KONMETSU - Capítulo 55
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Capítulo 55: KONMETSU-CAPÍTULO 54: ESTO NO ERA PARTE DE LA MISIÓN.
El túnel ya no era un túnel.
Las paredes latían.
El suelo se retorcía.
Las voces no paraban.
Y en medio de todo eso.
La anomalía atacó.
La masa se expandió violentamente, como una ola grotesca que se lanzó contra ellos, arrastrando rostros, manos y fragmentos de algo que alguna vez fue humano.
Seiji: «¡Muévanse!»
Los cuatro se dispersaron en el instante exacto en que el impacto destrozó el suelo donde estaban.
Una explosión húmeda y brutal sacudió todo el lugar.
Kiyomi: «Soy la única que piensa que esa cosa es repugnante.»
Tetsuya: «Concéntrate y no te distraigas.»
La masa volvió ah moverse, esta vez más rápido.
Brazos deformes emergieron, intentando atraparlos.
Tetsuya: «Técnica de liberación.»
Las sombras ah su alrededor comenzó ah expandirse.
Tetsuya: «Creación de Sombras.»
Desde el suelo, dos enormes figuras tomaron forma:
Dos osos pardos de sombra, con ojos brillantes, rugiendo en silencio antes de lanzarse directamente contra la anomalía.
Chocaron contra la masa, desgarrando partes de ella, pero las caras gritaron.
Y la masa se regeneró al instante.
Tetsuya fruncio el ceño.
Tetsuya: «Se regenera… y muy rápido.»
Kiyomi: «Perfecto… entonces vamos ah hacer que le duela tanto que no querrá regenerarse.»
Cerró los ojos un segundo.
Kiyomi: «Técnica de liberación: Eco del Dolor.»
Una vibración invisible se expandió desde su cuerpo.
Cuando la masa volvió ah atacar el impacto se devolvió.
Las caras gritaron al unísono.
Un chillido agudo llenó el túnel.
Kiyomi: «¿Que sucede lo sentiste? ¿Te dolió bien por mí?»
La anomalía reaccionó violentamente, golpeando el suelo con más fuerza, destruyendo todo ah su alrededor.
Fragmentos del túnel salieron disparados.
Entonces Seiji avanzó.
Sin dudar.
Directo hacia el centro.
Tetsuya: «¡Oye Seiji no sean impulsivo!»
Seiji: «Si se regenera rápidamente… hay que atacarlo y no dejar que se regenere.»
Su energía comenzó ah concentrarse.
Seiji: «Técnica de Liberación: Convergencia.»
Su cuerpo se tensó.
Todo su poder se comprimió en un solo punto.
La anomalía lanzó múltiples extremidades hacia él, pero Seiji no se detuvo.
Esquivó una.
Bloqueó otra.
Rompió una tercera.
Y entonces.
Golpeó.
El impacto generó una onda que partió la masa en dos por un instante.
Las caras gritaron.
Pero se volvió ah regenerar.
Seiji apretó los dientes.
Seiji: «Maldición no es suficiente.»
Y entonces El aire cambió.
Un olor metálico llenó el lugar.
Kurohana avanzó lentamente.
Sus ojos brillaban con una intensidad distinta.
Kurohana: «Entonces… lo haremos ah mi manera.»
Rasgo su brazo izquierdo con sus darras y la sangre comenzó ah salir de su brazo herido y ah flotar ah su alrededor.
Kurohana: «Técnica de liberación: Dominio de Sangre Profana.»
Las caras comenzaron ah retorcerse aún más.
La masa perdió el control de sí misma.
La sangre dentro de la anomalía empezó ah moverse violentamente.
Kurohana: «Tu cuerpo sí que es bastante resistente.»
La anomalía reaccionó con violencia.
Todo el túnel tembló.
La masa creció aún más deformándose, expandiéndose, destruyendo todo ah su alrededor en un intento desesperado por liberarse.
Columnas cayeron.
El suelo se rompió.
Kiyomi: «¡Esto se está descontrolando demasiado!»
Tetsuya: «Tranquila acabaremos esto rapido.»
Seiji se preparó nuevamente.
Seiji: «¡Bien vamos!»
Los cuatro se sincronizaron.
La anomalía rugió un sonido imposible.
Inhumano.
Antiguo.
Y entonces se lanzó contra ellos con todo.
La anomalía se lanzó contra ellos como una avalancha viva.
Gritos.
Caras.
Carne retorciéndose.
Todo al mismo tiempo.
Seiji: «¡Cuidado!»
El impacto fue brutal.
El suelo explotó bajo sus pies mientras la masa intentaba aplastarlos desde todas las direcciones.
Tetsuya: «¡Maldita sea… esta cosa esta cerrándose para que no tengamos ah donde movernos!»
Las sombras reaccionaron al instante.
Los osos se interpusieron, siendo atravesados y destrozados.
Pero dando el tiempo suficiente para escapar antes de ser aplastados.
Kiyomi: «¡Bien ahora es mi turno!»
Una nueva onda de Eco del Dolor se expandió.
Cada golpe que le daba ah la anomalía se multiplicaba el dolor de los golpes.
Las caras comenzaron ah gritar de forma descontrolada.
Un sonido insoportable llenó el túnel.
Pero esta vez la regeneración fue más lenta.
Tetsuya lo noto rápidamente.
Tetsuya: «Está funcionando… ¡se está debilitando no se detengan!»
La anomalía respondió con furia.
Del techo cayeron masas viscosas del suelo surgieron picos de carne.
Kiyomi: «¡Oye, oye calmate un poco, esto ya es demasiado!»
Seiji: «Toma esto.»
Seiji volvió ah avanzar, cubierto de heridas, respirando con dificultad.
Seiji: [Tiene que haber un límite… en su regeneración.]
Una enorme mandíbula se formó frente ah él y se cerró de golpe.
Seiji la detuvo con ambos brazos.
El impacto le hizo temblar todo el cuerpo.
Seiji grito ah los demas.
Seiji: «¡Ahora chicos!»
Tetsuya extendió ambas manos.
Las sombras se multiplicaron.
Tetsuya: «¡Desgárrenlo!»
Decenas de criaturas de sombra emergieron y se lanzaron contra la anomalía, arrancando grandes partes de su cuerpo.
Kiyomi dio un paso al frente.
Sus ojos brillaban.
Kiyomi: «¡Siente esto maldita cosa repugnante!»
Liberó una onda mucho más intensa el dolor acumulado explotó dentro de la anomalía.
Las caras comenzaron ah deformarse, ah romperse desde dentro.
El sonido era insoportable.
Y entonces Kurohana avanzó.
Lenta.
Segura.
La sangre flotaba ah su alrededor como si estuviera viva.
Kurohana: «Ya es suficiente… es hora de terminar con esto.»
Levantó la mano.
Y la cerró con fuerza.
Kurohana: «Desgarramiento.»
La sangre dentro de la anomalía explotó en todas direcciones.
Las caras se rompieron.
Los cuerpos se deshicieron.
La masa comenzó ah colapsar.
Tetsuya: «¡Seiji acaba con esto ahora antes que se regenere otra vez!»
Seiji apretó los dientes.
Toda su energía se concentró una vez más.
Seiji: «Técnica de Liberación: Convergencia.»
Un último ataque.
Directo.
Preciso.
Se lanzó hacia el cuerpo inestable de la anomalía y golpeó.
Todo explotó.
La masa se desintegró por completo las caras desaparecieron las voces se apagaron.
El túnel dejó de retorcerse.
El silencio volvió.
Pesado pero limpio.
Las paredes ya no se movían el suelo estaba quieto las voces habían desaparecido.
Solo quedaban los cuatro respirando con dificultad.
Kiyomi se dejó caer un poco claramente cansada.
Kiyomi : «Yaaa… ahora sí… terminamos con esto debo decir que un poco difícil, pero al final logramos exterminarlo.»
Seiji: «Parece que sí fue una exterminación completa que dices tu Tetsuya.»
Tetsuya: «No… no queda rastro ningún tipo de energía.»
Kurohana no respondió.
Seguía observando en silencio.
Kurohana: «Bien como sea larguémonos de aqui…»
Seiji comenzó ah caminar hacia la salida.
Seiji: «Vámonos. Ya hicimos lo que vinimos ah hacer… y no encuentro el motivo de seguir aqui.»
Tetsuya lo siguió.
Tetsuya: «Si tienes razón Zareh querrá el informe lo antes posible.»
Kiyomi se estiró un poco, aún cansada.
Kiyomi: «Sí, sí… vámonos antes de que algo más—»
Se detuvo.
Algo no estaba bien.
Un sonido.
Muy leve.
…ploc…
…ploc…
Todos se quedaron quietos.
Seiji levantó la mirada lentamente.
Seiji: «¿Oigan escucharon eso oh solo fui yo?»
Tetsuya: «Sí también lo escuche.»
Kurohana: «Miren arriba.»
Todos miraron al techo.
Y entonces lo vieron.
Una sustancia oscura espesa.
Viscosa.
Que comenzaba ah filtrarse desde las grietas del techo.
Cayendo lentamente gota ah gota.
Kiyomi: «¿Eso no estaba ahí oooh sí?»
La sustancia empezó ah acumularse.
Más.
Y más.
Como si algo estuviera empujando desde arriba.
Tetsuya: «Cuidado no bajen la guardia.»
Pero antes de que pudieran moverse la masa cedió.
Y algo cayó.
BOOM
Una figura se estrelló contra el suelo con un impacto pesado.
El polvo se levantó.
El sonido resonó por todo el túnel.
Silencio absoluto.
Los cuatro no se movieron.
No hablaron.
Solo miraban.
Ahí en el suelo.
Esa cosa.
Cubierta completamente por esa masa viscosa.
Negra.
Palpitante.
Como si estuviera respirando.
Kiyomi: «¿Qué diablos es esa… cosa?»
Nadie respondió.
Tetsuya entrecerró los ojos.
Tetsuya: [Que es esa… cosa siempre estuvo hay… pero por que no lo había sentido hasta ahora.]
Tetsuya dio un pequeño paso atrás, instintivo.
Tetsuya: «No me gusta para nada, puedo sentir una gran cantidad de energía saliendo de ese capucho.»
Kurohana no apartaba la mirada.
Sus ojos estaban fijos.
Intensos.
Kurohana: «Esa… cosa no parece que forme parte de la anomalía.»
Pausa.
Kurohana: «Pero no sé qué sea esa cosa.»
El aire se volvió pesado otra vez.
Más que antes.
Mucho más.
La cosa se movió.
Muy levemente.
Un pequeño temblor recorrió su forma.
Un sonido húmedo salió de su interior.
CRACK.
Como si algo dentro Estuviera intentando salir.
Los cuatro se tensaron al mismo tiempo.
Instinto puro.
Silencio absoluto.
Nadie respiraba.
Nadie hablaba.
Solo observaban esa cosa.
Sin saber qué era realmente los cuatro no se movían.
Ni un centímetro.
Sus cuerpos estaban tensos listos para reaccionar ah cualquier cosa.
La masa viscosa seguía temblando en el suelo.
CRACK.
El sonido se repitió.
Más fuerte.
Más claro.
Kiyomi: «Que es esa cosa.»
Tetsuya: «Manténganse atentos ah cualquier cosa.»
La superficie negra comenzó ah abrirse desde dentro.
Como si algo la estuviera rompiendo.
Empujando.
Forzando su salida.
Y entonces una mano emergió.
Roja.
Húmeda.
Humana pero no del todo.
Kiyomi: «…Eso no es bueno.»
La mano se apoyó en el suelo.
Luego otra.
Y lentamente la figura salió por completo.
El capullo viscoso se abrió y dejó caer ah esa cosa frente ah ellos.
Un cuerpo humano.
Delgado.
Completamente desnudo.
Su piel roja.
Como si estuviera recién formada.
Sus ojos grises con pupilas completamente negras.
Vacías.
La figura se quedó en cuclillas por un momento y luego se estiró.
Como si despertara después de mucho tiempo.
Sus huesos crujieron.
Su cuello giró lentamente.
CRACK.
Kiyomi: «Esto no me gusta… no me gusta nada… siento un muy mal presentimiento.»
La figura inclinó la cabeza.
Y habló.
??? (voz calmada, clara): «Qué… ruidoso son.»
Silencio absoluto.
El tiempo pareció detenerse.
Seiji entrecerró los ojos.
Pero algo más ocurrió.
Ah su lado Tetsuya y Kurohana se quedaron completamente inmóviles.
En shock.
Seiji lo notó de inmediato.
Seiji: «¿Qué pasa?»
No respondieron.
Seguían mirando ah esa cosa.
Como si hubieran visto algo imposible.
Seiji: «Oigan que les sucede respondan.»
Kurohana reaccionó primero.
Pero su voz era distinta.
Más baja.
Más tensa.
Kurohana: «Esa cosa acaba de hablar.»
Kiyomi frunció el ceño.
Kiyomi: «¿Y? Ya vimos cosas peores—»
Tetsuya interrumpió muy serio.
Tetsuya: «No.»
Kiyomi lo miró.
Tetsuya: «No lo entiendes.»
Silencio.
Tetsuya: «Una anomalía… no puede hacer eso.»
Kiyomi: «¿Hacer qué?»
Tetsuya dio un paso adelante, lentamente.
Tetsuya: «Hablar.»
Seiji lo miró de reojo.
Seiji: «Podrías explicarte mejor.»
Tetsuya apretó la mandíbula.
Tetsuya: «Las anomalías no tienen un razonamiento lógico.»
Pausa.
Tetsuya: «Pueden emitir sonidos… palabras sueltas… cosas sin sentido.»
Sus ojos se endurecieron.
Tetsuya: «Pero no… pueden formar oraciones completas decir palabras tan fluidas como las que acaba de decir eso no es posible.»
El silencio se volvió más pesado.
Kiyomi: «¿Entonces… lo que intentas decir es que…?»
Kurohana respondió, sin dudar.
Kurohana: «Eso… no es una anomalía común y corriente.»
La figura los observaba.
Tranquila.
Demasiado tranquila.
Como si los estuviera analizando.
Como si entendiera todo lo que estaba pasando inclinó ligeramente la cabeza.
Y sonrió.
Una sonrisa leve.
Pero inquietante.
???: «Vaya pero que interesante.»
Los cuatro se tensaron al instante.
???: «Cuatro humanos, pero por lo que puedo ver emanan una gran cantidad de energia.»
Señalo ah Tetsuya y ah Kurohana.
???: «En especial ustedes dos.»
Seiji dio un paso al frente.
Seiji: «¿Responde qué diablos eres?»
La figura no respondió de inmediato.
Solo los miró uno por uno deteniéndose un segundo más en Kurohana y en Tetsuya.
??? (suave): «Esooooo…»
Pausa.
Su sonrisa se amplió ligeramente.
???: «Es una muy buena pregunta que no puedo responder.»
El aire se volvió aún más pesado.
Y por primera vez desde que entraron el peligro se sintió completamente diferente.
La anomalia que estaba parada frente ah ellos solo los miraba sin moverse.
El silencio no se rompía.
Era como si el túnel estuviera esperando.
La figura roja seguía de pie frente ah ellos, relajada demasiado relajada.
Como si no existiera peligro.
Como si ellos no significaran nada.
Seiji no bajaba la guardia.
Kiyomi respiraba lento, controlando los nervios.
Kurohana observaba fija, analizando cada detalle.
Y Tetsuya, Tetsuya dio un paso al frente.
Tetsuya: «Voy ah preguntarlo una sola vez y espero que me respondas.»
La figura giró levemente la cabeza hacia él.
Atenta.
Interesada.
Tetsuya: «¿Qué diablos eres?»
Un segundo de silencio.
Luego la figura sonrió apenas.
No burlona.
No agresiva.
Algo más extraño.
???: «Pero qué pregunta tan común.»
Kiyomi: «No me gusta cómo habla…»
Seiji: «Si ah mi tampoco me gusta como habla esta cosa.»
La figura levantó lentamente una mano observándola como si fuera nueva.
Flexionó los dedos.
???: «Supongo que ustedes… merecen una respuesta.»
Tetsuya no parpadeó.
Tetsuya: «Pues empieza hablar.»
La figura bajó la mano.
Y los miró ah todos.
Uno por uno.
Como si los estuviera reconociendo.
???: «Primero lo primero yo tengo un nombre.»
El ambiente se tensó al instante.
Kiyomi frunció el ceño.
Kiyomi: «¿Ahhh perdón si escuche bien dijo que tenía un…?»
Seiji: «¿Nombre…?»
Tetsuya negó ligeramente con la cabeza.
Tetsuya: «No claro que no.»
Su voz fue firme.
Segura.
Tetsuya: «Eso es imposible.»
La figura lo miró directamente.
Interesada en su reacción.
Tetsuya: «Las anomalías no tienen identidad.»
Dio otro paso.
Tetsuya: «No tienen conciencia individual. No entienden lo que es un “yo”.»
Pausa.
Tetsuya: «Y no tienen nombre solo son la creación de la energia ánima negativa que los seres humanos expulsan de sus cuerpos.»
Silencio.
Kiyomi miró entre ambos, tensa.
Kiyomi: «Entonces, ¿qué está pasando aqui porque yo ya me perdí en todo esto?»
Kurohana habló, sin apartar la mirada.
Kurohana: «Algo que no debería existir.»
La figura sonrió y habló con total claridad.
Fuhai: «Fuhai.»
El nombre quedó flotando en el aire.
Pesado.
Fuhai: «Así es como me llamo… Fuhai.»
El silencio que siguió fue aún peor.
Tetsuya apretó la mandíbula.
Sus ojos se endurecieron.
Tetsuya: «No.»
Fuhai inclinó ligeramente la cabeza.
Fuhai: «¿No? no que.»
Tetsuya: «Te estás equivocando.»
Fuhai: «¿Ah, sí y por qué humano?»
Tetsuya señaló directamente hacia él.
Tetsuya: «Las anomalías no pueden nombrarse no tienen una memoria estable.»
Tetsuya: «No tienen estructura mental para eso.»
Pausa.
Tetsuya hablo más intenso.
Tetsuya: «¡No pueden formar una identidad propia!»
Silencio.
Fuhai lo observó sin interrumpir.
Sin molestarse.
Como si lo estuviera escuchando de verdad.
Eso era lo peor.
Y luego respondió
Fuhai: «Ya veo.»
Dio un pequeño paso hacia adelante.
Los cuatro reaccionaron poniéndose en posiciones de combates.
Fuhai: «Entonces… según tú…»
Se señaló a sí mismo.
Fuhai: «Yo no debería existir y tener una conciencia propia.»
Tetsuya: «Exacto.»
Fuhai: «Y sin embargo… mírame humano.»
Sonrió levemente.
Fuhai: «Estoy aquí frente ah ustedes.»
Silencio.
Kiyomi tragó saliva.
Kiyomi: «Esto ya se salió de control.»
Seiji habló sin apartar la mirada.
Seiji: «Ok seas lo que seas te vamos ah exterminar.»
Fuhai los observó con más atención ahora.
Como si algo le resultara curioso.
Fuhai: «Que raro ustedes son distintos.»
Kurohana entrecerró los ojos.
Kurohana: «¿Ah qué te refieres con “distintos”?»
Fuhai: «Ya saben…»
Hizo una pausa.
Buscando la palabra.
Fuhai: «Son distintos a los demas humanos ah los que me eh encontrado por estos túneles.»
Fuhai: «Ellos solo corrian y gritaban al ver ah las criaturas de este lugar… pero ustedes no estan gritando ni corriendo en cambio… estan hablando con migo con total calma.»
Levantó la mirada.
Directo hacia ellos.
Fuhai: «Ustedes piensan.»
Silencio.
Fuhai: «Analizan.»
Fuhai: «Deciden.»
Seiji frunció el ceño.
Seiji: «¿Que acaso nos estuviste observando?»
Fuhai: «Por supuesto.»
Kiyomi se tensó.
Kiyomi: «¿Espera si nos estabas observándonos?»
Fuhai inclinó la cabeza.
Fuhai: «Desde antes de que terminaran con esa cosa.»
Miró hacia el suelo donde antes estaba antes la anomalía.
Fuhai: «Eso era muy… ruidoso.»
Kurohana dio un paso al frente.
Su voz fue más fría.
Kurohana: «Entonces lo viste todo lo que paso.»
Fuhai: «Sí.»
Pausa.
Fuhai: «Aprendí bastante y fue impresionante ver como trabajaban juntos.»
Ese simple comentario hizo que algo dentro de Tetsuya se tensara.
Tetsuya: [Acaso dijo que aprendió.]
Seiji habló, más serio.
Seiji: «Entonces dilo claro.»
Un paso adelante.
Energía elevándose lentamente.
Seiji: «¿Qué eres?»
Silencio.
Fuhai lo miró fijamente.
Por primera vez su expresión cambió más profunda más consciente.
Fuhai: «En verdad no lo se.»
Pausa.
Fuhai: «Algo que no debería tener nombre.»
Sus ojos brillaron levemente.
Fuhai: «Pero lo tiene.»
El aire se volvió más pesado.
Fuhai: «Y no soy como las otras anomalías que han exterminado con suma facilidad y menos que la que acaban de derrotar.»
Kiyomi murmuró:
Kiyomi: «Sí… eso ya quedo más que claro…»
Tetsuya apretó los puños.
Tetsuya: «No importa una anomalía es una anomalía y nuestro deber es exterminarlo.»
Silencio.
Fuhai lo miró.
Y sonrió.
Fuhai: «Jajajaja que humanos tan divertidos son.»
El ambiente cambió.
El túnel volvió ah vibrar ligeramente.
Pero esta vez no era el lugar.
Era él.
Y en ese instante los cuatro entendieron lo mismo:
Esto no era una anomalía común.
No era un enemigo normal.
De golpe.
Fuhai dejó de hablar.
Su expresión cambió.
Ya no había curiosidad.
Ya no había interés.
Solo intención.
Matar.
Seiji lo notó al instante.
Seiji: «¡Cuidado hay Viene!»
Pero Fuhai no se movió.
No atacó con los brazos.
No corrió.
No hizo nada.
Al menos no como esperaban.
Lentamente su mandíbula comenzó ah abrirse.
Más y más y más.
Kiyomi: «Oh por favor eso es asqueroso…»
El sonido fue horrible.
CRACK… CRACK.
Como si sus huesos se estuvieran rompiendo para permitirlo.
Su boca se abrió de forma antinatural.
Imposible.
Oscura por dentro.
Profunda.
Como un abismo.
Tetsuya: «¿Qué demonios esta haciendo…?»
Algo se movía dentro.
Algo grande.
Algo vivo.
Kurohana: «Esto es repugnante.»
Desde la boca de Fuhai algo salió arrastrándose.
Una mano.
Luego otra.
Un rostro deformado.
Con rasgos humanos pero completamente retorcidos.
Cubierto de esa sustancia viscosa.
Kiyomi: «¡¿Qué es eso?!»
La criatura cayó al suelo con un sonido húmedo.
Pero no fue la única.
Otra salió.
Y otra.
Y otra más.
Hasta que cuatro figuras con forma humana.
Pero completamente incorrectas.
Sus cuerpos estaban mal formados.
Sus ojos vacíos sus bocas abiertas en expresiones congeladas de dolor.
Respiraban.
Se movían.
Estaban vivas.
Los cuatro quedaron en silencio por un segundo.
Un segundo de puro asco.
Kiyomi se tapó la boca.
Kiyomi: «Eso sí que es… repugnante. Porque todas las anomalías deben ser tan asquerosas.»
Tetsuya: «Acaso esta creando… seres.»
Miró mejor.
Más detenidamente.
Tetsuya: «No… los está sacando de su cuerpo.»
Ese comentario hizo que el ambiente se volviera aún peor.
Kurohana dio un paso adelante, sus ojos más fríos que antes.
Kurohana: «Esas cosas no son creaciones.»
Los demás la miraron.
Kurohana: «Son restos.»
Silencio.
Kiyomi: «¿Restos de qué exactamente?»
Kurohana no respondió de inmediato.
Pero su mirada lo decía todo.
Entendiendo, horrorizada
Kiyomi: «No… por Dios esas cosas son…»
Tetsuya apretó los puños.
Tetsuya: «Son las víctimas oh lo que quedan de ellas.»
Silencio absoluto.
Las cuatro criaturas levantaron lentamente la cabeza.
Sus movimientos eran torpes.
Como si estuvieran aprendiendo ah moverse.
Como si acabaran de “nacer”.
Fuhai cerró lentamente la boca.
El sonido fue igual de desagradable.
CRACK.
Y luego habló, tranquilo como si nada.
Fuhai: «Al parecer esto fue lo único que quedo.»
Los cuatro se tensaron al instante.
Señaló a las criaturas.
Fuhai: «Estos humanos no tenían nada de especial y sus energías eran débiles.»
Seiji dio un paso adelante.
Seiji: «Eres un maldito monstruo.»
Fuhai lo miró.
Sin ofenderse.
Sin reaccionar.
Fuhai: «Sí ¿y?»
Respuesta simple.
Directa.
Fuhai: «Y ustedes… seran los siguientes.»
Las cuatro criaturas comenzaron ah moverse.
Arrastrándose.
Levantándose lentamente.
Girando sus cabezas de forma antinatural.
Mirándolos.
Fuhai: «Me pregunto cómo sabran.»
Kiyomi apretó los dientes.
Kiyomi: «Ok… ya no siento asco.»
Su energía comenzó ah elevarse.
Kiyomi: «Ahora tengo ganas de destruirlo.»
Tetsuya dio un paso al frente.
Sombras comenzando ah expandirse.
Tetsuya: «Concuerdo con tigo.»
Seiji se preparó.
Seiji: «Primero esas cosas.»
Kurohana avanzó ligeramente.
Su mirada fija.
Fría.
Kurohana: «Y luego… él.»
Las cuatro criaturas se lanzaron al mismo tiempo.
Gritando.
Con voces rotas.
Inhumanas.
Y Fuhai sonrió.
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