La caída de una leyenda - Capítulo 23
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- Capítulo 23 - 23 Torneo Shomankai - Los olvidados por los dioses
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23: Torneo Shomankai – Los olvidados por los dioses 23: Torneo Shomankai – Los olvidados por los dioses —Tu cuerpo no posee energía elemental —La voz del hombre es fría más al final se nota cierta pena guardada, al ver como la muchacha se sobresalta con sus ojos mirando al suelo con sus manos entrelazadas mientras se encuentra sentada, tragando saliva esta levanta su cabeza para así ver aquellos ojos de color índigo —Esa es la noticia mala supongo, ¿y-y la buena?.
Tiene que haber una buena, verdad doctor Kaito.
—La hay señorita Kasumi Ichikawa, posee rastros de energía pura.
Puede considerar la opción de ser una doctora o enfermera, aunque ya depende de usted, después de todo es extraño ver a una fémina shilurl con esta energía, si me disculpa me retiro —Una pequeña sonrisa aparece en sus labios antes de dejar la habitación cargando en su mano derecha una carpeta, la muchacha se mantiene en silencio observando sus manos como tocando su abdomen ligeramente regordete.
Llevándose la mano a la frente quitándose el sudor con el dorso, levantando el cabello carmesí tratando de calmarse —”Debo ver el lado positivo…
nací con la energía de los dioses…
ah, yo quería poder desarrollar habilidades cool con algún elemento, no importa, debería considerar la oferta del señor Kaito, después de todo el es uno de los máximos exponentes de esta energía actualmente en Ethos.” Encontrándose ahora sentada en el puesto de participantes, admirando como la arena de batalla ya esta preparada para la siguiente batalla capaz de escucharse la voz del chico de cabellera plateada cual suena emocionada con su kimono amarillo agitándose ligeramente por sus movimientos mirando hacia los espectadores —¡Atención queridos espectadores, el siguiente encuentro será entre…
Kasumi Ishikawa, y Yurei Mizuno.
Un combate entre una shilurl y un Kaniza, esto promete ser una batalla emocionante!.
Al ver como el chico enfrente suyo se levanta puede ver su rostro, este presenta una mandíbula perfilada con una cicatriz en su mejilla derecha cual parece ser de un cuchillo, junto a una venda negra sobre sus ojos dándole cierta aura de misterio como quizás indicando una posible ceguera.
El cual se acercaría a ella tomándole la mano con cierta suavidad, aquello le sorprendió mirando hacia los lados para ver como Mei seguía sin moverse y Echo decide enfocarse en la comida ofreciendo un pulgar arriba en señal de apoyo.
Retornando su atención hacia la cara del desconocido, notando también las orejas de lobo cual este posee llenándola de cierta curiosidad de ver un chico kaniza, poniéndose de pie denotándose la “pequeña” diferencia de altura entre los dos.
Con él siendo de 1.70, mientras ella de 1.81 para ese momento, el chico tiraría suavemente de su mano para así bajar por las escaleras, a pesar de estar en aquella situación demasiado anticlimática ella tiene una pequeña sonrisa esbozada en sus labios, como si estuviera a punto de entrar a una cita, en lugar de ir a una batalla donde encontrará probablemente una muerte o un trauma.
Ganándose la mirada del público más no le interesaría prestar atención a sus reacciones, era como un breve momento antes de sentirse sobre la arena ya apenas a ingresar a la arena; al percibir como su mano se separa de la de ella siente un ligero vació más se abstiene de decirlo, para así ver como el chico de ojos vendados esta delante suyo a unos metros con una sonrisa.
—Señorita Kasumi, desearía tener un último baile este día, así que deme la oportunidad de sentirme vivo a su lado —Aquella sonrisa permanece en sus labios desvaneciéndose mientras unas semillas salen de la palma de su mano, estaba por dejarlas caer más recibe un gancho a la quijada por parte de la contraria seguido de dos puñetazos al pecho, cuales lo hacen retroceder sacudiéndose la cabeza para ver como la peli roja le observa fijamente —Posees la habilidad de usar las plantas a tu favor, ¿enserio creías te iba a dejar siquiera plantar algo?.
Los fines de semana hago directos viendo casos de asesinos, y tu eres uno de ellos…
¿recuerdas el caso Serces?.
—Ah, ese caso, ciertamente fue una pena que ella muriera…
tan prometedora, tan joven, tan…
bella —Terminaría de hablar antes de hundirse en los recuerdos de aquella noche, con cierta delicadeza realiza un tajo con su mano derecha liberando esporas que ella simplemente esquivaría al inclinar su espalda hacia atrás, estas por poco rozan su cuerpo de no ser por aquel movimiento rápido.
Recomponiéndose para ver como las semillas caen de la palma de Yurei, un campo de rosas cubriendo un área circular alrededor de este cuyo espacio amenaza con cubrir todo la arena; Kasumi reaccionando rápido imbuyendo su puño izquierdo con energía pura impactaría la tierra con un poderoso puñetazo con dicha fuerza cancelando el surgimiento de las plantas, consiguiendo una mueca de frustración en los labios del contrario.
—Eres una muchachita algo molesta querida, supongo un poco de combate cuerpo a cuerpo no hará daño a nadie —El joven hombre de cabellos anaranjados como pelaje del mismo tono se desliza en su dirección, mostrando su fuerte sentido de pelea con un derechazo a la mandíbula que ella cubre con sus brazos cruzados imbuidos en energía pura, a pesar de sus reflejos ser veloces recibiría un puñetazo al abdomen cual le saca el aire de los pulmones seguido de otro, otro, y otro puñetazo con su muñeca derecha siendo agarrada rompiéndose ante la letal fuerza proveniente de la peli roja que con un movimiento veloz le azota cual muñeco contra el suelo.
Un agujero pequeño formándose alrededor del cuerpo del contrario, la sangre se escapa de su boca al chocar, pero una sonrisa se dibuja en su rostro con espinas expulsadas de cada poro de su cuerpo, su grosor y tamaño las hace peligrosas con varias de estas penetrando el cuerpo de la fémina, que gruñe por lo bajo antes de sonreír a pesar de tener el cuerpo tenso y adolorido.
Las espinas se retraen rápidamente con gotas de sangre saliendo de las heridas cuales en solo 7 segundos se cicatrizarían, mientras se abalanza sobre el kaniza ya de pie extendiendo su mano derecha cual se recompuso de la rotura del hueso notándose ciertos jadeos de su parte, de su palma emanando un polvo amarillo siendo la esencia de sus flores expectante de verla detenerse, sin embargo observa como los puños de esta se tensan inclinándose hacia la izquierda con su puño impactando de lleno en el estomago.
Seguido de un derechazo a la mandíbula, reaccionando con otro a la mejilla izquierda del asesino vendado quien respondería con un puñetazo al abdomen tan potente que consigue hacer caer a la chica de ojos verdes caer, con sus huesos rotos al golpear un cuerpo tan duro como las rocas este camina en su dirección quitándose la venda de los ojos, su mirada no concentrada en ella reflejando su obvia ceguera.
Levantándose nuevamente con vigor renovado Kasumi Ichikawa frota su abdomen con su palma de manera lenta notándose el dolor cual sufre, para mirar hacia el chico cuyos ojos son carmesí con 4 aspas verdes que tiene el brazo derecho colgado notándose cuan difícil le es tratar aquel problema, la risa de Yurei consigue que ella le observe fijamente sin dejar escapar un detalle de como se mueven los labios ensangrentados e inflamados de este.
—Es obvio no, eh nacido siendo visto como un loco, un experimento realizado para probar los limites del cuerpo de un Kaniza, el ser perfecto a ojos de ella, más tu una Shilurl hace ver mis habilidades como si fueran simple chiste, yo soy ingeniería genética y tu en tus venas tienes el poder más puro —Apretaría su puño izquierdo con tal presión que hace estos tornarse blanco de la presión con sus rodillas flexionándose ligeramente sus pies desnudos en contacto con la arena de aquel día, la atención de la fémina cambiaría hacia su kimono cual se encuentra ya desgarrado como polvoriento por la intensa pelea, viéndose como los músculos en sus brazos se tensan antes de quitarse el vestido cual cae al piso.
Solo un boxer negro cubre su entrepierna, mientras aprieta los dientes flexionando sus piernas preparándose para embestir cual toro embravecido —¡Ese kimono perteneció a mi abuela, maldito bastardo!
—Sus palabras fuertes como su ira en plena embestida ganando una velocidad con su brazo derecho a punto de tocar el cuello de este, último que impacta con un puñetazo ascendente la extremidad esperanzado de romperla o siquiera desviarla, pero en un solo parpadeo su espalda golpea el suelo con sus ojos cerrados en señal de estar inconsciente.
Agarrándolo de la pierna la shilurl comienza a girarlo sin mucho esfuerzo para arrojarlo hacia el aire levantando su rodilla derecha, escuchando el crack al caer el cuerpo del joven asesino cuyos huesos de la espalda están rotos, el dolor lo trae devuelta levantando su brazo con un puñetazo al rostro cual es agarrado por la mano desnuda de la fémina cual le estampa contra la pared del torneo creando un hoyo ligeramente profundo ante su fuerza atroz.
—Tu único error fue ser mi oponente, puedes echarle la culpa a la suerte, pero hoy no será tu día, porque me debes un kimono —La fémina con la cicatriz en el cuello murmuraría mientras camina hacia el centro, parándose de pie erguida con su atención fijándose en donde se encuentran las elites —¡Apoyándome en la ley de la crianza establecida por la raza shilurl y kaniza, yo reclamo a Yurei Mizuno como pareja reproductora!.
Levantándose de su asiento tanto Yuko como Miya tornan su atención hacia la joven shilurl cual mantiene una mirada seria mientras alza su puño contra el cielo en señal de su seriedad y determinación latentes; observando con sus ojos verdes como en las gradas algunos de sus fans gritan alegres de su victoria —¡Tu eres la más fuerte en nuestro corazón, Mary!
— mientras otros se encuentran sonrojados de la envidia de no ser la pareja de esta —¡Debería haber sido yo no él!
— aquello consigue una sonrisa tonta en ella.
Alzando la mano izquierda con el dedo índice apuntando el cielo tras ver el asentimiento de las dos féminas, acercaría el micrófono a sus labios —¡La ley es aprobada por ambas reinas, ya que es una ley antigua para determinar el control como dar potenciales descendientes, con ello dicho, la victoria es para Kasumi Ichikawa!.
Agarrando el kimono se lo coloca con delicadeza cubriendo su cuerpo en lo posible al estar algo roto, camino hacia el chico proveniente de laboratorios levantándolo con una mano y cargándolo sobre su hombro derecho cual saco de papas, desapareciendo de la arena de combate tras cruzar la puerta.
Zona de descanso…
Kasumi dejaría el cuerpo del joven asesino sobre una cama, siendo seguida por los ojos curiosos de Shiba y Saki, últimos que se mantienen en silencio volviéndose a concentrar en las pantallas que transmiten los combates en la arena, sentándose en el filo de la cama donde recostó a Yurei, hace lo mismo.
—No estuviste mal, demostraste cuan fuertes son los de nuestra raza, además de mostrar cuan poderoso es un bendecido —Las palabras del noble de cabello castaña rompen el silencio, viéndose aquella pequeña sonrisa dibujada en sus labios cuales ya no se encuentran inflamados por la batalla, observando también la sonrisa de la albina —Si, fue un combate interesante, literalmente lo hiciste pedazos sin dejarle usar ningún truco, me gusta.
Sobre la ley…
supongo deseas que pague de otra forma los daños a tu kimono, hm.
—Gracias, sobre tu suposición Shiba-chan, si es así a menos que encuentre un trabajo; traté de no dejarle ni respirar porque es peligroso, su cuerpo esta constituido como una planta, además deseo darle un castigo apropiado —Su tono se vuelve más silencioso denotando su deseo algo oscuro, matando el ambiente tenso con una carcajada el joven con el torso desnudo señala hacia la pantalla haciéndolas mirar hacia allí, mientras piensa en como reaccionar —Bueno, a esperar el último combate de esta tarde supongo, quiero decir dimos interesantes peleas, aunque Shiba pareció no sudar ni una gota.
—No voy a dejar que me peguen por gusto sabes, pero admito el estar en un combate de igual a igual es más interesante.
A propósito, ¿es cierto que mi hermana mayor esta aquí?, como dices —Esta torna su atención hacia el contrario, para luego escuchar otra carcajada proveniente de la streamer junto a ellos cual tose ligeramente al encontrarse todavía afectada, la princesa caminaría hacia la contraria sentándose a su lado.
Kasumi se aclararía la garganta intentando ser seria, a pesar de cuan difícil le esta resultando pelear para mantenerse despierta —Solo tengo dos minutos antes de caer en el sueño, escucha bien princesita, tu hermanita si esta aquí, y es…
Al ver como la joven mujer queda dormida, le da una cachetada suave para ver como se levanta algo molesta más al saber de quien se trata se abstiene—Auch, podrías ser más cuidadosa sabes, como sea es…
la fémina enmascarada —Cayendo nuevamente en el sueño, la albina opta por observar hacia la pantalla junto a Saki, último cual observa como un doctor entra a la sala usando aquella toga blanca distintiva presionando sus dedos índice y corazón sobre el cuello de Yurei, para luego irse sin decir palabra alguna bajo la atenta mirada del joven noble cual observa aquella cabellera blanca con cierta curiosidad así mismo la figura del enigmático doctor.
Su atención se vuelve a las pantallas como lo hace su compañera todavía despierta al escuchar la voz del presentador.
Devuelta en la arena…
—¡El combate acontecido cumplió con lo esperado, se que muchos desean continuar viendo estas increíbles confrontaciones, pero la luna ya esta en el cielo.
Mañana a las 12 pm continuará el evento, nos vemos mañana damas y caballeros!
Al escuchar el anuncio la audiencia dejaría el lugar, con las féminas consideradas como la elite dejando sus asientos, mientras los participantes se ven escoltados por cuatro teichu con Katasuke y Mei siendo detenidos antes de dejar el coliseo.
—Ustedes no son asesinos, así que si pueden irse más algo antes debo hacer —Con un rápido movimiento presiona sus dedos índice y corazón sobre un costado de los cuellos de estos, enviando un escalofrío al azabache cual temblaría un poco a diferencia de la enmascarada quien permanece indiferente; al ver esto la fémina shilurl asiente antes de seguir a sus compañeras.
Mientras caminan Mei nota las constantes miradas del joven hombre a su lado, dejando escapar un suspiro profundo denotando su cansancio —El movimiento que hizo, al hacerlo detienes la circulación de cualquier energía desactivando el disfraz, es el resumen porque en si es más complejo.
¿puedes cargarme de nuevo?
—Al escuchar la petición proveniente de su pareja, él tragaría saliva antes de flexionar sus rodillas con sus antebrazos cargando el cuerpo de la morena cual acaricia con su mano la mejilla del ninja que a pesar de ser pequeño para ella es capaz de cargarla.
—Cuanto tiempo eh, Mei-chan, y Katasuke-kun, hacéis una bonita pareja —Ante la mención de sus nombres el humano voltearía mientras la chica de piel morena se pone de pie encarando los dos a la reina Kaniza, última cual tiene a su lado a Hachi quien se encuentra mordisqueando una hamburguesa.
Vistiendo su usual atuendo militar, pero al ver su abdomen se nota la camisa blanca bajo su chaqueta negra, con su mirada como tono reflejando su picardía.
—Supongo te es difícil olvidar mi esencia, eh Miya.
No molestas, pero estábamos a punto de irnos —Su voz es algo calmada mientras trata de no dejar su molestia salir, por parte de su acompañante este se mantiene en silencio al ser consciente de que esto es entre las dos.
Más percibe como la loba cruza su brazo alrededor de su cuello con cierta confianza —Oh vamos, solo quiero conocer a tu querido novio más a fondo.
¿Dime pequeñín, no quieres intentar un trio conmigo?.
El tono de la mujer se vuelve más silencioso como seductor mordiendo suavemente el lóbulo de la oreja de Katasuke, que exhala ya un poco excitado sintiendo los pechos de Miya contra su cabeza y el calor cual emana de la misma; ello provoca que la shilurl se lleve la mano derecha a la mascara mientras deja escapar un suspiro profundo.
—Miya, con todo el respeto podrías irte, apreció quieras hablar después de tanto tiempo, pero estaré aquí un buen tiempo —Agarrándolo de la muñeca tira de él cual muñeco envolviéndolo en un abrazo, este al notar la tensión entre ambas féminas niega moviendo la cabeza esforzándose por liberarse del abrazo empujando los brazos de su pareja, más se cansaría al sentir la fuerza posesiva con la cual ella le aprisiona.
—Escuchen, no se que paso realmente entre ustedes, pero podríamos hablar de esto después, y-y Mei, deja de abrazarme, no voy a dejarte —Su voz tan sincera como seria es al mirar hacia arriba, aquella mascara solo refleja una frialdad eterna y se ve disipado el sentimiento al ver como unas lagrimas caen sobre su rostro, mientras siente como aquel agarre se vuelve débil su corazón late más rápido al ver esta faceta tan frágil de la mujer cual ama.
Con un giro este extiende sus brazos mirando con total deseo de abrazar a la morena cual le superaba en tamaño e incluso es más fuerte que él, más al azabache poco le importa las diferencias solo viéndose guiado por lo que dicta su corazón y lujuria como los recuerdos cuales tiene con aquella mujer cual le prometió un paraíso al estar juntos, su tono de voz dulce cual ángel al mirar hacia la mascara cual cubre su rostro —Es obvio, tu llegarás a ver mi muerte, a ver como dejo este mundo, y aquello supone una triste realidad para mi y creo para ti también, pero…
quiero abrazar a la muerte tras estar una vida entera contigo, Mei Takanashi —Unas lagrimas emanan de los ojos vidriosos del joven humano quien daría un paso, aquella sonrisa honesta calentando su corazón cual se encontraba en duda sobre los sentimientos del humano quien declaro su amor tiempo atrás.
Pero antes de poder realizar algún movimiento Hachi cargaría de frente hacia Katasuke, que es envuelto en los brazos de la rubia cuyas orejas de lobo se agitan en emoción con una velocidad impresionante desaparece del parque, la reina kaniza ya de brazos cruzados dejaría escapar una risita al ver como su ex quedo en visto.
—Supongo debes ir a por él, princesita —Miya sonríe con más alegría que diversión de ver como Mei comienza a correr hacia donde se fue la otra kaniza con su pareja, dejando a la mujer de cabellera azabache sola y observante de las estrellas —Parece ser un buen chico, ella siempre necesito a alguien sincero y…
abierto, espero les vaya bien en su relación.
Algo bueno tiene que pasarle a Mei, aunque sea por poco tiempo.
—Le ira bien de eso no tengas dudas —Acercándose puede ver a la sombra de la mujer más fuerte, usando una bata blanca de doctor sobre su camisa gris y pantalón marrón oscuro, un cigarro encendido en su mano izquierda mirando en dirección hacia donde su hermana partió —Después de todo, ella es mi hermana.
—Hm, Kaito, deberías dejar de fumar, ¿acaso quieres morirte antes que tus hermanos?
—La mujer lobo ofrece una sonrisa juguetona acercándose hacia este mientras mira hacia los ojos de color índigo del shilurl, último cual inhala el humo dejándolo escapar en un soplido suave y lento con su voz algo melancólica —Yo se que hago, además tu no lo harías si la única razón por la cual existes es para ser dios, ya sabes, ver a los muertos a los ojos al fallar y ver las sonrisas al lograrlo, una tensión cual puede llegar a matar por dentro a quienes son débiles…
sufre más quien cura que quienes pelean.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Ian2034 Espero sea de su agrado, y la continuación ya será sobre Kanya, porque ya habrán visto como manejo los capítulos, no es lo ideal lo se, pero es el formato que eh decidido, como sea les deseo un buen día a todos y por favor continuen leyendo si les agrado la historia no se arrepentirán.
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