre.
Por ahora la defensa de “Ciber Dragón Barrera” era suficiente para superar a los vampiros de Camula incluso con el efecto de su campo.
Pero, si en el siguiente turno la vampiresa sacaba algo con 2400 o más puntos de ataque, sería el final del duelo.
Parecía que todo se reducía a lo que Kaiser pudiera sacar en su siguiente turno.
—Te resistes mucho a lo inevitable —dijo Camula sin poder contener una sonrisa en sus labios—.
Pero está bien así.
Si no dieras batalla no sería divertido.
Tu lucha sólo hará más dulce mi victoria.
Kaiser permaneció estoico.
—Coloco una carta y termino mi turno.
—Mi turno, robo.
Activo “Olla de la Codicia” para robar dos cartas más.
Ahora invoco a “Ciber Valle” (ATK: 0 / DEF: 0).
Este monstruo tiene tres efectos posibles.
Usare el segundo efecto: desterrándolo junto con otro monstruo en mi campo puedo robar dos cartas más.
Así que lo destierro junto con mi “Ciber Dragón Barrera” y robo dos cartas.
—Espero que su estrategia funcione —comentó Hayato—.
Deshacerse de su mejor defensa no parece una buena idea en este momento.
—Estoy seguro de que es por una buena razón —respondió Asuka—.
Ryo no es de los que cometen un error como ese, menos aun con lo que está en juego.
Su mirada se volvió hacia Sho, quien parecía estar de nuevo sumergido en el trance hipnótico de la vampiresa, pues su cabeza estaba agachada y su cuerpo no parecía moverse en lo absoluto.
—Activo la carta mágica “Sobrecarga de Fusión” —continuó Kaiser—.
Esta carta me permite desterrar materiales de fusión de mi Cementerio para invocar un monstruo de fusión de atributo Oscuridad, tipo máquina.
Destierro a mi “Ciber Dragón” de mi Cementerio, más “Ciber Fénix”, “Proto Ciber Dragón” y “Dragón Ciber de dos Cabezas” para invocar a “Dragón Fortaleza Chimeratech” (ATK: 0 / DEF: 0).
El nuevo dragón estaba compuesto por una serie de formaciones metálicas en forma de ruedas, cada una de las cuales tenía una compuerta, cuatro de las cuales se abrieron dejando salir las cabezas de los monstruos desterrados para su invocación.
—Los puntos de ataque originales de “Dragón Fortaleza Chimeratech” son de 1000 por cada monstruo usado como material para su invocación por fusión, en este caso son cuatro monstruos eso lo convierte en 4000 puntos de ataque.
—¡Bien!
—exclamó Judai.
Ver este duelo hacía que le dieran ganas de volver a enfrentarse a Kaiser.
—Esto todavía no termina —comentó Yubel—.
Me preocupa la carta boca abajo que Camula dejó en su turno anterior.
—Esperemos que sea sólo un farol.
—Mientras hablaba, la mirada de Judai se desvió hacia Sho, quien seguía colgando inerte sólo sostenido por los monstruos vampiros de Camula.
—¡Ahora, batalla!
¡Atacó a tu “Señor de los Vampiros”!
—Activo mi trampa.
—Esto hizo que el corazón de Judai diera un vuelco, mientras Yubel sonreía con suficiencia—.
“Waboku”.
Durante este turno no puedo sufrir daño de batalla y mis monstruos no pueden ser destruidos en batalla.
—Vaya, por un momento pensé que sería algo peor —murmuró Judai.
Kaiser colocó una carta y con eso terminó.
Kaiser: 2750 — Camula: 3250.
—Es mi turno, robo.
Primero, destierro a mi “Señor de los Vampiros” para invocar a “Génesis de Vampiro” (ATK: 3000 / DEF: 2100).
El nuevo monstruo de Camula era un enorme murciélago humanoide de color morado.
—Activo la carta mágica “Entierro Insensato”.
Esta carta me permite enviar un monstruo de mi mazo al Cementerio.
Envió otra copia de “Duque Vampiro”.
Y ahora activo el efecto de mi “Génesis de Vampiro”: descartando un monstruo tipo zombi de mi mano puedo revivir un monstruo zombi de menor nivel.
Descarto “Desesperación de la Oscuridad” de nivel 8 para invocar a “Duque Vampiro” de nivel 5 (ATK: 2000 / DEF: 0).
—Maldición —masculló Daichi—.
Ahora podrá usar su campo para destruir el monstruo de Kaiser.
Y exactamente eso hizo.
Tras obligar a Kaiser a deshacerse de una de sus cartas mágicas por la invocación especial de “Duque Vampiro”, Camula usó el efecto de “Reino Vampiro” para descartar una segunda copia de “Señor de los Vampiros” y destruir a “Dragón Fortaleza Chimeratech”: —Ahora, ¡batalla!
—Carta trampa, “Negar Ataque” con esto termino tu Battle Phase.
—Sigues resistiendo, muy bien, lo haremos a tu manera.
Termino mi turno.
Ese último turno sólo sirvió para aumentar la tensión en el grupo de guardianes.
En especial del profesor Chronos, quien prácticamente estaba masticando el encaje de sus mangas de la exasperación.
—¡Mamma mia!
Todo podría depender del siguiente robo.
—Estoy seguro de que Ryo lograra recuperarse —dijo Asuka.
—Robo —comenzó su turno Ryo—.
Activo la carta mágica “Fusión de Dimensión”: pago 2000 puntos de vida (LP Kaiser: 750) y cada jugador puede invocar tantos monstruos hayan sido desterrados del juego como pueda.
Camula invocó al “Señor de los Vampiros” desterrado para invocar a “Génesis de Vampiro”.
Mientras que Kaiser invocó a los cuatro monstruos que usó como material de fusión de “Dragón Fortaleza Chimeratech”, más “Ciber Valle”.
—¡Batalla!
¡Ataco a “Genesis de Vampiro” con “Dragón Ciber de dos Cabezas”!
—¿Acaso intentas suicidarte?
—cuestionó Camula con la ceja alzada.
—Desde mi mano, carta mágica de juego rápido “Quitar el Limitador”.
Esta carta duplica el ataque de todos mis monstruos de tipo máquina hasta el final de mi turno, sin embargo, durante la End Phase todos los monstruos beneficiados por este efecto son destruidos.
Así que mi Dragón tiene suficiente poder para destruir a tu “Génesis de Vampiro”, incluso con el poder extra que le confiere tu campo.
(“Dragón Ciber de dos Cabezas” ATK: 2800 x 2 = 5600; “Génesis de Vampiro” ATK: 3500 durante Damage Step) El vampiro de Camula fue destruido por el poderoso rayo blanco disparado por la cabeza derecha del dragón metálico, causando 2100 puntos de daño.
—Y como bien sabes, “Dragón Ciber de dos Cabezas” puede atacar dos veces en cada Battle Phase.
¡Ataca a su “Señor de los Vampiros”!
—¡Lo logró!
—gritó Chronos liberándose por fin de todo el estrés que le había producido el duelo.
Kaiser: 750 — Camula: 0.
La vampiresa cayó de rodillas ante el último ataque.
—Yo perdí —susurró mientras sentía como las sombras se extendían para reclamar su existencia como pago al Juego de lo Oscuro.
Envió una última mirada sucia a Kaiser, antes de desviarla a su hermano todavía suspendido en el aire por sus murciélagos.
Su mirada se dirigió entonces a la carta que todavía sostenía en su mano y decidió que era su única oportunidad de salvar a su clan.
Concentrando la energía de duelo que le quedaba, transformó la carta en una que representaba su voluntad.
—Uso mi carta mágica “Despertar del Vampiro”… —El duelo terminó —le recordó Kaiser.
—Puede ser, pero te daré una última retribución como venganza.
Mi clan no morirá conmigo.
Esta carta me permite transferir mi energía de duelo restante y marcar con ella el alma de un humano.
Puede ser que tu llave espiritual te proteja de mi influencia, pero no es así con tu hermano pequeño.
Los ojos de Kaiser se abrieron con horror cuando vio como una sombra con forma de murciélago salía de la carta final de Camula y volaba en dirección a Sho.
El niño soltó un alarido cuando el murciélago de energía de duelo atravesó su pecho, al tiempo que los murciélagos que los sostenían se desvanecían, mientras el cuerpo de Camula se dispersaba en el viento convertido en cenizas.
—¡Yubel!
—gritó Judai con los ojos dorados.
Al instante el espíritu de duelo adquirió forma física y voló para detener la caída de Sho, depositándolo suavemente en el suelo.
De inmediato los dos profesores corrieron hacia el joven inconsciente.
Siendo Daitokuji quien más sabía de primeros auxilios, se arrodillo frente al niño quien había dejado de moverse.
—No respira —dijo mientras se apresuraba a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar.
Ryo fue incapaz de hacer nada más que quedarse de pie mirando el cuerpo inerte de su hermano, por primera vez en su vida paralizado de miedo.
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