La bruja que no sabia amar y el hombre que lo había perdido todo - Capítulo 179
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179: Capitulo XXXIII-1 179: Capitulo XXXIII-1 – Lia gracias por estar conmigo- me dice mi cariño tomándome de la mano.
– Cariño si no fuera por ese ultimátum créeme que ahora tu cabeza estaría en mis pechos- le digo.
– Tu y tus bromas Lia- responde sonriendo.
Eso no era una broma, pero bueno.
– Lia sabes que me gusta..
ya sabes, pero no todo puede ser siempre así, también me gusta pasar tiempo contigo, citas, cenas y salidas de campo.
Porque si nos dedicamos a lo otro estoy seguro de que me voy a ir al hospital nuevamente.
– Eres muy exagerado.
– Tuve que ir al médico 2 veces por deshidratación Lia.
– Está bien, voy a bajarle… pero sabes que me decepciona eso…- le digo.
– Gracias por entenderme Lia.
– Cuando estes mejor me voy a vengar.
Me agradan estos momentos tranquilos, me hace olvidar la horrible persona que soy realmente.
Aquí junto a Augusto recostada en su hombro mientras tenemos una conversación tranquila, luego señala un ave y me dice que no sabe si los dragones entran en la categoría de aves o reptiles ya que algunos tienen plumas y picos o que otros poseen escamas y colmillos.
La verdad no tengo idea de lo que me habla, pero lo dice con cierta pasión, así que le prestó atención.
– Dime cariño se supone que eres un científico ¿no me equivoco?
– Si.
– Entonces ¿Por qué no te dedicas a eso, en lugar de estar atendiendo en un restaurante?
– Es porque mis títulos universitarios no sirven aquí, además- Augusto mira hacia otro lado mientras sus mejillas se ponen rojas- si no fuera porque trabajo en un restaurante jamás te hubiera conocido.
– Que cursi eres cariño- respondo mientras me levanto y le doy la espalda.
No me gusta que me vea sonrojada-pero deberías pensar en lo más alto.
– Mis títulos y estudios no sirven de a mucho en el imperio, de acuerdo con mi registro, solo tengo la preparatoria.
– Entonces ve a la universidad- le comento.
– No conozco el programa académico de ninguna universidad, además no tengo el dinero para pagarme dichos estudios.
– Algo te inventaras cariño.
– Por cierto, Lia, ¿eres botánica?
– ¡¿HE?!- no recordaba que esa es parte de mi fachada.
Lo único que se de las plantas son a cuáles sacarles veneno para hacer pociones, de resto tengo desconocimiento total sobre ese tema- seeee… claro cariño botánica.
– No te escuchas muy convencida Lia.
– Solo se me olvidaron algunas cosas- respondo evadiendo la conversación.
Augusto se rasca la cabeza, reúne toda su fuerza mientras se dice así mismo <tú puedes> para preguntar- ¿Por qué no vamos los dos a conocer los planes de estudio en la universidad?
Quizá nos interese alguno.
“Nos”
– Déjame pensarlo cariño, de todas formas, tenía planeado ir al sur por ciertas cuestiones, además- digo burlonamente- Lo que no quieres es ir solo ¿cierto?
– Me atrapaste- me responde sonriendo.
– Tonto- le digo mientras me recuesto en su regazo.
Cuando ya casi es hora de terminar mi visita la jefa de enfermeras se aparece y señala su reloj.
Yo hago mala cara “no me quiero ir” pero si no lo hago no me dejaran entrar nuevamente.
– ¿Me puedo quedar en la noche?
– pregunto en burla.
– No- responde secamente la jefa de enfermeras.
Detrás de ella estaban las enfermeras de piso.
Le doy un beso a mi cariño y eso hace enojar a las enfermeras de piso.
– Adieu mon chéri exclamo en Liariano.
Mi cariño se queda preguntándose que le dije.
– Pregúntale a alguien que sepa liariano- le digo antes de despedirme.
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