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LA CREACIÓN DE UN NUEVO MUNDO - Capítulo 7

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7: ATAQUEN 7: ATAQUEN CAPÍTULO 7: ATAQUEN 3 horas después de la partida.

—Haaggg…

haggg…

¿Cuándo llegaremos a un pueblo?

—dijo María.

—No hemos comido nada desde que partimos —agregó Yin.

Todos con la cara cansada, colgando los brazos y con un calor muy fuerte.

—No sé por qué ustedes los mortales tienen muy poca resistencia —comentó Bel.

Jhos mira a Bel con desprecio.

—Ja, ja, ja…

Habla el que tiene un paraguas a medida en sus manos —respondió Jhos.

Bel mira a Jhos y ríe mientras rodea a todos.

—Ja, ja, ja, ja, ja…

No es mi culpa que ustedes sean muy débiles —dijo Bel.

—Bel, tira ese paraguas y verás cómo nos sentimos —añadió Riku.

Bel mira con una sonrisa a Riku.

En ese instante tira el paraguas y empieza a levitar junto a Riku.

—Está bien, les mostraré de qué está hecho un ser superior a ustedes —dijo Bel.

— 15 minutos después.

Todos, incluyendo a Bel, caminaban con un cansancio y sed incesantes, en medio de la nada.

Bel caminaba en la tierra ardiente con una mirada de frustración.

“Maldita bruja, ¿por qué le hice caso y tiré mi paraguas?” —pensaba Bel mientras miraba a Riku.

—Ja, ja, ja, ja, ja…

¡Miren al ser superior!

—dijo Jhos con sarcasmo.

Yin y María miraban a Bel con una sonrisa diabólica.

—Heee… heee… no caminen tan rápido.

Les hago recuerdo que tengo pies pequeños —protestó Bel.

—Y ustedes dos ¿qué me miran?

—Bel, desconfiado.

—Qué rica gallina…

—murmuró Yin.

—Hay que cocinarla en este sol infernal —susurró María.

Bel los escucha, se impresiona y al mismo tiempo saca una daga.

—¡Acérquense, perros, y la comida serán ustedes!

Haaag…

haaggg…

—gruñó Bel con agotamiento.

En ese momento, Yin y María se lanzan hacia Bel con intenciones de comérselo.

—¡Haaa…

ja…

qué hacen!

—Grita Bel.

—¡Dejá de moverte!

—dice Yin.

—Solo será un poco de dolor —añade María.

Un forcejeo entre los tres: María y Yin intentando comer a Bel, y Bel intentando apuñalarlas con sus pocas fuerzas.

—¡¡Haaaa!!!

¡¡¡Haaaa!!!

—gritos.

—¡Silencio, se escucha algo!

—advirtió Riku.

Todos se quedan quietos e intentan escuchar.

—¡¡Haaa!!!

¡¡¡Ayuda!!!

—gritos a lo lejos.

—Son en esas ruinas —señala Jhos con el dedo.

“¿Ruinas?…

Oh, pensé que era un espejismo” —pensó María.

Todos corren con las pocas fuerzas que les quedan.

—¡Jaja …

Gritos de dos niños frente a un ogro corpulento con una hacha.

Jhos, Riku, Yin, María y Bel llegan a las ruinas y ven al ogro delante de los tres niños.

Quedan impresionados.

— ¿Qué es esa cosa…?

—pregunta Yin.

—¿Qué…

qué…

es eso?

—añadió Riku.

—Oohh…

Eso es un ogro —dijo María.

—Oo…

oog…

¿ogro?

—dijo Jhos, temblando.

“Entonces ya se movieron, je, je…” —pensó Bel.

El ogro gira la mirada hacia ellos, poniéndose enfrente y dejando a los niños.

—Oh…

¿qué haces tú aquí?

—dijo el ogro mirando fijamente a Bel.

Jhos saca la katana, temblando, le apunta al ogro.

—¿Lo atacamos?

—Estamos cansados.

Hay que hacerlo los cuatro juntos —dijo Riku.

—Solo tú tienes con qué defenderte, Jhos.

Así que tú vas al frente —añadió Yin.

—Ja, ja, ja…

¿Qué piensan atacarme?

—se burló el ogro.

—Si te rindes no te haremos nada —dijo María.

El ogro, sonriente y sereno, los miró.

—Bel, ¿te apuntas?

—preguntó Yin.

Yin gira la cabeza y ve que Bel ha desaparecido.

Mira por todas partes y no ay presencia de bel.

“Haaggg…

cobarde.” —pensó Yin.

—Chicos, hay que hacerlo —dijo Jhos, temblando con una sonrisa.

El ogro lanza un ataque con la hacha hacia ellos.

Lo esquivan.

Yin le da un golpe con el puño, pero no tiene efecto.

—No me haces cosquillas —responde el ogro.

El ogro lo golpea y lo lanza.

Jhos intenta una estocada por atrás, pero el ogro le agarra la katana.

María y Riku intentan hacerlo arrodillar con dos patas a las rodillas, pero no funciona.

El ogro les da una patada a Riku y María haciéndolas retroceder, y a Jhos le da un puñetazo en la cara que lo lanza al suelo.

—Ja, ja, ja, ja…

creían que tendrían opo…

—(Ogro) Es interrumpido por un golpe de Yin en las costillas que le cambia la expresión.

—Y ahora qué, maldita bestia?

—gruñe Yin.

El ogro intenta golpearlo, pero Riku le da un rodillazo en la espalda.

—¡Haaaggg!

—grita el ogro.

En ese instante, María le da una patada en el cuello que lo hace arrodillarse.

Pero el ogro, furioso, agarra la pierna de María y la lanza contra Yin, sin que pueda esquivarlo.

Con la hacha, intenta cortar a Riku, pero esta lo esquiva.

En ese momento, aparece Jhos y le corta la muñeca que sostenía el arma.

—¡¡Haaaa!!!

—grita el ogro.

Todos corren a sujetarlo: María y Riku por los pies, Yin por un costado, y Jhos salta sobre su espalda.

El ogro forcejea por liberarse.

— ¿Cómo es posible…?

—gruñé.

En ese instante, aparece Bel frente al ogro con una sonrisa.

Jhos clava la katana en su cuello, dándole Fin, mientras cierra los ojos y ve a Bel sonriendo y murmurando.

“No…

tú…

no…

lo…

harás…” —pensó el ogro.

Todos caen al suelo, agotados.

—Haaaggg, lo hicimos —dijo Jhos.

—Lo logramos, je, je —añadió Yin.

María y Riku miraban al cielo, cansadas y lastimadas.

— ¿Dónde estabas?

—pregunta Riku mirando a Bel.

—Fui a buscar comida y bebidas —responde Bel.

—¿Por qué no ayudaste?

—pregunta Jhos.

—No pensaba gastar mis últimas energías peleando con ese ogro.

Hay que saber aprovechar la oportunidad —respondió Bel.

—Ja, ja…

qué desgraciado —dijo María.

—Oh, ¿y los niños?

—pregunta Jhos.

—Están en ese hueco escondido allá.

Les quise ayudar, pero cuando me vieron, corrieron —respondió Bel, señalando el hueco.

Yin se levanta y va hacia el hueco.

Ve a dos niñas y un niño llorando.

—¡Holaaa!

—saluda Yin.

—¡¡Haaaa!!!

—gritan los tres niños al verlo.

—No, no…

tranquilos, el monstruo ya está muerto —dice Yin.

—Vengan, ya están a salvós—los anima.

Los niños, dudosos, se acercan a Yin y salen del hueco.

Al ver al ogro en el suelo, abrazan fuerte a Yin.

—Tranquilos…

tranquilos…

ya muerto éste —dice Yin.

Todos los miran con una sonrisa.

—Bueno, basta de sentimientos…

¡¡¡hay que comer!!!

—grita Bel felizmente.

Después de unos minutos de descanso, todos, incluyendo a los niños, empiezan a comer lo que trajo Bel.

— CIUDAD DE BIEI: — ¿Qué pasó aquí…?

—Soldado.

—REPORTEN LO QUÉ PASÓ AQUÍ..

—Capitán.

—Sí, capitán —responde el cabo.

LO QUE SE DICE EN EL INFORME ES QUE UNA PARTE DE LA CIUDAD ESTÁ TOTALMENTE CONGELADA, INCLUYENDO DOS SERES IDENTIFICADOS COMO OGROS.

— REFLEXIONES DE LOS CREADORES Jhosef_1172 SI LLEGASTE ASTA AQUÍ COMENTÁ.

GRACIAS POR EL APOYO

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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