Kimi wa Boku no Hikari - Capítulo 3
- Inicio
- Todas las novelas
- Kimi wa Boku no Hikari
- Capítulo 3 - 3 Capítulo 3 – “Déjame acompañarte”
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
3: Capítulo 3 – “Déjame acompañarte” 3: Capítulo 3 – “Déjame acompañarte” La tarde había caído sin que ninguno lo notara.
Las luces de la ciudad comenzaban a encenderse una a una, tiñendo las calles con reflejos anaranjados.
Naomi miró el cielo, sorprendida por lo rápido que el tiempo había pasado.—Ah, lo siento…
pero ya me tengo que ir —dijo, acomodándose el bolso al hombro—.
Ya me están esperando en casa, y…
se está haciendo medio de noche.
Ian asintió, aunque en su interior algo le decía que no quería que ella se fuera todavía.—Te acompaño —dijo sin pensarlo demasiado.
Naomi lo miró, un poco apenada.—No, no hace falta, créeme.
—Es que ya es medianoche…
por eso lo digo —insistió Ian con una sonrisa amable—.
No me sentiría tranquilo si te vas sola.
Naomi dudó unos segundos.
Había algo en su voz, una mezcla de preocupación y ternura que la desarmó por completo.—Está bien…
pero, ¿y tú?
¿Te vas a regresar solo?
—Sí —respondió con un tono despreocupado—.
No tiene nada de malo.
Prefiero que llegues tú segura a tu casa.
Naomi lo observó unos segundos más antes de sonreír con suavidad.—Está bien…
gracias, Ian.
Caminaron lado a lado bajo las farolas.
El aire de la noche era fresco y el sonido lejano de los grillos acompañaba sus pasos.
Ian, notando el silencio que los envolvía, decidió romperlo con su humor torpe pero sincero.—Sabes, si hubiera un récord mundial de personas a las que han terminado, probablemente yo estaría en el top tres.
Naomi soltó una pequeña risa.—¿Ah, sí?
¿Y quiénes serían los otros dos?
—No lo sé…
tal vez alguien que haya tenido peor suerte que yo —respondió con fingida seriedad.
Naomi se cubrió la boca para disimular la risa, pero no pudo evitar que se le escapara una carcajada.Por un momento, la tristeza en su pecho pareció desvanecerse.
—Gracias —dijo al fin, en voz baja—.
Por acompañarme…
y por hacerme reír.
Ian se encogió de hombros, sonriendo.—No tienes que agradecerme.
A veces solo hace falta una sonrisa para que la noche parezca menos fría.
El camino hacia la casa de Naomi se volvió más corto de lo que esperaban.
Cuando llegaron a la esquina, ella se detuvo.
—Bueno…
ya es aquí.
—Me alegra saber que llegaste bien —dijo Ian, bajando la mirada.
—Sí…
y gracias otra vez.
En serio.
Ian asintió con una sonrisa tranquila.—Nos vemos, Naomi.
Ella dudó un instante antes de entrar.
Pero justo antes de hacerlo, se giró.—Nos vemos, Ian…
—susurró, con una sonrisa que, por primera vez en mucho tiempo, no dolía.
Ian la vio alejarse hasta que desapareció tras la puerta.Y mientras comenzaba su camino de regreso, miró al cielo nocturno y pensó: “No sé por qué…
pero siento que hoy conocí a alguien que cambiará mi vida.”
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com