KONMETSU - Capítulo 54
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 54: KONMETSU-CAPITULO 53: ¿QUIERES SER EL PRIMERO?
El sonido de la campana marcó el inicio del descanso.
En cuestión de segundos el aula pasó de estar en silencio ah llenarse de voces, risas y movimiento.
Pero para los cuatro no hubo descanso real.
Porque apenas pasaron unos instantes.
Chica 1: «¡Oye, Seiji!»
Chica 2: «¿De dónde vienes?»
Chica 3: «¿Te gusta Tokio?»
Varias chicas rodearon rápidamente ah Seiji y Tetsuya, acercándose demasiado, hablando al mismo tiempo, invadiendo completamente su espacio personal.
Seiji: «Eh… tranqu—»
Chica 2 (interrumpiendo): «¿Tienes novia?»
Chica 1: «¡Oye, no preguntes eso tan directo!»
Seiji quedó completamente rodeado.
Seiji: [Esto es peor que una pelea.]
Mientras tanto.
Tetsuya, sentado en su lugar, estaba igual de rodeado, pero mucho más calmado.
Chica 4: «¿Siempre eres tan serio?»
Chica 5: «Tu estilo es interesante…»
Tetsuya simplemente las miró un segundo.
Tetsuya: «¿Siempre hablan tanto?»
Un pequeño silencio.
Luego.
Chica 5 (riendo): «¡Sí!»
Tetsuya suspiró, apoyando la cabeza en su mano.
Tetsuya : [Que molesto… pero es manejable.]
Por otro lado.
La situación no era muy diferente para Kiyomi.
Chico 1: «¡Oye! ¿Eres nueva también?»
Chico 2: «¿De qué escuela vienes?»
Chico 3: «¿Te gustaría recorrer el campus conmigo?»
Kiyomi estaba rodeada, pero ah diferencia de los demás lo manejaba bastante bien.
Kiyomi: «Vaya, qué populares somos.»
Chico 2: «Es que llamas la atención.»
Kiyomi: «Lo sé.»
Respondía con naturalidad, incluso disfrutando un poco la situación.
Pero
Ah unos metros.
El ambiente era completamente distinto.
Varios chicos rodeaban ah Kurohana, intentando hablarle.
Chico 4: «Eh… ¿cómo te llamabas?»
Chico 5: «¿Te gusta este lugar?»
Silencio.
Kurohana no respondía.
Solo los miraba con una expresión completamente fría.
Chico 4 (incómodo): «Oye…»
Kurohana entrecerró los ojos.
Kurohana: «Fuera de mi vista.»
Los chicos se miraron entre ellos.
Chico 5: «Oye, tranquila, solo queríamos—»
Antes que pudiera terminar de hablar.
Kurohana: «Dije… aléjense.»
El ambiente cambió de inmediato.
Una presión invisible parecía rodearla.
Los chicos retrocedieron instintivamente.
Chico 4: «O-okay…»
Se alejaron rápidamente.
Kurohana cerró los ojos un segundo, claramente irritada.
Kurohana: [Demasiados humanos.]
Desde su asiento, Tetsuya la observó de reojo.
Tetsuya: [Si sigue así… llamará demasiado la atención.]
Seiji, aún atrapado entre las chicas, logró girar ligeramente la mirada.
Seiji: «Kurohana.»
Kiyomi también lo notó.
Kiyomi: [Tiene que calmarse.]
El ruido del aula continuaba.
Risas.
Preguntas.
Conversaciones normales.
Pero entre todo eso.
La tensión comenzaba ah crecer lentamente.
Porque, aunque todo parecía cotidiano
Para ellos, esto no era un descanso.
Era el inicio de la búsqueda.
Y algo dentro de esa escuela
El ruido en el aula continuaba.
Las conversaciones seguían fluyendo, las risas no paraban, y poco ah poco la atención sobre los nuevos comenzaba ah disminuir.
Todo volvía ah una aparente normalidad.
Seiji finalmente logró liberarse del grupo de chicas con una excusa rápida.
Seiji: «Tengo que ir al baño… luego hablamos.»
Chica 1: «¡Eh, espera—!»
Pero ya era tarde.
Seiji salió del grupo y caminó hacia la parte trasera del aula, fingiendo tranquilidad aunque sus ojos observaban todo con atención.
Seiji: [Necesitamos algo… cualquier cosa fuera de lugar.]
Fue entonces cuando escuchó una conversación cercana.
Dos chicos hablaban en voz baja, como si no quisieran ser escuchados.
Chico A: «Entonces… ¿lo vas ah hacer oh no?»
Chico B (nervioso): «Yo… no sé…»
Seiji se detuvo sutilmente, sin voltear directamente.
Chico A (presionando): «Vamos, ya dijiste que querías probarlo.»
Chico B: «Sí, pero… después de lo que pasó con esos rumores…»
Chico A: «¿Rumores? Solo son historias para asustar.»
El chico dudó.
Chico B: «Dicen que… los que entran hay terminan… desapareciendo.»
Un pequeño silencio.
Chico A (riendo): «¿Y qué? ¿Vas ah echarte atrás?»
Chico B: «No es eso…»
Chico A (más serio): «Entonces hazlo. Oh aceptaras que eres un cobarde.»
Las palabras quedaron en el aire.
El chico apretó los puños.
Chico B: «E- está bien.»
Seiji entrecerró los ojos.
Chico B (decidido, aunque nervioso): «Lo haré.»
Chico A (sonriendo): «Así se habla campeón.»
Chico A: «Entonces nos vemos esta noche.»
Chico B: «…Sí.»
Ambos comenzaron ah alejarse, saliendo del aula poco ah poco.
Seiji no dudó.
Seiji: [Esto… no puede ser una coincidencia oh sí.]
Giró y comenzó ah caminar tras ellos.
Mientras tanto
Ah lo lejos, Kiyomi lo notó.
Kiyomi: «Seiji se movió.»
Tetsuya ni siquiera levantó la mirada.
Tetsuya: «Entonces encontró algo.»
Kurohana entrecerró ligeramente los ojos.
Kurohana: «Bueno.»
De vuelta con Seiji.
Salió del aula y siguió al chico que había aceptado.
Los pasillos estaban más vacíos ahora.
El ambiente diferente.
Más silencioso.
Más pesado.
Seiji acortó la distancia.
Seiji: «Oye.»
El chico se detuvo, girándose con sorpresa.
Chico B: «¿Eh?»
Seiji lo miró fijamente.
Seiji: «Escuché lo que dijiste.»
El chico se tensó inmediatamente.
Chico B: «…No sé de qué hablas.»
Seiji: «La prueba.»
Silencio.
El rostro del chico cambió.
Nervios.
Miedo.
Seiji lo miro y sonrio con una mirada amable.
Seiji: «Puedo ir con contigo.»
El chico lo miró sorprendido.
Chico B: «¿Qué…?»
Seiji: «Ah donde sea que tengas que ir.»
El chico retrocedió un paso.
Chico B: «No… no puedes…»
Seiji: «Sí puedo tranquilo no tengas miedo.»
Un silencio incómodo se formó.
El chico dudó
Pero algo en la mirada de Seiji lo hizo ceder.
Chico B (bajando la mirada): «E- es esta noche en el Túnel Sendagaya.»
Seiji no apartó la vista.
Seiji: «Bien entonces nos vemos ahí.»
El chico asintió lentamente aún nervioso.
Seiji se dio la vuelta.
Seiji: [Ya tenemos una pista.]
Y sin saberlo.
Había dado el primer paso hacia algo mucho más oscuro de lo que imaginaba.
Seiji regresó al aula con paso firme.
El ambiente seguía siendo el mismo ruido, risas, conversaciones sin importancia.
Pero para ellos… todo ya había cambiado.
Kiyomi fue la primera en notar su expresión.
Kiyomi: «Encontraste algo.»
Seiji se acercó ah ellos sin sentarse.
Seiji: «Sí.»
Tetsuya levantó la mirada.
Tetsuya: «Habla rapido.»
Seiji bajó un poco la voz.
Seiji: «Un grupo de estudiantes van ah hacer una “prueba de valor” esta noche.»
Kiyomi frunció el ceño.
Kiyomi: «¿Y eso qué tiene que ver con el caso?»
Seiji no dudó.
Seiji: «El lugar… es el problema.»
Un pequeño silencio.
Seiji: «Van al Túnel Sendagaya.»
…
Silencio total.
La expresión de todos cambió al instante.
Tetsuya: «Eso ya suena mal.»
Kurohana: «Muy mal.»
Kiyomi: «¿Ese lugar tiene historial?»
Seiji asintió levemente.
Tetsuya: «Y no es buena.»
Tetsuya sacó su teléfono.
Tetsuya: «Entonces confirmemos.»
Marcó rápidamente.
Un par de tonos.
Y la llamada conectó.
Zareh (por teléfono): «Hablen.»
Tetsuya: «Tenemos algo.»
Seiji tomó el teléfono.
Seiji: «Un grupo de estudiantes irá esta noche al Túnel Sendagaya. Creemos que puede ser el punto de origen.»
Hubo un breve silencio del otro lado.
Luego
Zareh: «Entendido.»
Se escuchó el sonido de teclas, como si estuviera accediendo ah información rápidamente.
Zareh: «Escuchen con atención.»
Los cuatro se concentraron.
Zareh: «Segun la información que me dio Itsuki el Túnel Sendagaya fue cerrado hace años.»
Kiyomi: «¿Por qué?»
Zareh: «Desapariciones.»
El ambiente se tensó aún más.
Zareh: «Inicialmente se reportaron como casos aislados… estudiantes, vagabundos, personas que entraban por curiosidad.»
Tetsuya: «¿Y luego?»
Zareh: «Los casos aumentaron.»
Seiji apretó ligeramente el teléfono.
Zareh: «Las autoridades intentaron sellarlo. Colocaron barreras, vigilancia… incluso investigaron el interior.»
Kiyomi: «¿Y qué encontraron?»
Un pequeño silencio.
Zareh: «Nada.»
Todos fruncieron el ceño.
Zareh (continuando): «Ese es el problema. No hay rastros de violencia. No hay cuerpos. No hay evidencia.»
Tetsuya: «Como las víctimas.»
Zareh: «Exacto.»
Kurohana entrecerró los ojos.
Kurohana: «Entonces puede haber una conexión.»
Zareh: «No solo eso.»
Otra pausa.
Zareh: «Hay reportes no oficiales.»
Seiji: «¿Qué tipo de reportes?»
Zareh: «Personas que lograron salir… y que hablan de algo dentro.»
El silencio fue absoluto.
Zareh: «Dicen que el túnel… no es igual por dentro.»
Kiyomi: «¿Ah qué te refieres?»
Zareh: «Que cambia.»
Tetsuya frunció el ceño.
Tetsuya: «Eso no tiene sentido.»
Zareh: «Nada de esto lo tiene.»
Seiji bajó la mirada, serio.
Seiji: «Entonces esta “prueba de valor”…»
Zareh: «Es una trampa.»
Un escalofrío recorrió el ambiente.
Zareh: «Y probablemente… así es como empezó todo.»
Kurohana habló en voz baja:
Kurohana: «Alguien entra… y algo sale.»
Nadie respondió.
Zareh dio la orden final:
Zareh: «Van ah ir al Túnel Sendagaya y averiguaran. que es lo que pasa hay dentro.»
Tetsuya: «Ya lo teníamos pensado.»
Zareh: «No cometan errores. Si eso está conectado con las muertes… no es algo común.»
Seiji: «Lo sabemos.»
Un segundo de silencio.
Zareh: «Manténganme informada.»
La llamada se cortó.
El aula seguía llena de ruido.
Pero en su pequeño grupo.
El silencio lo dominaba todo.
Kiyomi: «Entonces… esta noche hay que ir ah ese tunel ¿verdad?»
Tetsuya: «Sí.»
Seiji miró hacia la ventana.
El sol comenzaba ah bajar lentamente.
Seiji: «Ahí encontraremos respuestas.»
Kurohana cerró los ojos por un instante.
Kurohana: «…Oh algo peor.»
La noche se acercaba.
Y con ella
El verdadero inicio del horror.
El resto del día pasó pero para ellos no fue normal.
Las clases seguían, los profesores hablaban, los estudiantes reían.
Pero los cuatro estaban en otra cosa.
Esperando.
Contando el tiempo.
Cuando el sol empezó ah caer, el cielo de Tokio se tiñó de naranja y luego de gris.
Y finalmente.
Noche.
Un vehículo negro avanzaba por una carretera cada vez más solitaria.
Las luces de la ciudad quedaban atrás poco ah poco, reemplazadas por oscuridad y silencio.
Dentro del auto, nadie hablaba al inicio.
Hasta que.
Mirando por la ventana
Kiyomi: «…Ok, esto ya se siente raro.»
Tetsuya: «¿Qué cosa?»
Kiyomi: «Que pasamos de una universidad llena de personas… ah esto.»
Sin dejar de mirar al frente.
Seiji: «Es justo lo que esperarías de algo así.»
Kiyomi: «Sí, pero no deja de ser incómodo.»
Tetsuya soltó un leve suspiro.
Tetsuya: «Mientras más aislado, mejor para ocultarlo.»
Kiyomi: «Genial… eso me tranquiliza mucho.»
Seiji soltó una pequeña risa por la nariz.
Kiyomi lo miro con una cara de molestia.
Seiji: «Lo siento no era la intención.»
Desde el asiento delantero, Zareh habló sin girarse.
Zareh: «Escuchen bien.»
El ambiente cambió al instante.
Zareh: «Lo que van ah encontrar ahí… probablemente no sea un demonio común.»
Tetsuya: «¿Entonces qué?»
Hubo un pequeño silencio antes de que respondiera.
Zareh: «Puede ser una anomalía.»
Kiyomi: «Eso no suena tan malo.»
Zareh: «Lo es.»
Seiji apoyó el brazo en la ventana, pensativo.
Kurohana: «¿Desde cuándo existe?»
Zareh: «No hay una fecha exacta.»
Hizo una pequeña pausa.
Zareh: «Pero los primeros reportes… son de hace años. Muchos años.»
Tetsuya: «¿Y nadie pudo exterminarlo en todo ese tiempo?»
Zareh no respondió de inmediato.
Zareh: «Si sigue ahí… es por algo.»
Silencio.
Kiyomi: «Eso no me gusta nada.»
Kurohana, que había estado callada, habló en voz baja.
Kurohana: «Algo que sobrevive tanto tiempo… aprende.»
Los tres la miraron.
Kurohana: «Se adapta.»
Seiji frunció un poco el ceño.
Seiji: «Entonces no va ah ser directo.»
Zareh: «No.»
El auto comenzó ah bajar la velocidad.
El camino se volvía más estrecho más oscuro.
Las luces eran casi inexistentes.
Hasta que finalmente.
Se detuvo.
Frente ah ellos estaba el Túnel Sendagaya.
Viejo.
Abandonado.
Las paredes desgastadas, las señales de advertencia rotas.
Y una entrada completamente oscura.
Demasiado oscura.
Como si la luz no quisiera entrar.
Kiyomi: «No me gusta.»
Tetsuya: «Eso es buena señal.»
Kiyomi: «¿Cómo eso es buena señal?»
Tetsuya: «Significa que tenemos razón.»
Kiyomi: «Prefiero estar equivocada, la verdad.»
Seiji bajó del vehículo sin decir nada.
El aire afuera era frío pero no de forma natural.
Era un frío incómodo.
Pesado.
Kurohana también salió, mirando fijamente la entrada.
Kurohana: «Se siente una energía extraña.»
Seiji la miró de reojo.
Seiji: «¿Lo sientes?»
Kurohana: «Sí.»
Tetsuya y Kiyomi también bajaron.
Zareh apagó el motor.
Zareh: «Aquí es.»
Los cuatro se quedaron frente al túnel.
Nadie hablaba por un segundo.
Hasta que.
Zareh: «Tengan cuidado.»
Los cuatro voltearon.
Zareh: «No sean confiados.»
Zareh: «Y si algo no tiene sentido… no lo cuestionen demasiado. Solo reaccionen.»
Kiyomi: «Eso no suena nada tranquilizador.»
Zareh: «No debería serlo.»
Seiji asintió.
Seiji: «Entendido.»
Zareh los miró por última vez.
Y sin añadir nada más.
Arrancó el vehículo y se fue.
Ahora estaban solos.
Solo ellos.
Y el túnel.
El viento soplaba afuera.
Pero al llegar ah la entrada desaparecía.
Como si algo lo detuviera.
Kiyomi: «…Ok, eso sí fue raro.»
Tetsuya: «El aire no entra.»
Kurohana: «Oh no lo dejan entrar.»
Silencio.
Kurohana no apartaba la mirada de la oscuridad.
Kurohana: «Nos está mirando.»
Kiyomi se quedó quieta.
Kiyomi: «No digas eso así.»
Seiji dio un paso al frente.
Se detuvo justo antes de la entrada.
Miró hacia adentro.
Nada.
Solo oscuridad absoluta.
En voz baja.
Seiji: «Bien.»
Se giró un poco hacia los demás.
Seiji: «¿Quién va primero?»
Un segundo de silencio.
Tetsuya: «Iba ah decir que tú… pero ya diste el paso.»
Kiyomi: «Yo voto porque no entre nadie.»
Seiji sonrió levemente.
Seiji: «No es una opción.»
Kurohana dio un paso adelante… colocándose ah su lado.
Kurohana: «Voy contigo.»
Seiji la miró.
Asintió.
Tetsuya: «Entonces vamos todos.»
Resignada.
Kiyomi: «Genial… qué buen plan.»
Los cuatro se acercaron.
Un paso más.
Y la oscuridad parecía hacerse más profunda.
Más densa.
Como si los estuviera esperando.
Y sin darse cuenta.
Estaban ah punto de cruzar algo.
De lo que tal vez no podrían salir igual.
Los cuatro dieron el primer paso dentro del túnel.
Y luego otro.
Y otro más.
La oscuridad los envolvió por completo.
El sonido de sus pasos era lo único que rompía el silencio.
Ni viento.
Ni ecos lejanos.
Nada.
Solo ellos.
Pasaron unos minutos.
Nada ocurrió.
Kiyomi: «¿Soy yo oh esto está demasiado tranquilo?»
Tetsuya: «No eres tú.»
Seiji: «Manténganse atentos.»
Kurohana caminaba en silencio, observando todo.
Pero no había nada que observar.
Solo un túnel vacío.
Kiyomi: «Empiezo ah pensar que exageramos un poco.»
Seiji: «Eso sería lo mejor.»
Otro minuto pasó.
Y otro.
Nada.
El ambiente comenzó ah sentirse… aburrido.
Extrañamente normal.
Suspirando.
Kiyomi: «Ok, esto ya es raro de otra forma.»
Seiji: «Demasiado silencio…»
Tetsuya: «Antes de algo.»
Seiji se detuvo.
Los demás también.
Un segundo de silencio absoluto.
Y entonces algo cambió.
Un sonido.
Húmedo.
Viscoso.
Como si algo se estuviera arrastrando.
Kiyomi: «¿Escucharon eso?»
Kurohana: «Sí.»
El suelo.
Se movió.
Las paredes.
Respiraron.
El túnel dejó de ser un túnel.
La estructura comenzó ah deformarse lentamente.
Como si estuviera viva.
Como si siempre lo hubiera estado.
Tetsuya: «Atrás.»
Pero ya era tarde.
Del suelo
Emergió algo.
Una masa.
Oscura.
Putrefacta.
Palpitante.
Y entonces.
Caras.
Cientos.
Miles de rostros humanos comenzaron ah aparecer en esa masa.
Rostros retorcidos.
Ojos abiertos.
Bocas deformadas.
Como si estuvieran atrapados.
Como si siguieran vivos.
Kiyomi: «¿Qué es eso…?»
Las caras comenzaron ah moverse.
Ah hablar.
Ah susurrar.
Voces superpuestas, incomprensibles.
Un coro de desesperación.
Tetsuya: «…Esto no es una anomalía.»
Kurohana: «Y por lo visto una problemática.»
La masa creció.
Bloqueando la salida.
Cerrando el espacio.
Encerrándolos.
Las caras giraron.
Y todas los miraron al mismo tiempo.
Silencio.
Un instante pesado.
Y entonces.
Los cuatro reaccionaron.
Dieron un paso al frente.
Adoptaron posiciones de combate.
Determinados.
Listos.
Seiji: «Bien.»
Tetsuya: «Ya era hora.»
Kiyomi: «Y pensar que en el dia estabamos tomando cafe y terminamos en este lugar.»
Kurohana entrecerró los ojos.
Kurohana: «Deja de quejarte humana.»
La masa se agitó violentamente.
Las voces aumentaron.
El túnel tembló.
Y en medio de ese horror.
Los cuatro dijeron al mismo tiempo: «Es hora de trabajar.»
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com