LA CREACIÓN DE UN NUEVO MUNDO - Capítulo 29
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- Capítulo 29 - 29 UNA PELEA FATAL
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29: UNA PELEA FATAL 29: UNA PELEA FATAL CAPÍTULO 29: UNA PELEA FATAL Jhos se lanzó hacia Jiru con toda la velocidad que pudo reunir, mientras el corpulento centauro lo recibía sin dudar, empuñando su enorme hacha.
El choque fue brutal: la katana de Jhos cortó el aire en un tajo descendente, pero el filo fue detenido con violencia por el acero del arma del centauro.
El impacto de ambas armas liberó una onda expansiva que se expandió en círculo, levantando polvo, ramas y piedras como si hubiese estallado una bomba.
El suelo tembló.
Las miradas de ambos se cruzaron, llenas de determinación y desafío.
Jiru apretó los dientes, empujando con toda la fuerza de su torso y sus patas traseras, obligando a Jhos a retroceder algunos pasos.
Pero el joven no cedió.
Con un giro rápido, liberó la presión y lanzó una patada lateral que golpeó el costado del centauro, haciéndolo tambalear.
El capitán rió con desprecio.
—¡No está mal, humano!
Con un rugido, blandió su hacha en un arco ascendente.
Jhos se agachó, dejando que el filo pasara rozando sus cabellos.
Aprovechó el movimiento para girar sobre sí mismo y lanzar un corte diagonal que alcanzó el hombro de Jiru.
Una chispa de sangre brotó, pero el centauro reaccionó con un cabezazo brutal que impactó contra el brazo del joven, obligándolo a soltar momentáneamente la katana.
El arma rodó unos metros, clavándose en el suelo.
Jiru cargó, alzando el hacha con ambas manos.
Jhos apenas alcanzó a rodar hacia atrás y recuperar su katana antes de que el golpe destruyera el terreno donde estaba.
El impacto dejó un cráter humeante.
Los dos combatientes se lanzaron nuevamente al choque, el eco metálico de sus armas retumbando entre los árboles.
Jhos encadenó cortes veloces, apenas visibles, buscando abrir una grieta en la defensa del centauro.
Pero Jiru era un guerrero experimentado; cada golpe era bloqueado con precisión o desviado con la fuerza de su arma descomunal.
Un movimiento en falso y el hacha del centauro rasgó el aire, cortando parte del abrigo de Jhos y dejando una herida superficial en su costado.
El joven apretó los dientes, ignorando el dolor, y aprovechó la cercanía para golpear con la empuñadura de su katana el rostro de Jiru.
El centauro retrocedió un paso, furioso, sacudiendo la sangre de su nariz.
—¡Te mataré, mortal!
—Inténtalo —respondió Jhos con una sonrisa desafiante.
Ambos volvieron a lanzarse, chocando una vez más, envueltos en un combate que parecía no tener fin.
— Mientras tanto, a varios kilómetros de distancia, Gral avanzaba a toda prisa hacia los estruendos que provenían del combate de Shiro.
El ogro apretaba con fuerza su mazo, cada pisada hacía retumbar el suelo, sus instintos lo guiaban hacia la batalla.
Shiro luchaba en ese momento contra el samurái y el centauro que lo había acompañado.
El aire estaba cargado de escarcha; columnas de hielo emergían del suelo y proyectiles congelados se disparaban en todas direcciones.
El samurái, con una lanza en mano, desviaba cada ataque con movimientos fluidos y letales, mientras el centauro embestía con fuerza descomunal, agitando una lanza doble que brillaba bajo la luz de la luna.
Shiro respiraba con dificultad, su cuerpo cubierto de sudor y heridas, pero sus ojos permanecían fríos, calculadores.
Con un movimiento brusco, congeló el suelo bajo los cascos del centauro, haciéndolo resbalar por un instante.
Aprovechó ese momento para disparar una lanza de hielo directo a su pecho, pero el guerrero reaccionó rompiendo la barrera congelada con pura fuerza y desviando el proyectil con un giro de su arma.
El samurái, viendo una abertura, desapareció por un instante, reapareciendo a la espalda de Shiro.
Su lanza se lanzó como un relámpago, pero el guerrero de hielo reaccionó al último segundo, levantando un muro cristalino que se fracturó con el impacto.
Shiro giró y lanzó una ráfaga helada que hizo retroceder a su enemigo.
Los movimientos eran cada vez más intensos.
El centauro golpeaba con furia, lanzando ondas de energía que destruían árboles enteros, mientras Shiro se deslizaba por su propio hielo, esquivando y contraatacando.
Su cuerpo comenzaba a resentirse, pero su voluntad permanecía firme.
Entonces, en medio de un ataque combinado, una figura gigantesca apareció.
Gral irrumpió en el campo de batalla con un rugido.
—¡Ése no es…!
—murmuró al ver al centauro.
El ogro levantó su mazo y, antes de que el centauro pudiera reaccionar, lo estrelló contra su costado.
El golpe fue tan fuerte que el guerrero voló varios metros, rompiendo árboles a su paso antes de caer pesadamente al suelo.
Shiro cayó de rodillas, respirando con dificultad.
—Haaaggg… Por fin llegas… —dijo con la voz ronca, agotado.
Gral lo miró con determinación.
—No te preocupes.
Ya llegó el refuerzo.
El centauro, adolorido pero aún con vida, se levantó tambaleante.
Su mirada se clavó con furia en el ogro.
—¿Quién eres tú… y por qué te metes en lo que no te importa?
—Eso no te interesa, ser repugnante —gruñó Gral.
—¡Lo pagarás caro!
El centauro volvió a empuñar su arma, pero antes de que pudiera moverse, miró al samurái con una voz fría.
—Oye tú… encárgate del ogro.
Yo me encargo del hombre de hielo.
El samurái parecía indiferente.
—¿Hmmm?
¿Y se te ofrece algo más?
—preguntó con sarcasmo.
—¡Enfrentarme con un ogro no estaba en el trato!
¡Haz lo que digo!
– dijo el centauro El samurái suspiró.
—Mejor me voy.
—¡Qué!
¡No me importa en qué quedaron tú y él!
¡Te ordeno que lo mates!
En un abrir y cerrar de ojos, el samurái desapareció de su lugar y apareció detrás del centauro.
—Jaakuna Katto… —susurró.
La cabeza del centauro se separó de su cuerpo en un instante, cayendo pesadamente al suelo.
Shiro y Gral observaron con asombro, incapaces de reaccionar.
—“Entonces sí se estuvo conteniendo…” —pensó Shiro mientras veía al samurái.
El silencio fue abrumador.
CONTINUARÁ… — REFLEXIONES DE LOS CREADORES Jhosef_1172 Holaaa lectores, mis disculpas por no estar subiendo constantemente cómo antes.
En estás circunstancias abra un cambio de horario y días de descanso.
Espero su comprensión.
Gracias por seguir Leyendo asta aquí.
ESTA HISTORIA CONTINUARÁ…..
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