Kepler2000 - Capítulo 1
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1: Despertar 1: Despertar Aferrándose a sus últimos intentos por permanecer en pie, un pequeño niño dio un último paso antes de caer sobre sus rodillas y desplomarse, su cuerpo no respondía a sus llamados y sus gritos ya no salían de su garganta.
— Ha…
huug…
Si era posible quería alejarse de donde había despertado, alejarse para evitar un destino aún peor del que ya estaba viviendo, pero su conciencia y su cuerpo lentamente mostraba menos respuesta a sus llamados.
Miraba a todos lados buscando la ayuda de su padre, “Si él estuviera aquí” pensó, pero luego negó el pensamiento, él estaba ahí, los dos; masas de carne que solo sienten dolor.
Su conciencia terminó por dejar su cuerpo, aún así el cuerpo se contorsionaba, no por dolor, simplemente reaccionaba a este nuevo ambiente.
Era un precio a pagar por la libertad en este nuevo mundo.
Un mundo donde los conocimientos humanos no tuvieron tiempo para expandirse más, pero ya no es necesario, los humanos restantes tienen sus propios problemas en su mundo.
Abandonaron su planeta pensando encontrar la salvación de la guerra, pero terminaron reduciendo sus números aún más rápido.
Pero eso es otra historia.
__———–__ Un gran cielo azul sin contaminación se extendía por encima de las montañas frondosas, los rayos de la estrella calentaban ligeramente el ambiente, junto con la pequeña brisa del amanecer creaban el clima perfecto para despertar y disfrutar del día.
Era de esos días que con solo levantarte ya sabías que iba a ser un buen día, solo la falta de sonido volvía inquietante todo lo demás.
— ¿¿…??
El silencio que reinaba solo podría ser posible si el tiempo mismo estuviera detenido, pero el movimiento de las nubes contradecía ese pensamiento.
Todo parecía tan cercano y lejano a la vez que daba la impresión de ser un espectador de nubes a la altura del suelo.
— ¿…?
¡…!
¿…?
Curiosamente, ese era el caso.
— ¿¡Haaaa!?
¡¡Blruu!!
¡¡Glruuug!!
Con todos los sentidos despertados, se dio cuenta que estaba flotando sobre agua, su repentina impresión rompió su equilibrio y se hundió.
Después de encontrar superficie debajo suyo y ponerse de pie, empezó a escupir agua que previamente había tragado.
Tosiendo y escupiendo agua dio pasos atrás terminando chocando contra algo.
— ¿Hug?
Volteó para ver con qué se había topado, encontrando un bulto que se extendía hacia arriba, de color verde y con patrones de manchas por toda su superficie, una planta que nunca había visto, pero sabía qué era.
— ¿ka- Karniv-b?
Sorprendido por el repentino encuentro, agrandó sus ojos, lentamente retrocedió controlando su respiración.
Al parecer estaba en plena digestión ya que no le prestó atención.
— ¡Son Karniv-b!
¡De…
De-debo alejarme del rango de sus enredaderas!
…
Luego de alejarse lo suficiente y considerar que estaba a salvo, tranquilizó su respiración y miró su alrededor en busca de posibles peligros.
— Varios Karniv-b y algunos Karniv-a …
Solo no debo acercarme…
¿…?
Miró a su alrededor y, en un segundo, fijó una ruta de escape entre las plantas, era difícil caminar por las gruesas raíces y se atascó en más de una ocasión ya que su cuerpo no reaccionaba como se le pedía a pesar de eso logró llegar a tierra seca.
Sintiéndose a salvo, soltó un largo suspiro, pero al procesar todo lo que pasó en su mente, por un momento dejó de respirar.
Esas plantas de las que había escapado nunca antes las había visto, pero de alguna manera sabía de ellas, sus nombres, su letalidad, algunos usos que se les puede dar, si son comestibles o no.
Confundido por la repentina información, trató de recordar de dónde provenía.
Para su sorpresa la búsqueda terminó muy rápido, no porque lo había recordado, sino porque no tenía recuerdos antes de despertar.
Confundido por su falta de recuerdos levantó sus manos a su cabeza.
— ¿Qué?
Pero se detuvo en plena acción.
Él no tenía manos, en cambio un par de extremidades llenas de pelo estaban frente a sus ojos.
Lo primero que se le vino a la mente fue “peludo”, dos robustas patas reemplazaron sus manos y de ellas sobresalían pequeñas garras en vez de dedos.
— …
Luego miró hacia abajo, estaba completamente desnudo y sus piernas también tenían la misma forma que sus brazos, pero con solo una gran uña.
Después de ver su cuerpo una pregunta surgió en su mente.
— ¿Qué…
qué soy?
Sentía incomodidad por su falta de recuerdos y la información repentina que le llegaba cada vez que miraba algo “nuevo”.
Movió su cuerpo para comprobar si le faltaba movilidad o si sentía algún dolor, pero consideró que tenía un cuerpo sano, quizás un poco de retraso al intentar moverse pero en su mente no surgió miedo o asombro por el drástico cambio que había tenido su cuerpo, ya que en su mente no poseía recuerdos de su existencia anterior.
— Necesito…
buscar un…
refugio.
Dándole la espalda al lago, empezó a caminar adentrándose en el bosque, en busca de un refugio para pasar la noche solo para caer segundos después al mirar el frondoso bosque que lo bombardeó con nueva información provocándole un colapso a su mente.
__———-__ [Un año después] Desde la rama de un gran árbol siguió con la mirada a dos criaturas en pleno enfrentamiento la primera de menor tamaño tenía una forma cilíndrica con una piel similar a una roca y con hileras de dientes al final de su cuerpo arremetía contra una criatura plumífera con dos patas delgadas una cabeza con un pico y una cola con tres garras al final, esta esquivó el primer ataque de la criatura cilíndrica para luego picotear su cuerpo, sin embargo su ataque solo resulto en que su pico rebote casi tumbándolo hacia atrás la criatura cilíndrica intentó arremeter nuevamente, pero el ave gigante extendió sus alas y retrocedió aun más, esta vez intentó atacar con las garras de sus patas pero solo consiguió unos cuantas marcas blancas sobre la superficie rocosa del gusano, esto le daba la confianza suficiente al gusano para seguir atacando de la misma manera seguro de su defensa.
El ave volvió a esquivar, fácilmente podía escapar pero no lo podía hacer, tenía que proteger su territorio así que tuvo que utilizar su último recurso.
El gusano confiado volvió a atacar de la misma manera contra el ave que lo esperaba listo para su ataque el impacto llegó pero esta vez la cabeza del gusano explotó.
El ave había utilizado su cola que con un giro logró matar al gusano.
Con el vencedor dado era la señal para actuar.
Ignorando el dolor en su cuerpo y el rugir de su estómago, juntó fuerza en sus extremidades para saltar de rama en rama, acercándose cada vez más a su presa, era un ataque frontal, en cualquier momento sería descubierto y las criaturas de este mundo eran consientes de este tipo de ataques, cuando un tercero llega para reclamar la vida del vencedor aprovechando su vulnerabilidad, por lo que ahora estaba más alerta.
Pero esto ya lo había aprendido, antes que se diera cuenta de su presencia agarró unas piedras, que se encontraban en uno de los bolsillos de su correa, las separó y las lanzó al suelo.
Dio un salto para salir del rango de visión de la criatura, mientras las piedras se atrajeron provocando un gran estruendo, la atracción fue tal que al chocar, se rompieron desplegando pequeñas piedras que se volvieron a juntar, haciendo aún más ruido.
— ¡¿§§§?!¹ — Gruñó la criatura.
Estando alerta fue atraída por el ruido de inmediato, la criatura avanzó en busca del tercero, para solo encontrar varios fragmentos pegados entre sí.
Con la criatura en la posición deseada cayó en su espalda formando una “X” con sus manos para luego volver a saltar alejándose, el peligro todavía no había acabado, el cuerpo, carente de cabeza, empezó a hacer movimientos bruscos, sacudiendo la cola, intentando golpear a su verdugo con sus garras, pero el estímulo poco a poco se volvió más lento mientras sangre granate salía del cuello.
No duró mucho, su cuerpo perdió voluntad y se desplomó acompañado de pequeñas contracciones post mortem.
Una vista muy llamativa, pero no debía perder tiempo.
El ave había estado cuidando su territorio ya que detrás de esta había un nido con tres huevos, estos eran una gran fuente de nutrientes mucho más que comer su carne, y había esperado lo suficiente para que estén en su punto para ser comidos.
Si no esperaba lo suficiente podría ser letal comerlos, ahora el día llegó y solo faltaba obtenerlos.
Rápidamente y con cuidado guardó los tres huevos en su mochila que tejió.
Acercándose al cadáver recogió la cabeza y cortó un muslo carnoso, guardando sus ganancias en la mochila se dio cuenta del estado de las piedras que había lanzado, estas las había encontrado en una extraña cueva y nunca volvió a encontrar piedra similares por las que las tenía en mucha estima, pero les llegó su hora, quizás podrían ser utilizadas de otra forma, así que las guardó en el bolsillo de su correa.
Miró el cuerpo de las criaturas pero apartó la mirada, no debía pensarlo, sabía qué hacer.
Apretó los puños y empezó a correr, casi como respondiendo a su escape pisadas se empezaron a escuchar acercándose, pero él ya no estaba ahí.
Cuando se alejó lo suficiente detuvo su corrida y relajó su cuerpo, aguantó sus ganas de mirar atrás y levantó su mirada, nubes grises empezaron a llenar el paisaje.
” …Lo conseguí…” —Pensó pero luego apartó ese pensamiento tonto.
Su mochila estaba un poco más llena, esto lo alegraba aunque no quería admitirlo, pero aguantó el sentimiento apretando sus molares y estómago, todavía faltaba un tramo más.
__———-__ Con rasguños es todo su cuerpo por fin pudo ver, con su único ojo bueno, su destino a la distancia, su mochila pesaba menos, pero ya no le importaba, tuvo razón en no querer alegrarse antes de tiempo.
Miró el cielo que se oscurecía más antes de lo normal y después de un suspiro siguió su camino mientras cojeaba de una pierna.
Poco después llegó, su refugio, hecho de troncos, tablones y hojas de distintos árboles talados, construcción que demoró más de tres meses para terminarlo después que su anterior refugio haya sido destruido, sin contar los pocos muebles que improvisó.
Al lado del refugio había un pequeño intento de huerto que abandonó el cual trajo más problemas que otra cosa.
Entrando al refugio lo recibió una habitación con suelo de madera, del lado izquierdo cajas donde guardaba todas sus herramientas y útiles, del lado derecho muebles de madera y un pasadizo a su cuarto, en medio un agujero, en medio de este había un caparazón equilibrado por piedras.
Y de entre el agujero un gran ojo se posó sobre él, este le pertenecía a una pequeña y redonda criatura con cuatro cortas patas y dos alas a sus costados, con una mirada rápida se le podría describir como patas, alas y cola pegadas a una cabeza con un ojo.
— …
He vuelto, Speedy.
— §§§§ §§~ — Lo miró mientras gruñía.
— Esta ves traje algo.
Abriendo su mochila sacó la cabeza degollada y se la acercó.
Aquella criatura no tenía una boca para comer, si buscara a fondo solo encontraría orificios para respirar, oír, defecar y reproducirse.
Sin embargo, donde debería estar su hocico solo había una superficie lisa de piel, pero al ofrecerle la cabeza, la piel que rodeaba la zona donde debería estarlo, empezó a estirarse hasta desgarrarse, mostrando así sus afilados colmillos.
Aquella criatura era llamada Kron seres con casi ningún machos en sus números, por eso pueden reproducirse con casi cualquier macho vivo con reproducción sexual², pero matándolos en el acto para adaptarse a la nueva especie con la que se reprodujo.
¿De dónde salió esa información?
Él mismo no lo sabía, con solo verla información de esa criatura se desbloqueaba en su mente.
Al igual que el ave y el gusano, “Kavestruz” y “Kusano de roca”.
Una reacción al ver algo supuestamente “Nuevo”, así que los primeros días de despertar estuvieron llenos de acontecimientos similares.
— …
Hoy conseguí tres huevos…
—Revisó la mochila— …
dos huevos…
con esto tengo para otros dos días más…
—Desechó el huevo roto.
— ¡§§!
— …
Tenemos para dos días más…
— §§~ Él no la entendía, pero sentía la necesidad de hablar cualquier cosa mínima, aunque se había vuelto menos hablador, sí no fuera por esas pequeñas conversaciones sentía que hubiera enloquecido hace mucho.
— ¿Cómo estuvo el tercero?
—Dijo mientras señalaba un huevo, envuelto en hojas, cerca del caparazón.
— §§ § — Se salvó dos días más.
—Suspiró.
— ¿§§?
— A ti también te comería si me quedo sin comida.
—Dijo mientras se sentaba lentamente para no sentir tanto dolor.
— ¡¡§§!!
En medio del refugio el caparazón era utilizado como una especie de fogata, sería mala idea prender fuego en un espacio cerrado, pero lo reemplazaba utilizando piedras que al contacto con agua desprendían calor y si eran sumergidas se calentaban lo suficiente para hervir agua.
Acomodó uno de los dos huevos sobre las piedras y luego vertió más agua, estas se tornaron de un naranja opaco a uno más vivo, dando la sensación de calor a la habitación.
— Estará en un rato, espero te llenes con esa cabeza, porque no compartiré.
— §§ — Usualmente ya estarías viendo qué robarte para comerlo.
— ¡§§!
— No hables con la boca llena.
Mirando a Speedy quien ya había comido más de la mitad de la cabeza que le había dado y dejando el huevo en su sitio se paró para agarrar una piedra con filo, luego, acercándose a una pared de la habitación, hizo una marca, esta pared estaba llena de estas, en total 364, y con esta era la marca número 365.
Tuvo que añadir las marcas de sus anteriores refugios pero no estaba seguro de si llevaba bien la cuenta.
Volviendo a su sitio para girar el huevo vio a Speedy intentando romperlo.
— ¡Oye espera!
Te vas a quemar, ni siquiera ha terminado de cocerse.
—Saltó sobre su pierna buena para detener a Speedy.
— ¡§§!
— Gruñó pareciendo herida.
— ¡Te dije que esperarás!
Y así acabó uno más de sus días.
__———-__ Año 1 día 1 Solo, sin recuerdos, bombardeado de información que lo alerta que todo es peligroso, sin alguien con quién conversar.
¿Siquiera existen más de su especie?
¿Por qué cuando él ve una criatura “nueva” sabe qué es, su peligrosidad, datos que nunca sabrías si no lo hubieras abierto y hecho exámenes, pero cuando se ve en el reflejo del agua no sabe nada de él mismo?
Dudas que cada vez se volvían más densas y pesadas de cargar, acaso…
¿Él siquiera existe?
Dormía y despertaba sin ningún sueño del pasado, ni siquiera una señal de su subconsciente, por más que trataba no podía recordar, por más que dormía no podía soñar, solo abrir los ojos y darse cuenta que era otro día.
Todas esas mañanas frías durante todo el año pasado eran iguales, pero, sin previo aviso, esa pequeña tranquilidad se vio interrumpida.
— ¡¡§§!!
— ¿Hug?
¿Qué pasa Speedy?
—Habló con voz ronca.
Los rugidos de Speedy atrajeron su conciencia a su cuerpo despertándolo, primero examinó su cuerpo, ya no tenia dolor, su pierna parecía curada y ya podía ver con su otro ojo, lo único que seguía ahí era una herida en su espalda que iba desde su hombro hasta su cadera y el hambre de su estómago.
Un gruñido más de Speedy le recordó por qué despertó, no había ningún ruido inusual, lo mismo de todas las mañanas, sin embargo, agarró un cuchillo de piedra esperando que no sea ninguna criatura peligrosa, aunque eso era mucho pedir, con tal que no sea “tan” peligrosa él estaría satisfecho.
No podía escuchar respiraciones fuertes, así que la probabilidad de una criatura grande estaba descartada, no se escuchaban aleteos o zumbidos, así que criaturas voladoras o tipo insecto también se descartaron, no se escuchaban sonidos de arrastre, así que criaturas tipo planta o criaturas rastreras tampoco podían ser.
Intentaba poner toda su concentración en su sentido de audición, tenía la ventaja que sea lo que sea, todavía no lo había encontrado, Speedy estaba muy alterada pero no hacía ruido innecesario, parecía ser una gran amenaza, sudor frío le recorría por todo su peludo cuerpo, había pasado un buen tiempo desde la última vez que había estado así de tenso, su respiración se agitaba pero trató de tranquilizarse para no hacer ruido de más.
Si conseguía la suficiente información podría pensar en cómo solucionarlo, por eso trataba de oír lo más que podía, sin embargo el sonido que escuchó a continuación sólo le quitó el poco aliento que tenía.
-Tock, tock, tock- — ¡…!
— Detuvo su respiración.
-Tock, tock, tock- — ¡¡…!!
— Casi se le detiene el corazón.
Ruidos provenientes de la puerta, con cierto patrón, ninguna criatura haría tales patrones.
Si lo hiciera su inteligencia estaría muy elevada, aún así ninguna que lo fuera se acercaría a una estructura tan artificial.
Sabía de sobra que no serían pacíficos, pero ¿Si aquellos con mayor inteligencia tampoco lo fueran?
¿Era una especie de trampa?
¿Grupos de criaturas inteligentes?
¿Lo habrían estado observando?
¿Lo siguieron el día anterior?
¿Morirá si abre la puerta?
Su cabeza se llenó de muchas más dudas, casi llevándolo a su sofocación, pero de algo estaba seguro, cuando viera a esa “nueva” criatura la reconocerá de alguna manera y sabrá qué hizo mal para terminar es esta situación.
— …
A pesar que estaba lleno de dudas la única opción era abrir esa puerta y enfrentar la muerte con la nueva información que obtendría.
Despejar esas dudas y luego actuar…
Rápidamente se puso su equipo, abrió una especie de baúl para sacar algo pero cambió de opinión.
Se dirigió a la puerta, sabía que la velocidad de reacción sería un factor decisivo, abriría la puerta lo más rápido posible para recibir la información y luego reaccionar de manera eficaz.
Su línea de acción ya estaba establecida, abrió los ojos todo lo que pudo y rápidamente abrió la puerta, listo para recibir la información.
— …
Quieto…
él se quedó quieto, no se movió, no fue porque era la acción más eficaz, sino porque ninguna acción surgió en su cabeza, la información nunca llegó.
— …
La criatura que estaba frente a él era la viva imagen de un espécimen de su misma raza.
~~~~~~~~~~~~~~~~~ Sumario ¹ Gruñido de criaturas.
² Es decir no se pueden reproducir con criaturas con reproducción asexual, para los que no entienden, existen dos tipos de reproducción: sexual y asexual
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com