La caída de una leyenda - Capítulo 19
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- Capítulo 19 - 19 Inicio del torneo Shomankai - Festival Yoko parte 3
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19: Inicio del torneo Shomankai – Festival Yoko parte 3 19: Inicio del torneo Shomankai – Festival Yoko parte 3 Se puede observar como un chico carga con su chica entre sus brazos, como si se tratase de una princesa al ser cuidadoso con ella; este dejaría de hacerlo en el momento en que ve como los ojos de esta se estrechan ligeramente.
—Amor, no había necesidad de que me cargases, yo podía caminar bien a pesar de estar exhausta sabes —La fémina comienza a caminar al lado del chico, quien suspira ligeramente antes de devolver la mirada hacia esta, su tono es suave y algo dulce —Déjame ayudarte de vez en cuando, además parecías demasiado cansada hace unos minutos, ahora que lo pienso nunca me has dicho tu edad.
—Eh, pues tengo 28 años, jaja —Esta tiene una sonrisa sobre su rostro en ese momento, su tono resultando calmado y a la par de sincero, sin embargo el joven hombre de cabellos negros deja escapar una carcajada —Si fuera un mocoso inocente me lo hubiera tragado, pero ya enserio, ¿Cuál es tu verdadera edad?, no me digas, 37 años.
—Ah, en realidad 65 años…
¿compramos unas brochetas de pollo?
—Esta fue rápida al acercarse al puesto de comida, ya portando una mascara sobre su rostro dejando a su novio con la boca entreabierta paralizado, que agita la cabeza acercándose a ella pidiendo y pagando con mora.
Este le toma de la mano guiándola hacia un banco del parque cercano al festival, ya sentados la mira de reojo —Deberíamos esperar a Kasumi, y me impresiona tu raza cariño, pareces una rosa cuales belleza como espinas son letales a pesar de su edad.
Mi único miedo si te soy sincero, es perderte.
Esas últimas palabras hacen del escenario algo tenso, a pesar de cargar cierto romanticismo en ellas, engullendo el último pedazo de carne esta deja su brazo descansar alrededor del cuello de Katasuke, acercándolo y agarrando suavemente su hombro izquierdo.
—Todo estará bien.
Además el tiempo aquí es diferente al de Inazuma probablemente regresemos pronto para Kanya, Mery, y mi padre; te prometo que no te dejaré, yo…
—Se ve interrumpida al ver como la peli roja se acerca corriendo hacia ellos, con una sonrisa alegre mostrando los colmillos como dientes mientras su mano derecha es agitada saludándoles sin todavía llegar —¡Hoolaaaa!, jaja, disculpad por la tardanza, es solo que no me dijeron donde estarían, solo pude intuir el parque al ser bueno, son una pareja.
—Buenas tardes Kasumi, estábamos mirando un poco el festival, decidiendo que hacer a continuación —Katasuke es el primero en tomar la palabra, sus ojos azabache fijándose en el kimono blanco con estampados de flores carmesí cuales combinan con su cabello, esta tiene una sonrisa contagiosa para la pareja; Mei divisa como varios shilurl entran al coliseo cercano al festival, esto despierta un brillo inusual en sus ojos en una emoción cual la hace dar un codazo suave al brazo del peli negro —Oigan, y si vamos al coliseo, parece que ya mismo comienza el torneo Shomankai, ¡vamos!.
1 hora antes…
La clamada bestia Yunko se encuentra sentada sobre un sofá cruzada de piernas, a su lado esta Hachi quien contempla la situación entre las shilurls presentes.
La conocida Kasumi Leonore mantiene su mirada indiferente, a diferencia de Saki quien parece estar leyendo un libro.
—Como ya lo eh dicho anteriormente se dice que su hija se encuentra aquí, la razón de este regreso me es desconocido por tanto deseo apelar a su deseo de un nieto para así llevar este arreglo familiar a cabo —La fémina de cabello largo de tono marrón oscuro, cual se encuentra bien cuidado reflejando así su cuidado en todo detalle; una sonrisa se esboza en los labios de la aclamada reina de la nación Ethos quien observa con total diversión a la otra mujer presente —Siempe te eh considerado lista Kasumi-chan, te haré la siguiente pregunta, ¿Si Mei es una guerrera, dónde estaría ella ahora mismo?.
—¡El torneo Shomankai!, disculpen es solo que recuerdo los torneos llevados a cabo por la nación Manthos y Ethos, antes de bueno ser exiliados por la reina Miya por culpa de Yu —El silencio que se formo al esta terminar es tenso, roto por el chico en el kimono quien se pone de pie dejando el libro en la mesa antes de darles la espalda —Gracias señorita Hachi por la aclaración, y sobre el torneo yo me adelanto, sin más me despido nos vemos en el torneo.
El ceño de su progenitora se frunce ante la acción despreocupada de su hijo, sin embargo retorna a su actitud calmada y calculadora, observando como la azabache se encuentra riendo antes de calmarse sonriendo con la mirada fija en donde marcho el muchacho.
—Tu hijo si tiene huevos eh, no despedirse de su madre ni de la reina de la nación donde vive, por su actitud tranquila pensé que criaste un debilucho.
Como sea, desplacemos esto al torneo, Hachi tu también vienes es hora de ver si sucede lo que esperaba —Levantándose con cierta calma la mujer azabache cuya belleza contrasta con su personalidad salvaje camina hacia la puerta, seguida de la noble como la kaniza última cual parece estar sumida en sus pensamientos más sigue las ordenes de la reina.
Actualidad…
Al acercarse a la entrada del coliseo pueden ver a un muchacho de cabello castaño, cual presenta rasgos delicados y ciertamente femeninos como los demás hombres de su raza, este usando un yukata negro mientras se encuentra sentado detrás de una mesa con unos papeles sosteniendo una pluma en mano.
Allí junto al chico se encuentra una joven albina cuya sonrisa es alegre, su vestimenta consistiendo en un short gris cual cubre apenas su entrepierna dejando ver una buena parte de sus muslos bien formados, con apenas un brasier negro bajo una camiseta blanca que no llega a cubrir su ombligo.
Parecía agradable a ojos de los otros dos, más sus manos se posan en el abdomen de estos deteniéndolos en seco cambiando su atención a la enmascarada que los acompaña.
—Por ahora esperemos a que se vaya, luego podemos inscribirnos, solo hagan lo que digo —Su voz es como un susurro para el humano, y la otra Shilurl cuales al escuchar su tono autoritario no realizan ni siquiera contacto visual, al ver hacia la joven notan las cicatrices como complexión ligeramente musculosa, quien se marcha tras firmar los papeles dejando una fuerte impresión en los demás.
Una fila se forma con varios combatientes, en su mayoría son mujeres pero hay algunos hombres también deseosos de participar, al llegar el turno de el trio quien sería primero es Katasuke cual observa la lista de participantes, siendo 13 por el momento.
—Hmm, por sus rasgos puedo deducir que es humano, será el segundo humano en participar en el torneo shomankai, enhorabuena.
Rellene este papel con sus datos y firme, es un descargo de responsabilidad si muere en el torneo —Lo último dejaría paralizado al peli negro, que al voltear ve un pulgar arriba por parte de Mei cual lo motiva a continuar, saliendo de la fila sentándose en una banca seguido de las otras dos féminas.
Mirando de reojo a quien es su novia cual aparta ligeramente su mascara, su tono es algo frío en ese momento —La mayoría de participantes son asesinos, excepto nosotros quienes decidimos participar por cuenta propia; se les da la oportunidad de pelear para escapar de la condena, pero se espera verles morir en el intento.
Como son asesinos deberán ir a matar, si vieron bien el tablero verán un rojo carmesí en los nombres de estos, como pueden ver solo son 5 sin este color característico de la muerte.
Tanto Katasuke como Kasumi tragan saliva, sin embargo se limitan a asentir en silencio sus miradas hacia el frente, viendo como 12 de los participantes tienen ese distintivo carmesí en el tablero.
Su atención retorna a la enmascarada, cual parece estar sumida en sus pensamientos, a lo cual el muchacho hablaría para saciar su curiosidad—Mei, quisiera preguntar porque nos detuviste cuando viste a esa mujer, ¿pensé que nada te daba miedo?
—El ninja se encuentra pisando el suelo con su pie izquierdo constantemente en alusión a su ansia por una respuesta, nuevamente observa como la fémina deja ver sus labios al levantar un poco la mascara —Esa muchacha de apariencia inocente es mi hermana, y créanme cuando digo que es un monstruo; a palabras de mi madre, mató a todos los participantes.
Los brazos del peli negro caerían como sus hombros, la chica de cabello carmesí tendría la cabeza gacha con ambos incapaces de siquiera decir algo.
Una joven capaz de asesinar a 15 personas sin importarle si eran buenas o malas, sin razón alguna más que saciar su sed de batalla resulto algo desconcertante para estos quienes son un guerrero roto y una ciudadana promedio.
—Tranquilos, tienen la opción de rendirse si no se ven capaces, pero si les es posible traten de darlo todo porque el torneo es un entretenimiento para la gente, así que…
dadlo todo —Esta les da una palmada en la espalda cual es suave, haciéndolos volver en si poniéndose de pie acompañándola en cierto silencio, llegando a una sala donde se encuentran los demás participantes.
dos llevan sombreros de mago como capuchas probablemente provenientes de la academia de hechicería, con las otras llevando una ropa más ligera mostrando así su piel y verdadera naturaleza siendo kanizas y shilurls.
—¡Damas y caballeros el torneo Shomankai comienza ahora, prepárense para ver un acontecimiento que solo sucede una vez por año.
Pero antes nuestra querida campeona nos mostrará a que se atienen sus contendientes, con todos ustedes Shiba Takanashi!.
De pie en el centro del coliseo se encuentra la albina, esta levantando ambos brazos con sus manos hacia el cielo alegre de escuchar los gritos de la multitud.
Su mirada se torna hacia una compuerta de donde hace presencia un tiranosaurio rex, un carnívoro de un tamaño colosal para siquiera ser considerado un animal a cazar.
El dinosaurio observa las gradas sintiendo el hedor de carne, más su atención se desvió a la fémina que esta al frente, sus pisadas volviéndose rápidas al desear devorar a la albina quien sigue con aquella sonrisa.
A solo unos dos pasos de la mandíbula del carnívoro alcanzar su cuerpo, levanta su mano izquierda a la altura de su pecho y de sus yemas hilos en llamas se extienden envolviendo la mandíbula del tiranosaurio cuya fuerza lo obliga a cerrar la boca.
Con las manos de la fémina empujando en contra de este para frenar su embestida, viéndose movida solo unos centímetros por el peso del gran carnívoro, los gruñidos de este no se hacen esperar al sentir como su piel es sometida a tanto calor levantando su cabeza mandando a chocar contra una pared a la campeona.
Del polvo esta sale frotando su camiseta blanca con sus manos, su mirada desviándose al rex que abre su boca para rugir hacia ella.
Última que se limpia las babas del rostro ya con el ceño fruncido, abalanzándose en dirección al dinosaurio extendiendo sus brazos hacia delante, con 10 hilos flamígeros extendiéndose y abrazando las patas del tiranosaurio rex cual calor y fuerza a la que se ve sometido lo hace caer.
Y agarrando una lanza que se encuentra en uno de los muñecos de entrenamiento en el campo de batalla del coliseo, salta alto observando a la criatura rugir intentando ponerse de pie y atraparla en sus fauces, sin embargo el arma penetra su ojo izquierdo agitando su cabeza por el tormentoso dolor; su combatiente shilurl vuelve a tocar el suelo con los pies, flexionando sus rodillas mientras su puño derecho obtiene un brillo ardiente de tonos amarillos como anaranjados.
Y en un solo parpadeo esta realizo un salto donde su puñetazo conectaría un gancho a la mandíbula del rey de los dinosaurios, en resultado esta se dislocaría con ciertos dientes como los colmillos cayendo a la tierra, al igual que su cadáver.
La albina parecía no haber sudado ni una gota, su sonrisa prueba de ello.
Katasuke estaba por aplaudir al ver tal demostración de fuerza, pero se detiene al ver como otra puerta se abre dejando ver a un dragón, sus escamas de un color carmesí brindando una sensación de muerte, exhalando algo de humo como si se estuviera preparando.
El dragón parecía un poco más grande que la anterior bestia, sus ojos verdosos fijos en la morena de cabellera blanca quien se encuentra de brazos cruzados.
—Ella parece no estar peleando enserio —Ahora con una ropa más casual que es una licra negra cual cubre su entrepierna como piernas y un top del mismo color, Kasumi no puede dejar de mirar hacia la albina en la arena; esto llamando la atención del azabache que torna sus ojos en dirección a la peli roja —¿Porqué lo dices, acaso aquí es normal matar bestias grandes sin dificultad alguna?.
—Tres féminas shilurl con simple fuerza bruta son capaces de matar bestias como esas, el truco en estos torneos como dijo Mei es el entretener, no sería divertido que la matará rápidamente.
Por ahora concéntrate y comprende la naturaleza de las bestias que son nuestra especie —Su voz resulta algo seria a diferencia de su yo usual, el escuchar su petición le hace mirar a la arena de batalla.
Viéndose como el dragón observa con cierto jubilo las gradas, dando solo unos pasos dirigiéndose a la shilurl cual le mira hacia los ojos —¡¿No quieres pelear?, oh vamos, lagartija ven y dame una batalla o serás carne molida tarde o temprano!.
El ver aquella sonrisa burlona se lo dejaría claro, una pelea por la vida y la muerte sin honor o gloria alguna a obtener solo sobrevivir, su mandíbula abriéndose lo suficiente expulsando una llamarada de fuego intenso, deteniéndose solo observándose un rastro negro sobre la tierra más no hay señal de la albina.
Levantando la vista viéndose a la descendiente de la bestia yunko sobre los aires con la misma sonrisa de antes, alzando vuelo viéndose en ventaja el dragón se prepara para una vez más expulsar su aliento flamígero, su mandíbula viéndose cerrada por los hilos en llamas.
Con una patada descendente su talón conectando mandándolo de nuevo al suelo, a pesar de recibir tal impacto vuelve a ponerse en guardia gruñendo en respuesta a tal dolor dado por la Shilurl.
Aleteando de forma que levanta una cortina de polvo, al desaparecer el polvo se puede ver a un chico de 1.78 cm de alto, cuyo físico es delgado y fuerte con sus músculos capaces de ser vistos, su cabellera es azabache como lo son sus ojos diferenciándose de la parte de su brazo derecho que es de tono carmesí; su mirada es fría cual tempano de hielo en contraposición a la naturaleza flamígera de su raza.
—¡Damas y caballeros este dragón resulto ser un dracohominis, sin duda una sorpresa muy grande para este día.
Parece que nuestra reina desea tomar la palabra!
—Se observa como el shilurl ofrece el micrófono a la azabache cual había dejado su asiento tomando el objeto con su mano derecha, su voz escuchándose a través de los parlantes del coliseo —Shiba, no tienes permitido matarlo.
Gracias joven Kaoru, y disculpad por la interrupción.
Se observa como la fémina vuelve a sentarse, a su lado derecho se encuentra Hachi quien parece fascinada observando al chico en la arena, a diferencia de Kasumi Leonore que se mantiene en silencio observante de cualquier acontecimiento; el presentador cuyos cabellos son plateados, y ojos carmesí con este portando un kimono amarillo cuyos estampados son de girasoles, su sonrisa alegre a pesar de ser quien presentará un torneo donde la muerte es venidera entre los concursantes.
Un suspiro se escapa de la albina en la arena que baja los puños, el ver a su oponente bajar la guardia el decide hacer lo mismo, la fémina acercándose en dirección a él sin mostrar amenaza alguna —Me entiendas o no, te diré lo siguiente, levanta los puños y chócalos con los míos si deseas luchar, sino es así saldremos de la arena.
No te mataré si eso piensas —Con ello dicho extiende ligeramente sus brazos, con sus manos cerradas en puños expectante de ver la respuesta del contrario.
—Hmm, mmnf, hm…
—Este no daría una respuesta clara, pero al ver como no hizo caso solo se limito a asentir a la decisión del dracohominis, tomándole la muñeca de su brazo derecho esta lo guía hacia la salida del torneo.
Viendo esto la atención se torna hacia la pantalla de selección, con los nombres como apellidos de dos participantes apareciendo en dicha pantalla —¡Las habilidades de nuestra campeona son impresionantes, pero es hora de ver brillar a los participantes de este año, veamos, ¿Saki Leonore?; Saki Leonore contra Ken Yamagawa!
—Parece que el aprendió de ti, aun recuerdo cuando participabas en los torneos Kasumi-chan —Tanto la reina como la noble observan al hijo de la última saltar desde la zona de las gradas donde los participantes se encontraban, a diferencia de su rival quien se quitaría su sombrero de mago y con un chasquido apareció en el centro de la arena; con ambos mirándose a los ojos —No encuentro divertido el pelear por simple entretenimiento, además siempre hay participantes dispuestos a acabar con los asesinos.
Sobre mi hijo, supongo tiene derecho a pelear por la adrenalina, aunque creo hay otro motivo más.
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