La bruja que no sabia amar y el hombre que lo había perdido todo - Capítulo 254
- Inicio
- La bruja que no sabia amar y el hombre que lo había perdido todo
- Capítulo 254 - 254 Prologo de la quinta parte
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
254: Prologo de la quinta parte 254: Prologo de la quinta parte Prologo
– Entonces ¿eres de la tierra?
– comenta el hombre de traje gris sentado en una silla con forro de cuero mientras toma té de una fina taza de porcelana.
El hombre le da un sorbo, observa por la ventana del tren el paisaje que se va alejando mientras pregunta nuevamente- ¿o me equivoco?
– comenta el hombre mientras clava su mirada en la otra persona.
Se preguntarán a quien iba dirigida dicha pregunta.
El hombre de fino traje gris le dirigía dicha pregunta a Tera quien responde.
– Puede que si ¿o puede que no?
– asegura Tera mientras mira fijamente al sujeto.
Un hombre de unos 40 años, con bigote, ojos templados y tan azules como el océano, cabello oscuro con signos de canas, actitud petulante propia de la realeza.
Tiene un cuerpo delgado y dedos largos, piel pálida bien cuidada.
El hombre se acomoda su corbata roja mientras llama al mesero para que le llene nuevamente su taza de té, este le ofrece a Tera quien niega con la cabeza, el mesero hace su trabajo para luego alejarse.
– Es un poco gruñona para ser una dama- comenta el hombre en burla mientras toma la taza, entonces continua- parece que las mujeres de esta nación culturalmente son así.
– …
– En Liare las brujas y magas se comportan como damas de la alta sociedad, aunque con la división de clases que tiene dicho reino no es raro que lo hagan- informa el hombre.
– Si parece que estuviéramos en el siglo XIX- comenta Tera siguiéndole el juego.
– ¡Verdad!
– responde el hombre con una sonrisa- aquello también me dejo perplejo, la diferencia tecnológica de cada nación es una locura, por ejemplo, este país parece entrado al siglo XX al igual que las Tres Repúblicas, mientras Liare parece mediados del XIX, pero con magia, creo que ese reino depende demasiado de su magia- comenta el hombre animado.
Parece divertirse.
– No lo sé, nunca he viajado a Liare y poco he escuchado de las tres repúblicas- responde Tera esperando a que el sujeto suelte alguna información valiosa.
– ¡Vamos, vamos!
Es imposible que alguien como tú no conozca Liare, he visto algunos artículos tuyos en el periódico y parece que conoces muy bien Liare- exclama el hombre mientras mueve los brazos.
– Soy historiadora, me guio de distintas fuentes y esas fuentes son muy antiguas- responde Terra con calma.
– Lei uno de tus estudios sobre el primer imperio y la separación de Liare, me sorprendió lo detallado que era, es más, parecía que sabias exactamente lo que sucedió, casi como si lo hubieras vivido- comenta el hombre emocionado.
– Ese es el trabajo de un historiador, ¿acaso nunca has leído a Theodor Mommsen o a Emil Ludwig?
Si no es así parece que estuviera hablando con un ignorante- comenta Tera.
– Ya veo- responde el hombre mientras se contrae y se cruza de brazos- así que te gustan los alemanes.
– Algo así, me encanta su literatura, arte, cultura.
– Interesante, ¿entonces eres de Europa?
– Quien sabe- responde Tera.
– ¿Alguna vez viajaste a Alemania?
– …
La conversación era tensa, aunque estuvieran hablando de banalidades era claro que si alguno de los dos intentaba algo el otro respondería inmediatamente, la cuestión es ¿Cómo?
¿Quién hará el primer movimiento?
Mientras sigue la tensa y extraña conversación, el tren pasa por un túnel, las lamparillas mágicas se prenden automáticamente, una sombra cubre medio rostro del sujeto mientras dice:
– ¿Hace cuanto tu otro “yo” dejo tu sombra?
¿lo hizo en el momento que el mesero se nos acercó o fue antes?
Dicha pregunta perturba a Tera.
El hombre se había dado cuenta de que Alpha se separó de su sombra hace unos instantes y en este momento se dirigía a proteger a su amo.
– …..
– Por favor- el hombre se levanta del asiento, se arregla su chaqueta mientras sigue- solo eres 1/3 del total de un solo ser.
La jovencita que te acompañaba también es 1/3 de un solo ser y queda otro 1/3.
Cuando subí a este tren pensaba que eras el cuerpo principal y ahora.
La respiración de Tera se va entre cortando, pero.
– No lo dudo Augusto ###### ###### de ####### y eres americano- explica el sujeto mientras hace una mueca- ¿Alguna razón para que seas mujer ahora?
– Nada en particular, solo quería sentir lo que era ser mujer- responde Tera con calma.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com