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Kepler2000 - Capítulo 6

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  4. Capítulo 6 - 6 Preguntas y respuestas
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6: Preguntas y respuestas 6: Preguntas y respuestas [Año 1 día 2] Después de desmembrar a la criatura que cazaron, dio de comer a Speedy todos los intestinos, ella no se quejó y simplemente lo engulló.

Mientras las otras dos preparaban espacio para cocinar la carne Camila le contó el problema que tuvieron al contar los pasos y cómo terminaron corriendo hasta las criaturas dejando de lado el conteo.

Sin detener sus movimientos contestó.

— …

¿No coincidieron?

…

—Dio una mirada a las dos y descubrió el problema— …

Creo saber el por qué…

— ¿Lo sabes?

—Lo miró asombrada.

— ¡Oh!

—Fii quien terminó de acomodar sus asientos se acercó a Piero para escuchar la respuesta— ¿Qué es?

— …

Es la diferencia de tamaño, con menos pasos Camila avanza más porque sus piernas son más largas.

Meditaron la respuesta en sus cabezas y la primera en reaccionar fue Camila.

Mientras Fii corría a su lado para ver la diferencia de tamaño.

— ¡Lo entiendo!

Tienes razón.

Supiste la respuesta con solo mirarnos ¡Eres asombroso!

Piero siguió acomodando la fogata mientras disfrutaba los elogios.

Camila, quien ya había entendido, vio a su aún confusa hermana.

— Es sencillo, intenta exagerarlo para que veas la diferencia, si fueras del tamaño de un árbol con un solo paso podrías avanzar mucho, mientras que yo con muchos pasos recién te alcanzaría.

Con la explicación de su hermana Fii abrió sus redondos ojos llegando a la iluminación, empezando a halagar a su hermana.

— ¡¡OH!!

¡Entiendo!

Eres muy inteligente hermana.

— No, no, fue Piero quien lo dedujo, yo solo te lo expliqué más simple.

—Sacudió sus manos.

— ¡Piero es muy inteligente!

—Miró a Piero y lo alabó con sus ojos.

— …

No es nada, les ayudaré en todo lo que pueda —Respondió honestamente.

— ¡Yo también quiero ayudar y ser inteligente!

— …

Podrías ayudar a cortar la carne.

—Le ofreció una de sus dagas.

Sin embargo, Fii no solo dudó de recibir la daga, sino que también corrió detrás de su hermana.

— Creo…

Que no quiero ser de tanta ayuda.

—Respondió mientras asomaba la cabeza tímidamente.

— Phuf Jajajajajaja.

Al ver la actuación de Fii, Camila no pudo aguantar la risa y empezó a reír hasta sostener su estómago.

— No te rías…

—empujó a su hermana— Oh, ¡Piero se rió!

— ¿Lo hizo?

—Detuvo su risa y miró a Piero un poco sorprendida.

— …

¿Qué?

—Preguntó.

— No te ríe, siempre tiene una cara seria, a veces da miedo- Con un pequeño toque Camila cayó a Fii.

— No le hagas caso, habla mucho a veces…

Y Fii, habla con más respeto a Piero.

— E-está bien…

—Agachó su cabeza.

— …

No hay problema, quizás es porque no conversaba mucho en el pasado, por eso perdí mis expresiones.

— ¡Entonces yo ayudaré a que la recupere!

Así no tendré que cortar carne.

—Respondió mientras se rascaba la nuca y sonreía avergonzada.

Camila y Piero se miraron y rieron también, por lo menos Piero lo intentó.

__———-__ Ese mismo día en la tarde después del relato de Camila, Piero les pidió comprobar sus habilidades para escalar, grande fue su sorpresa cuando ambas lograron trepar el árbol.

No se podían comparar con él, ya que podía desplazarse de árbol en árbol con facilidad, no solo subir y bajar.

Mientras practicaban encontraron un nido, así que comieron los huevos en el acto completando su tercera comida diaria, en parte fue también para que la madre de los huevos no los siguiera por haber hurtado su nido, así que en sus actividades diarias solo les quedaba hacer el refugio y descansar, sin embargo, todavía se podían apreciar rayos de luz atravesando las densas nubes.

Aprovecharon estos últimos rayos de luz para armar un refugio momentáneo en la copa de un árbol.

Piero ató ramas formando una malla y las acomodó en un lugar espacioso donde Camila y Fii habían despejado de ramas.

Durante el camino también les había enseñado a tejer cuerdas las cuales utilizaron para sujetar grandes hojas en las ramas cercanas, tal como Piero les había enseñado, para aislar el refugio del exterior, esta tarea era la que más hacía Fii para compensar lo poco que ayudaba en las demás cosas.

Con todo listo Piero aprovechó para darles información de criaturas, su peligrosidad, sus debilidades y sus habilidades.

Mientras conversaba, Camila y Fii siempre escuchaban en silencio y nunca lo interrumpían.

Al parecer comprendían lo importante que era esa información.

Con la oscuridad invadiendo el refugio, los cuatro se dispusieron a dormir.

— ¡Hasta mañana hermana!, Hasta mañana Pi- hasta mañana señor Piero.

— Hasta mañana.

— …

Hasta mañana también.

Piero no sentía que encajara completamente en la palabra “señor” así que planeaba avisarle a Fii que lo siga llamando por su nombre al día siguiente.

Los tres se despidieron y se acostaron sobre sus respectivas colchas, aunque el refugio sea espacioso o no, siempre se apegaban entre sí haciendo casi imposible moverse sin que los otros tres se dieran cuenta.

Esto era de alguna manera incómodo y a la vez agradable para Piero, por lo que no se quejó.

El silencio inundó el refugio creando la atmósfera adecuada para dormir, con suaves sonidos del viento moviendo las hojas y respiraciones armoniosas.

Los cuatro relajaban sus cuerpos para caer en un profundo sueño, ya que el día siguiente sería otro día agitado.

Y sin previo aviso Fii habló rompiendo el ambiente.

— …

Esto…

Su voz era aguda y por más que bajara su tono siempre resaltaría en un ambiente tan silencioso.

— ¿Pasa algo?

—Preguntó su hermana.

— Me pregunto cómo el señor Piero sabe tanto.

Al escuchar su nombre Piero prestó atención a la conversación.

— …

Solo es por experiencia, como les conté estuve un año solo y con el tiempo lo aprendí.

— No…

Es sobre las criaturas de las que nos cuenta.

—Habló con voz baja.

— …

Con solo ver a la criatura la información llega a mí.

—Respondió un poco confuso.

— También nos lo contó, pero…

Eso significa que conocía las criaturas antes que perdiera la memoria, entonces ¿Por qué nosotras no podemos recordar las criaturas igual que usted?

Pero si recordamos las palabras.

La habitación quedó en silencio.

La pregunta de Fii fue más allá de lo que ellos esperaban, al parecer tuvo que pensarlo mucho para formularla.

Los tres tenían amnesia y podían recordar palabras inconscientemente mientras más conversaban, pero el único que lograba “Desbloquear” sus recuerdos con solo ver criaturas era Piero.

Por lo tanto, los tres no compartían la misma amnesia o por lo menos Camila y Fii se diferenciaban de Piero.

Si dejaba de lado que las dos eran producto de su imaginación entonces ¿Por qué no podían?

Si los recuerdos eran “desbloqueables” entonces…

¿Ellas no conocían las criaturas antes de perder su memoria?

¿Por eso no podían “desbloquearlo”?

“¿Entonces ellas no son de por aquí?” —Concluyó Piero.

Después de reflexionarlo Camila fue la primera en responder.

— Nosotras no conocíamos a las criaturas por eso no las recordamos.

—Respondió un poco dudosa.

— Tiene sentido…

Tan inteligente como siempre hermana.

—Elogió a su hermana.

— …

Eso lo explicaría…

Entonces ¿Por qué no?

¿Ustedes no vivían aquí pero yo sí?…

Esta vez Camila y Fii quedaron en silencio.

— Jump…

No me gusta tener amnesia.

—Respondió inflando sus mejillas.

— A ninguno le gusta.

—Acarició la cabeza de Fii— Por eso hacemos este viaje…

pero ahora debemos descansar.

— Una cosa más.

—Dijo Fii casi rogando.

— Solo una más.

—Suspiró Camila.

— ¿Por qué soy más pequeña?

Igual las otras dos criaturas una era más pequeña que la otra…

Camila no sabía cómo responder, Piero entendió su silencio y respondió.

— Las criaturas mientras más veces coman crecen de tamaño y eso les ayuda a tener más fuerza.

Pero hay un momento en que dejan de crecer y pueden tener crías que estas pueden volver a crecer mientras más coman.

— ¿Y no se pude nacer siendo grande ya?

— Dijimos que solo una pregunta.

— Heeee…

Suspiró Camila.

— Ya no más preguntas, hay que dormir.

Fii asintió y acomodó su cuerpo al lado de Camila.

Las dos cerraron sus ojos y durmieron en silencio.

Mientras que Piero reflexionaba sobre las preguntas.

Aunque por más que lo pensaba no podía dar una solución, solo encontraba más preguntas y un dolor de cabeza más agudo.

Suspiró y abandonó sus dudas, Camila tenía razón, uno de los motivos del viaje era recuperar sus recuerdos, Piero agregó una tarea adicional: descubrir qué originó la amnesia.

__———-__ Con el tercer día de su viaje, la primera actividad del horario era cazar su desayuno, sin embargo, al despertar descubrieron muchas criaturas peleando y tuvieron que huir saltando de árbol en árbol obligando a Camila y Fii a aprender cómo moverse en las copas de los árboles.

Ese día se saltaron las actividades de “cazar desayuno” hasta “cazar almuerzo”.

Llegaron a un bosque el cual tuvieron que rodear por recomendación de Piero, terminando cruzando al lado de un acantilado.

Los días fueron pasando lento, siempre cambiando el paisaje, de hongos gigantes petrificados, bosques con árboles retorcidos hasta se perdieron sobre una criatura gigante que tenía vegetación en su lomo, donde descansaron un tiempo mientras esta se movía.

Sin embargo, había alguien que no pudo salir de donde estaba.

Por mucho que intentaba tomar el control del cuerpo, la conciencia dentro de Camila no podía salir al “exterior”, después de aquella noche en el refugio sintió que fue sumergida en el fango de la inconsciencia.

A pesar de eso, de vez en cuando percibía eventos que Camila estaba experimentando.

“Debo salir ¡No soporto esto!” Estirando sus inexistentes extremidades intentó despegarse del fango que la envolvía pero fue inútil, Camila, la otra conciencia, se estaba adaptando al cuerpo mucho más rápido, dejándola de lado.

Pero eso no la había detenido, en sus intentos de escape, logró descubrir que podía influenciar a Camila.

Esto no significa que la controlaría, ya que al final Camila sería quien tomaría la última decisión pero era un avance.

“La debo de influenciar más…

Controlar sus pensamientos…” —Abrió sus inexistentes ojos al sentir un sentimiento familiar— “Controlar…” Ella también había perdido sus recuerdos, sin embargo su carácter permaneció, no como Camila y los demás.

“Influenciar a los demás…

Estoy segura de que puedo hacer eso.

Veamos cómo te comportas, no tardaré mucho en conseguir este cuerpo nuevamente.” Esta vez concentró su atención en los ojos del cuerpo y logró ver lo que Camila veía.

__———-__ [Año 1 día 8] No mucho después llegaron a un pantano, donde el agua les llegaba hasta las rodillas, a pesar de que el agua fangosa no era muy confiable Piero estaba seguro de que no había peligro oculto en esas aguas.

Para matar el tiempo Piero empezó a contar anécdotas del año pasado.

Obviamente, las modificó un poco para que no se asusten, especialmente Fii.

— (…) y a pesar de haber sobrevivido al ataque de la criatura del bosque, recibí un zarpazo que causó mi herida en la espalda y resultó ser de Speedy.

— No pensé que Speedy fuera así.

—Un poco sorprendida Camila miró a Speedy que estaba en los brazos de su hermana Fii.

— Estoy segura de que Speedy no es mala, ella es tímida.

—Fii, quien sostenía a Speedy, la defendió.

Después de pasar una semana con Speedy al parecer ella se le había apegado mucho, tanto que hasta Speedy dejaba que la cargue.

Esto inquietaba a Piero, ya que Speedy podía terminar lastimando a Fii muy fácilmente, aunque con esa semana juntos descubrió que ellas no eran tan frágiles como pensaba, podían escalar árboles y no se cansaban tan rápido con el equipaje, lo cual le ayudó a avanzar más de lo planeado, saliendo de los límites del mapa que había dibujado.

También estaba la idea que todo lo que podían hacer se debía a que eran una proyección de él mismo pero con otro género, Piero solo suspiró ante esa idea y siguió.

— …

Yo diría que su raza es agresiva al principio, después de pasar un tiempo con el macho se tranquiliza, quizás por eso no es tan agresiva con ustedes…

— No entiendo cómo una hembra consigue tener una cría…

¿Cómo lo hacen?

—Preguntó Fii.

Camila y Piero se miraron por un momento indecisos, aunque no sabían el por qué, no querían responder, Camila miró a Piero un poco avergonzada pero Piero le devolvió una mirada decidida y firme.

Con ese gesto Camila asintió, permitiendo que Piero responda, al final a Camila también le picaba la curiosidad.

— …

Devoran a los machos, especialmente sus órganos reproductivos, así obtienen sus genes y crean una nueva criatura que tenga las mejores características de los dos.

— ¡¿Qué?!

—Gritó Camila.

— …

¿Así lo hacen?

—Un estremecimiento pasó por el cuerpo de Fii.

— ¡¿Así se hace una cría?!

—Preguntó incrédula.

— …

Omití pasos innecesarios, además solo es la forma de hacerlo de esa criatura, todas las criaturas tienen formas distintas y algunas son similares.

No sé cómo lo harán las criaturas que no he visto.

Eso era verdad y había una excepción que era su propia especie, ya que no tenía información.

Por otro lado, Fii se veía muy asustada, pero siguió con el tema.

— Da miedo…

¿Los machos aceptan eso?

—Susurró Fii.

— Es un tema muy turbio, mejor cambiemos de tema…

Conmocionada Camila interrumpió la conversación.

Ella estaba muy sorprendida, por algún motivo tenía la impresión que era un tema complicado para enseñar a alguien joven, pero no pensó que fuera tan fuerte.

Sin embargo, Piero estaba sumergido en sus pensamientos por lo que no escuchó la sugerencia de Camila.

— …

Hace mucho llegué a creer que era el único de mi especie así que no profundicé en ese punto.

—Se detuvo un momento para reflexionar y luego siguió— Tampoco tengo planeado tener una cría.

Camila quien estuvo a punto de detener el tema de conversación se detuvo al escuchar a Piero.

— ¿Por qué?

— …

Por lo menos no hasta que huir deje de ser la solución principal de los problemas.

— Pero morirás para tener una cría…

—Dándose cuenta de algo Fii siguió— ¿Nosotros también debemos de devorar un macho…

Digo…

Un chico?

—Inclinó su cabeza demostrando su confusión.

Camila sorprendida por la gran curiosidad de su hermana interrumpió la conversación nuevamente.

— ¡No!

Nosotros no hacemos eso…

— ¿Hermana sabes como hacerlo?

—Dirigió su atención a Camila.

— Bueno…

No lo sé, pero estoy segura que no es así…

es una corazonada…

¡Pero cambiemos de tema!

Esta vez los dos escucharon a Camila.

— Entonces ¿Cuándo dejaremos de huir?

— …

Debemos conseguir una fuente de comida constante, también agua dulce…

un refugio seguro y fijo —Levantaba un dedo cada vez que mencionaba un requisito más— …

Si es posible cultivos y más de nosotros.

— ¿Por qué más de nosotros?

—El último requisito la tomó por sorpresa.

— …

Tener una cría no sucede de la noche a la mañana, toma tiempo…

Si considero nuestros tamaños y los comparo a criaturas similares, sería menos de un año.

—Pensó por un momento y continuó— En ese lapso la hemb…

La chica no podrá cazar y tendrá dificultad al moverse, por lo tanto, necesitará ayuda, por eso necesitamos aumentar los números.

Fii que no esperaba una respuesta tan compleja abrió los ojos en comprensión.

Por otro lado, Camila quien seguía pensando en el anterior tema: “cómo hacer un hijo”.

Levantó sus dedos como si contara, luego los bajó y preguntó.

— …

Tengo una pregunta…

Si asumimos que nos reproducimos como Speedy…

¡Solo imaginariamente!…

Entonces moriría alguien ¿Solo para que nazca otro?

Si es así los números nunca crecerán.

— ¡Hermana tiene razón!

—Fii entendió el por qué de la pregunta.

— …

Los Kron pueden parir hasta cuatro crías, así que sus números siempre crecen, mientras que los machos de la otra raza es la única que disminuye.

Las dos quedaron en silencio al escuchar la explicación, giraron su mirada hasta dejarla caer en Speedy quien seguía en los brazos de Fii.

— …

Speedy es aterradora…

—Susurró Fii con un estremecimiento corriendo por su cuerpo.

— ¿No es malo que la llevemos?

—Preguntó dándose cuenta de la criatura que los acompañaba.

— …

Cuando tengamos la oportunidad hay que dejarla.

—Respondió sin dudar.

— ¡No!…

Digo…

No ha hecho nada malo…

—Respondió agachando la cabeza.

Fii al darse cuenta que había negado una sugerencia de Piero rápidamente intentó suavizar su respuesta.

Sin embargo, a Piero no le molestó, simplemente siguió la conversación.

— No tenemos un estómago tan grande como el de los Kron, así que no creo que nos comamos para tener crías, si es así entonces nuestros números no bajarán y después de parir, con un tiempo de descanso la madre podrá tener otra cría.

— Oh…

—Asombrada Fii tuvo una idea loca— Entonces cuando encontremos un lugar seguro hay que aumentar nuestros números —Dijo con determinación.

— Puffffh…

¿Qué estás diciendo?

…

Eso no será nada fácil.

—Respondió mientras recuperaba el aire que botó al escuchar a su hermana.

— …

Sería una buena idea, pero si hay más de nosotros entonces habrá más bocas que alimentar, por eso les mencioné varios puntos importantes antes de aumentar los números.

— Ummmu, entiendo…

— Dejemos de lado temas similares por favor.

—Dijo Camila mientras soltaba un suspiro.

Los otros dos aceptaron y la conversación cambió a ¿por qué la luz gigante salía de un lado y se ocultaba en el otro extremo del cielo?

sin embargo, no pudieron explicarlo y de esta manera Fii siguió cambiando de tema cuando no conseguía respuestas de Piero.

__———-__ No muy lejos del grupo de Piero, más profundo en el pantano.

Tres figuras tenían una conversación.

— Encontramos un grupo, al parecer es un grupo de exploración.

—Habló el primero.

— ¿Dirección?

—Preguntó el más grande de todos.

— Se dirigen hacia nosotros, supongo, deberíamos detener nuestra exploración, sugiero.

—Respondió el tercero.

— Detalles — …

Es extraño…

Solo uno tiene una máscara de hueso, es claramente el líder del grupo, pero hay una niña y una hembra.

Los tres tienen equipaje, y solo el líder lleva un arma de hueso afilada.

— Un grupo pequeño.

Su grupo también.

¿Está separado?

— Revisamos el área, seguro, no encontramos a nadie más, comprobado.

— Tenemos.

Ventaja de números.

Llamar a los demás.

— ¿Atacaremos?

—Preguntó preocupado el primero.

— Utilizaremos fuerza.

Para conseguir respuestas rápidas.

— Hay una niña…

— Fueron órdenes.

Del Gran sabio.

— …

Ok…

pero me encargaré de la niña.

— Te la dejo.

Llamar.

Al resto.

Preparar emboscada.

— Entendido.

—Respondieron los dos antes de correr en distintas direcciones.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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