KONMETSU - Capítulo 51
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Capítulo 51: KONMETSU-CAPITULO 50: JIN CONTRA DAGAN.
El sonido de pasos desesperados rompía el silencio entre los escombros.
¡TAP! ¡TAP! ¡TAP!
Seiji corría.
Su respiración era irregular.
Pesada.
Dolorosa.
Su brazo derecho colgaba gravemente herido, una abertura profunda dejaba escapar sangre sin parar.
Seiji: «…gh…»
Apretó los dientes mientras seguía avanzando entre restos de concreto y estructuras destruidas.
Seiji: «No puedo… seguir así…»
Miró rápidamente ah su alrededor.
Ruinas.
Polvo.
Sombras.
Y entonces vio un punto.
Un espacio parcialmente cubierto por una pared derrumbada.
Sin pensarlo se lanzó hacia ahí se deslizó detrás de los escombros y se dejó caer de rodillas.
Su respiración se volvió más agitada.
Seiji: «Mierda…»
Llevó su mano al brazo herido.
La sangre no paraba.
Seiji: «Si sigo perdiendo sangre… no voy ah durar mucho…»
Con rapidez, usó su otra mano y agarró su camisa.
¡RRRIP!
Arrancó un pedazo de tela sus manos temblaban.
Pero no dudó.
Colocó la tela sobre la herida abierta y presionó con fuerza.
Seiji: «¡GH—!»
El dolor lo hizo tensarse completamente.
Seiji: «Aguanta… aguanta…»
Apretó más.
La tela comenzó ah empaparse de rojo.
Seiji: «Tengo que detener esto… aunque sea un poco…»
Su respiración se volvió lenta.
Forzada.
Intentando mantenerse consciente.
Seiji: «No puedo morir aquí…»
Cerró los ojos un segundo.
Solo uno.
Seiji: «No… ahora…»
El sonido del viento moviendo el polvo llenó el espacio.
Silencio por apenas unos segundos.
Entonces un paso.
Seiji abrió los ojos de golpe.
TAP…
Otro.
TAP… TAP…
Una presencia.
Ligera.
Pero inquietante.
Una voz suave.
Casi juguetona.
Sharon: «Te encontreeeeee.»
Seiji no se movió.
Pero su mirada se tensó.
Sharon apareció desde entre el polvo, caminando lentamente.
Su sonrisa intacta.
Sus ojos brillando con emoción.
Sharon: «Sabes pensaba que ibas ah seguir corriendo…»
Se inclinó ligeramente, observándolo.
Sharon: «Pero veo que decidiste esconderte…»
Su sonrisa se ensanchó.
Sharon: «Qué decepción…»
Seiji apretó los dientes.
Seiji: «Maldita.»
Sharon ladeó la cabeza.
Sharon: «Por qué usas ese lenguaje conmigo eh no sabes que es una falta de respeto hablarle asi ah una mujer.»
Seiji levantó la mirada.
Aún presionando su herida.
Silencio.
Y entonces Sharon sonrió más.
Más intensa.
Sharon: «Me gusta eso.»
Se llevó una mano al pecho, como si disfrutara el momento.
Sharon: «Incluso herido… sigues de pie…»
Dio un paso más cerca.
Sharon: «¿sabes lo raro que es eso?»
Seiji no respondió.
Solo la miraba.
Midiendo.
Esperando.
Sharon: «La gran mayoría… ya estaría suplicando por su vida rogando para que los deje vivir…»
Se inclinó un poco más.
Sus ojos clavados en él.
Sharon: «Pero tú…»
Su voz bajó.
Sharon: «Sigues resistiendo.»
Seiji respiró profundo.
Seiji: «No tengo otra opción oh si.»
Sharon: «Sí, si la tienes.»
Se enderezó.
Sharon: «Morir rápido… oh»
Sus labios se curvaron en una sonrisa peligrosa.
Sharon: «Darme algo más interesante.»
Silencio.
Seiji soltó lentamente la presión solo un poco.
Probando su brazo.
Dolía.
Pero respondía.
Seiji: «Entonces ven.»
Sharon abrió los ojos ligeramente.
Interesada.
Seiji: «Ah ver si puedes matarme.»
Un segundo de silencio.
Y entonces Sharon sonrió.
De verdad.
Sharon: «Eso es lo que quería escuchar.»
Su postura cambió.
Su presencia se volvió más pesada.
Sharon: «Hazme gritar tu nombre.»
En un instante desapareció.
Seiji reaccionó levantó su brazo sano.
¡BAM!
Bloqueó una patada que apareció de la nada.
El impacto lo empujó contra los escombros.
Seiji: «¡GH—!»
Sharon apareció frente ah él.
Sonriendo.
Sharon: «Vamos…»
Levantó su pierna otra vez.
Sharon: «No me decepciones.»
Y la pelea continuó.
El aire se volvió cortante.
Sharon dio un paso al frente y su cuerpo cambió.
Sus brazos se afilaron.
Su piel se fragmentó en líneas brillantes.
Como si su cuerpo mismo se convirtiera en hojas vivientes.
Sharon: «Técnica de liberación…»
Sus dedos se extendieron transformándose en filos delgados y mortales.
Sharon: «Arsenal Humano.»
¡SHING!
Un corte atravesó el aire.
Seiji apenas reaccionó giró su cuerpo el filo pasó ah milímetros de su rostro.
¡CRASH!
La pared detrás de él fue cortada limpiamente en dos.
Seiji: «M-mierda…»
Sharon sonrió.
Sharon: «Eso estuvo muy cerca de tu bello rostro.»
Desapareció.
¡SHING! ¡SHING! ¡SHING!
Apareció ah su lado lanzando múltiples cortes desde distintos ángulos.
Seiji retrocedió esquivó uno saltó otro, pero.
¡SCRAAATCH!
Un corte le rozó el hombro.
Seiji: «¡GH—!»
Sangre.
Otra más.
Sharon: «Eres demasiado lento.»
Seiji apretó los dientes.
Seiji: [si me toca directamente… estoy muerto.]
Sharon giró sobre sí misma sus piernas también se volvieron cuchillas.
¡WHOOOSH!
Un barrido horizontal.
Seiji saltó apenas el suelo bajo él fue rebanado completamente.
Seiji cayó rodando.
Seiji: «No pudo esquivar para siempre tengo que hacer algo rápido oh si no está loca me va ah matar.»
Se levantó rápido.
Respiración pesada.
Ojos enfocados.
Seiji: «Solo puedo esquivar.»
Sharon apareció frente ah él otra vez.
Más rápida.
Más agresiva.
Sharon: «Entonces sera mejor que corras.»
Le lanzó una ráfaga de cortes.
Seiji se movió al límite, cada paso, cada giro calculado al milímetro.
Los filos pasaban rozándolo.
Cortando su ropa.
Marcando su piel.
Pero no lo alcanzaban completamente.
Seiji: «Si fallo una vez…»
Sharon se detuvo un segundo.
Sonriendo.
Sharon: «exacto.»
Y en el siguiente instante sus brazos se expandieron en múltiples hojas.
¡SHIIIIING!
Un ataque en abanico.
Imposible de esquivar completamente.
Seiji abrió los ojos y se lanzó hacia adelante.
¡SLASH!
Un corte le abrió el costado pero logró entrar en su rango.
Sharon: «¿…?»
Seiji levantó su puño—
y golpeó.
¡BAM!
El impacto la hizo retroceder unos pasos.
Silencio.
Ambos se quedaron quietos un segundo.
Seiji respiraba con dificultad.
Herido.
Pero de pie.
Sharon se tocó el rostro.
Y luego sonrió más.
Sharon: «Sí…»
Levantó la mirada.
Sharon: «Así es más divertido.»
Seiji bajó su postura.
Seiji: «Aún no termino.»
CAMBIO DE LUGAR.
El suelo ondulaba como si estuviera vivo.
Riku no se movía.
Ni un paso.
Ni un centímetro.
Sus ojos estaban clavados en el terreno bajo sus pies.
Riku: «De verdad que esto es un maldito fastidio…»
Respiró lento.
Controlando cada músculo.
Riku: «Debo encontrar la manera de salir de esta situación y rápido.»
Ah unos metros, Zeraku lo observaba con calma, manos en los bolsillos, como si nada de eso le exigiera esfuerzo.
Zeraku: «Vaya… sí que eres más cuidadoso que las otras personas con la que me había enfrentado… sabes mis anteriores oponentes siempre luchaban ah lo loco solo para vencerme lo más rápido posible pero tu… no se eres diferente.»
Riku no respondió.
Solo levantó su mano ligeramente.
Las esferas aparecieron ah su lado.
Girando lentamente.
Zeraku ladeó la cabeza.
Zeraku: «Pero eso no va ah salvarte.»
Dio un paso.
Y el suelo frente ah él se volvió líquido.
Espeso.
Pesado.
Como un pantano oscuro.
Zeraku: «¿Sabes cuál fue el error que todos cometieron al enfrentarme y tu estas apunto de cometer?»
Riku entrecerró los ojos.
Riku: «Oye no dejo de pensar una sola cosa… que es lo que me fastidia más, tu estúpida técnica oh el hecho que no dejas de hablar. Ya pareces un maldito Loro gris africano.»
Zeraku: «¿Loro gris africano?»
Sin dar respuesta Zerakuu volvio el suelo bajo de Riku en liquido.
Riku reaccionó
retrocedió justo ah tiempo.
Su pie apenas rozó la superficie y comenzó ah hundirse.
Riku: [Maldición…]
Saltó hacia atrás.
Riku: [Si me atrapa completamente… todo se acabó.]»
Zeraku levantó una mano lentamente.
Zeraku: «Te voy ah enseñar ah respetar…»
Cerró el puño.
¡CRACK!
Una roca dentro del terreno fue aplastada como si nada.
Zeraku: «Dime ahora quien es el Loro gris africano ahora JAJAJAJAJA.»
Riku lo miró fijamente.
Riku: «Sigues siendo tu idiota.»
Zeraku: «¿Aun me insultas?»
Riku: «Claro porque no burlarme de ti idiota.»
Levantó un poco la barbilla.
Riku: «Loro gris africano.»
Zeraku sonrió más.
Zeraku: «bien.»
El suelo comenzó ah expandirse.
Más área.
Más alcance.
Riku: «[Lo está ampliando…]
Riku apretó los dientes.
Riku: [Si cubre todo el campo… no tendré espacio seguro al cual moverme…]
Zeraku: «Vas ah morir y todo por tu arrongancia niño estupido .»
Riku alzó la mirada de golpe.
Zeraku: «no hay punto ciego.»
Señaló el suelo.
Zeraku: «Todo lo que pises…»
El terreno vibró.
Zeraku: «Es inutil.»
Silencio.
Riku respiró profundo.
Riku: «Entonces no debo confiar en el suelo.»
Zeraku: «Solo acepta la muerte.»
Riku: «Nah lo siento no pienso morir aqui no ahora.»
Las esferas comenzaron ah girar más rápido.
Zeraku: «¿Vas ah intentar algo?»
Riku: «…Solo voy ah obligarte ah moverte.»
En un instante lanzó la esfera azul al frente.
¡BOOM!
La explosión empujó el terreno líquido hacia atrás.
Riku aprovechó y avanzó.
Zeraku no se movió.
Sonrió.
Zeraku: «Bien… ven.»
Riku dio dos pasos tres y entonces su pie se hundió.
Riku: «¡…!»
Zeraku cerró la mano.
Zeraku: «Te tengo.»
El suelo lo atrapó hasta la pantorrilla.
Pesado.
Denso.
Riku: «¡No… no, no…!»
Intentó sacar la pierna no se movía.
Zeraku: «¿Dime lo sientes?»
Se inclinó ligeramente.
Zeraku: «Y eso no es lodo.»
Zeraku: «Es presión.»
Riku apretó los dientes.
Riku: «Maldita sea…»
Zeraku cerró más el puño.
¡CRACK!
El terreno comenzó ah comprimirse.
Riku: «¡GH—!»
Riku: «Me va ah romper la pierna…»
Zeraku: «Exacto.»
Silencio.
Un segundo.
Y entonces Riku levantó la mano.
Riku: «No todavía.»
Lanzó la esfera roja directamente ah sus pies.
Zeraku: «¿Qué?»
¡BOOOOM!
La energía negativa explotó.
Distorsionó el terreno.
Rompiendo la presión.
Riku salió disparado hacia arriba liberándose cayó ah unos metros.
De rodillas.
Respirando con fuerza.
Riku: «Haah… haah…»
Zeraku aplaudió lentamente.
Zeraku: «Bien hecho… pero eso te costó bastante, ¿no?»
Riku no respondió.
Pero sus esferas temblaron.
Zeraku lo notó.
Zeraku: «Ya veo… no puedes hacerlo muchas veces.»
Riku levantó la mirada.
Riku: «Y tú no puedes fallar muchas.»
Zeraku sonrió.
Zeraku: «Yo nunca fallo.»
Dio otro paso Y esta vez el suelo en un área enorme se volvió fluido.
Más rápido.
Más agresivo.
Riku abrió los ojos.
Riku: [Está cubriendo todo…]
Zeraku: «¿ahora entiendes?»
Zeraku: «No puedes correr.»
El suelo bajo Riku comenzó ah ceder otra vez.
Más rápido que antes.
Riku: «…tch…»
Zeraku: «Ni quedarte.»
Riku: «…»
Zeraku: «Ni pensar demasiado.»
Riku respiró profundo.
Sus manos temblaban.
Pero sus ojos seguían firmes.
Riku: [si esto sigue asi no se si podre ganar… maldita sea.]
Las esferas comenzaron ah brillar.
Riku: [Tengo que atacar… aunque sea arriesgado…]
Zeraku lo observó.
Interesado.
Zeraku: «Conozco esa mirada…»
Sonrió.
Zeraku: «Ya tomaste una decisión.»
Riku bajó su postura.
Riku: «Ya callate maldito Loro gris africano.»
El suelo ya subía por su pie otra vez.
Pero no se movió.
Riku: «Voy ah romper tu técnica… desde dentro.»
Zeraku soltó una pequeña risa.
Zeraku: «JAJAJAJAJAJA inténtalo… claro si puedes mocoso.»
El terreno colapsó.
La presión aumentó.
Y en ese instante Riku se lanzó.
CAMBIO DE LUGAR.
El suelo estaba partido en múltiples direcciones, como si hubiera sido golpeado una y otra vez por fuerzas invisibles.
Sombras desgarradas aún se disolvían en el aire, dejando un rastro oscuro que poco ah poco desaparecía.
En el centro de todo Raku yacía en el suelo.
Su cuerpo no respondía.
Su respiración era irregular.
Pesada.
Raku: «ah… haah…»
Intentó moverse no pudo.
Sus ojos apenas lograron girar.
hasta ver ah Tetsuya.
De pie.
Tranquilo.
Con la moneda en la mano.
Clink.
La lanzó.
Clink.
La atrapó.
Una y otra vez.
Como si nada hubiera pasado.
Raku frunció el ceño con lo poco que le quedaba de fuerza.
Raku: «No… lo entiendo…»
Tosió.
Un poco de sangre salió de su boca.
Raku: «¿cómo… perdí…?»
Clink.
Tetsuya no respondió de inmediato.
Solo siguió caminando lentamente.
Acercándose.
Clink.
Raku apretó los dientes.
Raku: «Mi técnica… no falla… la probabilidad siempre… está de mi lado…»
Tetsuya se detuvo frente ah él.
Mirándolo desde arriba.
Clink.
Tetsuya: «Ese fue tu error.»
Silencio.
Raku: «¿Error…?»
Tetsuya atrapó la moneda y la sostuvo entre sus dedos.
Tetsuya: «Confundes la probabilidad con el control.»
Raku frunció más el ceño.
Raku: «Yo… manipulo la suerte…»
Tetsuya negó levemente.
Tetsuya: «No te equivocas.»
Se agachó un poco, quedando más cerca de él.
Tetsuya: «Tú aumentas las probabilidades…»
Levantó la moneda.
Tetsuya: «Pero nunca las aseguras.»
Silencio.
Raku: «Eso… no cambia nada…»
Tetsuya: «Si lo piensas muy bien si lo cambia y todo.»
Clink.
La moneda volvió ah girar en el aire.
Tetsuya: «Durante toda la pelea… hubo momentos en los que tu “suerte” falló.»
Raku abrió un poco los ojos.
Recordando.
Tetsuya: «Tus ataques que no conectaron completamente.»
Tetsuya: «Mis sombras que no desaparecieron cuando debían.»
Tetsuya: «Los momentos donde dudaste… un segundo.»
La moneda cayó en su mano.
Tetsuya: «Acaso eso no es lo que llaman tener mala suerte.»
Levantó la mirada.
Tetsuya: «Eso es incertidumbre.»
Raku: «…»
Tetsuya: «Y yo…»
Se levantó completamente.
Tetsuya: «Peleé alrededor de eso.»
Silencio.
Raku: «¿Qué… hiciste…?»
Tetsuya giró levemente la moneda entre sus dedos.
Tetsuya: «Te observé.»
Tetsuya: «No ah tu técnica… ah ti.»
Raku lo miraba fijamente.
Tetsuya: «Cada vez que confiabas en la suerte… bajabas la guardia completamente.»
Tetsuya: «Cada vez que pensabas “esto saldrá bien”… dejabas de reaccionar.»
Raku apretó los dientes.
Raku: «Eso no es… cierto…»
Tetsuya: «Sí lo es… es la cruda realidad.»
Clink.
La moneda volvió ah subir.
Tetsuya: «Por eso… no intenté ganarte con fuerza.»
Tetsuya: «Ni con velocidad… ni siquiera con mi técnica directamente.»
Raku: «…»
Tetsuya: «Te obligué ah lanzar la moneda… una y otra vez.»
Silencio.
Raku entendía poco ah poco.
Tetsuya: «Cada intercambio… era una apuesta.»
Tetsuya: «Y yo…»
Bajó la mirada.
Tetsuya: «Solo necesitaba que fallaras una vez.»
Raku abrió los ojos más.
Raku: «Una… sola…»
Tetsuya: «Sí.»
Se dio media vuelta.
Tetsuya: «Y cuando pasó…»
El ambiente pareció más pesado.
Tetsuya: «No te di otra oportunidad.»
Raku recordó.
Ese instante.
Donde todo salió mal.
Donde las sombras lo atraparon.
Donde no pudo reaccionar.
Raku: «…»
Su respiración tembló.
Raku: «Entonces… ¿solo… tuve mala suerte…?»
Silencio.
Tetsuya se detuvo.
Sin mirarlo.
La moneda giraba en su mano.
Tetsuya: «No.»
Raku se quedó quieto.
Tetsuya: «Perdiste…»
Levantó la moneda una última vez.
Tetsuya: «Porque confiaste en algo que no puedes controlar completamente.»
La lanzó.
Más alto que antes.
La moneda giró.
Brillando en el aire.
Tetsuya comenzó ah alejarse.
Sin mirar atrás.
La moneda cayó frente ah Raku.
Clink…
Giró.
Giró…
Y se detuvo.
Cara.
Raku la miró en silencio.
Y por primera vez entendió.
CAMBIO DE LUGAR.
BOOOOOM!
Un estruendo sacudió todo el campo.
Los escombros salieron disparados en todas direcciones y de entre el polvo una silueta emergió tambaleándose.
Era Jin.
Cubierto de heridas.
Respiración pesada.
Su brazo derecho aún temblaba.
Jin: «Haah…»
Dio un paso al frente.
Tosiendo.
Jin: «Eso estuvo cerca…»
Se limpió la sangre del rostro con el dorso de su mano.
Sus ojos enfocados.
Al frente entre el humo que aún no se disipaba una figura enorme permanecía inmóvil.
Dagan.
De pie.
Intacto.
El suelo bajo él estaba destruido pero su cuerpo no mostraba daño real.
Dagan: «Hmm.»
El humo se abrió lentamente.
Dagan: «Sobreviviste otra vez.»
Jin soltó una pequeña risa seca.
Jin: «Sí… y esta vez… sé por qué.»
Dagan lo miró fijamente.
Sus ojos se afilaron.
Dagan: «Ah.»
Dio un paso.
El suelo crujió bajo su peso.
Dagan: «Ssí que lo entendiste.»
Jin levantó la mirada.
Su ojo izquierdo oculto bajo la venda.
Jin: «Tu técnica…»
Respiró profundo.
Jin: «Absorbe el impacto…»
Apretó el puño.
Jin: «Y lo devuelve como una explosión acumulada.»
Silencio.
Dagan sonrió.
Dagan: «Correcto.»
Dagan: «Cada golpe que me das…»
Golpeó ligeramente su pecho.
Dagan: «Se convierte en tu propia muerte.»
Jin frunció el ceño.
Jin: «Si que es una técnica molesta.»
Dagan soltó una risa.
Dagan: «Es una técnica perfecta.»
Silencio.
El aire se volvió pesado.
Jin cerró los ojos un segundo.
Jin: [no puedo golpearlo directamente… si lo hago… solo lo estoy cargando…]
Dagan inclinó la cabeza.
Dagan: «¿Vas ah quedarte quieto otra vez?»
Jin abrió los ojos.
Jin: «Claro que no.»
Bajó su postura.
Jin: «Esta vez no voy ah repetir el mismo error.»
Dagan sonrió más.
Dagan: «Eso espero.»
Dio un paso adelante y el suelo explotó bajo su pie.
¡BOOM!
Desapareció.
Jin reaccionó giró su cuerpo.
¡BAAM!
Bloqueó un golpe que apareció de la nada.
El impacto lo empujó varios metros.
Jin: «¡GH—!»
Sus pies se arrastraron por el suelo.
Pero no cayó.
Jin: «Que fuerza tan absurda…»
Dagan apareció frente ah él otra vez.
Dagan: «¿Qué harás ahora?»
Le lanzó otro puñetazo.
Jin no bloqueó.
Se movió.
Esquivó por milímetros.
El golpe impactó el suelo.
¡BOOOOOOM!
Una explosión masiva arrasó todo alrededor.
Jin salió despedido por la onda.
Rodó.
Se levantó.
Jin: [No es solo su fuerza…]
Miró el cráter.
Jin: [También está liberando energía ánima…]
Dagan tronó su cuello.
Dagan: «¿Lo sientes? cada golpe que recibí antes…»
Sonrió.
Dagan: «Ahora está saliendo.»
Jin apretó los dientes.
Jin: [Entonces no solo absorbe y los tira sino que… también decide cuándo liberarlo…]
Respiró profundo.
Jin: [Solo me queda una opción tengo que forzarlo… ah desperdiciar toda esa energía acumulada…]
Dagan volvió ah desaparecer.
Jin cerró los ojos por un instante.
Su mano fue hacia la venda.
La tocó.
Jin: [Todavía no…]
Abrió los ojos y se movió.
Dagan apareció detrás de él Jin giró esquivó contraatacó pero detuvo su golpe ah centímetros.
Dagan sonrió.
Dagan: «¿Qué pasó?»
Jin retrocedió.
Jin: «Vo voy ah alimentarte.»
Silencio.
Dagan lo miró y luego rió.
Dagan: «Bien.»
Dio un paso.
El suelo se quebró.
Dagan: «entonces…»
Su sonrisa se volvió más salvaje.
Dagan: «Te aplastaré sin necesidad que me des tus golpes.»
El aire se tensó.
Jin bajó su postura.
Su respiración más controlada.
Pero su cuerpo al límite.
Jin: [No hay margen de error…]
Dagan: «Ven no me hagas esperar.»
Jin: «Descuida… allá voy.»
En el siguiente instante ambos desaparecieron.
El choque fue inmediato.
¡BAAAM!
El aire explotó cuando ambos cruzaron sus puños Jin giró su cuerpo en el último instante, dejando que el golpe de Dagan pasara rozando su costado.
¡BOOOOM!
El impacto detrás de él arrasó con todo.
Jin retrocedió, respirando pesado.
Jin: [No puedo tocarlo… ni una sola vez sin pensar…]
Dagan avanzó sin detenerse.
Cada paso suyo hacía temblar el suelo.
Dagan: «¿Qué te sucede? antes eras más agresivo.»
Jin se movió rápido preciso esquivando otro puñetazo que cayó como un martillo.
Jin: [Si lo golpeo sin pensar… acumulara la energía del golpe…]
Se deslizó por el suelo.
Saltó.
Giró en el aire y lanzó una patada pero se detuvo ah centímetros.
Dagan sonrió.
Dagan: «Bien.»
Jin cayó hacia atrás.
Jin: [Lo estába esperando…]»
Dagan: «Aprendiste.»
Silencio.
Ambos se miraron.
El aire era pesado.
Jin: [Tengo que hacerlo gastar esa energía…pero como]»
Dagan: «Vamos no te quedes hay.»
En un instante Dagan desapareció.
Apareció frente ah Jin puño directo al rostro.
Jin no esquivó.
bloqueó.
¡BAAAAM!
El impacto lo lanzó varios metros.
Jin rodó se levantó apretando los dientes.
Jin: «¡GH—!»
Dagan: «¿Por qué lo bloqueaste?»
Jin respiró agitado.
Jin: «No lo sé y no me preguntes.»
Dagan sonrió.
Dagan: «Entonces toma esto.»
Levantó el brazo y descargó la energía acumulada.
¡BOOOOOOOOOOM!
Una explosión masiva envolvió el área.
El suelo se hundió.
El aire se distorsionó.
Silencio.
Polvo.
Humo.
Y entonces una figura salió disparada del humo.
Jin.
Cayó de rodillas.
Jin: «Haah… haah…»
Su cuerpo temblaba.
Más heridas.
Más sangre.
Pero su ojo seguía firme.
Jin: [Bien… ya soltó una gran parte…]
Dagan salió del humo caminando.
Dagan: «Aun sigues vivo.»
Jin: «Que acaso estas ciego.»
Dagan tronó su cuello.
Dagan: «No importa aún tengo más.»
Jin bajó la mirada.
Su mano fue lentamente hacia su ojo izquierdo.
La venda.
La sujetó.
Jin: [No quería usarlo otra vez…]
Apretó los dientes.
Jin: [Pero si no lo hago… puedo morir otra vez.]
Silencio.
Se quitó la venda.
Su ojo…
revelado.
Un iris con forma de reloj.
Girando lentamente.
Dagan lo vio.
Dagan: «Otra vez eso.»
Jin respiró profundo.
Jin: «Técnica de… liberación.»
El aire se tensó.
Jin: «Crono-Visión.»
El mundo cambió.
Todo se ralentizó.
Los movimientos de Dagan claros.
Predecibles.
Jin: [Ocho segundos…]
Vio.
Cada paso.
Cada ataque.
Cada resultado.
Y entonces se movió.
¡BAAM! ¡BAAM! ¡BAAM!
Esquivó todo.
Cada golpe.
Cada explosión.
Todo.
Dagan frunció el ceño.
Dagan: «¿Qué…?»
Jin se acercó pero no atacó.
Observaba.
Calculaba.
Jin: [Todavía no…]
El tiempo volvió ah la normalidad.
Jin jadeó.
Jin: «Haah…»
Dagan lo miró.
Confundido.
Dagan: «¿Qué fue lo que hiciste…?»
Jin levantó la mirada.
Jin: «Ver cómo terminar con tigo»
Silencio.
Dagan sonrió.
Dagan: «Ah si pues ven y inténtalo.»
Jin cerró el ojo y en ese instante todo retrocedió.
El suelo.
El aire.
El movimiento.
Hasta un punto anterior.
Antes del último intercambio.
Dagan abrió los ojos.
Dagan: «¿Otra vez…?»
Jin ya estaba en movimiento.
Sin dudar.
Directo.
Dagan atacó Jin lo esquivó exactamente como antes pero esta vez cambió.
No atacó ah Dagan.
Golpeó el suelo.
¡BOOM!
Dagan: «¿…?»
Otra explosión.
Otra.
Que obligó ah liberar energía.
Una tras otra.
Sin darle tiempo ah acumular.
Dagan empezó ah reaccionar.
Dagan: «Que…estás… haciendo.»
Bloqueó pero la energía salió antes.
Descontrolada.
Dagan: «Acaso estas forzándome…»
Jin apareció frente ah él.
Esta vez sí golpeó.
Pero no fuerte.
Preciso.
Puntos exactos.
Sin cargar su técnica.
Sin darle energía suficiente.
Dagan retrocedió.
Por primera vez.
Dagan: «T-tu maldito…»
Jin no se detuvo.
Golpe tras golpe.
Movimiento tras movimiento.
Todo calculado.
Todo visto antes.
Dagan lanzó un último ataque cargado desesperado.
Jin lo vio.
Ya lo había visto.
Giró esquivó y contraatacó.
Un golpe limpio.
Directo al rostro.
¡BAAAM!
Dagan salió disparado.
Se estrelló contra el suelo.
El impacto levantó polvo.
Silencio.
El humo se disipó lentamente.
Dagan estaba en el suelo.
Inmóvil.
Respirando pesado.
Jin seguía de pie.
Apenas.
Dagan soltó una risa baja.
Dagan: «Hehhehehehe…»
Giró un poco la cabeza.
Mirándolo.
Dagan: «Con que esto es lo que… se siente… perder…»
Jin no dijo nada.
Dagan: «Debo admitir que eres muy fuerte…»
Cerró los ojos.
Dagan: «Más de lo que pensé…»
Silencio.
Dagan: «Bien…»
Su voz se apagó.
Dagan: «Me ganaste…»
Jin lo miró unos segundos más.
Y entonces su cuerpo cedió.
Cayó al suelo.
De rodillas.
Jin: «Haah… por fin se terminó…»
Su visión se nublaba.
Su cuerpo no respondía.
Y entonces una sombra se proyectó sobre él.
Una figura.
Caminando lentamente.
Era Riku.
Mirándolo desde arriba.
Riku: «Oye idiota.»
Silencio.
Riku: «¿Ya terminaste de descansar?»
Jin soltó una pequeña risa débil.
Jin: «Ja cállate… idiota.»
Riku sonrió levemente.
Y el campo quedó en silencio.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com