KONMETSU - Capítulo 50
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 50: KONMETSU-CAPÍTULO 49: COMIENZA EL CAOS PARTE 4.
El área de combate… ya no parecía un campo de batalla.
Era un cráter de destrucción.
Las paredes estaban destrozadas.
El suelo, completamente agrietado.
Rocas caían lentamente, chocando contra el suelo con ecos secos.
En medio de ese silencio pesado… jadeos.
Irregulares.
Dolorosos.
Pegado contra una pared destruida… estaba Shiro su cuerpo estaba cubierto de heridas, pero una destacaba sobre todas… una gran herida en el pecho, aún sangrando.
Shiro respiraba con dificultad.
Shiro: «…tch…»
Levantó apenas la mirada.
Frente ah él… de pie, intacto… estaba Kuroto su silueta se movía ligeramente como si su cuerpo no tuviera una forma fija.
Sus brazos… cambiaban se alargaban se contraían se deformaban lentamente como si fueran algo vivo y antinatural.
Kuroto inclina la cabeza.
Kuroto: «Qué pérdida de tiempo y energía…»
Su voz salió desde su pecho abierto, distorsionada.
Kuroto: «Pensé que durarías más.»
Shiro escupió un poco de sangre.
Shiro: «Cállate…»
Intentó moverse—
Pero su cuerpo apenas respondió.
Kuroto dio un paso al frente.
El suelo crujió bajo él.
Kuroto: «Tu problema…»
Sus dedos comenzaron ah alargarse, transformándose lentamente en filosas cuchillas blancas.
Kuroto: «Es que intentas pelear de frente contra algo que no entiendes.»
Shiro aprieta los dientes.
Shiro: «…no necesito entenderte…»
Intentó levantarse.
Sus piernas temblaron.
Pero aún así… se puso de pie.
Kuroto lo observó en silencio.
Luego apunta.
Kuroto: «Eso me agrada.»
Sus brazos comenzaron ah deformarse otra vez.
Uno de ellos se convirtió en una especie de lanza orgánica.
El otro… en Múltiples filos superpuestos.
Kuroto: «Romperte… poco ah poco es algo que me gusta hacer y no sabes cuanto.»
Shiro respiraba con dificultad.
Pero su mirada seguía firme.
Shiro: «No voy… ah morir aquí…»
Kuroto inclina la cabeza.
Kuroto: «¿Ah no?»
En un instante… desapareció.
Shiro reaccionó por instinto.
Giró.
¡SONIDO METÁLICO!
Apenas logró bloquear con su brazo una cuchilla que iba directo ah su cuello.
Pero otra le atravesó el costado.
Shiro: «¡GH—!»
Kuroto apareció frente ah él.
Demasiado cerca.
Kuroto: «Eres lento.»
Shiro, con un esfuerzo brutal agarró el brazo de Kuroto.
Shiro: «Te… tengo…»
Y con un grito lo levantó y lo estrelló contra el suelo.
¡BOOOOM!
El impacto destruyó aún más el terreno.
Shiro retrocedió, respirando con dificultad.
Su cuerpo temblaba.
Kuroto… desde el cráter… empezó ah levantarse.
Su cuerpo… se reconstruía. Las partes dañadas se retorcían… y regresaban ah su lugar.
Kuroto: «… Interesante.»
Se levantó completamente como si nada hubiera pasado.
Shiro lo miró.
Y por primera vez su expresión cambió.
Shiro: «…esto es malo…»
Kuroto sonrió.
Pero esta vez… su cuerpo empezó ah cambiar de forma más violentamente su espalda se abrió más extremidades comenzaron ah surgir.
Kuroto: «Ahora sí que…»
El aire ah su alrededor se volvió pesado.
Kuroto: «Voy ah matarte en serio.»
Shiro apretó los puños ah pesar del dolor ah pesar de la sangre se preparó otra vez.
Shiro: «Inténtalo… si puedes.»
Las rocas dejaron de caer.
El aire se detuvo.
Y en el siguiente segundo ambos desaparecieron el choque volvió ah sacudir todo el campo.
¡BOOOM!
Los puños de ambos colisionaron una vez más, pero esta vez… la diferencia era clara.
El brazo de Shiro tembló violentamente sus músculos ya no respondían igual su respiración estaba rota.
Su cuerpo estaba al límite.
Kuroto lo sintió al instante.
Y sonrió.
Kuroto: «…Por lo que veo ya no puedes seguirme el paso hehehehe.»
Shiro aprieto los dientes intentó mantener la presión, pero su fuerza ya no era la misma al inicio de la pelea.
Kuroto: «He he he ya se acabó vas ah morir aqui.»
En ese mismo segundo su brazo se deformó huesos, carne y oscuridad se retorcieron hasta formar una lanza orgánica afilada.
Y sin darle tiempo.
¡CRAAAAAACK!
El brazo de Kuroto perforó el pecho de Shiro de lado ah lado.
El sonido fue seco.
Shiro abrió los ojos.
El aire no le entraba.
Shiro: «…gh…»
Un hilo de sangre cayó por su barbilla el mundo… se volvió lento Kuroto lo observó de cerca, casi con curiosidad.
Kuroto: «Mírate… tu cuerpo ya se rindió antes que tú que patético.»
Shiro bajó la mirada lentamente… viendo el brazo atravesándolo.
La sangre goteando.
Su propia vida escapando.
Silencio.
Kuroto: «¿Qué se siente?»
Kuroto inclina la cabeza.
Kuroto: «¿Saber que vas ah morir… sin lograr nada eh?»
Shiro tembló.
Pero entonces cerró los ojos.
Shiro: «…no…»
Kuroto entrecerró los ojos.
Shiro: «No voy… ah aceptar esto…»
Su mano, débil subió lentamente hasta agarrar el brazo de Kuroto que lo atravesaba.
Kuroto: «…»
Shiro levantó la cabeza.
Sus ojos aún ardían.
Shiro: «No después de todo has hecho en mi organización…»
Su voz temblaba pero no por miedo.
Shiro: «No después de ver… lo que ustedes hicierón…»
Apretó con más fuerza su sangre corría por su brazo.
Shiro: «No voy ah morir… no aqui.»
El aire comenzó ah cambiar.
Muy sutil al inicio un leve calor.
Kuroto lo notó.
Kuroto: «…¿hm?»
Shiro: «…Dejando ah un demonio con vida sería una completa desonra para mí que llevo el título de jefe de la organización Gokumon Kinka.»
El calor aumentó las grietas del suelo comenzaron ah vibrar.
El aire se volvió pesado.
Kuroto frunció el fruncido.
Kuroto: «¿Qué estás haciendo…?»
Shiro respiró hondo como si fuera la última vez.
Shiro: «Tú hablas de entender… ¿oh me equivoco?»
El calor subió otro nivel.
Las rocas cercanas empezaron ah crujir.
Shiro: «pero hay cosas…»
Su corazón comenzó ah latir con fuerza.
Shiro: «…Que no necesito entenderse…»
¡BOOM! ¡BOOM!
El sonido del latido se expandió por todo el lugar.
Kuroto retrocedió medio paso.
Por primera vez alerta real.
Kuroto: «…Esto no parece normal…»
Shiro: «Solo… se hacen.»
¡BOOOM!
Una oleada de calor explotó alrededor el aire se distorsionó la sangre en el suelo empezó ah evaporarse.
Kuroto retiró su brazo instintivamente, alejándose.
Observado ah Shiro.
Su cuerpo brillaba desde dentro.
Como si algo en su interior estuviera encendiéndose.
Kuroto: «…Esto es tu técnica de liberación… ¿verdad?»
Shiro no respondió de inmediato.
Su cuerpo temblaba su piel se enrojecía.
Pequeñas grietas aparecerán en su piel, dejando escapar la luz.
Shiro: «Pero… si voy ah morir aqui…»
El calor aumentó aún más.
Las paredes comenzaron ah retirarse.
Shiro: «No será… solo.»
Kuroto ahora lo miraba fijamente.
Su cuerpo empezó ah deformarse rápidamente, adaptándose.
Pero aun así no avanzaba.
Shiro: «Técnica de liberación…»
El aire vibró.
Como si todo el espacio reaccionara Shiro levantó la cabeza sus ojos brillaban como fuego vivo.
Shiro: «Corazón Solar.»
¡BOOOM!
Una explosión de calor se expandió en todas direcciones.
El suelo comenzó ah fundirse.
El ambiente se volvió insoportable.
Kuroto cubrió parte de su cuerpo con estructuras endurecidas, protegiéndose.
Kuroto: «Esto es…»
Miró ah Shiro.
Su pecho era una fuente de luz como un sol naciendo.
Kuroto: «… ¿vas ah matarte… para matarme?»
Shiro pensó débilmente pero con firmeza.
Shiro: «Si es necesario… lo hare.»
Su corazón latía cada vez más fuerte.
¡BUM!… ¡BUM!… ¡BUM!…
Cada latido más calor.
Más presión.
Más poder.
Kuroto apretó los dientes.
Por primera vez no sonreía.
Kuroto: «…Si que estás loco.»
Shiro: «…tal vez lo esté quien sabe.»
El suelo bajo él se derritió completamente.
La luz aumentó.
El calor se volvió insoportable incluso para el aire mismo.
Shiro: «Pero eso…»
Levantó la mirada directamente hacia Kuroto.
Shiro: «Es lo que se necesita… para exterminarlos ah los demonios y las anomalías.»
Silencio.
Un instante eterno.
Kuroto adoptó una postura.
Su cuerpo cambió una vez más denso.
Más peligroso.
Kuroto: «Entonces… veamos quién se muere primero.»
Shiro respiró por última vez con calma.
Shiro: «…Ven yo ya estoy listo para irme con mis compañeros falleciodos.»
De repenete una imagen de una mujer de pelo naranja apareció golpeándolo por la cabeza.
Mientras caminaba para irse con su grupo y un joven Shiro Kanza sonríe y va hacia ellos.
Y en el siguiente latido todo el campo fue consumido por una luz ardiente.
Shiro: «Ya viví lo suficiente.»
CAMBIO DE LUGAR.
¡BOOOM!
Una masa gigantesca pasó unos centímetros de su rostro.
Jin inclinó su cuerpo hacia atrás en el último segundo.
El ataque de Dagan cortó el aire frente ah sus ojos.
El impacto contra el suelo levantó una ola de escombros.
Jin aterrizó varios metros atrás, deslizándose.
Respiración agitada.
Sudor bajando por su rostro.
Jin: «…tch… maldita sea.»
Dagan se enderezó lentamente.
Su enorme figura proyectaba una sombra aplastante.
Dagan: «¿Eso fue suerte… o simplemente te estás arrastrando para sobrevivir un poco más?»
Jin no respondió de inmediato.
Solo lo observó.
Analizando.
Midiendo.
Pero su respiración cada vez más pesada.
Jin: [Ese golpe… estuvo ah nada de arrancarme la cabeza…]
Apretó los dientes.
Jin: [No puedo seguir esquivando así… mi cuerpo ya está empezando ah sentirse más pesado…]
Dagan dio un paso al frente.
El suelo crujió bajo su peso.
Dagan: «Te estás cansando.»
Dagan: «Lo huelo.»
Jin bajó ligeramente su postura.
Preparándose.
Jin: [No solo es su fuerza…]
Sus ojos siguieron cada movimiento de Dagan.
Jin: [hay algo más…]
Dagan levantó su brazo lentamente.
El aire ah su alrededor parecía volverse más pesado.
Jin frunció el fruncido.
Jin: [Desde el inicio del combate… cada golpe suyo…]
Recordó los impactos.
Las explosiones.
La presión absurda.
Jin: [No, no es normal…]
Dagan sonrió.
Dagan: «¿Qué pasa Ya te diste cuenta de algo?»
Jin no respondió.
Pero su mirada se afiló.
Jin: [No… aun no entiendo su técnica de liberación…]
Dagan desapareció de su posición.
Jin reaccionó al instante.
giro.
¡BOOOM!
Bloqueó el golpe con ambos brazos.
Pero fue lanzado varios metros rodó por el suelo, levantando polvo.
Se detuvo con dificultad.
Jin: «¡GH—!»
Sus brazos temblaban.
Dolor.
Presión.
Jin: […demasiado pesado…]
Se levantó lentamente.
Dagan caminaba hacia él.
Tranquilo.
Como si no hubiera prisa.
Dagan: «Cada vez bloqueas peor.»
Dagan: «Cada vez respira más fuerte.»
Dagan: «Cada vez te mueves más lento.»
Se detuvo.
Mirándolo desde arriba.
Dagan: «Ya estás muerto.»
Silencio.
Jin escupió un poco de sangre.
Pero disimuló.
Jin: «Eso crees idiota.»
Dagan alzó una ceja.
Jin bajó su postura otra vez.
Jin: [Si sigo así… voy ah perder…]
Respiró hondo.
Jin: [No entiendo su técnica… no sé cómo funciona…]
Sus manos temblaban ligeramente.
Jin: [Y mi cuerpo ya está alcanzando su límite…]
Dagan levantó su brazo nuevamente.
La presión volvió ah ser una sensación.
Más fuerte.
Más densa.
Jin: [Si esto sigue…]
Cerró un segundo los ojos.
Jin: [Voy ah morir.]
Los abrió de golpe determinación absoluta.
Jin: «…pero no aquí.»
Dagan sonrió.
Dagan: «Muere de una vez.»
En el siguiente instante desapareció otra vez.
Jin tensó todo su cuerpo.
Su mente trabajando al máximo.
Prediciendo.
Calculando.
Sintiendo.
Jin: [Vamos… muéstrame…]
Dagan descendió con otro golpe brutal, destrozando el suelo donde Jin había estado un instante antes.
Jin apareció ah un costado, jadeando.
Su cuerpo ya no respondía igual.
Sus movimientos eran más lentos.
Pero sus ojos seguían analizando.
Jin: [Tengo que encontrar una manera…]
Dagan giró lentamente hacia él.
Dagan: «¿Aun sigues pensando?»
Dagan: «En serio que molesto eres.»
Desapareció.
Jin reaccionó.
bloqueó.
¡CHOQUE!
Fue empujado hacia atrás, arrastrando los pies por el suelo.
Jin: [Cada golpe…]
Apretó los dientes.
Jin: [Es más pesado que el anterior…]
Dagan no se detuvo.
Otro golpe.
Otro impacto.
Otro estallido.
Jin esquivaba apenas.
Bloqueaba lo justo pero cada intercambio lo acercaba más al límite.
Dagan: «Piensa, piensa más… quiero ver cuánto te dura eso.»
Jin retrocedió.
Respiración descontrolada.
Jin: [No funciona…]
Su mente corría.
Opciones.
Estrategias.
Jin: [Si ataco directamente… no le hago nada… ni un rasguño ni siquiera… acaso es invencible oh que.]
Recordó sus golpes.
Todos.
Inútiles.
Jin: [Si espero… me va ah aplastar…]
Dagan levantó su brazo otra vez.
Jin: [Si sigo esquivando… mi cuerpo no va ah aguantar…]
Su visión tembló por un segundo.
Jin: [Ninguna opción sirve…]
Silencio interno.
Un instante.
Y entonces.
Jin: […]
Sus ojos se abrieron levemente.
Jin: […solo queda una opción… espero que funcione por favor.]
Dagan sonriendo al verlo cambiar.
Dagan: «Por fin planeas hacer algo.»
Dagan: «Muéstrame.»
Jin bajó su postura.
Ignoró el cansancio.
Sus músculos temblaban.
Jin: [Es la única forma.]
Y sin dudar se lanzó al frente Dagan sonrió ampliamente.
Dagan: «¡ESO!»
También avanzó.
Directo.
Jin se concentró todo en su golpe.
Velocidad.
Precisión.
Predicción.
Jin: [Voy ah entrar… justo… ahora.]
Golpeó.
¡IMPACTO!
Su puño se conectó directamente en el torso de Dagan.
Pero no pasó nada el cuerpo de Dagan ni siquiera se movió.
Jin: «… ¿qué?»
Dagan lo miraron.
Sonriendo.
Dagan: «¿Que acaso eso era todo?»
En ese mismo instante su puño descendió.
Jin intentó moverse, pero su cuerpo ya no respondió.
¡BOOOM!
El golpe impactó.
Directo.
Brutal.
El sonido fue antinatural.
El brazo derecho de Jin se destrozó a la mitad.
Sangre.
Hueso.
Carne.
Todo salió despedido.
Jin: «¡AAAAAAAAAAGH!»
Su cuerpo salió deslucido.
Rebotó contra el suelo y rodó varios metros.
Hasta detenerse.
Silencio.
Solo el sonido de la sangre cayendo.
Goteando como una rio.
Jin temblaba.
Intentó levantarse pero su cuerpo no respondió.
Terminó arrodillado.
Su brazo derecho colgaba destrozado.
Inservible.
La sangre no dejaba de caer.
Jin respiraba con dificultad.
Su visión borrosa.
Dagan camó hacia él.
Lento.
Pesado.
Imparable.
Se detuvo frente ah él.
Mirándolo desde arriba.
Dagan: «…Que decepcionante.»
Silencio.
Dagan: «Pensé que ibas ah hacer algo interesante.»
Jin no levantó la mirada.
Solo respiraba.
Con dificultad.
Dagan: «Pero al final… fuiste igual que los demás.»
El viento sopló levemente entre los escombros.
La sangre seguía cayendo.
Y Jin seguían de rodillas.
La sangre seguía cayendo.
El sonido constante pesado.
Jin estaba de rodillas, su respiración rota, su cuerpo al borde del colapso.
Dagan lo observaba con absoluta superioridad.
Dagan: «Solo mírate… ya ni siquiera puedes mantenerte en pie.»
Silencio.
Jin apretó los dientes.
Pero aun así.
habló.
Jin: «Oye…»
Dagan ladeó la cabeza.
Jin: «Si igual voy ah morir… solo dime una cosa.»
Levantó un poco la mirada.
Jin: «Dime…»
Dagan: «…»
Jin: «¿Cómo funciona tu técnica?»
Un segundo de silencio.
Y luego
Dagan soltó una risa baja.
Dagan: «…En serio que eres increíblemente patético.»
Se acercó un paso más.
Dagan: «Pero supongo que no pierdo nada de todas formas vas ah morir.»
Se detuvo frente ah él.
Dagan: «Escucha bien…»
Apretó su puño lentamente.
Dagan: «mi técnica me permite absorber golpes y devolverlo como una exploción.»
Jin levantó apenas la mirada.
Dagan: «Cuando recibo un impacto…»
Golpeó su propio pecho con el puño.
¡THUMP!
Dagan: «La energía cinética… el peso… la intención del golpe…»
Sonrió.
Dagan: «Todo eso… lo convierto en energía ánima explosiva acumulada.»
Jin: «…»
Dagan: «No importa si es un puñetazo… una patada… oh otra técnica…»
Abrió su mano.
Pequeñas vibraciones comenzaron ah notarse en el aire.
Dagan: «Puedo adsorverlo todo… y se queda guardado.»
Jin frunció el ceño levemente.
Dagan: «pero lo importante…»
Levantó un dedo.
Dagan: «Es que no lo libero automáticamente.»
Jin: «…»
Dagan: «Yo decido cuándo… y cómo devolverlo.»
Apretó el puño con fuerza.
El aire explotó ligeramente.
¡BOOM!
Dagan: «Puedo soltarlo en golpes pequeños…»
Otro gesto.
¡BOOM!
Dagan: «Oh acumularlo todo…»
Su sonrisa se ensanchó.
Dagan: «Hasta crear un solo ataque…»
Pisó el suelo.
¡BOOOOOOM!
Dagan: «Devastador.»
El suelo tembló.
Jin bajó la mirada.
Jin: «…ya veo… con que era eso.»
Dagan: «Cuanto más me atacabas…más fuerte me hacias.»
Se inclinó hacia él.
Dagan: «pelear contra mí…es un suicidio garantizado.»
Silencio.
Jin respiró profundo.
Jin: «…Ya veo ahora lo entiendo…»
Dagan: «¿Ah sí?»
Jin levantó lentamente su mano izquierda.
Dagan: «… ¿Qué estás haciendo?»
Jin tomó la venda de su ojo.
Jin: [Entonces… ya se cómo funciona su técnica…]
Y la retiró su ojo izquierdo quedó al descubierto.
Un ojo con forma de reloj.
Las manecillas girando lentamente.
Dagan: «… ¿Qué… es eso?»
Jin lo miró directamente.
Jin: [Ya tengo todas las piezas…]
Y entonces el mundo se rompió el sonido se distorsionó el aire se invirtió.
Toda la sangre que había perdido regresó ah su cuerpo.
Su brazo se reconstruyó.
El tiempo retrocedió.
Dagan abrió los ojos.
Dagan: «… ¿Qué—?»
Todo volvió atrás.
El polvo.
Las grietas.
El impacto.
Hasta el momento exacto.
El choque de puños.
¡BOOM!
Jin golpeó.
No hizo nada.
Dagan sonrió y lanzó su ataque.
Pero esta vez
Jin ya lo sabía.
Jin: [Golpe descendente… con toda la carga acumulada…]
El ataque bajó
Jin giró su cuerpo en el último instante.
El puño pasó rozándolo
falló.
Dagan: «¿Pero que?»
Y entonces
¡BAM!
Una patada brutal impactó su rostro.
Dagan retrocedió un paso.
El suelo crujió.
Silencio.
Dagan se quedó quieto.
Sus ojos abiertos.
Dagan: «Esto…»
Se tocó la cara lentamente.
Dagan: «Esto ya pasó.»
Su respiración se volvió irregular.
Dagan: «Esto ya paso, pero…»
Miró ah Jin.
Dagan: «Pero no así.»
Sus ojos bajaron.
Vieron el ojo.
Ese reloj.
Dagan: «Tú…»
Señaló.
Dagan: «¿Dime qué diablos hiciste?»
Jin respiraba más pesado ahora.
Mucho más.
Levantó su mano… y cubrió su ojo otra vez.
Jin: «Eso fue mi técnica de liberación.»
Dagan lo miraba fijamente.
Jin: «Me permite ver el futuro.»
Dagan: «…»
Jin: «Ocho segundos exactos.»
Las manecillas giraron levemente antes de ocultarse.
Jin: «Todo lo que va ah pasar… cada movimiento… cada decisión… lo veo antes de que ocurra.»
Dagan apretó los dientes.
Jin: «Pero eso no es todo.»
Silencio.
Jin: «También puedo retroceder el tiempo.»
Dagan: «…»
Jin: «Por solo dos minutos.»
El ambiente se tensó.
Jin: «Pero como sabes nada en este mundo gratis…»
Su respiración se volvió más pesada.
Jin: «Ha cambio de retroceder el tiemp consumo una cantidad absurda de energía ánima… y desgasta mi cuerpo… como si realmente hubiera vivido ese tiempo.»
Dagan entendió.
Sus ojos se abrieron levemente.
Dagan: «…así que… peleaste… y perdiste… para saber cómo funciona mi técnica…y volviste atrás.»
Jin: «Sí.»
Dagan soltó una carcajada.
Dagan: «JAJAJAJA…»
Pisó el suelo con fuerza.
¡BOOM!
Dagan: «Debo admitir que eso fue brillante.»
Levantó la mirada.
Dagan: «Pero inútil.»
Miró el estado de Jin.
Su respiración.
Su desgaste.
Dagan: «Antes estabas al límite… pero ahora…»
Sonrió.
Dagan: «Estás peor.»
Jin no lo negó.
Jin: «Si lo sé.»
Dagan abrió los brazos.
Dagan: «¿Entonces? qué vas ah hacer ahora?»
Silencio.
Jin bajó su postura.
Sus piernas temblaban.
Pero sus ojos estaban firmes.
Jin: «Ahora que entiendo tu técnica…»
Apretó su puño.
Jin: «Ahora se cómo enfrentarte y derrotarte.»
Dagan sonrió.
Pisó el suelo.
¡CRACK!
Dagan: «Inténtalo si puedes… Jin.»
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com