Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

LA CREACIÓN DE UN NUEVO MUNDO - Capítulo 23

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. LA CREACIÓN DE UN NUEVO MUNDO
  4. Capítulo 23 - 23 UN ENFRENTAMIENTO DE MUERTE
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

23: UN ENFRENTAMIENTO DE MUERTE 23: UN ENFRENTAMIENTO DE MUERTE CAPÍTULO 23: UN ENFRENTAMIENTO DE MUERTE Después de haber hablado de la búsqueda del samurái, Jhos, Riku, Shiro y Gral comenzaron a prepararse.

Cada uno se alistaba a su manera.

Jhos ajustaba sus vendas en los brazos y afilaba su katana con calma.

Riku revisaba sus cuchillas, una por una, asegurándose de que ninguna tuviera filo defectuoso.

Shiro, como siempre, en silencio, acomodaba sus ropas y comprobaba la firmeza sus habilidades.

Gral, en cambio, no hacía nada.

Sólo permanecía sentado, con una expresión fría y arrogante.

Su gran mazo descansaba a su lado, como si no necesitara más preparación que eso.

Pasaron unos minutos y todos se reunieron frente a la puerta principal del pueblo.

El ambiente estaba cargado de tensión y emoción.

La gente del pueblo se había reunido: niños, ancianos, hombres y mujeres observaban expectantes.

—Bueno, nosotros ya estamos listos… —dijo Jhos con firmeza.

—Sí, ya estamos listos… —agregó una voz inesperada.

Todos voltearon y vieron a Bel aparecer junto a Riku.

—¿Qué…?

¿Tú también irás?

—preguntó Yin sorprendido.

—Claro… No me perdería una pelea contra un samurái —respondió Bel con una sonrisa ilusionada.

María y Yin no pudieron contener la risa.

—¡Hoyyyy!… ¡Esperen!

—gritaron unas voces desde el fondo de la multitud.

Bella y Perla aparecieron corriendo, agotadas, cargando unas bolsas.

—Nosotras también vamos… —dijo Perla entre jadeos.

—¿Qué…?

—Jhos abrió los ojos sorprendidos.

—¿Qué están diciendo?

—preguntó Riku, incrédula.

—La señorita Riku nos encargó cuidar de la salud del joven Jhos —respondió Bella con seguridad.

—Así que lo acompañaremos para poder protegerlo —añadió Perla.

Jhos y Riku quedaron en silencio, confundidos.

“Sólo les dije que lo cuidaran cuando estaba en cama…”, pensó Riku, apretando los dientes.

—Esto no es un paseo ni un campamento… —dijo Shiro con frialdad.

—Sí… mejor vayan a seducir a alguien más, nosotros no somos niñeras… —añadió Bel con desprecio.

—Sabemos que es una misión —respondió Perla firme.

—Sí, y también sabemos cuidarnos.

El joven Yin nos enseñó.

—Bella miró a Yin.

—Eeeh… a mí no me metan en sus discusiones… —respondió Yin, levantando las manos.

—Jajaja… parece que sí quieren acompañar —rió María divertida.

Después de pensarlo unos segundos, Jhos suspiro.

—Haaaggg… Si quieren pueden seguirnos.

Pero eso sí, no pienso protegerlas.

—Lo sabemos… no nos protegerá usted, sino nosotras a usted… —dijo Perla con una mirada tierna.

Shiro y Bel apretaron los puños con seriedad, pero aceptaron la decisión.

-¡Ja!

Las concubinas siempre querrán seguir a su amo —murmuró Gral con desprecio.

— ¿Qué dijiste?

¡Nosotras no som…!

—intentó responder Bella, pero Riku la interrumpió.

—¡Basta de discusiones, debemos irnos!

—Tienes razón —asintió Jhos.

— ¿Dónde se encuentra ese tal samurái?

—preguntó Shiro.

—Por lo que nos dijo el centauro, el samurái aparece en un lugar específico, constantemente.

Está a unas cinco horas de aquí —respondió Riku.

—Noooo… caminar de nuevo, quisiera tener un coche… —bufó Jhos.

El grupo partió.

Los aldeanos los despidieron con aplausos, oraciones y gritos de aliento.

Algunos niños corrían tras ellos un rato antes de regresar.

El camino fue largo.

Entre risas, discusiones y momentos de silencio, avanzamos juntos.

La noche los alcanzó poco a poco, hasta que decidieron detenerse.

Encontraron una vieja cabaña abandonada en medio del bosque, rodeada de árboles espesos.

Allí se acomodó como pudieron.

Mientras unos dormían, Shiro decidió vigilar afuera.

El aire nocturno era frio.

Shiro estaba de pie, con la mirada fija en la oscuridad, cuando un ruido entre los árboles lo alertó.

Sin duda, avanzó unos pasos lejos de la cabaña.

De pronto, apareció una sombra detrás de él.

—Por fin apareces… —murmuró Shiro.

—¿Qué les dijo ese centauro?… —respondió la sombra.

—No mucho… sólo que debíamos capturarte… —Shiro no desvió la mirada.

—Humm… a mí me dijo algo parecido… —susurró la sombra.

En un parpadeo, la figura apareció frente a él: el samurái.

Blandía una lanza y lanzó un ataque directo.

Shiro se inclinó hacia atrás, esquivando por poco, y respondió con una patada giratoria.

Ambos retrocedieron al mismo tiempo.

Pero mientras retrocedía, Shiro sintió un filo atravesar un costado de su estómago.

Giró la cabeza y vio al centauro que los visito, empuñando una espada.

—¡Haaaaggg!

—escupió sangre, pero en el mismo instante su cuerpo se rompió en fragmentos de hielo.

Apareciendo unos metros atrás, aunque herido.

Sin dar tregua, el samurái y el centauro se lanzaron contra él.

— La lanza del samurái cortaba el aire con una precisión letal, cada movimiento cargado de una fuerza contenida.

Shiro, con reflejos agudos, respondía creando muros de hielo que se estallaban bajo los impactos.

Cada choque levantaba fragmentos congelados que brillaban bajo la tenue luz de la luna.

El centauro no se quedó atrás.

Blandiendo su espada con una sola mano, la combinaba con ondas de energía que rompían el suelo y sacudían los árboles.

Cada pisada resonaba como un trueno, la tierra temblaba bajo su peso, y con la otra mano invocaba ráfagas de poder que atravesaban los muros de hielo.

Shiro giraba, esquivaba y contraatacaba.

Sus manos se movían con rapidez, creando estacas de hielo que surgían del suelo como lanzas.

Una tras otra se dirigió contra sus enemigos, pero el samurái las cortaba sin esfuerzo con su lanza, mientras el centauro destruía las más grandes de un golpe brutal.

El bosque se convirtió en un campo de batalla.

Los árboles se partían en dos, las rocas eran pulverizadas y el suelo se cubría de escarcha y cráteres.

El samurái avanzó velozmente, girando su lanza en círculos, bloqueando cada fragmento de hielo, hasta alcanzar a Shiro.

Un tajo horizontal buscó abrirle el pecho, pero Shiro se defendió creando una pared de hielo traslúcida.

El impacto fue tan fuerte que la pared explotó en mil pedazos, lanzando astillas heladas en todas direcciones.

El centauro no esperaba.

Con un rugido, levantó su espada y la descargó contra el suelo.

Una onda expansiva recorrió el campo, sacudiendo a Shiro y lanzándolo contra un árbol.

Tosió sangre, pero rápidamente usó su chi(ki) para reforzar su cuerpo, congelando la herida para detener el sangrado.

– Fuyu no zō!!!

– Grito SHIRO  Con un salto acrobático, Shiro contraatacó.

Concentró energía en su brazo y lanzó una ráfaga de hielo que formó un dragón blanco, el cual avanzó rugiendo contra ambos enemigos.

El samurái saltó hacia adelante, atravesando al dragón con su lanza, mientras el centauro golpeaba con su espada para dispersar el resto de la energía.

Los tres se midieron, jadeando levemente, aunque ninguno estaba dispuesto a retroceder.

Shiro apretó los dientes.

El frío se intensificó a su alrededor, el suelo entero se congeló, creando un círculo helado.

El centauro respondió golpeando el suelo nuevamente, creando ondas que resquebrajaban el hielo.

El samurái giraba con su lanza, acercándose con un paso ágil y mortal.

El choque final fue brutal.

Los tres se lanzaron en un torbellino de ataques.

Hielo, acero y energía se mezclaron en una danza de muerte.

La tierra tembló, los árboles cayeron, y el aire se llenó de polvo y escarcha.

Pero ninguno logró imponerse.

Los tres retrocedieron, heridos y agotados, mirándose con odio y respeto a la vez.

La noche, fría y silenciosa, fue testigo de que aquello apenas era el comienzo.

Mientras en la cabaña todos escucharon los ruidos de la pelea.

– Por fin llegó….- jhos con una sonrisa deslumbrante  CONTINUARÁ…..

—

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo