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La caída de una leyenda - Capítulo 32

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  4. Capítulo 32 - Capítulo 32: El significado de la vida - Parte 2 - (especial)
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Capítulo 32: El significado de la vida – Parte 2 – (especial)

10:00 am – tren a Snezhnaya

—No puedo creer que enserio hayas traído tu poster de Rukia —La mirada de ella es percibida por el peli gris que solo mostraría una amplía sonrisa, viéndose sus caninos cuales parecen algo más grandes que antes.

—Oh vamos, es una de las mejores delanteras de Sumeru, no puedo viajar sin ella —Abrazaría el poster de color verde con el estampado de la figura de una albina de cabello largo y ojos verdes, que tiene una camiseta negra con el numero 17 de color verde en medio del pecho como estampados de rosas a los lados. Alzando su puño hacia el cielo sonriente.

—Déjalo ser Furina, si es feliz con eso, es su problema. Además, preferiría que no discutamos, este viaje va a ser un poco largo —Los ojos de Alex no se levantan del libro en su mano, cambiando de página mientras ignora a sus otros dos acompañantes.

Una carcajada se escapa de los labios de Noah —¡Ja, ja, no será que estas celosa. Ahora que lo pienso, te verías como una enana a su lado, ja, ja! —Su boca se abre en un quejido sordo, el brazo de la fémina se retrae observando al chico masajear su abdomen después de sufrir tal golpe inesperado —¡Ella mide 1.90, es 19 cm más que yo. No soy una enana, ella es una gigante que es diferente!.

—Lo siento, me deje llevar. Puedo comprarte un café en disculpa —Una sonrisa pequeña se dibuja en la boca de ella. Su puño levantado es golpeado suavemente por el de Noah quien le devuelve la sonrisa a la vez que mantiene sus ojos fijos en los de ella, notándose un brillo cual amplía la sonrisa de la albina —Un cappucchino, je, je, aunque yo también me disculpo, no quería ofenderte.

—Por cierto, Alex, ¿Qué estas leyendo?. Vas a decirnos o vas a hacerte el misterioso con nosotros —Él voltearía el libro con ambas manos agarrándolo, en las páginas se puede visualizar el rostro sonrojado de una mujer de cabello rosado cuyos ojos purpuras miran hacia el lector, gotas de sudor sobre su pecho desnudo. Sus pezones rosados se ven endurecidos como si se sintiera excitada al estar expuesta de tal forma. Sumada a una sonrisa amplía que delata su naturaleza coqueta.

—”E-esa es Yae Miko, una doncella del santuario narukami… n-no sabía que su pecho era así de grande. Hey, Furina, ¿estas bien? —De la nariz de la albina se puede ver como fluye un poco de sangre. Él tendría la misma reacción al momento de ver la imagen. “Estas feliz de ver mis pechos, que pervertido eres. Vamos, deja que esta zorra te libere de tus frustraciones.”

—No tengo palabras para describir lo que pienso en este momento —Frotando el dorso de su mano cerca de su nariz, los dos limpiarían la sangre sobre su piel. Las mejillas del joven hombre a su lado se ven rojas como un tomate. Al bajar la mirada puede ver un bulto en su entrepierna, lo que la sobresalta un poco antes de volver a mirar hacia el doctor en un intento de ignorar ese hecho.

—Eso realmente me excito un poco —Al escuchar esto la chica a su lado tragaría saliva, las piernas de esta temblando un poco ante la idea que cruza su mente, sin embargo, volvería a posar su atención en Alex —Y-yo también estoy excitada, ¿C-cómo puedes actuar tan tranquilo leyendo eso?.

El peli negro voltearía el libro para verlo por si mismo, sus ojos parecen volver a revisar cada detalle de una forma meticulosa, pero no se le ve agitado ni tampoco puede observar un sonrojo en sus mejillas, él solo dejaría deja escapar un suspiro suave antes de pasar a otra página. La vision pyro en su collar plateado brilla en un rojo intenso, lo cual llama la atención de ambos.

—Mi vision absorbe mis emociones y sentimientos intensos para liberarlos al momento de usarla. No hay mucha ciencia solo es una característica única —Él miraría como el cielo parece soleado a través de la ventana, un águila de cola blanca es vista recorriendo el horizonte cargando una ardilla entre sus garras, atrayendo la atención del doctor quien cerraría el libro.

Ya los tres en la parada del tren notarían como se encuentran en una ciudad, el viento llevando consigo una refrescante sensación de paz que combinada a los rayos del sol de la mañana provocan una sonrisa. De su bolso la dama de Fontaine tomaría algunas fotos en el camino, notando una que otra sonrisa en los labios de la gente.

La atmosfera del lugar resulta futurista, siendo que hay uno que otro robot ayudando ya sea en los restaurantes, tiendas, o herrerías, sin embargo, se siente una extraña calidez al momento de observar a los animales marinos en los espacios de agua de la ciudad.

Atraídos por el grupo de personas alrededor, observan a una mujer de cabello negro que llega hasta sus hombros cuyos ojos azulados miran hacia el público, vistiendo un pantalón azulado, una camisa negra, y una bata blanca. Su mano derecha sosteniendo un vaso con un líquido rosa, cual bebería del líquido convirtiéndose en un chico en solo pocos instantes, quitándose la ropa para demostrar su torso desnudo y tonificado.

La gente se marcharía tras unos minutos, dejando al chico allí solo con los tres desconocidos. La bolsa con mora en su espalda es grande, pero es capaz de cargarla por si solo. Él solo mira hacia delante antes de asentir, de modo que el doctor no titubea al seguirle al igual que la pareja.

Entrarían en una casa apartada de la ciudad tras caminar por un camino de piedra, un candelabro se encuentra a la entrada de la puerta de madera negra y firme que emana un aire tétrico. Ya dentro, solo seguirían sin molestarse en los detalles, tampoco en si deberían mirar hacia atrás, descendiendo las escaleras hacia el sótano.

Ya allí la luz se enciende con un aplauso, vislumbrando así una mesa con varias probetas, algunas llenas otras vacías y una estantería con libros. En medio, una capsula grande que parece llena de agua hay en su interior el cuerpo de una chica cual posee un respirador, cuyos ojos están cerrados mientras se encuentra en posición fetal. Furina tomaría una foto y recibe un coscorrón por el chico, último que observa junto a Alex el como Noah masajea de manera cuidadosa la cabeza de la fémina.

6:58 pm – Fuerte Meropide – Celda de prisionero 666

Las muñecas de sus brazos son aprisionadas por cadenas, la sensación de aquel acero también cruza sus tobillos. Una mascara oscura de zorro oculta su rostro, sus ojos que parecen dos linternas se enfocan en la pared gris.

Levanta la mano para sentir un collar de hierro, uno que desprende cierto frío similar al del suelo. El cuerpo del reo se tensa de modo que sus abdominales se marcan más, y las cicatrices de cortes, golpes, puñaladas resaltan sobre su cremosa piel. dos x grises cubren sus pezones mientras viste un pantalón holgado del mismo color.

—No debí confiar en Rhinedottir… eh estado en esta maldita cárcel por… n-no lo recuerdo. Ah… n-ni siquiera puedo usar mi magia, ja, ja, tampoco tengo fuerzas para enojarme —Como un suave susurro su voz recorre las paredes en un eco, no hay nada ni nadie cerca a excepción de la soledad de esas 4 paredes.

Agita su cabeza de forma brusca, sin embargo, la mascara no cede ante tal esfuerzo, en respuesta opta por descansar —”Si tuviera la oportunidad de volver a ser libre… me asegurare de que nadie me la arrebate.” —Los ojos marrones del prisionero se cierran, buscando consuelo en los brazos de Morfeo.

6:30 pm…

La alarma saltaría en la prisión, seguido de unos pasos que hacen eco en la habitación. Las cadenas se rompen a la vez que aquella mascara cae, revelando el rostro bello de la fémina cual entra en contacto visual con quien le brindo la libertad anhelada.

La persona de pelo azul se desliza rápido hacia atrás disparando al hombro derecho de la fémina, última cual da un paso hacia atrás presionando su mano sobre el área de impacto —¡¿Porqué mierda me disparaste?!.

—¡Intentaste morder mi oreja, ¿así es como agradeces?! —Al escuchar la voz un poco gruesa de su acompañante sus cejas se levantarían, dejando de sobar la herida observa las dos coletas a los lados de su cabello que le dan un aire femenino —Disculpa, eh estado sin comer por 3 días creo, como sea ¿Porqué tienes una apariencia femenina si eres un chico?. Acaso te feminizaron los celadores, ja, ja.

El ahora chico se cruza de brazos donde se ve como su mono naranja se ajusta a su figura delgada, guardando el arma de fuego al instante devolviendo la mirada a la convicta —No es momento para bromas. Alguien provoco un incendio en esta prisión, y pensé que tu avivarías más las llamas.

—Si que sabes como adular a una mujer eh. Tristemente no puedo hacer mucho, este collar restringe mi magia y mi vision fue confiscada —Esquiva la mirada de él ya con un sonrojo en sus mejillas; el joven solo le da la espalda a la vez que camina hacia la puerta abierta. Sus labios se abren un poco antes de cruzar —La llave como las visiones están en la oficina de control, el viaje sería fácil si no hubiera celadores y criminales en medio. Pero por suerte le robe a un guardia estos juguetes.

En las manos de ella cae un revolver cual emana energía elemental, como si ya estuviera integrada en el arma desde su fabricación. La guarda en el bolsillo sin pensárselo dos veces, siguiéndole el paso al desconocido cual es su salvador.

Enfrente suyo ocurre una batalla, una mujer envuelta en una batalla contra un hombre, la fémina entraría con una ráfaga de puñetazos, 4 jabs rápidos al pecho que culminan con un poderoso derechazo a la mandíbula que saca la bilis de su enemigo. Él daría dos pasos atrás a la vez que gira rápidamente conectando una patada en la prisionera que había ido de frente dejándose expuesta, el cuerpo de esta choca contra la pared antes de caer dormida.

El celador los vería a los dos, enfocándose su mirada en la bruja. Sus manos tiemblan por unos segundos, arrojarles una llave e irse con la reclusa sobre su hombro derecho a otro pasillo. Las llaves son agarradas por el peli azul que comienza a correr junto a su acompañante.

—¡Vamos bien, la sala de control esta cerca. Mierda! —Se detiene en seco para ver como enfrente de ellos una compuerta negra se extiende de las paredes. Liberando un gruñido intenso al momento de golpear con ambos puños el metal —¡Maldita sea, ¿Porqué, porqué mierda pasa esto ahora?!.

—¡¿Enserio crees que tengo la respuesta?, puedo ser asombrosa, pero al final del día no se nada!. —La saliva se escapa de su boca ante el arranque de ira gracias a la tensión y al dolor en su hombro. Él la agarra de la muñeca de modo que comienzan a correr hacia otra ruta.

—¡No pasa nada, t-tomáremos un rodeo. Confía en mi! —En medio del camino ven a un trio de presos que rodean a un celador joven que parece estar desarmado. Tres balas recorren el viento traspasando el cráneo fácilmente, rastros de pólvora quedan en las manos de la pareja de criminales.

—G-gracias. E-eh, ustedes son criminales, mierda —El joven rubio levantaría las manos en señal de rendición. Al fijarse en la fémina, el sudor sobre su frente se vuelve más fácil de notar como cambia su mirada al chico peli azul al instante —¡N-no puedo creer que la libertaste, ¿acaso estas loco, Nat?!.

—Espera ustedes dos se conocen. Hm, no importa, guíanos hacia la sala de control, ahora —Sus miradas se encontrarían, donde aquellos ojos verdes esmeralda desvían la mirada tras unos pocos segundos. Con su arma ya en mano decide tomar el frente, desplazándose rápido a través de los pasillos notando como algunas puertas se cierran.

Sin embargo, llegan a entrar a la sala donde se encuentran varios monitores, viéndose en estos como las puertas comienzan a cerrarse dejando solo un destino, la cámara del purgatorio. Levantándose del asiento se observa la figura de una fémina, que al verse a contra luz de las pantallas brinda un aire imponente.

Caracterizándose por solo usar un brasier negro, además de los pantalones grises y botas negras del uniforme reglamentario. Llamando la atención su antebrazo izquierdo cual es una prótesis robot, al momento de cruzarse de brazos en frente de ellos.

—Cody, no preguntaré porque trajiste a unos criminales aquí, solo asegúrame que tienes al prisionero 341 y 666 bajo control —El único ojo carmesí visible de ella se concentra en el joven guardia que asiente sin pensárselo dos veces. Ella libera un profundo suspiro antes de volver a sentarse en la silla viendo a los monitores en los cuales los reos se dirigen hacia la arena donde se lleva a cabo los asesinatos —Están viendo el protocolo 210 en acción, en breves minutos la plataforma los llevará a la superficie donde estará el soberano esperándoles.

—Aunque, todavía no a habido confirmación por parte de él, agh, ¿Dónde se encuentra ese hombre cuando se lo necesita? —La libreta sobre la mesa acaba en el suelo por la fuerza del impacto, volteando en la silla giratoria para observar hacia la otra fémina en la sala que esta siendo atendida por el celador. La bala es extraída de su hombro gracias a unas pinzas, y su piel es cubierta por unas vendas blancas —Mucho mejor ¿no?. Es lo menos que puedo hacer por ti tras salvarme la vida allí afuera.

Ver aquella sonrisa amplía provoca un ligero calor en sus mejillas, su mirada posada en él más de lo que debería. Vuelve al planeta tierra en el momento que ve como el brazo del chico de cabello azul se posa sobre el cuello del otro, ambos notándose cómodos a pesar de ser una situación tensa.

—Celadora Keith, la obvia respuesta es 666. Si la liberamos ella tomará el papel del soberano, no es como que tenga otra opción o si —Sus ojos verdes se fijarían en el de la mujer de cabellera rojo carmesí cual mantiene la mirada. Su otro ojo cubierto por un parche negro cual tocaría con su mano al volver a mirar hacia la bruja frunciéndose el ceño de su frente —Agh, vale, apostaré todo a ti 666. No me decepciones.

8:10 pm – arena del purgatorio – exterior

—”Esto es en lo único que soy buena, además de la magia claro. Los reduciré a cenizas.” —Dando varios pasos hacia al frente se detiene mirando hacia el grupo numeroso de convictos. Trazando una línea horizontal de saliva sobre su frente mientras una sonrisa toma forma en su boca —”Kaiyi: revelación. Usaría Meiki: corte también, pero me olvide de pedir un cuchillo. No importa, ni siquiera lograran tocarme.”

—¡Arded por el deseo de vuestro corazón, arder por el sol que veréis en mi, y reduciros a cenizas por mi magnificencia! —Fueron las palabras que recorrieron el campo de batalla. Presionándose un sello de papel contra la tierra, tres cúpulas azules se manifiestan cubriendo el avance de la explosión gigantesca que carbonizaría todo a su paso.

Demasiado sudor se observa en su piel, entre jadeos levanta la vista para notar como la residencia artificial se desvaneció. Viendo hacia los lados para ver como solo dos féminas sobrevivieron al calor arrasador. Desenfundando la espada, la pistola de doble cañón, y el arco se ponen de pie firmes ante la bruja enfrente suyo.

—Vaya, así que solo sobrevivieron ustedes tres. Hagamos las cosas interesantes, si uno de ustedes me da un golpe seré su esposa —Una sonrisa amplía se dibuja en sus labios al contemplar los rastros de ceniza sobre el agua, los cuerpos carbonizados parecen captar su atención por unos breves instantes.

Fijándose en como el que empuña la espada es un chico peli negro de ojos vendados, quien sostiene el arco es una chica cual usa lentes oscuros y la última una mujer cuyos ojos azules están enfocados en la lata de refresco en su mano izquierda.

—Es tu oportunidad Yiuji, tendrás una mujer, ja, ja. Asegúrate de que no nos mate —Ajustando las gafas esta apunta a la cabeza de la rubia. La lata de soda cae al suelo provocándose un sonido seco seguido de tres disparos, 2 balas rompen el aire en busca de una cabeza en contra parte a la flecha que iría por la pierna izquierda.

Las balas impactan en una barrera produciendo una grieta, y la flecha explotaría al momento de golpear ese escudo invisible. No duda al momento de embestir de frente con un tajo horizontal, entrando en la cortina de humo para elevar su cabeza hacia el cielo, donde la hoja de su espada le sirve de escudo a la patada descendente que provoca grietas en la plataforma bajo sus pies.

Aquel demonio desaparece dejándoles a expensas del miedo, tomando forma detrás de la arquera cual gira para realizar un disparo. Una explosión toma lugar, pero pocos segundos antes se ve un borrón naranja entrando en acción. Realizando un salto alto para mirar hacia abajo el como una esfera de fuego casi calcina su cuerpo, poniéndose de pie para ver al joven hombre sosteniendo a la otra fémina en sus brazos.

—Sois rápidos, admito que esas dos explosiones podrían haberme matado, pero el combate terminará cuando uno de un golpe, o mueran, lo que suceda primero —Su figura se encuentra en el centro de la plataforma, tomando forma dos esferas de llamas, una azul y otra roja. La barrera se rompe por la primera bala, la segunda impactando en la frente de la bruja cuya cabeza cae fijada al suelo.

Sin embargo, vuelve a mirar hacia el frente pasando sus dedos índice y corazón sobre su lengua mientras las esferas se mezclan en una más reducida de color purpura, tocándola con aquellos dedos humedecidos que la liberan, ganando tamaño gran velocidad a punto de consumirlos en llamas de un ardiente violeta.

Una mujer de cabello carmesí toma el frente, absorbiendo el impacto a través de su mano izquierda. Al encontrarse sus miradas, la bruja estrecha sus ojos a la vez que frunce el ceño de su frente —¡Hey, se suponía que me dejarías hacerme cargo de esto, no es justo Keith!.

—Estos tres poseen cualidades útiles, no voy a dejar que los mates solo por diversión. Además tu trabajo ya termino, vete de aquí —Sin embargo, una espada rápida cortaría el viento, impactando en el hombro derecho de la rubia que desaparece en una estela de fuego. Una mano envuelve el cuello del chico vendado cual percibe como sus pies dejan el suelo y le es difícil respirar.

—Me tomaste desprevenida, pero es valido. A partir de esta noche seré tu espos… —En un solo parpadeo la figura de ella desaparece de sus vistas, dos molares cuales habían estado junto a sus compañeros se desprenden encontrándose en el aire junto a la bilis, dando unos pequeños saltos al caer sobre el suelo frío. De pie otra vez, la mujer de cabellera rubia escupe un poco de sangre —Vaya, ahora todos les gusta atacar por detrás. Ni siquiera lo iba a matar, sabes soberano. Aunque ya que estas, dame la revancha dragoncito.

—¿Dónde estabas?, tuvimos que recurrir a esta idiota para hacer tu trabajo —Dando un paso al frente consigue la atención del albino, último que se encuentra con aquel ojo carmesí cual no desvía la mirada a diferencia de él quien posee un ligero sonrojo en sus mejillas. Carraspea la garganta mientras flexiona sus piernas deshaciéndose de la tensión en estas —Estuve ocupado, no pude ver tu mensaje a través del akasha. Ahora si me disculpas me haré cargo de esta insolente bruja, así que retiraros por favor.

Un asentimiento de cabeza es recibido. La plataforma comienza a descender, a lo cual el soberano junto a la prisionera ascenderían a los cielos dejando dos estelas, un rojo intenso similar a la sangre como un azul oscuro solo comparable al fondo del mar.

Sus pies sobre la nada, sus ojos enfocados en los del otro sintiéndose la tensión entre ambas fuerzas. Un chasquido de dedos seguido de las gotas de agua, truenos y rayos toman forma en aquel ambiente donde la tormenta se cierne. Valiéndose de sus manos cubre aquellos ojos azules, donde una venda negra le bloquea la vista.

—Lo recuerdo, cuando te colocaste esa venda me era difícil encajarte un golpe, incluso desde atrás. No te funcionará el mismo truco sabes —Un ceño fruncido se es capaz de ver en su frente, sin embargo, desaparece reemplazado por una sonrisa. Un choque sucede, los puños se conocen liberando una onda de viento en resultado de tal disputa, seguido de otro golpe donde el antebrazo es agarrado y este se prende en llamas, pero la sonrisa duraría poco al momento de ver como la mano se transforma en agua.

Encajándose un rápido rodillazo a su abdomen que lo atraviesa al momento de ser reemplazado por flamas, sin embargo, se ve forzada a transformarse en un espíritu de fuego con el puño de agua incapaz de impactar en el mentón. Volviendo a su forma normal, realiza una patada que conecta en la costilla, un crack escuchándose tras el impacto.

Capaz de ver como un dragón oriental de gran tamaño y hecho de agua embiste, siendo destrozado por una ráfaga de aire provocada por un aplauso imbuido en energía elemental. Con una patada a la cabeza hace su entrada, pero ve como la fémina se deja caer hacia el vació.

Antes de siquiera entrar en contacto con el mar, su cuerpo toma la forma de un fénix gigantesco que se alza hacia el cielo conociendo la furia del dragón marino quien desciende en picado. Sus puños imbuidos en rayos azules como destellos blancos colisionan, distorsionándose la realidad a su alrededor que a su vez se destruye en pedazos de cristal.

En pleno ardor de la batalla, un puñetazo es dado y es bloqueado por un antebrazo, seguido de una ráfaga de jabs al torso, tres al pecho, dos al estomago sacando el aire en sus pulmones. Escupe su saliva al rostro de su contrincante que recibe un gancho al estomago que la obliga a expulsar la bilis de su boca, pero responde rápido con un upper cut a la barbilla donde él es mandado a volar y dos de sus dientes hacen lo mismo.

—¡Debemos ir a un odontólogo después de esto, ¿no crees?! —Su voz cruza sus oídos, desatando un corte lateral de agua perforante para crear un espacio en el edificio arrojado hacia el soberano. Una explosión sucede tras un chasquido cual distrae al último que se ve cara a cara con la fémina que atraviesa su pecho calcinando la carne de este —Lo siento, no estuviste a la altura. Espero hayas dejado un reemplace, gran juez.

La palma se desprende de su carne, recibiendo un suave beso en los labios antes de ser abandonado a su suerte. El cuerpo cae, el espíritu se rompe, y el mar espera —”Eso ni siquiera fue una batalla… ella… me destrozo… ¿debo rendirme?. De seguro encuentran un reemplazo para mi…”

La frialdad del océano cubre su cuerpo. La oscuridad siendo lo único visible mientras los latidos de su corazón se vuelven más lentos. Una sensación de calor recorre su pecho, percibiendo suavidad bajo su cabeza e incluso gotas de agua caer sobre su cara

—Por favor no mueras, n-no, no lo hagas, q-quédate conmigo Neuvillette, ¡q-quédate conmigo! —Unos ojos verdosos le dan la bienvenida, aquel rostro conocido que le había dado momentos de alegría se encuentra sollozando. Acaricia la mejilla de esta, una sonrisa pequeña aparece en los labios de ambos. Antes de que pudiera pronunciar una palabra, es envuelto en un fuerte abrazo donde sus labios son sellados en un beso.

Tras unos segundos puede recuperar el aliento, observándola fijamente para verla mirar hacia otro lazo. El dorso de su mano limpiando las lagrimas de sus ojos —Lo siento, se que debería no haber venido, pero… ¡¿Qué más debería haber hecho?!

— N-no podía simplemente irme a dormir y esperar que regresaras a salvo!. Use la transmigración única, y-y ahora yo… —La atrapa para verla desmayada en sus brazos. Su mirada se enfoca en ella dándole un suave beso en las mejillas y recostándola sobre el canoa, su voz sale en un suave susurro —Gracias. Duerme bien, Elaine.

—¡Sabía que no morirías tan fácilmente. Déjame darte una muerte propia de un soberano! —Su mano se alzaría en un intento de tocar los cielos, que al descender convoca la llegada de un asteroide tan grande que cubre el cielo de Teivat. Las manos y brazos del hombre comienzan a temblar, seguido de sus piernas al punto que cae de rodillas.

Dejando escapar un suspiro profundo vuelve a levantarse. Sus piernas se flexionan mientras extiende su brazo izquierdo, una esfera de agua hace presencia sobre su palma.

Pero un corte de viento rápido se deshace de la extremidad —¡Ha, ha, ha, lo siento, pero no pude resistirme. ¿Crees poder perdonarme?! —La sangre salpica mezclándose con el agua. Muerde la extremidad perdida para girar y arrojarla a la canoa de madera —”C-creo que eso fue innecesario, pero no puedo dejar que mi brazo se pierda en el maldito océano.”

—¡Escucha Alice, no voy a permitir que acabes con teivat, ni Fontaine, y sobre todo. No permitiré que acabes con la vida de Elaine! —Extendiendo su mano apuntando hacia el cielo desata una gigantesca ráfaga de agua penetrante que impacta en el centro del asteroide. Notándose las venas abultadas en su antebrazo como el músculo hinchado ante el esfuerzo titánico —¡Vete al infierno, ahhhhhhh! —La ráfaga aumenta en un tamaño abismal destruyendo el cuerpo rocoso en millones de pedazos. Desplomándose sobre el agua el cuerpo de la fémina le acompaña.

Plumas de cuervo descienden sobre ellos. Intentan mover sus extremidades, pero el cansancio como el dolor se los impide, viendo como una dama cuyo velo negro oculta su rostro se presenta. Su piel cubierta por una camisa oscura de cuello alto, un pantalón gris igual de rasgado con botas negras. La gran espada en su mano derecha denotando su naturaleza violenta.

—Solo necesito respuestas de ustedes dos. Alice, ¿Cuándo y donde se celebrará la reunión del aquelarre? —Su voz es algo profunda como si desplegará oscuridad por si misma. Tragando saliva siente como las palabras salen de su boca al instante, su cuerpo entero temblando —E-eh, en el a-año 520 después de la caída de Khaenri´ah. ¡En nodkrai!.

—¿Sabes que sucedió con Rinherdotti? —La sensación de como la punta de la espada se presiona contra su pecho solo la hace cerrar los ojos. Sin embargo, abre sus labios ante el temor latente en su corazón —N-no lo se. E-eh estado mucho tiempo en esta cárcel.

—Mucho tiempo, si apenas estuviste un año —Él hombre a su lado mantiene los ojos cerrados, una sonrisa dibujada en sus labios a pesar de la tensión del momento. Apretando los dientes antes de liberar un suspiro lento para continuar sus palabras —El paradero de ella es desconocido. P-pero probablemente asista a la reunión, creo.

—Bien, ahora tu. Dime, ¿Qué fue de la arconte hydro?, y ¿Dónde esta la gnosis hydro? —Sintiendo que le es algo complicado respirar al ser levantado del agua por el cuello, intenta alzar su puño en un intento de rebeldía, pero su brazo no responde —E-ella murió… a-ahora yo la reemplazo… sobre la gnosis, n-no esta aquí, e-es imposible que la obtengas, ja, ja.

El aliento cálido de la dama es percibido por su oído, su voz resulta suave siendo solo escuchada por él. Traga saliva al ser liberado, su cuerpo encontrándose otra vez sobre el agua junto a la rubia —Adiós, maestro… —Es lo único que escuchan, abriendo los ojos para ver como ella ya no esta, como si hubiese sido un simple sueño.

Nodkrai – 9:00 pm – Hogar de K.

—Entonces… K, esta muerta. Y t-tu eres Nathaniel, su primo que esta intentando revivirla, quien escucho todos mis mensajes —Observando como el chico a su lado asiente, sus ojos azules no reflejan ninguna pizca de duda. Deja escapar un suspiro suave antes de recostar su cabeza sobre la almohada —En realidad, tengo otro motivo para revivirla. Quería ver si es capaz la resucitación con leshime, sin embargo, me ha sido difícil de encontrarlo y mis intentos han sido inútiles.

—Ahora entiendo porque fuiste tan amable al dejarnos pasar la noche. Bueno, no me importa mientras consigas curar a Noah —Su mirada se concentra en la ventana al lado derecho, observando las estrellas en aquel cielo nocturno. Por unos breves instantes vio aquel cabello rubio, aquella sonrisa de quien le acompañaba en aquellas noches donde la luna brilla igual de resplandeciente —N-no me malinterpretes, yo estaba enamorado de tu hermana, pero ahora solo puedo aceptar esta verdad.

—Si te soy sincero, desarrolle esos sentimientos por ti. Ella y yo éramos unidos como recuerdas, me contó de como le afligió que se separaran en naciones distintas, también los momentos maravillosos que compartieron —Su voz se nota fría para él, pero al ver a aquellos ojos azules nota las lagrimas que afloran en ellos, un recordatorio de una herida todavía abierta. Carraspea la garganta para llamar su atención, volviendo a enfocarse en el techo al no saber a donde mirar —¿Sentimientos por mi?, es por los mensajes de mis llamadas. Si te soy sincero, cuando hablaba, solo lo hacía para no sentirme solo, escuchará o no, por lo menos aliviaba el estrés de estar estancado en esta vida.

—¿Estancado?. Yo puedo ayudarte con eso, ¡¿Qué te parece si te quedas aquí y continuamos la investigación?! —Un brillo de emoción destila de los ojos de él que levanta sus brazos. Al ver esto una pequeña sonrisa aparece en los labios del peli negro, mirando de reojo a su compañero —Bueno, si ofreces más de lo que ya me pagan, no me lo pensaré dos veces. Aunque siendo serios, si te transformas en chica podemos negociar.

Nodkrai – 8:00 am – casa de K

—Buenos días cariño, ¿has dormido bien? —Una caricia sobre su mejilla consigue despertarla. Sus ojos nunca dejando aquellos ojos marrones que provocan una sonrisa amplía en su rostro; su dedo presionándose en la nariz del chico —Claro, contigo a mi lado me es fácil dormir. ¿Qué hay de ti?.

—Eh dormido bien, pero hay algo que no deja mi mente. ¿Porqué has hecho este viaje por mi?, no creo solo haya sido para liberarte de la culpa —Él se sienta sobre el filo de la cama, observándose cicatrices sobre su espalda cuales consiguen un ligero sonrojo en las mejillas de la albina —”Sabes, la idea de la vida y la muerte es confusa. Parte de esta aventura fue porque sientes culpa, pero… también es amor, creo. Se sincera, el notará si mientes.” —Traga saliva al momento de escuchar esas palabras, su corazón late más rápido mientras sopesa como proceder.

—Es verdad, siento culpa. Por mi culpa, probablemente tu esperanza de vida disminuyo, solo quiero curarte, y si no es posible… hacerte pasar tus últimos días conmigo —Se arrastra fuera de la cama para así estar al lado del peli gris, abrazándolo de al lado de modo que su pecho se presiona contra el brazo izquierdo de él. Dándose calor corporal entre ambos, a la vez que descansa su cabeza sobre su hombro —Gracias, aunque en parte es mi culpa, no debería haber tomado algo sin pensar. Pero no me arrepiento, quizás no estaríamos aquí si no fuera por eso.

—Ya lo he dicho antes, lo sé, solo quiero decirlo de nuevo, te amo. Tenía miedo de que me rechazaras, tú eres un chico joven, guapo, fuerte y yo… —Sus ojos se cierran, sintiéndose incapaz de mirar su rostro. Percibiendo como el abrazo se debilitaba al momento en que su frase terminaba en un simple, “yo”. Él deja escapar un suspiro, y después mirarla de reojo, negando con la cabeza —Eres una chica fuerte, trabajas en una cafetería de lunes a sábado. También eres bella; de hecho yo también quería invitarte a salir, pero parecías muy ocupada, regresabas después de las 10 de la noche algunas veces.

—E-eh, lo dices enserio, gracias. Iré a preparar un poco de café; si deseas duerme un poco más, cariño —Presiona sus labios en la mejilla derecha de él, dibujándose una pequeña sonrisa en sus labios mientras la ve dejar la habitación. Observando aquella camiseta blanca y short negro cuales llegan a llamar su atención.

Tras bajar las escaleras camina hacia la cocina, al girar la perilla enciendo un quemador donde deja una olla con agua calentarse sobre las llamas. Agarrando una bolsa cual contiene café instantáneo —”No puedo creer que esto este sucediendo. A lo mejor Alex y Nathaniel encuentran una cura; podría tener una vida más larga junto a él, y-yo podría ser feliz con… él. Es maravilloso, pero… ¡No, debo ser positiva, habrá una cura, seremos felices!.”

Vierte el café en polvo sobre dos tazas que rellena con el agua caliente; colocándolas sobre una bandeja para ir hacia la sala de estar. El sonido del timbre se escucha a través de la casa —¡Yo voy! —Dejando la cocina es capaz de ver a Noah cual sigue descamisado, solo usando un pantalón gris junto a unos zapatos café mientras abre la puerta.

Fue rápido, no hubo alguna forma de detenerlo. Un disparo; una bala atraviesa la frente de su novio quien cae de espaldas al suelo en un sonido seco. Paralizada, presa del miedo ve al asesino en frente suyo, sin embargo, por un velo negro sobre su rostro es incapaz de verle la cara.

—¡Furina, Furina, la dama de la espada, ella va a por…! —El akasha brilla en su oreja, la voz del soberano es fácil de reconocer. Sus labios se abren, pero siente como si las palabras estuvieran atoradas en su garganta, cayendo de rodillas todavía sosteniendo la bandeja —M-mi.

—Tu eras mi objetivo, no él. Vendré a por la gnosis en el año 520.d.k, hasta entonces cuida la gnosis —Desaparece dejando una pluma de cuervo en la entrada. Ríos pequeños de lagrimas se forman en los ojos azules de la fémina, dejando caer la bandeja provocando que una de las tazas derrame el café en el suelo.

Arrastrándose hacia él, sus ojos ardiendo un poco a la vez que puede sentir mocos en sus fosas nasales, sin embargo, solo se limita a avanzar en un intento de tenerlo en sus brazos. Al ver su rostro; aquellos ojos tan alegres ahora solo están blancos sin vida alguna, las gotas de agua producidas por su dolor caen sobre la cara de él.

Envolviéndolo en un abrazo fuerte donde solo percibe un cuerpo algo frío —¿Porqué?, p-porque, sniff, y-yo solo quería amarte. Gulp, y ahora, ahora, tú, no estas. Sabía que llegaría a verte morir, e-era inevitable… p-pero no quería esto, y-yo, no pude salvarte… soy patética —Esconde su rostro en el pecho pálido de Noah, desmayándose en el proceso.

—”La apartaron del cuerpo. Alex junto a Nathaniel realizaron una intervención quirúrgica al instante. Él… acabo en coma, gracias a la droga llamada Leshime; ahora ella ayuda en la investigación en un deseo de traerlo de regreso, hablando con él, desayunando con él, e incluso durmiendo a su lado.”

—”Todavía cree que volverá. Y-yo no morí, pero esta historia… debió haber tenido un final feliz. Furina no se merecía esto, maldita sea, hasta yo me sentí impotente. ¿Noah despertará, verdad?.”

—”No lo se. Quizás puedes ir a visitar Fontaine a verlo por ti mismo, al final este solo es un fragmento de algo sucedido. Incluso si actuabas o no, el resultado no iba a cambiar.”

—”Tienes razón, no puedo cambiar el pasado. P-pero puedo ir a darle ánimo; ella es una buena mujer, merecía… algo mejor que una amarga despedida.”

Perdón por la tardanza de un mes, me fue difícil escribir esto. Es lo que tienen los especiales, son como películas. Espero les agrade y buenas noches.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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