La caída de una leyenda - Capítulo 25
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- Capítulo 25 - 25 Torneo shomankai - Solo soy un humano
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25: Torneo shomankai – Solo soy un humano 25: Torneo shomankai – Solo soy un humano —¡Ha-achhiii d-deten…teeeeee!
—Apretado en los brazos de la fémina con su cuerpo presionado contra el de ella al experimentar la intensa velocidad, al tocarse las palmas de las manos de esta se detendrían.
Jadeante con su respiración calmándose tras notar como se detienen y al voltear hacia la izquierda ve un restaurante.
—Lo siento, tenía algo de hambre y tu eras quien me reclamo así que tengo un vínculo contigo por así decirlo, oh, hola Me…
—De un tirón de la muñeca por parte de Katasuke la rubia cuyos mechones en su frente son blancos evitaría la embestida de la fémina cual rostro se encuentra oculto en una mascara y a pesar de ello se nota su respiración agitada al detenerse y pararse erguida delante del dúo —i…
lo siento por robarte a tu chico, es solo que quería una hamburguesa, jeje.
¿Me perdonas?.
—Vale, pero la próxima vez pregúntame y no hagas locuras Hachi —Sacando una bolsa con mora entregándosela a la chica cuya cola de lobo se agita en emoción y desaparece en el interior del restaurante.
Dirigiendo su atención ahora hacia al joven hombre cuyos ojos marrón oscuro le observan tímidamente con una sonrisa, cual parece flaquear ante el silencio, más suspira al percibir como los brazos de ella le envuelven en un abrazo cálido, sus palabras siendo una suave brisa de viento para sus oídos —No tengas miedo, porque yo ya lo tengo cual es perderte.
Te quiero…
—Y-yo también te quiero, lo único que me preocupa es el mañana, ya sabes el torneo, ¿segura que estaremos bien?
—Con su palma presionándose contra su frente levantaría su cabello oscuro, sus ojos enfocándose en los oscuros y café de ella que le acaricia la mejilla derecha transmitiendo cierta tranquilidad antes de dar un paso atrás —Tranquilo, todo estará bien, te lo prometo.
Encontrándose ya en la casa de su madre sentada sobre una silla, con sus codos sobre la mesa y manos agarrando sus mejillas mientras la mujer cual usa una camisa roja cual dice “best mom” adornada con pequeños corazones, que cubre su figura y ligeramente su pantaloneta negra ceñida a sus muslos tonificados se encuentra cocinando carne de cerdo en una sartén.
—Mama, tengo una pregunta, ¿Cómo superaste el miedo de perder a papa?, ustedes dos vivieron durante siglos en carne propia la guerra, la muerte y el ver como quienes más quieren o consideran compañeros caen sobre la tierra sin vida, ¿nunca temiste el perderle?
—Levantando la vista de la mesa enfocándose en la espalda de su progenitora que dejaría la carne sobre un plato cual posee un trozo de pan junto a una manzana.
Dejándola en la mesa cerca de su hija tomando la manzana sobre su mano mirando con sus ojos hacia la contraria —Tu padre es quien se le da mejor esto de dar consejos, pero responderé tus preguntas.
Superé el miedo de perderlo, cuando admitió delante de mi madre que yo le gustaba.
—Si tuve miedo, de hecho yo trataba de prepararme mentalmente si sucedía eso, aunque trataba de cubrirle y no dejarlo solo, el era lo que faltaba a mi vida, alguien quien este dispuesto a escucharme cuando estoy en mi peor momento…
a lo mejor estamos separados, pero aun así le quiero, como tu y tus hermanos —Dando una mordida a la manzana escudriña en el rostro de su descendiente quien esboza una pequeña sonrisa en sus labios, su piel oscura casi gris fácil de ver gracias a la luz en la habitación dada por el foco en el techo, los hombros de esta relajándose al estar sola junto a su figura materna —Gracias, realmente lo necesitaba, si te sirve de algo, papa también te extraña.
Recostada en la cama la joven abraza su almohada, sus ojos todavía abiertos enfocados en la pared delante suyo liberando un suspiro rápido antes de tomar el celular de la mesita de noche, revisando como un mensaje le llega proveniente de Miya.
Una chispa aparece en su teléfono en signo de ello.
—”Me llego la información de que miembros de tu tribu regresaron a Manthos, a través de los interrogatorios se sabe que Yu esta muerta y murió a manos de la demonio Kanya Himori.
En resumen, puedes volver si así lo deseas.
” —El mensaje viene acompañado con un emoji de un lobo, manteniéndose todavía en línea expectante de una respuesta.
Más al leer esto sus dedos quieren presionar la pantalla, pero se detienen antes de tocar esta misma.
—”Gracias por la situación su majestad, regresaré cuando termine el torneo si es posible.
Aunque deberé hablar con mi amo.” —Se limita a replicar sin quitar la vista del celular observando el mensaje siguiente de la otra fémina —”Hay una misión que debes cumplir, es lo que puedes contarle.
En cuanto los detalles, encontrarás a tu informante en el parque cerca del coliseo a las 7:00 am.” Levantándose de la cama con las manos apoyadas sobre la misma, se llevaría la mano al pecho notando el pulso de su corazón percibiendo el hedor a sudor a su lado, su mano palpando la piel del cuerpo notando los músculos en este al sentirse incapaz de observarla con sus ojos y subiendo desde el torso hasta llegar a su busto cual ya le dio la idea de que es una fémina.
El tocar una de sus tetas solo le sobresalto un poco ante la idea que cruzo su mente —”¿Podría ser ella?, si tan solo pudiera verla, maldita ceguera.” —Su muñeca se ve agarrada sobresaltándolo nuevamente, el aliento cálido de la fémina percibido por sus orejas de lobo provocan un ligero sonrojo en sus mejillas ante el susurro cuya sensación envía escalofríos a su cuerpo —¿Dormiste bien querido Yurei?.
—¿E-eres Kasumi I-ichikawa?, o ya estoy muerto —Sus palabras salen rápidamente de sus labios con su mirada desenfocada, la mano posándose sobre su quijada con cierta firmeza de forma que sus ojos se conocen aunque él no pudiera hacerlo —Para tu desgracia decidí usar la regla de la crianza, ¿alegre de seguir vivo lobito?.
—No lo se, todo esto es muy raro, ¿Porqué lo hiciste?
—El tono de su pregunta se torna suave al punto de parecer más un murmullo, a lo cual ella le libera dirigiendo su mano sobre su mejilla permitiéndole sentir el calor y la ligera confianza de la chica de piel oscura, que provoca una sonrisa pequeña en los labios del joven hombre de cabello anaranjado cual parece más relajado al notarse la menor tensión en sus hombros —Me pareciste interesante eso es todo, aunque me debes todavía un kimono.
Encontrándose ya delante del coliseo, Katasuke agarraría con fuerza la mano de Mei cual puede ver como sus piernas tiemblan ligeramente más este fuerza una sonrisa, con su pecho ascendiendo y descendiendo al respirar para calmar sus miedos.
Recibiendo una caricia en la mejilla por parte de la chica de cabello azabache, última que camina junto a él siendo escoltados por dos teichu al ser participantes del torneo.
Llegando a la zona donde residen los combatientes sienten nuevamente la tensión en el ambiente, el joven espadachin trata de mantener la mirada baja junto a una mascara de indiferencia al no desear llamar la atención.
Escuchándose como Kaoru tose ligeramente a través del micrófono comprobando si funciona.
—¡Les deseo un buen día a todos los aquí presentes y vaya que lo será porque los combates del torneo shomankai continúan, no parpadeen o se lo pierden.
El primer combate del día…
Katasuke Himori y Yuki Tanaka, un humano contra una shilurl, esto será definitivamente emocionante!.
Su cuerpo se enfrío al saber que el sería el siguiente combatiente, pero exhalaría calmándose y de pie nuevamente ve a su oponente cual es una mujer que tiene un ojo vendado solo dejando su ojo carmesí izquierdo descubierto, los mechones de su cabello negro algo desaliñado cubren algo de su frente al ser largo llegando hasta la mitad de su espalda.
Su cuerpo siendo ligeramente más grande que el del chico al medir 1.82 centímetros de altura.
Usando unas botas negras con medias largas que cubrían parte de sus muslos dejando una parte visible, con un short ajustado a su firme trasero de tono carmesí junto a una camiseta roja cuyos estampados son de murciélagos negros y sin abotonar dejando ver su brasier blanco, un tatuaje de una mariposa sobre su cuello.
Dando una impresión fuerte al acercarse a la barandilla y dejarse caer en la arena, las pisadas de sus botas contra el piso suenan al pisar fuerte dirigiéndose al centro.
El joven ex-soldado caminaría hasta el filo para de un salto pisar el campo de batalla, los gritos de la audiencia viéndose reemplazados por los gritos de dolor de sus compañeros como de las kaniza que enfrentaban, un trauma cual revive ante la sensación de la inminente muerte.
Agarrando el mango de su katana con firmeza desenfundando y flexiona sus rodillas visualizando la figura de Yuki en medio del caos hecho por su propia mente —Puedo ver que tienes una cuenta pendiente con la muerte Katasuke Himori, dime…
¿seré yo quien te permita saldarla?
—Con su mano izquierda imitando la forma de una pistola apunta hacia él, mientras la otra descansa en su cadera con sus ojos sin perder la figura del último.
Abalanzándose con una rápida estocada cierra la distancia entre los dos, la peli azabache evitándose ser empalada al inclinarse hacia atrás por instinto propio y reaccionar con una patada a la cabeza que es detenida por el antebrazo de su oponente humano cual aprieta los dientes ante la sensación del dolor.
Dejando caer su katana en lo que pareció unos segundos lo que distrae a la shilurl, cual observa como este se impulsa de un salto leve tomándole del rostro con su mano derecha imbuida en llamas carmesí, estampándola contra el suelo al abusar de la fuerza de su energía elemental.
La tierra resquebrajándose ante la fuerza del impacto, una explosión de llamas negras emana del suelo de forma que obliga al contrario a saltar y alejarse rápidamente.
Un poco de ese fuego oscuro esta sobre su brazo, el ardor es intenso al punto que soplaría la llama negra deshaciéndose de esta para fijar su atención en la fémina cuya sonrisa sádica envía escalofríos a su cuerpo, sus ojos agrandándose un poco al ver como ella le lanzaría su propia arma contra él forzándose a agarrar el filo de la misma, cual se empapa con las gotas de sangre de la herida en su piel provocada por la misma.
Con su otra mano agarraría el mango del arma blanca, un gruñido se escapa de sus labios al realizar un corte con la hoja de la katana en su brazo —”Técnica Meiki, corte” —Dos puntos rojos pequeños aparecen bajo sus ojos, dibujando una línea horizontal con su saliva sobre su frente similar al movimiento realizado por Saki —”Kaiyi revelación”.
—Veo que planeas ir con todo eh cariño, ¿acaso tienes miedo de una belleza como yo?
—Dos llamas negras hacen presencia sobre las palmas de sus manos, cuales presiona contra la otra comprimiéndolas quedando una sola mientras se sienta sobre una silla cual invoco con un chasquido, cruzándose de piernas sin perder de vista al joven hombre que se encuentra temblando.
Sus ojos capaces de ver la sombra errática del lobo gigante reflejada en la dama, que soplaría hacia la llama en su palma cual se encuentra delante de sus labios con un torbellino infernal manifestándose en respuesta, el calor intenso golpea su cuerpo sin importar si la candela no toco su piel; tragaría saliva ante tal escenario, pero se para erguido y con un tirón se quitaría la camisa negra revelando así su torso bien trabajado, notándose una cicatriz sobre sus duros abdominales como dos lunares cerca del pezón izquierdo de su pecho.
—”Su presencia es aterradora eso es una verdad, pero debo, no, tengo que mostrar que realmente lo valgo maldita sea.” Abalanzándose hacia delante con la katana en mano para levantarla en un corte vertical rápido y preciso que cortaría la pared de fuego revelando así la figura de Yuki cual saltaría sobre él con dos pistolas en mano disparando al humano que balancea la espada tan rápido como le es posible y dejar las balas cortadas a la mitad antes de siquiera tocarlo.
Arremete así con un puñetazo a la mejilla que impacta en el antebrazo de Katasuke, quien responde veloz con un golpe cual se hunde en el abdomen de la fémina de piel oscura como gris cual escupe la sangre de sus labios y responde velozmente con un rodillazo al estomago del peli negro, último que queda seco al perder el aire de sus pulmones ante el letal ataque.
Agarrado por el cuello con dureza por parte de la contraria, volviendo en si mismo al morder su labio inferior realiza un tajo en el vientre de ella al sentir la desesperación correr por sus venas, más aquello solo dejaría una herida superficial que solo provoca una carcajada en su rival arrojando contra el suelo el cuerpo del humano.
Este vuelve a ponerse de pie con los músculos de sus brazos tensos al forzarse a no aceptar la derrota, su confiable katana todavía en su mano al apretarla con fuerza para no perderla mientras en jadeos intenta recuperar el aliento, limpiándose la sangre de sus labios con el dorso de su mano y mantiene la mirada en el ojo carmesí de la asesina.
—Hm, es lindo verte seguir luchando, pero deberías darlo todo o…
morirás querido —Inclina la cabeza hacia la izquierda con su sonrisa ensanchándose al mencionar la posible muerte de forma que es capaz de verse los colmillos de la misma.
Con varios tajos horizontales de sus dedos índice y corazón manifiestan ondas de fuego negro rápidas en dirección hacia el joven hombre de cabellera negro azabache.
Conteniendo la respiración a la vez que cierra sus ojos ya con sus piernas flexionadas junto a un agarre firme en su katana, los abre nuevamente en un instante aproximándose hacia ella mientras se abre camino a través de las llamas con el filo de su arma; realizando un salto alto reduciendo la distancia entre este y su contrincante balanceando su espada ya infundida con llamas carmesí que irradian la voluntad inquebrantable de su usuario contra la derrota o la misma muerte.
Esquivando con gracia el cabello azabache de la fémina se mueve ligeramente, sus pechos rebotan un poco ante sus movimientos en intento de esquivar los ataques para en un parpadeo del contrario chasquear los dedos, con un circulo de fuego apareciendo entre ellos de manera que se delimita la zona de juego.
Con una rápida patada a la muñeca aleja la katana de su portador quien se distrajo por unos instantes ante las llamas danzantes alrededor de los dos —¿Vas a pelear con lo que nos dio la naturaleza o correrás a por tu juguetito?
—Tan rápido como dijo esto nota la intensa mirada de odio por parte del espadachin que se suaviza al ver como ella arroja las pistolas fuera, ambos dan un paso al frente con sus puños apretados y tensos al punto de verse las venas.
Arrojándose hacia adelante sin duda alguna con un golpe a la pierna imbuido en las mismas llamas carmesí y negras que fuerza a saltar rápidamente a la contraria cual con un tajo de su pierna amenaza con una potente patada a la sien del otro combatiente.
Último cual detiene el ataque con la mano envuelta en energía elemental beneficiándose de tal poder para realizar un giro cual finaliza con ella siendo lanzada hacia el fuego.
La palma de su mano se presiona contra la arena deteniéndose antes de volver a levantarse, arrojaría su camisa y brasier dejando al descubierto su torso lo cual consigue un sonrojo en Katasuke quien traga saliva observando su amplio busto como los abdominales marcados en su estomago, alzando su mano el fuego emerge atrapando a su oponente joven y al desvanecerse las llamas Yuki como el público observa a este permanecer de pie aun con las quemaduras.
—Cogh, cogh, mierda…
jaja, ambos nos estamos excediendo eh —Al toser sangre de su boca levanta la mirada para ver a la shilurl experimentando el mismo problema, última que solo sonríe antes de materializar un látigo ardiente —Jaja, que divertido, ¿continuamos?.
Balancea la fusta a punto de azotar el brazo del humano quien posa su mano sobre su pecho izquierdo cual extiende hacia delante convocando la forma del mismo Samoko Raiden, su vestimenta siendo únicamente un pantalón holgado de color blanco más su piel es carmesí al ser un espectro en lugar de una invocación normal, este bloquearía el azote cruzándose de brazos.
El silencio se cierne sobre las gradas al ver la imponente figura del demonio presente, este silencio roto por Kaoru que tomaría el micrófono —¡Parece que nuestro participante humano guardaba una última sorpresa, damas y caballeros puede que no sea la leyenda viviente, pero es la figura del mismo Samoko Raiden a quien veremos luchar junto a Katasuke Himori!.
Los gritos de emoción se harían escuchar por parte del público, pero un relámpago purpura cae sobre la arena siendo Ei quien con un rápido movimiento se acerca al joven guerrero agarrándole del cuello mirándole a los ojos fijamente —Eres consciente de que es casi como una ofensa aprovecharse de los muertos, por lo menos demuestra que eres digno o yo misma bajaré para matarte como también a la shilurl —Soltándole esta voltea para ver como el espectro le apunta con su lanza al ver a su dueño en peligro, la diosa se limita a asentir y reaparecer en su asiento.
Esta siente una poderosa energía desplegada por unos breves instantes, tornando su atención hacia donde fue emitida ve a la enmascarada en el puesto de los participantes, aquello le hace tragar saliva al ver esos ojos asesinos a lo cual opta por desviar su atención hacia el combate.
Inhala y exhala recuperándose de la tensión antes de saltar en dirección hacia la fémina de cabellera azabache que agita su látigo infundido en fuego con el avatar carmesí tomando la mayoría de los ataques, permitiéndole a Katasuke acortar la distancia que realiza un gancho al impulsarse con un salto, más recibe un puñetazo letal a su estomago desprotegido.
Materializándose en el aire el espectro del demonio actúa con una patada a la cabeza de Yuki, quien queda paralizada al recibir el golpe, apretando el labio inferior con tal fiereza que sangra regresando así misma para ver como el joven asesta un poderoso puñetazo a su abdomen, usando el mismo puño a pesar del dolor intenso en consecuencia su mano cae ante la aflicción intensa.
Bloqueando con su antebrazo izquierdo el derechazo a su mejilla, más aquello no sería suficiente atrapado en brazos por el avatar carmesí de quien considero como un padre, reincorporándose para ver como sucede un choque de llamas entre Samoko y Yuki cuales exhalan flamas cuales solo aumentan el calor en la arena de batalla.
El ver la figura del mismo protegiéndole nuevamente desarrolla un sentimiento entre nostalgia, esperanza y culpa.
Al parpadear ve como el espectro adquiere la forma de Kanya, su estudiante que mira hacia atrás con una sonrisa pequeña adornando sus labios antes de volver a enfocarse en el frente.
Las llamas cesarían para los tres verse las caras, con un ágil y veloz paso fantasma los puños de ambas féminas se conocen desatando una onda de viento, seguida de una acometida de golpes letales de las dos partes sin detenerse al estar atrapada en la adrenalina del combate, golpe tras golpe se rompe la distancia con el dolor haciéndose más intenso ante la letal ofensiva de la súcubo, manifestándose varios moretones en su piel.
—G-gh, agh, nada mal para ser solo un avatar de energía elemental, ¡pero yo gano!
—El espectro desaparece al ser atravesado su pecho por un puñetazo que desvanece la sonrisa en los labios de la shilurl, con su ojo carmesí perdiendo el brillo de emoción fijándose en los de café oscuro del joven hombre quien sostiene la katana a pesar de notarse su cuerpo tembloroso.
Flexionando sus piernas mientras agarra con fuerza el mango de su arma, embistiendo en contra de su oponente como un rápido destello su figura se ve detrás de ella, al enfundar su katana la sangre emana de los cortes en brazos y piernas de Yuki que cae al suelo a diferencia de Katasuke quien se apoya en una rodilla, pero es evidente su debilidad al tener los brazos caídos, junto a quemaduras a la vez que sangre sobre su piel.
—En todo el combate…
abusamos de la energía elemental…
y aun así decidimos darlo todo…
¿no vas a finalizar lo que empezaste, cari…ño?
—Una sonrisa adorna el rostro de la fémina con su único ojo visible cerrado expectante de la muerte, sus hombros como su cuerpo relajados sin importarle si sus medias negras están rasgadas o las heridas sobre su torso, su cabello negro azabache agitándose suavemente por las brisas de viento.
Soltando un quejido el adulto joven de pelo corto intenta ponerse de pie, pero cae contra el suelo miserablemente con sus manos apoyándose en la arena y levantarse nuevamente con un último esfuerzo, sus ojos se enfocan en los de Yuko quien al notar intensidad en estos esboza una amplia sonrisa; el mundo se vuelve oscuro mientras escucha los gritos y ovaciones del público junto a la voz de Kaoru anunciando el fin del combate.
—Katasuke, ¿me escuchas?
—Al abrir los ojos observa el rostro de Mei, capaz de reconocer el rostro de la mujer que ama levantando su mano para acariciar la mejilla de esta, percibiendo el calor como suavidad de su piel a pesar de poseer varias cicatrices, lo cual consigue una pequeña sonrisa en los labios de la princesa —Hm, debes estar muy cansado; si te soy sincera quería intervenir en el combate.
Cambiando de tema, mi madre optó por dejar vivir a Yuki que ahora es, agh, tu compañera de crianza.
Luego te explico como funciona eso, por ahora te acompañaré mientras duermes.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Ian2034 Eh, si tienen algo que comentar encantado estoy de leer sus opiniones, como sea les deseo un feliz día.
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