La bruja que no sabia amar y el hombre que lo había perdido todo - Capítulo 147
- Inicio
- La bruja que no sabia amar y el hombre que lo había perdido todo
- Capítulo 147 - 147 Capitulo XXVII-10
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
147: Capitulo XXVII-10 147: Capitulo XXVII-10 El elfo evita los dos primeros ataques, pero es golpeado por los carámbanos, aunque se recubra con un escudo resistente a la magia seguirá sufriendo daño.
Todo lo que sacrifico no terminaría allí, acabaría con ambas molestias de una sola vez.
– ¡SIN ESTOS ESTORBOS TODO SERA MAS FACIL, SUS AMIGOS NO SON COMBATIENTES CUERPO A CUERPO!
Confiado de que podía con los dos guardias imperiales al demonizarse el sujeto sonríe nuevamente, esta vez no sería tan descuidado y solo atacaría a distancia.
Mataría a esos dos guardias imperiales con su poderosa magia de hielo.
El sujeto fue una vez un respetable miembro de la iglesia.
A voces muchas naciones sabían que los cargos altos de las naciones que controlaba la iglesia usaban demonios en sus guerras.
Así fue contra las dos doncellas, quienes murieron en la guerra para liberar a su pueblo, el cual sería llamado después Liare.
Durante años sacrifico personas a gusto, hasta que inicio la guerra contra el imperio quien llevaba 300 años de fundación.
Las fuerzas conjuntas de la iglesia y sus países aliados no pudieron contra el ejército imperial de aquella época, formado por distintas razas.
Lo que antiguamente fue un fortín de la iglesia y sus aliados se transformó en lo que hoy se conoce como la región central del imperio.
Para mayor humillación se eligió ese punto para construir la segunda y futura capital imperial.
Humillados las fuerzas de la iglesia tuvieron que retirarse al sur, el cual sería conquistado en los próximos años.
Cuando se vio perdido el sujeto se quitó sus propias orejas, con el fin de ocultarse entre los refugiados y así huir a otro lugar.
Pero no fue recibido en las regiones que controlaba la iglesia, ya que no querían nada que ver con él y sus rituales.
Antaño fue elogiado por sus habilidades, pero ahora lo desechaban.
Así fue como empezó a vagar por el mundo y un día se topó con alguien muy influyente del culto, quien le comento todo sobre los señores demonios, cosa que le intereso al antiguo obispo.
Entreno su magia con otros integrantes del culto, mejoro mientras cumplía misiones en las naciones donde el culto hacia presencia.
Sabía que el culto y los ocultistas no se llevaban bien, aunque adoraran al mismo señor demonio, así que se enfrentó a algunos de estos.
Luego se llegó a una tregua mientras invadían lentamente el imperio, pensando que nadie se daría cuenta de lo que hacían en una nación tan enorme empezaron a meterse en poblaciones pequeñas, a reclutar a personajes importantes y cuando averiguaron de las hechiceras quisieron tomarlas por ellos mismos.
Intentaron meterse en las tierras de los Castillas, pero todos los que se dirigieron allí murieron a manos de la madre de la hechicera Isabel.
Fue un movimiento estúpido, atacar directamente a la familia Castilla era ridículo.
Entonces pensaron en la otra hechicera, cuyo paradero era desconocido, pero cuando se inscribió en la academia descubrieron donde vivía.
Aunque de nada sirvió ya que dos guardias imperiales se entrometieron, dos elfos acabaron con sus compañeros, gracias a un contacto en el imperio hicieron que estos dos elfos se alejaran para poder tomar a la hechicera junto a sus hermanas.
Desgraciadamente fueron asesinados por la bruja imperial Velvet, en ese momento supieron que todo estaba perdido, ¿Quién se metería al distrito especial?
Si todas esas brujas que viven allí saben combatir.
Se eligió un grupo para ello, antes de que tocaran el suelo del distrito especial, la mayoría ya habían sido asesinados por las dos guardianas imperiales que protegen a la bruja primordial.
Si acaso pudieran contra dichas guardianas, tendrían que enfrentar a las brujas de la mansión, seguida por la propia Velvet.
Así que todo se frenó mientras se iniciaba la noche establecida, entonces decidieron buscar almas sencillas para satisfacer el hambre de su señor y los demonios.
Fue tal su servicio al culto que lo nombraron líder, papel que desempeño con gusto ya que podía quedarse con los mejores sacrificios.
En una de esas misiones uno de sus contactos le cuenta sobre el agente de inteligencia imperial quien vive solo en un lugar lejano de las montañas.
Lo toman por sorpresa y utilizan su mansión como base, entonces proceden a hacer desaparecer a los pueblerinos lenta y paulatinamente, mientras matan a las bestias que viven en los bosques con el fin de sentirse tranquilos (un error que pagarían)
– Soy ¡Invencible!
– grita el sujeto demonizado.
Todo el lugar se transformó en un páramo helado, no había ser viviente que aguantara tal cosa.
– Blablablá, mucha palabrería para alguien que no ha ganado- comenta Enrs mientras se arregla su roída chaqueta, su rostro teñido de sangre junto a algunas heridas en su pecho, pero allí seguía el elfo.
– ¿C..como?
¡¿Cómo mierdas siguen en pie?!- comenta el demonio molesto.
Para empeorar las cosas el hombre lobo sale de la tierra.
– Debo decir que ese golpe me partió algunos huesos, eso me pasa por dejar mi entrenamiento de lado y dedicarme al hogar- comenta el hombre lobo mientras evalúa su estado, se le había dislocado un hombro y se le astillaron las costillas del lado izquierdo, cosa que no le parecía preocupar.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com