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KONMETSU - Capítulo 45

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Capítulo 45: KONMETSU-CAPTULO 44: COMIENZA LA JUGADA.

Hikari Amagiri contra Towa Kazehara

La pelea comenzó con Hikari atacando primero, moviéndose con gran velocidad y usando rápidos ataques de energía ánima.

Towa , sin embargo, mantuvo la calma y se dedicó ah bloquear y analizar cada movimiento.

Después de varios intercambios, Towa encontró una apertura cuando Hikari intentó un ataque frontal. Aprovechando ese momento, Towa lanzó un poderoso golpe que la empujó fuera de la plataforma.

Ganadora: Towa Kazehara

Misaki Shiranui contra Tsukiko Kanzora

Ambos combatientes comenzaron a usar sus técnicas de liberación en el combate. Tsukiko intentó mantener la distancia mientras Misaki avanzaba constantemente.

Después de un rápido intercambio de golpes, Misaki logró desestabilizar ah Tsukiko con una patada baja seguida de un empujón que la hizo perder el equilibrio y caer fuera del campo.

Ganadora: Misaki Shiranui

Kohana Yukishiro vs Satsuki Aramori

Esta pelea fue más táctica. Kohana intentaba atacar con rapidez, pero Satsuki se movía con gran precisión, esquivando cada golpe.

Finalmente, Satsuki atrapó el brazo de Kohana durante un ataque, la giró usando su propio impulso y la lanzó fuera de la plataforma.

Ganadora: Satsuki Aramori

Kiyomi Kanzuki contra Natsumi Kuronagi

La pelea comenzó intensamente. Kiyomi mostró una gran habilidad en combate directo y usando su técnica de liberación, presionando ah Natsumi desde el principio.

Natsumi intentó contraatacar, pero Kiyomi fue más rápido. Tras una serie de golpes bien ejecutados, Kiyomi la derribó y la quedó inmovilizada en el suelo.

Ganadora: Kiyomi Kanzuki

En los terrenos exteriores de la organización, el ambiente estaba tranquilo mientras dentro de la arena se preparaba el siguiente combate.

En la pantalla del estadio ya aparecieron los nombres de los siguientes participantes.

Ayame Tōgami

contra

Rika Mizunoe

Las dos jóvenes ya estaban sobre la plataforma circular.

Ayame mantenía una postura firme, con los brazos ligeramente levantados, observando ah su oponente con calma.

Rika, por su parte, giró un poco los hombros preparándose para el combate.

En el centro del campo, Shiro Kanza dio un paso al frente después de terminar su explicación habitual.

Shiro: «Las reglas ya las conocen.»

Shiro: «Tres formas de ganar: sacar al oponente de la plataforma, dejarlo inconsciente oh que se rinda.»

Miró ah ambas combatientes.

Shiro: «¿Entendido?»

Ayame asintió.

Ayame: «Sí.»

Rika también inclinó la cabeza.

Rika: «Entendido.»

Shiro levantó la mano.

La arena quedó en silencio.

Las dos combatientes se colocaron en posición de combate.

Shiro abrió la boca para dar la señal.

Shiro: «Entonces—»

Pero de repente…

El cielo sobre el campo cambió.

Una enorme cortina de energía oscura descendió alrededor del complejo, extendiéndose como una cúpula gigantesca que cubrió toda la organización.

La luz del exterior desapareció.

El ambiente se volvió pesado.

Un murmullo recorrió las gradas.

Eiji: «¿Qué…?»

Otro se levantó de su asiento.

Erika: «¿Qué está pasando?»

Seiji frunció el ceño mientras miraba hacia el cielo cubierto.

Seiji: «Eso es…»

Kiyomi abrió los ojos.

Kiyomi: «No puede ser…»

Tetsuya también miró hacia arriba.

Tetsuya: «Un…»

Kiyomi terminó la frase.

Kiyomi: «Kokyo no Tobari.»

El murmullo entre los participantes se volvió más fuerte.

Reina: «¿Por qué apareció un Kokyo no Tobari aquí?»

Riku: «¿Quién lo puso?»

En otra parte del complejo…

En la habitación donde se encontraban los ocho miembros de rango Kimon.

Aoi Shinraku se levantó inmediatamente de su asiento.

Aoi: «¿Qué demonios…?»

Eito Garō miraba hacia una de las ventanas.

Eito: «Eso es un Kokyo no Tobari.»

Noa Gokudera frunció el ceño.

Noa: «¿Quién fue capaz de desplegar algo así aquí?»

Aozora apretó ligeramente los dientes.

Aozora: «Esto no es normal.»

Sora (Zeru Haizaki) cruzó los brazos.

Sora: «Algo está pasando.»

Mika Arashi habló con voz seria.

Mika: «Y no creo que sea una coincidencia.»

La tensión llenó la habitación.

En algún lugar dentro del complejo…

Una figura estaba de pie en lo alto de un edificio.

El viento movía su cabello mientras observaba el enorme Kokyo no Tobari cubriendo toda la organización.

Era Yura Shinkai.

Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

Yura levantó la mano cerca de su oído.

Yura: «El velo ya está puesto.»

Su voz viajó ah través de un pequeño dispositivo de comunicación.

En otra zona del complejo…

Kuroto caminaba junto ah los demás.

Cuando escuchó esas palabras, la boca en su pecho se abrió lentamente.

Kuroto sonrió.

Kuroto: «Perfecto.»

Los cincos individuos detrás de él también sonrieron.

Uno de ellos estiró los brazos con entusiasmo.

Sharon: «Por fin.»

Otro dejó escapar una pequeña risa.

Zeraku: «Esto se va ah poner interesante.»

Kuroto levantó ligeramente la cabeza.

La voz que salía de su pecho sonaba llena de emoción.

Kuroto: «Muy bien…»

Miró ah su grupo.

Kuroto: «Ya es hora.»

La boca de su pecho se abrió aún más.

Kuroto: «Comencemos con esto.»

En ese momento…

La invasión ya había comenzado.

Uno de ellos miró los edificios.

Raku Jinsai: «Así que esta es la famosa organización Gokumon Kinka no está nada mal…»

Otro observaba el cielo.

Zeraku Shido: «Vaya… es más grande de lo que imaginaba.»

Kuroto permanecía en silencio en medio del patio.

De repente… la boca que tenía en su pecho comenzó ah abrirse lentamente.

Los dientes se deforman se separan mientras una voz profunda emerge desde su interior.

Kuroto: «Parece que llegamos justo ah tiempo…»

Los cinco individuos miraron alrededor con atención.

Uno de ellos sonriendo con emoción.

Dagan Kurai : «¿Vamos ah empezar ya?»

La boca del pecho de Kuroto se abrió aún más.

Kuroto: «Claro.»

Su voz resonó con un tono oscuro y divertido.

Kuroto: «Es hora…»

Hizo una breve pausa mientras miraba los edificios de la organización.

Kuroto: «…de divertirnos.»

El portal de oscuridad detrás de ellos comenzó ah cerrarse lentamente… mientras el grupo avanzaba hacia el interior del complejo.

El grupo comenzó ah avanzar lentamente por el patio exterior de la organización.

Sus pasos resonaban contra el suelo de piedra mientras observaban los edificios y las estructuras del lugar con curiosidad.

Kuroto caminaba al frente.

Los demas lo seguían detrás, mirando todo ah su alrededor como si estuvieran explorando un lugar nuevo.

No tardaron en ser vistos.

Dos miembros de la organización que estaban patrullando el área se detuvieron inmediatamente al verlos acercarse.

Uno de ellos levantó la mano.

Miembro 1: «¡Alto!»

El otro dio un paso adelante.

Miembro 2: «Este es territorio restringido.»

Ambos miraron al grupo con desconfianza.

Miembro 1: «Identifíquense ahora mismo.»

El grupo de intrusos se detuvo.

Durante unos segundos nadie respondió.

Uno de los miembros de la organización entrecerró los ojos al observar ah Kuroto con más atención.

Su rostro cambió de inmediato.

Miembro 2: «…Espera.»

Miembro 1: «¿Qué pasa?»

El hombre tragó saliva

Miembro 2: «Ese…»

Señaló ah Kuroto.

Miembro 2: «Ese es un demonio.»

El otro miembro abrió los ojos con sorpresa.

Miembro 1: «¿Qué dijiste?»

Pero antes de que pudiera reaccionar.

Una figura apareció detrás de ellos en un instante.

Ni siquiera sintieron su presencia.

Era Rensai .

Sus manos se movieron con una velocidad brutal.

CRACK.

Una de sus manos giró la cabeza del primer miembro violentamente hacia un lado

CRACK.

La otra hizo lo mismo con el segundo.

Los dos cuerpos quedaron inmóviles al instante.

Sus ojos quedaron abiertos mientras caían lentamente al suelo.

Silencio.

Rensai soltó los cuerpos sin la más mínima emoción.

Rensai: «Demasiado ruido.»

Uno del grupo observa los cadáveres en el suelo.

Zeraku Shido: «Vaya eso sí que fue rápido.»

Otro sonrió levemente.

Sharon: «Que lastima ni siquiera tuvieron tiempo de gritar… como queria escuchar sus gritos.»

Kuroto ni siquiera miró los cuerpos.

La boca en su pecho se abrió ligeramente.

Kuroto: «No vinimos ah perder tiempo con unos insignificantes humanos.»

El grupo comenzó ah caminar otra vez, dejando atrás los dos cadáveres.

La voz de Kuroto resonó con un tono oscuro mientras avanzaban hacia el interior de la organización.

Kuroto: «La verdadera diversión…»

La boca de su pecho se abrió un poco más.

Kuroto: «…apenas comienza.»

El enorme Kokyo no Tobari ya cubriría toda la parte esté de la organización.

Desde el campo de batalla hasta los edificios exteriores, una cúpula oscura envolvía el lugar como si el mundo exterior hubiera desaparecido.

En uno de los pasillos exteriores del complejo, Kuroto caminaba con tranquilidad.

La boca en su pecho permanecía ligeramente abierta, como si estuviera disfrutando cada segundo de lo que estaba ocurriendo.

Detrás de él caminaban sus acompañantes.

El grupo avanzaba con calma, como si estuvieran paseando por un lugar que ya les pertenece.

Uno de ellos miraba los edificios con curiosidad.

Era un hombre de mirada relajada y sonrisa confiada.

Raku Jinsai.

Raku silbó suavemente mientras caminaba.

Raku: «Vaya…»

Raku: «Así que este es el famoso cuartel de la organización.»

Raku metió las manos en los bolsillos.

Raku: «Pensé que sería más impresionante. Para ser sincero no es la gran cosa.»

Ah su lado caminaba un hombre de expresión fría, con los ojos medio cerrados.

Zeraku Shido.

Zeraku observó el lugar sin mostrar emoción.

Zeraku: «Raku nunca subestimes el lugar.»

Zeraku: «Si construyeron algo así… es porque tienen poder para defenderlo.»

Raku se encogió de hombros.

Raku: «Eso espero por qué…»

Raku sonrió.

Raku: «Si no, este viaje habrá sido aburrido.»

Unos pasos detrás de ellos caminaban una mujer de cabello largo y mirada elegante.

Sharon Tenzoku.

Ella observaba las estructuras con una expresión de interés genuino.

Sharon: «Hmm…»

Sharon pasó suavemente la mano por una pared del pasillo.

Sharon: «La energía ánima de este lugar es bastante densa.»

Sharon: «Tiene sentido que entrenen aquí.»

Raku la miró de reojo.

Raku: «¿Ya estás analizando el lugar?»

Sharon sonrió levemente.

Sharon: «Claro.»

Sharon: «Nunca sabes cuándo necesitarás conocer el terreno.»

Un hombre alto y de aura pesada caminaba unos pasos más atrás.

Su presencia era mucho más intimidante que la de los demás.

Dagan Kurai.

Dagan observaba todo con evidente aburrimiento.

Dagan: «…»

Después de unos segundos, habló con voz grave.

Dagan: «Solo espero que haya alguien fuerte aquí.»

Dagan: «No vine hasta este lugar para aplastar puros insectos.»

Raku soltó una pequeña risa.

Raku: «¿Oye te lo imaginas?»

Raku: «Llegamos, matamos ah todos en menos de cinco minutos y se acabó.»

Sharon sospechó de dramatismo.

Sharon: «Qué decepción sería eso.»

Delante de ellos caminaba el hombre que había matado ah los guardias.

Silencioso.

Sin expresión.

Rensai Gokuro.

Rensai no hablaba.

Solo caminaba.

Sus ojos observaban cada esquina del pasillo.

Zeraku lo miró por un momento.

Zeraku: «Sigues igual de callado.»

Rensai no respondió.

Raku se rió.

Raku: «Déjalo tranquilo.»

Raku: «Si Rensai hablara mucho dejaría de ser Rensai.»

Dagan gruñó.

Dagan: «Mientras pelee no me estorbe… me da igual si habla oh no.»

Al frente del grupo…

Kuroto se detuvo.

La boca en su pecho se abrió lentamente.

Una risa baja salió de su interior.

Kuroto: «Jejeje…»

El grupo también se detuvo.

Raku levantó una ceja.

Raku: «¿Qué sucede Kuroto?»

Kuroto levantó la cabeza en dirección al estadio.

Kuroto: «¿Lo sienten?»

Sharon cerró los ojos por un momento.

Sharon: «…Sí.»

Sharon: «Hay muchas presencias reunidas en un solo lugar.»

Raku sonrió.

Raku: «Déjame adivinar.»

Raku: «¿Un evento?»

Zeraku habló con calma.

Zeraku: «Según la información del informante están realizando un torneo interno.»

Dagan sonrió con emoción.

Dagan: «Perfecto.»

Dagan: «Eso significa que todos los fuertes están reunidos.»

Raku estiró los brazos.

Raku: «Entonces no tendremos que buscarlos demasiado… eso me agrada.»

Kuroto dejó escapar otra risa.

La boca en su pecho se abrió aún más.

Kuroto: «Exactamente.»

Rensai finalmente habló con voz baja.

Rensai: «Entonces vayamos.»

Kuroto comenzó a caminar nuevamente.

Kuroto: «Sí.»

Kuroto: «Vamos.»

Raku sonrió ampliamente.

Raku: «Esto se está poniendo interesante.»

Sharon acomodó su cabello.

Sharon: «Espero que no mueran demasiado rápido.»

Dagan crujió los nudillos.

Dagan: «Quiero ver si alguien aquí puede resistir mis golpes.»

Zeraku caminaba en silencio.

Sus ojos observaban el pasillo que llevaba directo al estadio.

Dentro del campo de combate, el ambiente que hace unos segundos estaba lleno de expectación por la siguiente pelea ahora estaba envuelto en confusión.

Todos miraban hacia el cielo.

El enorme Kokyo no Tobari cubría completamente el lugar como una cúpula oscura que bloqueaba el exterior.

Un murmullo comenzó ah recorrer las gradas.

Rin: «¿Qué es eso…?»

Otro se levantó de su asiento.

Nozomi: «¿Desde cuándo hay un Kokyo no Tobari aquí?»

Seiji frunció el ceño mientras observaba la barrera.

Seiji: «Esto… no es normal.»

Kiyomi también miraba el cielo con preocupación.

Kiyomi: «Alguien lo desplegó desde afuera…»

Noboru cruzó los brazos.

Noboru: «Pero ¿quién haría algo así aquí?»

En medio del campo, Ayame Tōgami y Rika Mizunoe también habían bajado sus posiciones de combate.

Rika miraba hacia arriba confundida.

Rika: «¿Esto también forma parte del evento?»

Ayame negó lentamente con la cabeza.

Ayame: «No lo creo…»

En el centro de la arena, Shiro Kanza miraba el cielo con una expresión seria.

Su mirada se volvió fría.

Shiro llevó la mano ah un pequeño dispositivo de comunicación en su oído.

Shiro: «Centro de vigilancia.»

Shiro: «Aquí Shiro Kanza.»

Hubo unos segundos de silencio.

Luego una voz respondió desde el otro lado.

Miembro: «Aquí vigilancia.»

Shiro habló con calma, pero su tono era firme.

Shiro: «Quiero un informe inmediato.»

Shiro: «¿Qué está pasando con ese Kokyo no Tobari?»

Del otro lado se escuchaban ruidos de fondo.

La voz del miembro sonaba tensa.

Miembro: «Señor… estamos revisando ahora mismo.»

Hubo unos segundos de silencio.

Luego el miembro volvió a hablar.

Miembro: «El Kokyo no Tobari apareció hace unos segundos…»

Miembro: «Está cubriendo completamente la zona este de la organización.»

En las gradas varios participantes seguían mirando el cielo.

La inquietud aumentaba.

Shiro frunció ligeramente el ceño.

Shiro: «¿Zona este…?»

Miembro: «Sí señor.»

Miembro: «Estamos intentando localizar el punto de activación pero—»

De repente…

Un ruido fuerte atravesó la comunicación.

KRRRRRRRRRRRR—

La voz del miembro se volvió entrecortada.

Miembro: «Señor… hay intrus—»

KRSSSHHHHH

La comunicación se cortó.

Silencio.

El dispositivo quedó completamente mudo.

Shiro bajó lentamente la mano.

Sus ojos se endurecieron.

En las gradas algunos participantes comenzaron ah murmurar.

Rika: «¿Qué pasó?»

Natsumi: «¿Que estará pasando?»

Seiji observó la expresión de Shiro.

Seiji: «…»

Kiyomi también lo notó.

Kiyomi: «Creo que esto no está para nada bien que opinan chicos…»

Shiro guardó silencio unos segundos.

Su mente analizaba la situación rápidamente.

Kokyo no Tobari.

Comunicación cortada.

Zona este.

Entonces lo entendió.

Shiro habló en voz baja.

Shiro: «…Ya veo.»

Luego levantó la mirada hacia el cielo oscuro del velo.

Su voz se volvió seria.

Shiro: «Nos están atacando.»

El murmullo en las gradas se detuvo de golpe.

Varios participantes abrieron los ojos.

Satsuki: «¿Qué?»

Emiri: «¿Un ataque?»

Seiji apretó ligeramente los puños.

Seiji: «Entonces…»

Tetsuya miró hacia la salida del estadio.

Tetsuya: «Esto fue causado apropósito por alguien.»

Shiro dio un paso adelante.

Su mirada se volvió completamente fría.

Shiro: «Todos mantengan la calma.»

Pero en el fondo…

Sabía algo.

El evento había terminado.

Y ahora…

una batalla real estaba ah punto de comenzar.

En la habitación donde se encontraban los ocho miembros de rango Kimon, el ambiente era tenso.

Todos habían visto aparecer el Kokyo no Tobari y también habían recibido la comunicación directa de Shiro informando que la organización estaba siendo atacada.

Aoi Shinraku apretó los puños.

Aoi: «Entonces no hay duda…»

Aoi: «Es una invasión.»

Mika Arashi cruzó los brazos con una expresión seria.

Mika: «Usar un Kokyo no Tobari para aislar la zona…»

Mika: «Quien hizo esto vino preparado.»

Noa Gokudera se levantó de su asiento.

Noa: «Entonces dejemos de hablar.»

Noa: «Tenemos que movernos ahora.»

Aozora ya estaba caminando hacia la puerta.

Aozora: «Si el velo empezó en la zona este, ahí es donde debemos ir primero.»

Taki Junkai asintió.

Taki: «Estoy de acuerdo.»

Pero justo cuando estaban a punto de salir—

El espacio detrás de ellos comenzó ah distorsionarse.

Una enorme grieta de oscuridad se abrió en medio de la habitación.

Un portal oscuro apareció repentinamente.

Sora (Zeru Haizaki) frunció el ceño.

Sora: «¿Qué demonios…?»

Eito Garō giró la cabeza rápidamente.

Eito: «¡Cuidado!»

Pero fue demasiado tarde.

El portal se expandió de golpe.

Una fuerza invisible salió de su interior y arrastró ah los ocho Kimon hacia la oscuridad.

En un instante…

Todos desaparecieron.

El portal se cerró inmediatamente después.

La habitación quedó completamente vacía.

Un segundo después…

La oscuridad se abrió nuevamente.

Los ocho miembros cayeron sobre un suelo rocoso.

El viento soplaba con fuerza.

Aozora fue la primera en levantarse.

Aozora: «¿Dónde estamos…?»

Los demás comenzaron ah incorporarse.

Aoi miró ah su alrededor.

Todo estaba cubierto por niebla y montañas rocosas.

Noa frunció el ceño.

Noa: «Esto… no es la organización.»

Sora miró el horizonte.

Sora: «Nos sacaron de la organización.»

Mika apretó ligeramente los dientes.

Mika: «Nos alejaron del lugar.»

Eito observó el paisaje con seriedad.

Eito: «Oigan esto parece una montaña…»

Taki habló con tono grave.

Taki: «Entonces esto fue una trampa.»

El viento soplaba con fuerza entre las rocas.

Los ocho miembros de rango Kimon se encontraban ahora en una montaña completamente alejada de la organización.

Y era evidente…

alguien los había llevado allí ah propósito.

En otra parte de la organización…

Un enorme pasillo de piedra conducía ah una gigantesca puerta sellada.

La estructura era antigua, cubierta de sellos espirituales y marcas de contención.

Era la bóveda.

El lugar donde la organización guardaba objetos malditos y artefactos peligrosos.

Frente ah la puerta estaban dieciocho miembros armados, encargados de proteger el acceso.

El ambiente era silencioso.

Hasta que uno de los guardias frunció el ceño.

Guardia: «… ¿Esperen escucharon eso?»

Desde el fondo del pasillo…

se escuchaban pasos.

Lentos.

Tranquilos.

Todos los guardias se pusieron en alerta.

Guardia: «¡Atención póngase en formación ahora!»

Las figuras comenzaron ah aparecer entre las sombras.

Eran dos personas.

Raizen Kagami Y Yura Shinkai.

Caminaban con total calma hacia la bóveda.

Uno de los guardias levantó la mano.

Guardia: «¡Alto ahí!»

Los dos se detuvieron.

Yura miró ah Raizen con tranquilidad.

Yura: «Me acaban de informar que los rangos Kimon ya han sido trasladados.»

Yura: «Están exactamente en el lugar que acordaste.»

Kagami sonrió inmediatamente al escuchar eso.

Sus ojos brillaron con emoción.

Kagami: «¿En serio?»

Kagami soltó una pequeña risa.

Kagami: «Excelente.»

Kagami: «Entonces todo va de acuerdo al plan me encanta.»

Uno de los guardias dio un paso al frente.

Guardia: «¡Identifíquese ahora mismo!»

Raizen levantó lentamente la mirada.

Sus ojos eran fríos.

Raizen Kagami: «Mucho gusto escoria insignificante mi nombre es Raizen Kagami.»

Luego miró hacia Yura.

Raizen: «Y ella es mi acompañante la hermosa y letal Yura Shinkai.»

Los guardias intercambiaron miradas confundidos.

Uno de ellos habló con firmeza.

Guardia: «¿Cuál es su propósito aquí?»

Raizen respondió sin dudar.

Raizen: «Pues creó que la razón es más que obvia no lo creen… entrar ah la bóveda.»

Señaló la enorme puerta.

Raizen: «Hay uno que otro objeto maldito dentro de esa bóveda que necesito así que si serian tan amables de dejarme pasar… se los agradecería mucho.»

Uno de los guardias frunció el ceño.

Guardia: «Eso no está permitido.»

Guardia: «La bóveda está restringida incluso para altos rangos, así que no van ah pas—»

SHNK.

Un cuchillo atravesó su garganta.

El metal salió por la parte trasera de su cuello.

El guardia abrió los ojos con horror.

Sangre comenzó ah brotar de su boca.

Su cuerpo cayó al suelo.

Silencio absoluto.

Los otros guardias se quedaron paralizados por un instante.

Uno de ellos miró al responsable.

Guardia: «¡¿Ketsui…?!»

El hombre que había lanzado el cuchillo estaba parado entre ellos.

Su rostro estaba cubierto por una sonrisa torcida.

Su nombre era Gakuro Ketsui.

Un miembro de la organización.

Pero claramente…

no estaba de su lado.

El guardia lo miró con furia.

Guardia: «¿¡Por qué hiciste eso respóndeme maldito por lo mataste oh acaso… estas con ellos!?»

Gakuro no respondió.

Simplemente sacó otro cuchillo.

Luego desapareció.

SHNK

Otro guardia cayó.

CRACK.

Un cuello se rompió.

Otro cuerpo cayó al suelo.

Los miembros intentaron reaccionar.

Pero Gakuro se movía entre ellos como un animal salvaje.

Sus movimientos eran rápidos.

Violentos.

Precisos.

Los gritos llenaron el pasillo.

Guardia: «¡Ataquen!»

Guardia: «¡Maten al traidor!»

Pero uno por uno…

fueron cayendo.

La sangre cubrió el suelo de piedra.

Pasaron unos minutos.

El pasillo quedó nuevamente en silencio.

Los dieciocho cuerpos estaban tirados frente ah la bóveda.

Gakuro limpiaba la sangre de su cuchillo con calma.

Raizen aplaudió suavemente.

Raizen: «Bravo. Magnifico. Espectacular»

Raizen: «Muy impresionante.»

Gakuro inclinó ligeramente la cabeza.

Gakuro: «Es todo un honor servirle.»

Raizen sonrió con emoción.

Raizen: «Entonces…»

Kagami miró la enorme puerta.

Kagami: «¿Ahora… estás seguro de que lo que busco está aquí?»

Gakuro asintió.

Gakuro: «Sí.»

Gakuro: «Tal como me pidió, investigué los registros antiguos y después de una ardua investigación lo puede encontrar.»

Gakuro señaló la bóveda.

Gakuro: «Lo que usted busca… está dentro de la bóveda se lo puedo asegurar.»

El largo pasillo estaba completamente en silencio.

El suelo de piedra estaba manchado de sangre, y los cuerpos de los dieciocho guardianes que protegían la bóveda yacían sin vidas ah ambos lados del corredor.

Al fondo se alzaba la enorme puerta de la bóveda.

Una estructura gigantesca hecha de un metal oscuro, cubierta de sellos espirituales antiguos, símbolos grabados y placas de contención que brillaban con energía.

Frente ah ella estaban Raizen y Yura.

Ambos observaban la puerta con atención.

Yura caminó lentamente hacia adelante, levantando la mirada para examinar los sellos grabados en la superficie.

Pasó los dedos cerca de uno de los símbolos, sin tocarlo.

Yura: «Vaya…»

Yura: «No exageraban cuando decían que la bóveda de la organización Gokumon Kinka era uno de los lugares más protegidos.»

Giró ligeramente la cabeza, mirando las capas de sellos espirituales.

Yura: «Mire esto, señor Kagami…»

Yura: «Hay al menos tres capas diferentes de sellos de contención.»

Yura: «Cada uno está diseñado para reaccionar si detecta energía ánima desconocida.»

Se cruzó de brazos mientras analizaba la puerta.

Yura: «Incluso si alguien lograra llegar hasta aquí… abrir esto no sería nada sencillo una persona tardaria al menos unas siete horas en poder destruir todos esos sellos.»

Raizen permanecía en silencio, mirando la enorme puerta con sus ojos fríos.

Yura finalmente miró ah Gakuro.

Yura: «Entonces dime algo.»

Yura: «Después de todo este espectáculo que hiciste…»

Yura: «Después de separar ah los rangos Kimon de la organización…»

Yura inclinó ligeramente la cabeza.

Yura: «¿Estás completamente seguro de que lo que el señor Kagami busca está aquí dentro?»

Durante unos segundos nadie respondió.

Entonces…

Gakuro Ketsui caminó hacia adelante.

En su mano todavía sostenía uno de sus cuchillos manchado algo de sangre.

Su mirada se dirige hacia la gran puerta.

Gakuro: «Sí.»

Yura lo miró.

Yura: «¿Tan estás seguro?»

Gakuro guardó el cuchillo lentamente.

Gakuro: «Lo estoy.»

Se detuvo ah unos metros de la puerta.

Luego miró el símbolo central grabado en el metal.

Gakuro: «Durante estos dos años…»

Gakuro: «He estado infiltrado dentro de esta organización.»

Su voz era tranquila.

Pero sus palabras tenían peso.

Gakuro: «Dos años finciendo ser uno de ellos.»

Gakuro: «Entrenando con ellos.»

Gakuro: «Cumpliendo misiones junto ah ellos.»

Gakuro: «Ganando su confianza.»

Yura lo observaba con interés.

Gakuro continuó.

Gakuro: «Al principio fue difícil.»

Gakuro: «La información sobre la bóveda está extremadamente restringida.»

Gakuro: «Ni siquiera los miembros de rango medio tienen permiso para acercarse.»

Raizen escuchaba sin decir nada.

Gakuro señaló la enorme puerta.

Gakuro: «Los registros sobre los objetos malditos no están en un solo lugar.»

Gakuro: «La organización los dividió en Múltiples archivos.»

Gakuro: «Partes en la biblioteca interna.»

Gakuro: «Partes en archivos sellados.»

Gakuro: «Y otras… en registros que solo pueden ver los altos rangos. Los Kimon y los altos mandos de la organización.»

Yura levantó una ceja.

Yura: «Así que te tocó armar el rompecabezas.»

Gakuro asintió.

Gakuro: «Exactamente.»

Gakuro: «Durante dos años fui reuniendo fragmentos.»

Gakuro: «Información incompleta.»

Gakuro: «Registros antiguos.»

Gakuro: «Reportes de misiones.»

Gakuro caminó lentamente hacia la puerta.

Gakuro: «Al principio no tenía sentido.»

Gakuro: «Pero cuando finalmente reuní suficientes piezas…»

Gakuro puso su mano cerca del metal oscuro de la puerta.

Gakuro: «Todo empezó ah encajar.»

Yura lo miraba con atención.

Yura: «Entonces después de todo ese tiempo…»

Yura: «¿Lograste encontrar?»

Gakuro asintió lentamente.

Gakuro: «Sí.»

Su mirada se volvió más seria.

Gakuro: «El objeto que el señor Kagami busca.»

Gakuro: «Existe.»

Gakuro: «Y no solo eso…»

Gakuro levantó ligeramente la cabeza.

Gakuro: «La organización lo tiene sellado aquí.»

Raizen finalmente habló.

Raizen: «… ¿Entonces está dentro de la bóveda?»

Gakuro asintió.

Gakuro: «Si mi señor.»

Yura miró la enorme puerta nuevamente.

Su expresión ahora era mucho más interesada.

Yura: «Dos años infiltrado…»

Yura: «Todo para encontrar un solo objeto.»

Yura dejó escapar una pequeña sonrisa.

Yura: «Debe ser algo realmente especial ¿no mi señor?»

Gakuro miró la puerta en silencio.

Luego respondió.

Gakuro: «Lo es.»

El silencio volvió ah llenando el pasillo.

Los sellos espirituales de la puerta brillaban débilmente en la oscuridad.

Y entonces Gakuro dijo una última cosa.

Gakuro: «El objeto que Kagami busca…»

Gakuro: «Está dentro de esta bóveda.»

Los pasillos de la organización estaban extrañamente silenciosos.

Las luces del techo iluminaban el largo corredor mientras Kuroto y los cinco humanos caminaban con total tranquilidad.

No se escuchaban alarmas.

No se escuchaban pasos de guardias.

Solo el eco de sus pisadas.

Delante de todos caminaba Kuroto, con su postura relajada.

La boca en su pecho estaba ligeramente abierta, como si respirara con vida propia.

Detrás de él avanzaban los cinco humanos.

Raku Jinsai, Zeraku Shido, Sharon Tenzoku, Dagan Kurai y Rensai Gokuro.

Todos caminaban directamente hacia el lugar donde estaban reunidos los participantes del evento.

El aire estaba cargado con la presencia de muchas energías ánimas concentradas.

Dagan crujió los nudillos mientras caminaba.

Su expresión mostró evidente aburrimiento.

Dagan: «Hmph…»

Dagan miró hacia el techo con desinterés.

Dagan: «Entonces este lugar reúne a todos sus miembros para ver quién es más fuerte…»

Dagan soltó una pequeña risa.

Dagan: «Qué organización tan patética.»

Raku sonrió con diversión.

Raku: «No seas tan duro.»

Raku metió las manos en los bolsillos mientras caminaba con total calma.

Raku: «Nosotros los humanos siempre necesitan cosas como torneos oh exámenes para demostrar quién es fuerte.»

Raku levantó ligeramente los hombros.

Raku: «Es casi adorable.»

Dagan lo miró con una sonrisa salvaje.

Dagan: «Lo que quiero saber…»

Dagan: «Es cuántos de esos miembros realmente valen la pena.»

Dagan tocando suavemente su puño contra la palma.

Dagan: «Espero que al menos uno de ellos pueda resistir mis golpes.»

Sharon caminaba tranquilamente detrás de ellos.

Sus ojos observaban cada rincón del pasillo con curiosidad.

Sharon: «No seas tan impaciente.»

Sharon acomodó su cabello detrás de la oreja.

Sharon: «Sentí muchas presencias fuertes cuando entramos.»

Sharon: «Hay bastante energía ánima reunida en ese estadio.»

Sharon sonrió levemente.

Sharon: «Quizá te sorprendas.»

Raku miró ah Sharon con una sonrisa divertida.

Raku: «¿De verdad?»

Raku: «Porque por ahora todo lo que hemos visto son guardias que mueren demasiado rápido.»

Zeraku caminaba con la mirada al frente.

Su expresión era seria.

Zeraku: «No subestimen el lugar.»

Raku lo miró de reojo.

Raku: «Oh, ¿habló el señor precaución?»

Zeraku no reaccionó al comentario.

Zeraku: «Esta organización lleva décadas cazando demonios.»

Zeraku: «Si lograron sobrevivir tanto tiempo…»

Zeraku: «es porque tienen gente fuerte.»

Dagan soltó una risa baja.

Dagan: «Perfecto.»

Dagan: «Entonces eso significa que podré divertirme.»

Sharon miró hacia adelante con una expresión curiosa.

Sharon: «Me pregunto qué tipo de técnicas usan.»

Sharon: «Siempre me interesa ver cómo luchan los miembros de estas organizaciones.»

Raku sonrió ampliamente.

Raku: «A mí me interesa otra cosa.»

Sharon levantó una ceja.

Sharon: «¿Ah sí?»

Raku respondió con total naturalidad.

Raku: «Ver qué cara ponen cuando nos vean entrar.»

Dagan soltó una carcajada.

Dagan: «JAJAJAJAJAJAJA.»

Mientras tanto…

Rensai Gokuro caminaba en completo silencio.

Su mirada estaba fija al frente.

Sus pasos eran calmados.

Zeraku lo observará por un momento.

Zeraku: «Sigues sin decir una sola palabra.»

Raku se rió.

Raku: «Déjalo.»

Raku: «Resai nunca habla mucho.»

Sharon añadió con una sonrisa suave.

Sharon: «Pero cuando pelea… habla bastante.»

Dagan sonrió con emoción.

Dagan: «Eso quiero verlo.»

Durante todo ese tiempo…

Kuroto no había dicho una sola palabra.

Seguía caminando delante de todos.

La boca en su pecho se abrió lentamente.

De su interior salió una pequeña risa.

Kuroto: «Jejeje…»

Todos se quedaron en silencio por un momento.

Kuroto levantó ligeramente la cabeza.

Kuroto: «Ya casi llegamos.»

Su voz estaba llena de diversión.

Kuroto: «Puedo sentirlos.»

La boca en su pecho se abrió un poco más.

Kuroto: «Tantas presencias…»

Kuroto: «Tanta energía ánima reunida en un solo lugar…»

Kuroto dejó escapar otra risa.

Kuroto: «Esto va ah ser muy divertido.»

El grupo siguió caminando por el pasillo.

Directo hacia el estadio.

Dentro del campo de combate, el ambiente había cambiado por completo.

La enorme cúpula del Kokyo no Tobari cubría el cielo, oscureciendo el estadio como si el lugar hubiera quedado aislado del mundo exterior.

Los murmullos entre los participantes no paraban.

Muchos miraban el cielo.

Otros hablaban entre ellos tratando de entender qué estaba pasando.

En medio de la arena, Shiro Kanza dio un paso al frente.

Su presencia llamó inmediatamente la atención de todos.

Shiro levantó la voz con firmeza.

Shiro: «¡Escuchen todos!»

El ruido en las gradas comenzó ah desaparecer.

Los participantes y miembros de la organización lo miraron.

Shiro continuó.

Shiro: «Este evento queda oficialmente suspendido.»

Algunos se miraron entre sí con sorpresa.

Shiro: «La organización está siendo atacada.»

El silencio cayó como una piedra.

Seiji abrió ligeramente los ojos.

Seiji: «…»

Kiyomi apretón los puños.

Kiyomi: «Entonces era cierto…»

Shiro habló con un tono autoritario.

Shiro: «Todos los participantes y miembros de bajo rango deben evacuar inmediatamente.»

Shiro señaló las salidas del estadio.

Shiro: «Sigan las rutas de evacuación.»

Shiro: «Muévanse en grupos y mantengan la calma.»

Algunos participantes dudaron.

Riku frunció el ceño.

Riku: «¿Evacuar esto debe ser una estúpida broma?»

Jin: «Ja mira esto que patético.»

Noboru miró alrededor.

Noboru: «Entonces esto es un ataque real…»

Jin permanecía sentado en su lugar, mirando el campo en silencio.

Tetsuya ya se había puesto de pie.

Tetsuya: «Vamos.»

Tetsuya: «Si el jefe lo ordena, debemos movernos.»

Kiyomi miró ah Seiji.

Kiyomi: «Seiji…»

Seiji asintió.

Seiji: «Sí.»

Poco ah poco los participantes comenzaron ah moverse hacia las salidas.

El estadio empezó ah vaciarse.

Shiro observaba todo desde el centro del campo.

En su mente analizaba la situación.

Shiro: [La prioridad es clara.]

Shiro: [Primero sacar ah todos los miembros del lugar.]

Shiro: [No puedo permitir que los alcancen aquí.]

Cerró los ojos por un momento.

Entonces lo sentí.

Una presión.

Varias presencias.

Se acercaban.

Shiro abrió los ojos lentamente.

Shiro: «…»

Podía sentirlo con claridad.

Eran varias energías desconocidas y muy fuertes.

Y venían directamente hacia el estadio.

Shiro habló en voz baja para sí mismo.

Shiro: «Ya vienes para acá…»

Miró hacia la entrada principal del estadio.

Su mirada se volvió seria.

Shiro: «Entonces es aquí.»

Apretó ligeramente los puños.

Shiro: «Debo ganar tiempo.»

Observó cómo los últimos participantes corrían hacia las salidas.

Shiro: «Tengo que retenerlos.»

Su voz se volvió firme.

Shiro: «El tiempo suficiente…»

Shiro: «para que todos escapen y encuentren un lugar seguro.»

El estadio estaba casi vacío ahora.

El viento soplaba suavemente sobre la arena.

Shiro permanecía solo en el centro del campo.

Esperando.

Porque sabía una cosa con certeza.

Los enemigos estaban ah punto de llegar.

El estadio estaba casi vacío.

El eco de los pasos de los últimos participantes desaparecía por los pasillos de evacuación mientras el enorme Kokyo no Tobari seguía cubriendo el cielo como una cúpula oscura.

En medio de la arena permanecía Shiro Kanza.

De pie.

Inmóvil.

Sus ojos estaban fijos en la gran entrada del estadio.

El viento se movía ligeramente su abrigo mientras el silencio se volvía cada vez más pesado.

Shiro cerró los ojos por un instante.

Podía sentirlo.

Varias presencias.

Oscuras.

Pesadas.

Acercándose lentamente hacia el estadio.

Shiro: «…Cinco…no…seis.»

Su ceño se frunció.

Shiro: «Se están acercando.»

Apretó ligeramente los puños.

Shiro: «Bien.»

Shiro dio un paso hacia adelante.

Shiro: «Entonces aquí es donde los detendré.»

Pasaron unos segundos.

Luego…

se escuchaon pasos.

Lentos.

Tranquilos.

Venían desde la entrada del estadio.

Shiro levantó la mirada.

Entre las sombras del pasillo se podía ver una silueta caminando hacia la arena.

La figura avanzaba sin prisa.

Paso.

Paso.

Paso.

Shiro entrecerró los ojos.

Shiro: «…»

Algo no cuadraba.

Podía sentir varias presencias acercándose.

Pero frente ah él…

solo había una persona.

La silueta finalmente salió de las sombras.

Era Kuroto.

Caminaba con una sonrisa tranquila mientras la boca en su pecho se abría lentamente.

Shiro lo observó con atención.

Shiro: «…»

Shiro: «Solo uno.»

Shiro habló con voz fría.

Shiro: «Pero… puedo sentir varias presencias.»

Kuroto se detuvo ah unos metros de él.

La boca en su pecho dejó escapar una pequeña risa.

Kuroto: «Jejeje…»

Kuroto se inclinó ligeramente.

Kuroto: «Qué percepción tan interesante tienes.»

Shiro lo observaba sin apartar la mirada.

Shiro: «¿Dime quién diablos eres?»

Kuroto abrió un poco más la boca de su pecho.

Kuroto: «Ah…»

Kuroto: «Es verdad.»

Kuroto hizo una pequeña reverencia burlona.

Kuroto: «Aún no me he presentado que descortés de mi parte.»

Kuroto: «Mi nombre es Kuroto.»

Shiro no reaccionó.

Kuroto continuó hablando con total calma.

Kuroto: «Y sobre esas presencias que sentiste…»

Kuroto señaló ligeramente hacia atrás con el pulgar.

Kuroto: «No te equivoques.»

Kuroto sonrió.

Kuroto: «Vinieron conmigo.»

Shiro frunció el ceño.

Shiro: «¿Entonces dónde están?»

Kuroto soltó una pequeña risa.

Kuroto: «Oh…»

Kuroto: «Les di una pequeña orden.»

La boca en su pecho se abrió un poco más.

Kuroto: «Mientras yo venía aquí…»

Kuroto: «Les dije que fueran era ah buscar a los miembros de tu organización.»

El silencio cayó sobre el estadio.

Los ojos de Shiro se endurecieron.

Kuroto inclinó la cabeza con diversión.

Kuroto: «Después de todo…»

Kuroto: «Sería una pena dejar escapar ah todas esas presas.»

La sonrisa de Kuroto se ensanchó.

Kuroto: «Así que ahora mismo…»

Kuroto: «Mis subordinados están hiendo detrás de ellos.»

El viento sopló sobre la arena.

Shiro permaneció inmóvil.

Pero su mirada se había vuelto más fría.

Kuroto lo vigila con interés.

Kuroto: «Pero no te preocupes.»

Kuroto levantó ligeramente las manos.

Kuroto: «Yo me quedaré contigo.»

La boca en su pecho dejó escapar una risa grave.

Kuroto: «Después de todo…»

Kuroto: «sentí algo interesante en ti.»

Los dos quedaron frente ah frente en medio del estadio vacío.

Y la batalla entre ellos dos…

estaba ah punto de comenzar.

Los pasillos de evacuación estaban llenos de movimiento.

Los participantes del evento y varios miembros de la organización corrían por los corredores siguiendo las rutas de escape que Shiro había indicado.

Seiji corría junto ah Kiyomi y varios otros participantes.

Seiji: «¡Sigan moviéndose!»

Kiyomi miraba hacia atrás con preocupación.

Kiyomi: «Espero que que el jefe Shiro pueda encontrarse bien…»

Noboru corría unos metros detrás de ellos.

Noboru: «No me gusta esto…»

Riku también avanzaba entre el grupo.

Riku: «No sé porque pero algo se siente mal.»

Jin caminaba con calma, aunque sus ojos estaban atentos ah todo.

Jin: «…»

De repente—

BOOOOOOM

Una enorme columna cayó del cielo, atravesando el techo del pasillo y levantando una explosión de polvo y escombros.

Todos se detuvieron bruscamente.

Seiji levantó el brazo para cubrirse del polvo.

Seiji: «¡¿Qué rayos fue eso?!»

El humo comenzó ah disiparse lentamente.

Cuando el polvo se aclaró…

Todos levantaron la mirada.

Sobre una gran columna de piedra rota…

había un hombre gigante de pie.

Era Dagan Kurai.

Sus enormes brazos estaban cruzados mientras observaba ah todos los jóvenes desde arriba.

Su sonrisa era salvaje.

Dagan: «Así que aquí estaban estas pequeñas ratas jajajaja…»

Dagan inclinó la cabeza ligeramente.

Dagan: «Los pequeños miembros de esta organización.»

Seiji frunció el ceño.

Seiji: «…»

Pero entonces alguien más habló.

Una voz suave y divertida.

Sharon: «Oh…»

Todos levantaron la mirada un poco más.

Sharon Tenzoku estaba sentada tranquilamente sobre el hombro de Dagan, con una sonrisa pícara en el rostro.

Sus piernas se balanceaban suavemente.

Sharon: «Son más de los que imaginaba.»

Sharon miró ah todos con curiosidad.

Pero más ah Jin.

Sharon: «Y algunos tienen una energía ánima bastante interesante.»

Kiyomi apretó los dientes.

Kiyomi: «¿Quiénes son ellos…?»

Pero antes de que alguien pudiera responder—

Una voz se escuchó detrás del grupo.

Raku: «Bueno, bueno…»

Todos giraron rápidamente.

Apoyado contra una pared estaba Raku Jinsai, con las manos en los bolsillos y una sonrisa relajada.

Raku: «¿Ya se iban?»

Raku: «Pero qué mal momento elegimos para aparecer no lo creen.»

Seiji dio un paso atrás.

Seiji: «…»

Entonces otra presencia se sintió ah un lado del pasillo.

Zeraku Shido apareció caminando lentamente.

Sus ojos estaban fríos mientras observaba al grupo.

Zeraku: «Por qué irse la diversión va ah comenzar.»

Su voz era tranquila.

Pero llena de amenaza.

Zeraku: «No queremos que esto termine demasiado rápido oh si…»

Y entonces…

Una última figura apareció detrás de todos.

Silencioso.

Inmóvil.

Rensai Gokuro.

Su presencia era pesada.

No dijo una sola palabra.

Pero su mirada sobre el grupo era suficiente para hacer que varios sintieran un escalofrío.

En cuestión de segundos…

los cinco invasores rodeaban completamente ah los miembros de la organización.

Dagan sonrió desde lo alto de la columna.

Dagan: «Así que estos son…»

Dagan: «los talentos de la organización Gokumon Kinka eh jajajaja.»

Sharon inclinó la cabeza observándolos.

Sharon: «Sí…»

Sharon solo veia ah, Jin, y ah, Riku.

Sharon: «Algunos podrían ser divertidos.»

Seiji apretó los puños.

Seiji: «Maldita sea…»

Kiyomi adoptó una posición de combate.

Kiyomi: «Nos rodearon…»

Riku miraba ah todos lados intentando encontrar una salida para los demas.

Pero no había ninguna.

Jin simplemente observaba en silencio.

Jin: «…»

Dagan levantó lentamente un pie sobre la columna.

Dagan: «Bueno…»

Dagan: «Veamos cuántos de ustedes realmente son fuertes y… cuanto son los debiles.»

La presión de su energía llenó el pasillo.

Mientras tanto…

De vuelta en el estadio.

Shiro estaba frente ah Kuroto.

Pero de repente…

Shiro sintió algo.

Su expresión cambió.

Shiro: «…»

Varias presencias.

Deteniéndose.

Justo donde estaban sus miembros evacuados.

Shiro apretó los dientes.

Shiro: «Maldito…»

Miró ah Kuroto con furia.

Shiro: «¡Sabías exactamente ah dónde iban!»

Kuroto sonrió lentamente.

La boca en su pecho soltó una risa baja.

Kuroto: «Hehehe…»

Kuroto: «Claro que sí.»

Los puños de Shiro temblaron.

Shiro: «No lo permitiré.»

Shiro dio un paso adelante.

Su energía ánima comenzó ah elevarse.

Shiro: «¡No dejaré que lastimen ah mis miembros!»

La presión espiritual llenó el estadio.

Shiro levantó la mirada con determinación.

Shiro: «¡Voy ah exterminarte aquí mismo!»

Kuroto sonrió con emoción.

Kuroto: «Eso quería escuchar.»

Kuroto: «Vamos humano muéstrame lo que tienes para dar y divirtámonos.»

El aire se volvió pesado.

Y la batalla entre Shiro y Kuroto estaba ah punto de estallar…

Mientras, en otro lugar, los jóvenes de la organización estaban rodeados por los verdaderos cazadores.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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