La Ascensión del Cultivador Tramposo - Capítulo 315
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Capítulo 315: ¿Por qué?
Caminando hacia la joven belleza que parecía provocarlo, el joven similar a un inmortal sonríe antes de volver la vista hacia las damas reunidas alrededor de la mesa en la que había estado, las cuales lo miraban con ojos animosos y llenos de confianza, como si pensaran que no habría nada que pudiera superar sus respuestas a la pregunta de la joven belleza.
Tras echar un último vistazo a las bellezas, el joven similar a un inmortal continúa caminando, deteniéndose finalmente justo en frente de la joven belleza y de su guardiana, una belleza madura que era su tía, con la expresión de alguien que está a punto de realizar una tarea insignificante a la que ya está muy acostumbrado.
—Dijiste que te llamas Jing Dongfang, ¿cierto? Entonces, señorita Jing, antes de que responda a tu pregunta, ¿por qué no me dices tú primero qué crees que es el Dao? —preguntó Su Xiaotian con la misma sonrisa de confianza en el rostro mientras miraba a la joven belleza sentada al otro lado de la mesa. Sus palabras sorprendieron no solo a la joven belleza, sino también a su guardiana.
Al mirar al joven similar a un inmortal, la joven belleza no pudo evitar dirigirle una mirada un tanto hostil, pues él ya había desafiado una y otra vez lo que ella creía que la gente debía hacer en su presencia, llegando incluso a etiquetarlo como el tipo de hombre que era su enemigo natural.
Sin embargo, conteniendo tales emociones, respiró hondo antes de mirar al joven similar a un inmortal a los ojos. Su mirada le permitió observar por completo la apariencia de aquel hombre, lo que la dejó atónita por un instante al asimilar el aspecto completo de su rostro.
No obstante, no fue la única en experimentar algo así, pues incluso su tía, junto con las damas que ocupaban el piso superior del restaurante, tampoco podían apartar la vista del rostro de Su Xiaotian, deleitándose en su imaginación al empezar a pensar en toda clase de escenarios junto a este joven, el mayor genio del continente hasta el momento.
No obstante, al poseer una voluntad más férrea que la mayoría de los genios de este mundo, la joven belleza logró zafarse de esa sensación mucho más rápido que nadie de su generación, una experiencia que la llevó a tener una opinión aún más baja del joven similar a un inmortal, pues pensó que había usado una técnica de encantamiento en ella.
—¡Hum! Eres realmente rastrero, ¿eh…? —dijo la joven belleza con un dejo de ira en su voz y expresión mientras miraba al joven similar a un inmortal, expresando claramente su mala impresión de él con esta acción.
—Me pregunto de qué habla, señorita Jing… —empezó a decir Su Xiaotian, frunciendo el ceño al oírla. Sin embargo, se molestó aún más cuando ella lo interrumpió y lo arrastró de repente a esta situación. Su mente ya la estaba etiquetando como una dama irrazonable y grosera que se centraba más en sí misma que en nadie más.
—¡Cállate la puta boca, deja de fingir delante de mí! ¿Quieres oír lo que pienso sobre el Dao, verdad? Pues empezaré mi exposición ahora —dijo la joven belleza con algo de orgullo en su rostro mientras comenzaba a hablar sin esperar palabra alguna del joven similar a un inmortal. Sus palabras sumieron en un trance a casi todos los más inteligentes entre los genios que habían debatido previamente, demostrando claramente su comprensión superior en comparación con ellos.
Mientras continuaba con su exposición, la mayoría de la gente ya había caído en un trance de iluminación, lo que la hizo mostrarse aún más orgullosa mientras le dedicaba una sonrisa burlona al joven similar a un inmortal, sin prestar atención a sus acompañantes, pues sabía que también ellos estaban ya en trance por sus palabras.
«Jejeje~ ahora ves la diferencia que hay entre nosotros, ¿a que sí?», pensó para sus adentros la joven belleza sin detener su discurso. Su explicación finalmente llegó a su fin y, tras todo aquello, soltó un suspiro de satisfacción antes de girarse para observar el efecto de su exposición. Fue entonces cuando una revelación golpeó y resquebrajó una parte importante de su orgullo.
En la mesa donde había estado antes el joven similar a un inmortal, vio que sus acompañantes se encontraban perfectamente, como si sus palabras no les hubieran afectado en lo más mínimo. Esa era una reacción propia de solo dos tipos de personas: los que son tan tontos que no están cualificados para el cultivo, y los que conocen el Dao a un nivel muy superior a la comprensión de ella. Y al ver que aquellas damas eran claramente personas que podían cultivar, no cabía duda de que pertenecían al segundo grupo.
—Señorita Jing, ¿así que está diciendo que el Dao es el objetivo final, correcto? —preguntó Su Xiaotian en voz baja tras oír a la joven belleza, sin dejar de mostrar la misma sonrisa confiada. Su expresión hizo que ella entrara un poco en pánico y empezara a preguntarse qué lo hacía tener ese aspecto.
—S-sí, es correcto. Ya te lo dije, ¿no? El Dao es el camino que transitamos, el Dao es también uno mismo, lo que uno más desarrolla cuando entra en el mundo del cultivo, y al decir que el Dao es mi meta final, también significa que estoy transitando un camino en el que me desarrollo cada vez más —explicó la joven belleza de nuevo, sintiéndose bastante segura de sus palabras, si no fuera porque el joven similar a un inmortal le lanzó otra pregunta.
—Entonces, señorita Jing, si el Dao es la meta final, ¿por qué es la meta final? —preguntó el joven similar a un inmortal, dejando atónita a la belleza, pues ella nunca se había parado a pensar en eso.
—E-eso es porque al descubrir el Dao, un cultivador puede convertirse en la mejor versión de sí mismo: más fuerte, más sabio, en general, simplemente mejor que su yo actual —dijo la joven belleza, ahora con un rastro de vacilación en su antes confiada voz. La belleza madura a su lado miraba a Su Xiaotian con creciente interés ahora que él comenzaba a cuestionar lo que ya estaba establecido en la mente de su sobrina; algo que tanto ella como su hermana deseaban que explorara más, pero que no había logrado, al estar demasiado centrada en ello, pensando que ese ya era el camino que quería seguir.
—Descubrir el Dao, ¿eh…? Interesante elección de palabras. Pero discutiremos eso que dijo antes, señorita. Por ahora, al igual que antes, señorita Jing, volveré a preguntar: ¿por qué quiere ser la mejor versión de usted misma? —pregunta Su Xiaotian mientras toma asiento en la silla frente a las dos bellezas. La más joven de las dos ya se sentía bastante inquieta mientras intentaba averiguar qué la hacía estar tan obsesionada con ser la mejor versión de sí misma.
Al ver que ella no puede responder a una pregunta tan sencilla, el joven similar a un inmortal vuelve a sonreír; esta vez, una sonrisa amarga que parecía burlarse más de sí mismo que de la joven belleza.
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