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La bruja que no sabia amar y el hombre que lo había perdido todo - Capítulo 168

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168: Capitulo XXX-2 168: Capitulo XXX-2 Ya había pasado una semana desde que me habían internado, mis dos pactos seguían trabajando comúnmente mientras yo me recuperaba.

Ya no necesitaba estar en una silla de ruedas, podía caminar poco, pero podía hacerlo.

En una de esas visitas de medianoche Alpha me dice lo siguiente:
– Oiga amo ¿usted no lo ha notado cierto?

– Que cosa Alpha.

– Si no lo ha notado- dice Tera.

– ¿De que hablan ustedes dos?

Ambas se miran luego Alpha asiente mientras Tera me dice.

– Usted es la waifu de un juego otome.

– ¡¿La qué?!

– Vamos, vamos amo es tan notorio que es imposible negarlo- exclama Alpha mientras mueve la cabeza hacia los lados.

– Si maestro usted es la típica waifu que todos se quieren coger, solo cambie hombres por mujeres y ya, e incluso la acosan cuando se descuida.

– Eso ultimo lo hacen ustedes dos cada tanto.

– Si, pero lo hacemos con gracia- responde Tera- ¿o quiere que seamos waifus sin amor propio?

– ¿Quiere escucharme hablar como una inepta social totalmente dependiente de usted amo?

– pregunta en burla Alpha.

– ¡Oh, maestro no se me atar los cordones sin que usted me diga!

– dice burlándose Tera.

Las cosas que dicen me hacen reír.

– Tras de eso es muy denso.

– ¿De qué hablas Tera?

Soy muy normal.

– Se lo pongo sencillo maestro, una cirujana, una abogada y una mujer que tiene su propio negocio, sin contar a una oficial del ejército.

Solo le faltan las opciones y los eventos y queda hecho.

Además, tiene el plus de que tiene habilidades de amo de casa, sabe bailar, cocinar, tiene estudios y una actitud muy pasiva.

Literalmente es la waifu perfecta.

– Oye Tera esas son habilidades básicas de cualquier humano funcional y yo no soy pasivo.

– Aja…
– Amo por si se ha dado cuenta y nos incluimos, las mujeres de este mundo somos bastante agresivas y competitivas.

– Si eso lo tengo claro.

– Dejando eso de lado maestro, ¿vamos a hacerlo o no?

– apunta Tera mientras intenta meter la mano debajo de las cobijas.

– Que chistosita Tera-respondo mientras aparto su mano.

Era de mañana, me encontraba desayunando esa fea comida que dan en los hospitales Enrs no estaba ya que se encontraba en su sesión diaria de recuperación, Victoria igual y el señor hombre lobo estaba en su trabajo, las niñas estudiando, y Astrea normalmente mantenía ocupada en la mansión.

Lo que me dejaba a mí solo en esta habitación de la cual no me dejaban salir sin compañía.

Eso es tan aburridor, nunca me han gustado los hospitales, tienen esa aura tétrica algunas veces silenciosa pero otras ruidosa, no me gusta.

Lo que sí puedo decir es que las enfermeras me tratan muy bien, pero me piden cosas raras que yo no quiero hacer.

Lia debe estar aun en su viaje de negocios o posiblemente acaba de llegar a su tienda.

Debería enviarle una carta y contarle que estoy bien.

– ¿Cariño?

Escucho esa voz conocida y entonces dejo mis pensamientos aparte.

Allí estaba Lia en la entrada de la habitación, agitada, su rostro pálido al verme en la cama.

– ¿Lia?

¿pensé que estarías en?

– ella se lanza a darme un beso tumbando la bandeja donde estaba mi feo desayuno.

Sin dejar de besarme ella empieza a inspeccionarme por encima, separamos nuestros labios mientras me dice con cierta alegría:
– Cuando escuché que estabas en el hospital lo primero que hice fue tomar el primer tren hacia la capital central- comenta ella mientras me abraza- cariño que bueno que estas bien.

– Gracias por estar aquí Lia, pero ¿Cómo me encontraste?

– le pregunto.

Lia me da un golpe con su dedo en la nariz mientras dice pícaramente:
– Les pregunte a tus hermanas y luego fue cuestión de averiguar, encontrarte fue muy sencillo cariño- dice mientras baja su mano hasta.

– ¡Espera Lia estamos en un hospital, no podemos hacer eso y tampoco estoy en condiciones!

– le digo intentando detenerla.

– ¿Acaso no estas feliz de verme cariño?

– pregunta mientras sonríe pícaramente.

– ¡Claro que lo estoy, pero!

¡espera!

¡no metas su mano allí!

– le digo nuevamente.

– Hmm cariñooo me dices una cosa, pero siento otra cosa- responde y me mira pícaramente- ¿Por qué no nos divertimos un ratito?

– ella lo dice mientras empieza a desabotonarse la blusa que trae- adivina de qué color es mi sostén cariño.

– ¡No podemos, en especial porque las enfermeras nos están viendo!

– señalo a la jefa de enfermera la cual estaba extremadamente molesta por que una desconocida se metió sin permiso en el cuarto de un paciente y a otras dos que estaban cubriéndose los ojos al ver dicha escena.

– Señorita…
Lia mira a la jefa de enfermeras mientras se vuelve a abrochar la blusa, aburrida ya que no pudo hacer lo que quería.

– Si.

– ¿Qué se supone que está haciendo?

– Quiero hacer sentir mejor a mi novio- responde Liara, al escuchar la palabra “novio” las enfermeras que acompañan a la jefa de enfermeras dejan salir levemente un chasquido.

– ¿Si sabe dónde se encuentra y en qué estado esta su novio?

– En un hospital y por lo que parece mi cariñito está mucho mejor- responde con una sonrisita picara.

– ¿Se registro en visitas?

– ¿Toca registrarse?

– …..

– …

– Upssii- responde Liara mientras le guiñe el ojo a la jefa de enfermeras, lo que la hace molestarse.

La jefa de enfermeras saca a Liara de mi cuarto.

Confundido por lo que acaba de pasar y alegre al mismo tiempo al saber que Lia se tomó la molestia de venir hasta aquí sabiendo que estaba en medio de un viaje de negocios.

Al rato Lia vuelve aburrida.

– Esa señora me dijo que no podía visitarte más de 2 horas al día y solo en la mañana- exclama mientras me muestra un papel- y ya me hizo perder 1 hora haciendo esto.

Lia toma un asiento y se hace al costado de la cama.

– No esperaba que vinieras Lia.

– Vamos cariño ¿crees que te dejaría solo?

– responde ella mientras me toma de la mano y entonces se da cuenta- ¿Cómo te hiciste esta herida?

– Fue en una reunión de mi hija mayor, pero no paso nada grave.

Lia empieza a detallarme, se da cuenta de algunas cicatrices pequeñas en mi rostro.

– ¿Me estás diciendo que esto no es grave?

– vuelve a preguntar muy seria.

Era de las pocas veces donde se ponía así.

– No estoy muerto, para mi es ganancia- respondo sonriendo, cosa que a ella no le hace gracia.

– Otra bromita de esas cariño y juro que te voy a coger bien duro- exclama frunciendo el ceño.

No entiendo, ¿me está lanzando una amenaza o una recompensa?

– Lia veras lo que me sucedió fue.

La conversación que tendría con ella seria todo menos graciosa.

Le contaría algunas cosas importantes y ella me demostraría lo que es el verdadero amor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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