Kepler2000 - Capítulo 23
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
23: Búsqueda 23: Búsqueda Al mencionar su idea las dos se miraron entre sí sin saber qué decir.
— …
¿Por qué piensa eso?
—Preguntó Rai.
— Es una opción.
—Levantó una de sus garras— Primero, no encuentro defectos resaltantes en la aldea, es apta para vivir.
Segundo.
—Levantó una segunda garra— el exterior es muy peligroso, abandonar este lugar significaría empezar desde cero, se arriesgarían demasiado.
Tercero —Levantó otro dedo— huían uno por uno, si hubieran decidido empezar desde cero en otra ubicación entonces sería mejor escapar en conjunto.
Con esos tres puntos Camila y Rai se sorprendieron y aceptaron su idea con más seriedad.
— Cuarto.
—Levantó otra garra más— Como Rai dijo, ellos no son luchadores.
Escapar para morir sería absurdo, ellos no harían tal cosa.
Piero consideraba que todos conocían el peligro, por eso existían lo cazadores, debe ser algo básico que se enseñe desde pequeños.
— Rai ¿Hace cuánto construyeron la aldea?
— …
La empezamos a construir hace dos años, tuvimos que viajar casi medio año para encontrar este lugar, el gran sabio dijo que era el lugar indicado…
— Medio año…
¿Crees que puedan haber vuelto a su anterior aldea?
— No creo que sea posible…
— ¿Por qué?
— El gran sabio nos guió por terrenos peligrosos, si no fuera por sus arma no creo poder pasar el camino de regreso.
— Entonces se descarta la idea de que regresaron.
—Suspiró— Todo apunta que se están ocultando.
— …
Si se están ocultando…
¿Dónde estarían?
—Preguntó Camila.
— Una zona que solo ellos conozcan, cerca de la aldea pero lo suficiente oculto para pasar desapercibido.
Camila y Rai abrieron los ojos como si ambas hubieran descubierto el lugar.
— La cueva.
— Dijo Camila.
— …
Es muy inteligente sabio Piero —Fue un comentario genuino, no como si fuera un halago sino como una realidad.
No se dejó embobar y continuó.
— Debemos hacer una inspección más profunda a la cueva, pero antes de eso quisiera visitar otro lugar.
__———-__ Después de avisar a Riu y Fii que no salieran de la casa, se dirigieron a la casa comunitaria donde vivían los no luchadores.
Ahora que recordaba la medida en metros podía decir que tenía dos metros y medio de alto, unos sesenta de largo y veinte de ancho, a diferencia de las demás casa de los luchadores este estaba al ras del suelo.
— Rai, ¿Cuántos no combatientes quedan en la aldea?
— …
No sé, pero éramos veinticinco en total.
No tenía un estándar en su mente, así que no sabía si eran muchos o pocos para una aldea.
— Entonces ¿Cuántos no viven aquí?
— …
Por mi parte estamos Riu y yo, por parte de Fron, él tiene dos mujeres, por parte de Leo tiene cuatro, pero Caín, Nair, Teo y Merli viven solos…
Serian…
— Catorce, serían los que no viven allí.
Pero no contaste al Gran sabio y la líder.
— D-disculpe, es que la líder no le gusta que la igualemos con nosotros…
— …
Entonces los líderes no están en la cuenta de los veinticinco…
Deja a once viviendo aquí.
— Había dos parejas dentro y siete adultos sin pareja.
No sé cuántos quedan.
— ¿Cuándo fue que escapó la primera?
— Fue después de tener sus cri…
Digo…
Sus bebés.
—decidió elegir la palabra que Camila menciono la vez pasada— Fue a mitad del primer año en que llegamos aquí.
— …
¿Y el segundo caso de escape?
— Fue a inicios de este año…
— ¿Inicios?
—Se quedó pensativo.
— Estamos hablando de años pero no me ubico por completo…
— Yo conté los días cuando desperté, y fue hace un año y diez días.
Pero no sé cómo miden sus días ustedes.
— Hummm…
Estamos en el año treinta, del quinto mes, mayo.
Día…
Diecinueve…
Creo…
Parecía que se esforzó para decir la fecha.
Simplemente lo dejó pasar y agregó a sus actividades futuras averiguar la fecha exacta.
— Eso es muy específico, gracias.
— ¿Treinta?
—Arrugó su frente— ¿Por qué año treinta?
—Camila seguía interesada.
— Esa es la edad del gran sabio, por eso es el año treinta…
Esa fue su explicación.
La razón fue muy inusual, pero eso le daba otro punto en el tiempo al cual sujetarse.
— Bueno te haré unas preguntas sobre eso en la noche, ahora quiero hablar con los que todavía quedan.
— E-entendido.
Le quería dar tiempo para informarse mejor y tiempo para él también porque que el dolor en su cabeza volvió.
— Entra tú primero, no quiero asustarlos.
— Como usted diga.
Habían estado conversando frente a la puerta de la gran casa durante un buen rato, pero nadie se acercó a ver qué sucedía.
Rai subió los escalones y empezó a tocar la puerta.
Golpeó tres veces y después de un breve momento una vez más.
— ¿Tiene algún significado el patrón del toque?
—Preguntó Camila.
— Sí, es para informar que el gran sabio va a entrar o un superior.
Ahora que Camila lo mencionaba, Rai hacía un patrón de toque para que Rai abra la puerta sin preguntar, le daba curiosidad pero no tenían tiempo ahora, en cualquier momento abrirían la puerta.
Pero no se escuchó ningún movimiento dentro de la casa.
— ¿No habrán escuchado?
— Preguntó Camila.
— Deben estar acomodando algunas cosas para recibirlo, es normal que demoren.
— Respondió un poco orgullosa.
La respuesta era comprensible, pero la ausencia de sonido descartaba esa idea.
— …
No hay ruido dentro.
Las dos se dieron cuenta de ese detalle y prestaron más atención, sin embargo no escucharon nada.
— ¿Habrán salido?
—Sugirió Camila.
— No lo creo, normalmente no salen todos a la vez.
Esta vez Rai se inquietó, tocó la puerta con el mismo patrón con mayor fuerza y lo único que recibieron fue silencio.
Rai empezó a preocuparse y golpeo por tercera vez.
— Avisa que vas a entrar y abre la puerta.
La tención los envolvió y un pensamiento cruzó su mente.
— S-sí…
—Aclaró su garganta y habló— Soy Rai, si alguien me escucha le informo que voy a entrar.
Terminando la oración, Rai extendió su mano y giró la perilla.
Esta perilla era muy inusual, por más que lo veía, no entendía su funcionamiento pero cuando la perilla giraba y la puerta se desbloqueaba igual que ahora.
Una habitación con recortes de troncos se mostró delante de ellos, la habitación tenía el tamaño del cuarto de Rai, en las paredes de los extremos habrían ventanas que ahora estaban cerradas, la habitación estaba conectada a un amplio pasadizo con puertas a los lados y una al final del pasadizo.
Una corriente helada los recibió.
— Entremos.
Las dos asintieron con la cabeza y lo siguieron.
Se acercaron a la primera puerta que encontraron y tocaron.
Como se sospechaba no recibieron respuesta.
— En esa habitación…
Todavía no habían escapado…
— …
¿Cuándo fue la última vez los viste?
— La última vez…
—La mirada de Rai empezó a vagar en cada puerta del pasadizo— ¿Hace dos meses?
— ¿Estas preguntándonos o respondiendo?
—Camila habló con un tono serio.
— Y-yo exploro la zona así que no los veía muy seguido…
A-a veces no los veía por meses…—Rai empezó a temblar— Así que no estoy muy segura…
de cuando fue la última vez…
— ¿No estas segura?
Rai dio unos pasos atrás con la pregunta de Camila.
— Camila…
Para.
— …
Está bien.
La expresión de enojo de la cara de Camila cambió apenas le habló.
Un cambio muy brusco, que sospecho de la personalidad de Camila.
— Veamos en las demás habitaciones.
Después de tocar y no recibir ninguna respuesta en ninguna habitación le pidió a Rai para que abra las puertas.
— Necesitamos confirmar que no hay nadie.
Si terminamos molestando a alguien asumiré la responsabilidad.
— N..no tiene por qué disculparse, usted es un sabio después de todo.
“Pensé que estaba mejorando…” Revisaron todas las habitaciones pero lo único que lograron fue empolvarse.
No habían dejado ninguna cosa personal, objetos o herramientas.
Una sensación extraña recorrió el cuerpo de Piero, la aldea no parecía tan simple como lo imaginó, había algo que no estaba viendo.
Pero de algo estaba seguro, la aldea o alguien ocultaba algo lo suficientemente peligroso que debían escapar o esconderse de esta.
— ¿Entonces ahora qué hacemos?
—Camila entrecerró sus ojos.
— …
Los buscaremos en las cuevas.
—Afirmó.
— Son muchos caminos…
Rai tenía razón, eran varios caminos los cuales deberían revisar uno por uno, sin mencionar que los caminos podían dividirse con forme avancen, lo cual volvería tardado la búsqueda.
— …
Rai, la cueva ustedes mismos lo cavaron ¿Cierto?
— S-sí —Respuesta inmediata.
— …
Ahora ¿Sabes si algún túnel se conecta a otra cueva?
Pensó por unos segundos y respondió dudosa — No lo sé, pero no escuché nada parecido.
— …
Nos dividiremos para acelerar la búsqueda.
—Suspiró un poco agotado.
__———-__ Después de ensayo y error el Gran sabio no consiguió lo que quería.
Los cuatro cilindros al frente suyo mostraban que su objetivo estaba más lejos de lo que había imaginado.
— Por más que edito la secuencia ¡Esta maldita atmósfera sigue interfiriendo!
—Golpeó la mesa— ¡Maldición!
¡Ni siquiera con el gen de la kron!
Si no tuviera esta atmósfera…
—Levantó su puño pero lo detuvo en el aire— Podría recrear una atmósfera adecuada, debería aislar una habitación…
Necesitaría un sistema de ventilación…
Varios reguladores…
Además de una cámara de esterilización…
En otras palabras no se podrá…
Joder…
Debería…
Dirigirme a ese lugar…
Tiene mejores equipos.
Pero si la información en correcta…
En cualquier momento despertará…
Desplomándose sobre la nada una silla que levitaba cerca suyo se acomodó para atraparlo.
— Lo dejaré por ahora.
Sistema, desechar contenido de cápsula uno, dos, tres y cuatro.
Con esas palabras los cilindros delante suyo empezaron a cambiar de color, luego diminutas burbujas rodearon el contenido de los cilindros disolviendo todo en una pasta granate que poco a poco se volvió traslúcido como agua cristalina.
— Sistema traer nuevo lote.
Era el doceavo “nuevo lote” los cilindros se llenaron pero había algo que disgustó al gran sabio.
— …
Es tiempo de dejarlo a estos les falta madurar.
Sistema, estimula crecimiento y- Con las palabras en la boca fue interrumpido por un estruendo.
— ¿Qué?
No fue solo uno, después del primero llegó un segundo y un tercero.
Lo cual lo alarmó, deslizó su mano en el reposabrazos de la silla y se desplegó un teclado, el cual manejó sin ver mientras miraba otra pantalla.
— Así que esto es lo que pasa si no estoy cerca suyo.
La pantalla que miraba mostraba la habitación donde estaba Speedy, o lo que fuera ahora mismo.
Ella tomaba distancia de la pared solo para correr contra ella y golpearla con su cabeza, esto lo repetía ignorando que su cráneo se rompía y regeneraba a la vez.
Su cráneo estaba plano por los golpes constantes y manchas de sangre estaban esparcidas por las paredes.
— Estoy exhausto.
Un movimiento de mano y las pantallas desparecieron.
Se paró de la silla y salió al pasadizo.
No era consciente de cuánto tiempo pasó encerrado y pero sentir cansancio y hambre significaba que había pasado mas de una semana sin satisfacer sus necesidades básicas, eso era una de las ventajas de su cuerpo.
— Creo que dormiré medio día.
—Bostezó— Quizás un día entero pero antes pediré un gran plato a esa chica…
Cierto Merli…
Creo que ya pasó un día desde que no me ve.
Con movimientos ágiles dio ordenes a la silla para que se aleje del ruido mientras él cerraba los ojos.
— …
Un día…
quizás medio.
__———-__ Después de contarle todo lo sucedido a la líder Dayana en el almuerzo, el grupo de Piero se dirigió a la cueva, encontrándose con Merli buscando entre piedras con formas extrañas.
De inmediato Rai se puso en guardia delante de todos.
Fii, que habían llamado para la búsqueda, se ocultó detrás de Camila y esta detrás de él, parecía una fila con Rai en la cabeza, solo Riu estaba sola sin saber qué hacer.
— Ven, ven.
—Fii señaló a Riu un espacio detrás de Camila.
Con Riu corriendo al lado de Fii ahora eran una fila completa, sin embargo Merli no les prestó atención.
— …
Dijo que no nos atacaría.
—Comentó.
— Si no se lo ordenan…
—Añadió Camila.
— Hablemos primero.
—Se acercó para hablarle— Merli ¿Te pidieron que nos ataques?
— ¡Que directo!
—Dijeron Camila y Rai.
Sin embargo no pareció escucharle, parecía concentrada en una herramienta con forma de cuchara, pero era mucho más grande.
No parecía fuera de lo común la herramienta como para concentrarse en ella, hasta por un momento le pensó que Merli estaba dormida con los ojos abiertos.
— …
¿Merli?
Y de repente inhaló, una inhalación larga, como si no hubiera tenido aire en su interior.
— …
¿Hum?
—Miró a su alrededor— ¿Gran-?
No, solo son ustedes…
Sin prestarles atención, balanceó la herramienta y se aseguró que la unión esté fija.
— Estaremos buscando a los desertores en los túneles ¿nos ayudas?
— ¿Ayudarnos?
—Preguntaron Camila y Rai sin poder creer lo que acababan de escuchar.
— ¿Ayudarlos?
¿Por qué haría eso?
— Arrugó su frente.
Como se esperaba se reusó, pero ahora que se encontraron no quería separar su grupo delante de ella.
— Pienso que los desertores pueden estar escondiéndose en alguno de estos túneles.
La líder aprobó la búsqueda ¿No estas interesada?
— ¿Los desertores dices?
—Merli miró su grupo después de un momento mostró una sonrisa burlona— ¿Y piensas buscarlos con ellos?
Se nota que necesitas ayuda.
Lo haré pero no porque me lo pides.
Tengo asuntos con esos desertores.
A pesar que sus palabras eran ofensivas Piero agradeció poder tenerla vigilada.
Sin embargo las demás mostraban asombro por la decisión de Merli.
— …
Entonces este es el plan.
Con Merli uniéndose a ellos Piero decidió explicar nuevamente su plan.
__———-__ — ¿Por qué debo ir contigo?
Había planeado ir solo, pero con la repentina aparición de Merli tuvo que hacer un cambio en su plan y vigilarla personalmente.
— …
Era el único sin compañero.
— Hump ¿Y esta cosa?
—Señaló una pequeña bolsa echa de cuero, que le había entregado.
— Te lo expliqué.
Es para- — Sí, sí, contiene pequeñas piedras redondas que impedirán que nos sigan.
¿Pero por qué no acabar con ellos nosotros mismos?
— …
¿Y por qué atacarlos?
— Es sencillo, ellos nos abandonaron.
Abandonaron al gran sabio, todo lo que hizo por ellos…
eso merece un castigo.
— Dijo mientras golpeaba la herramienta sobre la palma de su mano.
La miró en silencio, parecía ser muy impulsiva y que no pensaba mucho antes de actuar.
Estar rodeado de tantos como él le hizo aprender que a pesar que básicamente eran lo mismo todos se comportaban de distinta manera, incluso siendo de la misma familia.
La imagen de Camila, Fii, Rai y Riu llegó a su mente.
Dos familias con cuatro formas de actuar diferente.
— ¿No has pensado que escaparon por un motivo?
— Jump, desde que ellos decidieron irse no merecen un trato especial.
—Cruzó sus brazos mientras caminaban.
A pesar que los atacó antes Merli estaba siendo muy comunicativa.
Decidió seguir hablando para probar su límite.
— …
¿Entonces si no hubieran escapado y hubieran hablado del problema los hubieras escuchado?
— …
¿Por qué te pones de su lado?
—Lo miró seriamente sin detener el paso.
— No apoyo ni estoy en contra de sus decisiones, solo cumplo con un pedido de la líder.
Pero…
quiero saber el por qué.
— …
¿Sí?
—Apartó su mirada— Llegamos a una división anota.
Al parecer no era rigurosa con los extraños, sino que también con los suyos.
— Sí, vamos a la derecha.
Este fue parte del plan de búsqueda, cada vez que encuentren una división buscarían primero en la división de la derecha y a la vez dibujarían un mapa todas las divisiones.
Además de hacer una seña en la entrada de la división para saber que ya pasaron por allí.
— Sobre los que escaparon ¿Conocías alguno?
— Solo a una, si vuelve no me importaría.
Después de todo ya se fueron quienes la molestaban.
— …
¿Quieres decir que la dejarías volver?
— Ella huyó por otros motivos no te incumbe.
— …
¿Te refieres a la que dio a luz dos bebés?
Merli se detuvo y volteó a mirarlo.
— ¿Cómo sabes de ella?
¿Te la encontraste?
Por más que Merli mostrara hostilidad, no sintió temor y respondió sin titubeo.
— No, Rai me lo contó.
Merli guardó silencio.
— Y pienso que es una creencia absurda y sin fundamentos.
Aún sabiendo que estaba frente a Merli, se enojó al recordar el caso de aquella chica.
Y dio su opinión sobre la costumbre de la aldea.
— …
Sí, es estúpida.
—Retomó su caminata.
La palabra nueva le hizo recordar los insultos, pero dejó eso para después.
Ahora mismo Merli estaba enojada por el mismo motivo que él.
— Ellos son igual de estúpidos, ni siquiera el gran sabio lo aprobó.
— ¿El gran sabio tampoco creía en eso?
— No, pero de igual manera no fue lo único por lo que la culparon.
Parió cuando no debía, el gran sabio ni siquiera ha tenido un hijo.
Que ella abandone la aldea era inevitable.
— …
Pero sus bebés.
— Sí, las crías no merecían morir.
Por más raro que pareciera Merli y él compartían la misma idea.
Además había conseguido mucha más información sobre el caso.
Y el dato con mayor peso fue…
— …
¿Se opusieron al Gran sabio?
— Sí, dijeron que eran sus costumbres y que no cambiarían, mataron al padre por el embarazo, pero de igual manera no la dejarían vivir tranquila.
— Entiendo, pero…
¿No le tienen miedo al gran sabio?
— ¿Tenerle miedo?
¿Por qué deberían?
A quien le tenían miedo era a la líder.
— …
Pero Rai y Riu…
— ¿Lo dices por ellas?
Jump es simple.
Nosotros no le tenemos miedo porque estuvimos de su lado en la guerra.
Sin embargo ellas estuvieron del lado opuesto.
Oh mira llegamos al final del camino, regresemos.
Dejando esa bomba Merli dio la vuelta y regresó dejándolo sin saber qué pensar.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com