La caída de una leyenda - Capítulo 34
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Capítulo 34: Una marioneta – 2 – (Especial)
Jueves – 9:00 pm – habitaciones…
Unos zapatos negros recorren un pasillo algo iluminado, usando un pantalón café y una camiseta negra junto a una bata blanca, aparentando una altura de 1.77 cm. En su mano izquierda una taza de café mientras la derecha sostiene un portafolio, su piel siendo de tez blanca resaltada por los focos.
Al entrar en la sala tras abrir la puerta, dejaría la taza en una mesa al lado izquierdo, sus ojos rojos concentrándose en los papeles del portafolio —”Día jueves, mañana va a ser el gran partido, en el registro dice que entraron a a las 5 am de este día, ninguno escapo o se opuso, eso es bueno.”
Camina hacia la primera cama con sus mechones azules moviéndose un poco ante este movimiento, su mirada se posa sobre un joven de cabello negro que finaliza en un moño cuyos ojos están cerrados solo vistiendo un pijama celeste clásico de pacientes, un tatuaje de un trébol de 4 hojas en su brazo derecho.
—Jugador número 5, equipo red dragón, Keichi Watabane 19 años, 1.76 cm de altura, 63 kilos, ojos marrones oscuros, cabello negro, tez blanca y complexión atlética. —Los ojos del doctor observan hacia el pecho de Keichi cual se levanta como desciende en signo de calma al momento de respirar, antes de presionar el dedo índice a la vez que corazón sobre el cuello lo cual consigue una pequeña sonrisa en sus labios.
—72 latidos por minutos, estable. Bueno con la siguiente, jugadora número 10, equipo RD, Nara Sabina 21 años, 1.72 cm de altura, cabello marrón, ojos rojos, piel mestiza, 54 kilos, delgada —Se movería a la siguiente viéndola al rostro notando los mechones castaños cubriendo su frente. Un piercing en ambos lóbulos de sus orejas, mientras sus labios no expresan sonrisa alguna.
—Veamos, jugador numero 4, equipo RD, Bell Kenich 19 años, 1.74 centímetros de altura, cabello rubio, pupilas azules, piel mestiza, 61 kilos —Sus ojos se posarían sobre las uñas de él que parecen haber sido mordidas por si mismo, luego enfocándose en los chupetones en su cuello. Moviéndose hacia otra cama donde se inclinaría para ver a aquellos mechones amarillos como los dos piercings en sus orejas junto a su boca abierta escuchándosela roncar, sin pasar desapercibido su gran busto y caderas anchas a pesar de estar cubiertas —Jugadora número 7, equipo RD, Zamora Colleman 18 años, 1.68 cm, rubia, pupilas verdes, piel bronceada, 57 kilos, figura curvilínea.
El doctor se muerde el labio inferior para regresar en sus sentidos, viendo otra cama donde se ve a un peli gris cuyo cabello cubre su frente mientras duerme de lado, permitiendo que sea visible el tatuaje de una rosa en el costado de su cuello a la vez que los vendajes en sus manos no pasan desapercibidos —Jugador número 3, equipo blue phoenyx, Quill Caenis 23 años, 1.75 cm, cabello gris, ojos marrones, piel ligeramente morena, 63 kilos, complexión tonificada.
Cambia su atención a un chico de cabello negro cual tiene un gran mechón blanco cubriendo su ojo derecho con la cicatriz de una X en su mejilla derecha, su oreja derecha tiene un piercing en el lóbulo —Jugador número 11, equipo BP, Liam Narkotski 19 años, ojos azules, cabello negro, 1.68 cm, tez blanca, 60 kilos, figura delgada.
Da unos pasos para ver el torso con abdominales marcados de un joven de cabellera gris cual se encuentra descamisado, incapaz de no verse el tatuaje de dos pistolas en su pecho —Jugador número 6, equipo BP, Jack Nakayima 24 años, piel blanca, peli gris, 1.77 cm, ojos verdes, 65 kilos, cuerpo tonificado.
Acercándose hacia otra cama donde ve a una rubia cual duerme con una sonrisa amplía en sus labios, sus manos se tornan en puños y golpean hacia arriba. Notándose lo bien formados que están sus bíceps, a pesar de ser una fémina delgada —Esta es la jugadora número 2, equipo BP, Mel Moriarty edad 20 años, cabello rubio, piel mestiza, 1.67 cm, ojos marrones, 59 kilos, figura tonificada.
Posa su atención en la dama de al lado cual tiene el cabello azulado, al acercarse observa el ojo marrón derecho mirándolo a los ojos lo que envía escalofríos a su espalda. Dormida boca arriba, la piel de sus manos posee un tatuaje de un pequeño zorro mirando —Jugadora número 7, equipo BP, Mena Imori edad 19 años, cabello azul, tez blanca 1.75 cm, ojos marrones oscuro, 60 kilos, cuerpo delgado.
—Jugadora número 10, equipo BP, Fei Celanova 21 años, cabello rojo, ojos marrones claro, 1.76 cm de altura, 59 kilos, figura delgada, tez mestiza —Los ojos rojos del doctor miran a través de las gafas el como la fémina dormita sobre la cama, sus mechones rojo carmesí descansan sobre su frente pasando su atención a sus labios entre abiertos murmurando “gol… lechuga… tomate… blue phonix… victoria…”. Una sonrisa amplía se forma en sus labios.
—Jugador número 11, equipo RD, Nein Hanekawa 22 años, cabello rojo, ojos verdes, 1.78 cm de altura, 66 kilos, tez mestiza, figura fuerte —Sus ojos se enfocan en los brazos fuertes del joven adulto, sin perderse el torso bien formado del hombre joven quien tiene el tatuaje de la cabeza de un cuervo en su brazo derecho.
—Jugadora número 3, equipo RD, Nahida Niron 24 años de edad, cabello blanco, ojos verdes, 1.80 cm de altura, 62 kilos, piel blanca, figura atlética —El pecho de esta no se levanta a diferencia de los otros, acercándose para presionar sus dedos en su cuello, ella levantaría su mano de la cual sale una rama puntiaguda a lo escasos centímetros del rostro del doctor quien traga saliva, pero mantiene su mirada en aquellos ojos verdes.
—Se supone que deberías estar dormida por las pastillas para dormir —Así este observa como Nahida escupe una pastilla que tenía en su boca, a lo cual deja escapar un suspiro para ver como se inclina más presionando la rama en su frente —Cógeme o muere, necesito su semilla ahora.
—Ni siquiera me vas a invitar a un café primero, bueno como ordene la dama —El doctor se baja el cierre del pantalón sin pensárselo dos veces, viendo como ella agarra sus muñecas dirigiendo las manos del hombre a sus pechos. A pesar de ver su mirada fría él aprieta los suaves y grandes senos de la fémina a través de la ropa.
Inclinándose más de modo que sus labios se presionan sobre el cuello de la albina quien se limita a abrazarlo mientras percibe el grueso pene del doctor que frota la entrada de su coño para de una embestida sentir como su interior es rellenado —Ah, s-si, ahora continua, usa mi cuerpo como… ah, c-como quieras, s-solo expulsa tu semilla en mi vagina.
El peli azul continua con estocadas lentas donde se asegura de llegar lo más profundo en la cavidad húmeda que es el coño de la fémina, las paredes vaginales de la misma apretando la verga del hombre que ingresa como sale en embestidas más rápidas.
—D-demonios, ah, s-si que estas bien apretada, ahh —Ante el calor intenso que golpea su cuerpo lo lleva a presionar sus labios en los de ella. Inclinándose hacia atrás liberando jadeos al mismo tiempo que presiona su polla penetrando su vagina, el choque de piel contra piel resuena en aplausos.
Las piernas de Nahida envuelven la espalda del doctor mientras sus brazos lo hacen con su cuello, ambos están sonrojados como sudorosos. El sonido de aplausos volviéndose más ruidoso como sus estocadas que cruzan con intensidad las paredes vaginales cálidas de la albina, acción que brinda cierto éxtasis a los dos ante la lujuria breve cual los une.
Él la besa metiendo su lengua en la boca de ella, evitando que esta siga gimiendo mientras sus lenguas se tocan mezclando su saliva, donde este demuestra su deseo también en un abrazo.
Y su pene palpita dentro de su coño antes de correrse dentro de la mujer joven, momento en el cual el peli azul rompe el beso, los dos jadean capaces de sentir el aliento cálido del otro. Ella solo le da un beso en los labios.
—Debemos tomar una ducha, y luego no volvamos a hablar de esto —Los ojos rojos de él se enfocan en los verdes de la fémina antes de levantarse tras subir la cremallera de su pantalón, mientras la otra le sigue con ambos caminando en silencio.
Una semilla siendo escupida por la albina entrando después en el baño junto a él, una pequeña sonrisa se visualiza en los labios de esta al momento de hacer esto —”¿Eso fue una semilla, Nahida?. Hm, recuerdo que hiciste lo mismo la vez que te cenaste a Keichi. Ah, es cierto así te reproduces.”
8:00 pm – viernes – entrada a la mansión Leliar
—”Es hora de tomar cartas en el asunto, lo siento hermanito por no ver el partido, pero esto igual va a ser interesante.” —Realiza un salto alto para pasar la puerta de entrada y observa como en el suelo hay perros esperándole, sin embargo los distrae con trozos de carne que traía en su mochila.
Poniéndose de pie mostrándose a la luz de la luna, siendo ella una fémina de una estatura de 1.69 cm, figura delgada cubierta por un traje elegante para ver como un escuadrón de 5 soldados apuntan a su frente, pecho, estomago y piernas, un solo movimiento en falso sería su tumba.
Estos sosteniendo subfusiles, cubiertos por un casco negro, camisa larga junto a un chaleco y pantalón del mismo color a diferencia de las botas que tienen un tono más intenso, el grupo tiene alrededor de 1.70 a 1.80 cm con una complexión tonificada.
Estos se acercan a ella haciendo un pentágono un poco alejados sosteniendo las armas mientras ingresan a la mansión. Allí dentro ve a tres féminas, las tres visten el clásico traje elegante atuendos negros y una camisa blanca debajo, escondiéndose en mascaras blancas. Una de ellas detrás de la barra limpiando un vaso con una servilleta blanca.
Los guardas desaparecen al escucharse el chasquido de una de las dos mujeres sentada delante de la barra, esta a primera vista parece una albina cual se quita la mascara para así sus labios beber de la jarra de alcohol —Acompáñanos, porque tenemos mucho de que hablar —Yumi toma asiento al lado derecho de la última en hablar, mirándola de reojo para ver aquellos vacíos ojos verdes.
—Te mande a matar porque creí que me ocultabas información. Los papeles cuales guardaste tras la última misión, quiero verlos —Su tono frío provoca escalofríos en la espalda de la peli negra cual a pesar de ello mantiene los ojos en la vitrina que se encuentran los vinos caros. Al ver esto la barman saca una botella y vierte el líquido en un vaso pequeño cual coloca enfrente de la mujer recién llegada.
—¿Eres la nueva barman? eh, 1.64 de altura, delgada y con un buen par de tetas, ¿acaso tienes un tipo Eldritch? —El comentario hace escupir el alcohol a la mujer sin mascara que inhala como exhala de forma lenta. La fémina sentada a la izquierda de Eldritch se levanta agarrando los papeles de la mochila de Yumi que solo se limita a beber del vaso con una sonrisa pequeña en sus labios —Ah, ahórrate esos comentarios Yumi Watabane. No tengo un tipo, solo la contrate porque sabe preparar Bloody Mary.
—Y mi teacher de la academia decía que yo era una buena para nada, ahora cobro 10.000 mora al mes más que ella, ja, ja, ja —La barman se quita la mascara viéndose su sonrisa amplía como ojos azules y de cabello negro azabache, que provoca una carcajada en la albina.
—Cogh, cogh, mierda se me fue por la nariz por reírme. Bueno, son archivos de la nueva entidad que apareció, un pibe bronceado con una espada negra en resumen —Limpiándose la nariz con el dorso de la mano, volviendo a dar rápidos sorbos al vaso. Por su parte, la millonaria de Eldritch lee los documentos en silencio antes de dejar escapar un suspiro rápido.
La única enmascarada allí se quita aquel accesorio para mostrar sus ojos de color avellana que lee los papeles tras ver que su ama termino. Su cabello negro que termina en una cola de caballo se agita un poco al esta mover ligeramente su rostro al leer. Notándose una cicatriz de una equis arriba de su ojo derecho sobre su frente, característica captada por Yumi quien vuelve a enfocarse en su bebida.
—Se llama, el caballero del mandoble. Pero si no tiene un mandoble, ¿Qué clase de broma es esta? —La fémina con los papeles entrecierra los ojos al ver una imagen de la entidad. Un joven hombre de piel bronceada de una altura de 1.62 cm de cabello gris y una venda negra en los ojos, vistiendo un pantalón blanco combinado a una cinta negra y botas del mismo color, dejando su torso desnudo cual denota su figura tonificada como fuerte al sostener una espada negra en la mano derecha.
—Él se supone es la antítesis como igual de la dama de la espada, por eso el nombre. Además lo único importante es que él caza a los 5 pecadores, por sus corazones cuales contienen el poder del abismo. No lo pienses mucho Roxan, y Lara sírvenos otra copa —La ahora conocida como Roxan rueda sus ojos dejando los papeles de lado limitándose a agarrar un pequeño vaso de vino de las manos de Lara quien esta detrás de la barra sirviendo con una sonrisa. Eldritch solo suspira tras dar su explicación optando por volver a enfocar sus ojos en la mujer a su derecha —¿Porqué nos ocultaste esto?.
—Creí que a una adinerada como tú no le interesaría saber de esto. Además, podrías haber preguntado y no enviar un maldito sicario, ¿sabes? —Yumi termina el primer vaso para ir a por el otro, bebiendo como las otras dos. Al dejar el vaso sobre la barra, el tono de la millonaria solo refleja calma a pesar de la leve tensión en el ambiente sobre la barra en la cual comparten bebidas —Si te preguntaba te harías la tonta, además quería ver si seguías igual de precavida como antes, pero parece que una muchacha te salvo… o mejor dicho, una compañera, Nahida Niron eh, ambas de la organización Infinity.
—La organización infinity, ¿no es esa organización dirigida por la loca de Rinherdotti?. Vaya, hm, ¿ya le avisaste a tu jefa Yumi? —Roxan se inclina más de modo que mira hacia la mujer en cuestión que solo se encoge de hombros. Yumi deja escapar un suspiro rápido antes de mirar devuelta —Nadie en la organización la ha visto, quizás los más veteranos, pero que más da, solo dije de esto a mis superiores. Como sea, Eldritch únete a Infinity.
—Infinity se encarga de asesinar a las creaciones de la lider, como buscar información del abismo y ahora mismo sobre el TBK, siglas del broadblade knight. Se cree es el mismo abismo porque no puede hablar, ni escuchar ni sentir, solo se guía por su espada y es incapaz de morir. —Yumi dice esto antes de tomar un sorbo lento en el cual la tensión solo aumenta al estar las otras féminas expectantes de que siga. Al momento de dejar el vaso sobre la mesa, sus ojos se enfocan en el líquido como si sopesara sus siguientes palabras —Tenemos estabilidad y podemos cubrirte las espaldas como proveer de agentes en caso de necesitar protección. Es una situación de ganar ganar.
—¿Y si no quiero? —Tan rápido como salieron esas palabras un joven chico de cabello blanco da un paso al frente dejando las sombras, vistiendo un traje elegante como las demás féminas. Sus ojos marrones claro observan hacia Eldritch apuntándola con una pistola, tiene la altura de 1.64 y complexión delgada de un adolescente denotando indiferencia al momento de hablar —Una respuesta, cual debe ser si o si.
—¡Guardias, mierda, ¿Acaso se durmieron?! —La fémina de Roxan intenta contactarlos a través del akasha, pero su llamada no es contestada, en su lugar observa con los dientes apretados hacia el muchacho que niega con su dedo índice —Están durmiendo, pero lo harán para siempre junto a ustedes, si Eldritch no acepta.
—Acepto. No quiero derramamientos de sangre innecesarios, así que dime muchacho, a juzgar por tus rasgos pareces ser hijo de Nahida, hm… —Nota también la manera en como este guarda el arma y se acerca sentándose al lado de Yumi. Ambos reflejan la misma pose, a lo cual una sonrisa aparece en los ojos de la dama albina —Yumi, él es el hijo de tu hermano menor, ¿verdad?. Vaya sorpresas, Lara, una ronda por unirme a esta grandiosa organización —Lara dejaría escapar una risita ansiosa, sirviendo 5 vasos con alcohol, el último bebiéndoselo ella misma, como lo hacen los otros cuatro a su ritmo.
Estadio Sahori – 8:11 pm – viernes
Los ojos azules de Bell se enfocan en sus rivales deteniéndose en Fei, sonrisas, orgullo y emoción, características que pertenecen a ella quien se las ingenia para marcar goles, dejándole su boca abierta ante tal explosividad en la delantera delgada.
El cabello rubio del joven defensa se nota brilloso como su determinación al momento de tomar el balón dado por el portero, esprintando por el lateral izquierdo mientras sus ojos azules buscan a sus aliados en el campo, pero el ver al peli castaño de Liam enfrentarlo de frente realiza un tiro hacia la derecha en un regate rápido con una sonrisa en los labios.
Su atención se enfoca en Keichi por unos par de segundos, pero antes de poder realizar el pase, Jack interviene como un cazador que impacta una poderosa patada alejando el balón que es tomado por la chica peli roja cual también obtiene las luces del espectáculo, sus piernas moviéndose rápido en un intento de llegar a portería.
Una sonrisa amplía toma presencia en sus labios, la adrenalina toma lo mejor de si nublándole de la posibilidad de la derrota, pero se ve embestida por la defensa del equipo contrario que roba el balón pasándola de lado susurrando —Lo siento Fei, pero el balón tiene mi nombre —Demasiado rápido como para ser cierto la rubia de Zamora pasa el centro del campo, realizando un pase largo que cruza el aire.
Los ojos rojos de la chica de cabello castaño se enfocan en la esfera, percibiendo como todo a su alrededor se desvanece en sombras a la vez que escalofríos golpean sus piernas, torso y cerebro donde sus pensamientos solo gritan —”Salta, hazlo, déjalo ser… Nara” —Un salto es dado donde sus piernas simulan una bicicleta en una chilena cual consigue todos los ojos en la cancha.
La pelota responde a la fuerza de su patada rompiendo el viento en busca de llegar a portería donde el peli gris aprieta los dientes, en un salto donde detiene el gol valiéndose de su frente —¡No va a anotar esta vez! — Quill arroja el balón a Mel que realiza un disparo rápido cual llega a los pies de Mena que esprinta de frente, pasándoselo a Liam al momento de encontrarse a punto de ser robada por Keichi.
Él se mueve rápido cazando al peli negro, pero la pelota es enviada afuera del área por un deslizamiento veloz de Nara evitando que se acerquen a su portería —¡Keichi ve más rápido o nos meterán 20 goles! —Jack reanuda el juego con un saque que termina entre sus zapatos dando un tiro a Fei cual patea el balón hacia atrás tras ver los ojos esmeraldas y fríos de Nahida quien estaba delante suyo cual fantasma.
Jack recupera el balón sin perder el tiempo dando un disparo en dirección a Liam a la izquierda algo lejos de Fei, pero con un salto y un cabezazo Zamora tiene el control del juego entre sus piernas, teniendo la pista libre por su lateral derecho o eso creía al momento de toparse con Mel al atravesar el medio campo.
—¡Rubia contra rubia, lo siento amiga, pero a la pelota también le molan las albinas! —Zamora no se detiene a pensar por un segundo realizando un pase donde los pies de Nahida atrapan el balón moviéndose a la portería enemiga. El ver la cancha cerca una sonrisa aparece en sus labios con un tiro veloz a portería.
Sala de control – 8:11 pm – viernes
—Pum, hija de perra, no deberías haberte metido conmigo —Una muchacha de 16 años que posee una cabellera azulada como ojos verdes a la vez que piel mestiza y una altura de 1.62 cm cual sostiene un bate en mano, da una, dos, tres patadas a la entrepierna de la guarda enmascarada con un uniforme negro ya inconsciente en el suelo.
Viendo el nombre de la fémina en le pecho izquierdo a lo cual ladea la cabeza hacia la izquierda —Te llamas Vina, hm, nombre extraño, pero bueno solo quédate dormida mientras yo hago lo mío —Dejando a la peli roja allí tendida se mueve hasta una computadora cerca, donde mete un usb al cpu mientras la enciende.
—Madre me dio una tarea, es hora de cumplirla. Veamos, the broadblade knight, Khaenri´ah, sinners hearts, esto es lo que me pidió. Yo esperaba secretos financieros o cosas más locas —La joven observa la pantalla mientras sus dedos se mueven a través del teclado buscando entre los archivos, entre nombres en el buscador, videos, imágenes, documentos, pero un video llamo su atención.
Se puede ver a la sword lady, una dama de cabello blanco largo que oculta su rostro bajo un velo negro, usando sus prendas negras y su altura de 2 metros la hace ver ligeramente más grande a Rukkhadevata, ambas tomarían asiento sobre unos sillones negros. Siendo que la arconte mantiene un aire estoico en su rostro, las dos tienen un buen físico como belleza y poder, pero sus ambiciones son distintas.
—Sword lady, estas aquí por la gnosis verdad. Te la daré si respondes una sola pregunta, ¿Qué ambición te lleva a necesitar un poder divino? —Los ojos verdes de la mujer miran hacia el velo en el rostro de la otra divinidad, a la vez que sus manos descansan sobre sus muslos denotándose la tranquilidad en su ser a pesar de estar cara a cara a la misma muerte.
—Hm, una palabra, libertad. Las gnosis por si solas para los arcontes solo son collares de parte de Celestia o simples decoraciones —La albina con la cara cubierta por el velo levanta su dedo índice para señalar al pecho de la otra, su voz resulta algo sombría al momento de continuar —pero una sola puede llevar a un mortal al terreno de los dioses, ¿Si 1 es capaz de eso, como serán 7… o más?.
—Esa pregunta de la sword lady es… inquietante, pero si es de sentido común que solo hay 7 gnosis, incluso yo que tengo un día de nacida se eso, a no ser… mejor termino la misión —La chica cual viste una camisa negra como falda del mismo color copiaría los archivos en el usb además de enviarlos en un correo a un anónimo, también a un número desconocido a través de otra red social.
Levanta los brazos como los mueve un poco mientras una sonrisa amplía se dibuja en sus labios, dándose la vuelta en la silla de oficina —¡Genial, un trabajo hecho por la brillante e inteligente Nina, ja, ja, ja, soy lo máximo! —Pero al parpadear, es recibida por el golpe de un bate a la cabeza que la deja noqueada. Solo pudo ver a la peli roja de 1.70 de estatura moviendo el bate antes de perder la consciencia, última cual presiona sus dedos en el cuello de la muchacha —Sigue viva, eso es bueno supongo. Nina eh, será interesante lidiar con esta niña.
Estadio Sahori – 8:12 pm – viernes
Ese solo minuto pareció ser demasiado lento al momento de ver como el tiro por parte de la jugadora número 3 de red dragon agarra la atención del estadio entero, la incertidumbre es latente al momento de saber si marcaba gol o no.
—¡Nooooooooooo! —Nahida cae sobre sus rodillas con sus puños sobre el césped tras ver por si misma como su tiro finalizo en el lado izquierdo afuera de portería —”Neron aquí. Levántate antes de que nos tomen fotos y las usen de stickers, además el partido no a acabado… aun podemos ganar.”
Poniéndose de pie la albina muerde su labio inferior antes de fijar su atención en el balón, último que esta en los pies de Mel que con una sonrisa pícara no muestra duda al dar un pase a la izquierda tomado por Fei quien corre en busca de llegar a medio campo, pero el balón le es arrebatado por los pies veloces del peli gris cuyos ojos verdes muestran intensidad.
—¡Hijo de perra! —La peli roja se limita a decir mientras esprinta como observa a su compañero de numero 6. El último por su parte no se detiene, dando un disparo largo desde media cancha, ganándose la atención completa del público al ver como el tiro es a portería, él levantaría su puño derecho al cielo con la cabeza gacha cubriéndose sus ojos por su cabello plateado —¡Voy a anotar, y si no, alguien lo hará por mi!.
La pelota atraviesa el campo veloz e imparable apuntando al arco, obteniendo la atención de Bell cuyo corazón late más rápido ante la posibilidad en su mente y sin titubear da un salto con una patada giratoria lo regresa.
Al momento del balón conocer el césped, Mena lo controla realizando un tiro a portería con sus ojos marrones enfocados como su corazón a la vez que mente en aquel objetivo —¡Esto no lo hago por ti Jack, lo hago por mi! —Un silencio aparece a través del campo de juego ante tal disparo rápido de la jugadora.
Los gritos de emoción no se hacen esperar al momento de entrar en la red, siendo que Nein no fue capaz de atraparlo —G-gh, aagh, maldición… debo hacerlo mejor, debo hacerlo mejor… —El peli rojo aprieta los dientes mientras observa el balón de nuevo en sus manos. Liberando un suspiro ahogado dejando caer la esfera sobre sus pies, contemplando como los segundos pasan ante los breves momentos de frustración donde mira a los dos defensa.
Bell, y Zamora, los dos paladines rubios que deben protegerlo, proteger el arco, dándolo todo por ello, pero no fue suficiente —Nunca es suficiente, nunca, nunca lo es… incluso ellos tienen limites, pero yo… debo… romperlos —Sin perder más tiempo del establecido esprinta hacia delante con ojos flameantes y una ira inalcanzable reflejada también en su ceño fruncido.
—¿¡Qué demonios haces estúpido león?! —El grito del defensa se siente como si su corazón esta en su garganta tratando de cubrir a Nein, cual solo gruñe en respuesta al ver a Jack llegándole de frente cual cazador.
Dando un pase a Zamora que sonríe al ver como el león corre hacia el territorio enemigo dejando al delantero plateado tras la fémina que esprinta sin quitar la mirada del portero peli rojo —¡Ja, ja, ja, nada bien, Nein! —La rubia hace gala de una sonrisa para rápida dar un pase al mencionado quien rebota el balón a los pies de Nahida. última sola en el frente con Mel entrando por la derecha, Liam por la izquierda y Fei del frente gritando al unísono —¡No volverás a meter gol, albina de mierda!.
—”O arriesgas todo a un posible gol, o das un pase hacia atrás, no hay tercera opción…” —La centrocampista de cabellera blanca cierra los ojos ganando la atención del estadio entero.
Un pase hacia atrás con su talón es dado. Cual termina en el control de Keichi que estaba cerca de media campo, sin embargo, la tensión en sus hombros es visible al ver tanto al delantero plateado como a la centrocampista azulada a su izquierda y derecha hacia él.
Al levantar sus ojos ve a Nahida levantando un pulgar arriba. La indecisión se disipa por unos instantes en su cuerpo —”Si ella cree en mi… yo no puedo dudar, ni menos ser un lastre para el equipo.” ¡Nara, llena el campo de llamas con tu tiro! —Un pase largo este realiza hacia el lateral derecho que la delantera reclama suyo.
Conectando una patada a portería que golpea la red más veloz que Quill quien salto intentando atraparla —¡Este es mi momento, por lo que juego! —Escucha por parte de ella en aquellos segundos donde el balón le es imposible de atrapar, la esfera golpea la red y es seguida de los gritos de los espectadores. Nara solo sonríe satisfecha con ella misma viendo el marcador, 2 a 2.
Llevándolo a él a inhalar y exhalar mientras ve la esfera cual sus manos están por agarrar. Manos cuales tiemblan, mientras sus sentimientos se ven confusos —”Esto es pura mierda, por alguna razón mis manos no sirven, ¿tengo miedo?.” ¡A la mierda el compañerismo, voy a desempatar por mi mismo!.
Quill refleja una mirada de muerte a todos los presentes. Sus ojos enfocados en el arco sin portero, y sin titubeo alguno actúa con una patada cual hace al balón cruzar el campo entero. A lo que Zamora siendo la más loca solo mira con la boca medio abierta como los demás.
Nein frunce el ceño al momento de ser incapaz de llegar a tiempo al arco, viendo como la pelota entra en la red. Mientras Bell suspira algo agotado —Ese hijo del demonio se marco un jackpot… así sin más.
—2 a 3, me lleva la… nos quedamos sin tiempo, o empatamos o perdemos, agh, ah, ah. —Nahida se limita a pasarse el dorso por la frente quitándose el sudor mientras jadea al igual que sus compañeros. Keichi apoya su mano sobre el hombro derecho de ella cual a pesar de estar jadeante se mantiene firme —Tenemos 5 minutos de prorroga… ah, ah, ah… mierda…
—Jefa, jefecita, jefita, ¿tienes alguna jugada en ese cerebrito tuyo? —Zamora se acerca presionando su dedo índice repetidas veces a la frente de la fémina de cabello marrón cuyos ojos se muestran serios antes de agarrar las orejas de la rubia y estirarlas un poco —Auch, ¿Qué demonios te pasa Nara?. ¡Solo era una broma!.
—Tengo un plan… la pregunta es si estarán a la altura, en especial tu Keichi y Nahida —Su mirada se torna más seria al avanzar como enfocar su mirada en la pareja. Los dos se mantienen expectantes al notar la tensión en el ambiente, uno de sus hombros presionados por las manos de la delantera del equipo —Ambos tienen potencial, pero ¿realmente queréis dar todo en este partido?.
—Estas preguntando algo estúpido, si tenemos una oportunidad debemos tomarla —La albina niega con la cabeza entrecerrándose sus ojos verdosos al mantener esa mirada intensa. A diferencia del chico a su lado que tiene los labios cerrados, dando una mirada rápida a Nahida antes de hablar —Y-yo, lo daré todo. No voy a fallar de nuevo.
—Eso me es suficiente. Empate o derrota, por lo menos dejemos una impresión con esta jugada, Bell… daremos el 220% ¿no te molesta, verdad? —Voltea a ver al rubio cual esta sentado sobre el césped mientras Nein levanta el cabello sudoroso de su frente. El par enfoca su atención en ella, a lo cual el defensa solo suspira —Siendo realistas… es imposible, pero… no tenemos otra opción.
Descanso – finalizado
—¡Hey Nara, ¿todavía tienen esperanza?. Déjame aplastarla! —Los ojos verdosos del peli gris de Jack resaltan un fuego que podría alterar a cualquiera, pero la mencionada solo devuelve la mirada con una sonrisa en su rostro —Tal vez nos iremos sin la victoria. Quizás el plan no funcione. Sin embargo, nada me impedirá darte la arrastrada de tu vida.
El balón vuelve al juego en un instante. Zamora obtiene el control sobre este e intenta llegar a medio campo. Sin embargo, sus parpados comienzan a cerrarse como su visión se vuelve ligeramente borrosa y sus piernas tiemblan.
—”La peor sensación posible, es cuando tu cuerpo no es capaz de seguir tu deseo…” —Sus parpados comienzan a cerrarse, mientras observa la figura de Fei aproximarse rápida cual cazador a su presa.
—¡Pero aun así. Todavía tengo un último disparo! —Esbozándose una sonrisa en sus labios esta es veloz al pasar el balón a Bell que esta en el extremo lateral izquierdo que detiene la esfera al levantar su rodilla, y sin titubear avanza a medio campo.
Regateando en el proceso a Jack y Mena quienes muerden sus labios inferiores maldiciendo desde sus adentros. Él encontrándose a Liam a su derecha a punto de robarle el balón y Mel a su izquierda ambos desde el frente.
Valiéndose de un pase hacia la derecha que llega a los pies de Nara que esboza una sonrisa al ver como Jack enseguida le da caza a través del campo. Ella no se contiene al momento de correr de regreso a su territorio, escuchando uno que otro gruñido por parte del otro delantero.
Deteniéndose cerca de portería frente a Nein quien estaba confundido del porque regreso. La chica de ojos carmesí rojos hace rebotar el balón para realizar una chilena —¡Atrápalo lover boy! —Los ojos de Jack como Keichi se abren en grande ante tal movimiento.
Al ver la confusión breve de su compañero centrocampista lleva a Nahida a robar el balón a este preparándose para un tiro limpió a portería, sin embargo, Quill sale del arco robándole el balón antes de siquiera patear.
Pero para sorpresa del portero, la pelota ya no se encuentra entre sus pies viendo de lado como Keichi es quien lo tiene y realiza el disparo que golpea contra la red. Último quien no libera un grito eufórico, sin embargo voltea para verlos a todos. Mostrando los dedos de en medio con una sonrisa arrogante.
Estadio Sahori – interiores – viernes – 9:00 pm
Los demás ya se fueron, quedando solo Keichi y Nahida quienes se miran por unos segundos con él disfrutando el momento como ella, o eso cree —Nahida… gracias, no creo haber podido llegar muy lejos sin ti…
—Quiero… quiero estar siempre contigo —Él peli negro toma la mano de la mujer presionándola contra su pecho. Sin embargo, en lugar de recibir una sonrisa o asentimiento ella solo niega con su cabeza. Inclinándose lo suficiente para susurrar a sus oídos —Lo nuestro… nunca… sucedió… Keichi watabane… nunca…
Acto seguido esta presiona sobre su dedo índice como de en medio al cuello de este que cae inconsciente. Dejando una carta sobre su torso antes de marcharse.
—”Keichi… disculpa pero la verdad es que nunca estuve enamorada, mis palabras solo buscaban acercarme a ti, acercarme al equipo, a jugar el partido… no es personal… eres un buen chico, tiendes a ser inseguro e impulsivo ante la escaza conexión que tienes con tus amigos o hermana, sin embargo, tu forma de amar como sinceridad y como llegas a confiar en otros… me hizo llegar a confiar en ti… espero la próxima vez pueda llegar a mostrar esa sinceridad y madurez cual ves en mi sin otro motivo… adiós.
Nahida…”
Tren – rumbo a snezhnaya – 12:00 pm – viernes
Nahida se encuentra sentada observando en el teléfono el contacto de Yumi, en el cual un mensaje esta envío —”La localización de Nina te la envíe, ve a buscarla seguro esta en problemas. Y cuida de Lime, es tu sobrino después de todo, solo cuida de ambos.”
La agente de infinity observa los mensajes enviados por Nina, encontrando la información deseada como el video —Pensar que tuve que enamorar a un chico para entrar en un partido y así permitir a Nina infiltrarse y terminar el trabajo… debo pedir un aumento —Levanta un cigarro de una caja de cigarrillos en su bolsillo cual enciende con un mechero. El vagón esta vació por tanto sus palabras hacen eco a pesar de ser susurros.
Vistiendo solo un traje elegante cual consiste en una chaqueta negra junto a una camisa blanca finalizando en pantalones negros con zapatos del mismo color, ropa cual representa su profesionalismo y frialdad. Sus ojos cerrados tomándose un momento para saborear esos momentos de calma.
—”Y yo que pensaba que esto iba a terminar en un romcom bonito.”
—”La vida a veces tiene sus giros, querida Neron… algunas veces besas a una chica, y otros te ponen a dormir.”
—”Bueno… el amor es confuso en simples palabras.”
No se porque introduci fútbol, ni tampoco si lo hice bien, pero tenía un motivo ya que las peleas cansan. Como sea, gracias NotPolarArtic por las gemas, y a todos por leer. Eso es todo… el último especial, por ahora.
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