La debilidad del rey vampiro - Capítulo 46
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46: 46 46: 46 Considerando la intensidad de la batalla, el Rey Vampiro Kyllian se dirigió hacia la prisión.
Los sonidos de la batalla que estaba casi extinta se desvaneció cuando ingresó a los oscuros pasillos del castillo.
Durante el caos, Gema, la futura esposa humana de Kyllian, armada con determinación y una especie de espada antigua, se deslizó en la oscuridad hacia la celda de Barack.
La oscuridad de la prisión apenas permitía ver claramente la escena que se desarrollaba.
Con un rápido movimiento, Gema intentó atacar a Barak, pero su agilidad lo ayudó a evitar el golpe fatal.
La sangre manchó la piel de Barack y herido pero no derrotado, vio a Gema retirarse con una expresión de sorpresa y dolor.
En ese momento,se sintió culpable y quiso salir corriendo a su habitación.
La oscuridad de sus acciones incluyeron detrás de ella cuando la puerta se cerró con un suave susurro, no lamentaba lo que había hecho, pero no se sentía ella misma.
El Rey llegó a la celda de su hermano, o por lo menos el traidor que llevaba su misma sangre.
Sus ojos estaban vacíos, no había sentimientos para ese ser que ya no reconocía y había atacado a quien más amaba.
La débil luz que se filtraba a través de los barrotes mostraba que Barack estaba apoyado contra la fría pared de la prisión.
El rostro de Kyllian, iluminado por la luz carmesí de sus ojos de vampiro, se puso rígido al ver la fea herida en el cuerpo del prisionero .
“Fuiste demasiado lejos en tu traición, Barack”, dijo Kyllian con una frialdad que reflejaba la amargura que se había acumulado .
La tensión entre los hermanos vibró en el aire, marcada por cicatrices emocionales tan profundas como las físicas.
Barack sostuvo su herida, miró hacia arriba y vió otra herida ya casi cicatrizada en Kyllian.
“Estamos desiguales hermano, tú puedes curarte y yo no” dijo Barak siendo consciente de que tan solo un poco de sangre lo volvería a la plenitud de su cuerpo, estando prisionero uno de los castigos fue básicamente no alimentarlo con sangre, una tortura para vampiros antiguos como eran ellos.
“No me digas que te sientes mal” bromeó Kyllian sabiendo que no era nada comparado con el duelo que les esperaba a ambos por el trono ” esta noche se te alimentará , mañana pelearemos, estate listo” Dicho ésto los guardias le hicieron caso al Rey aunque dudaban, no querian que por una treta del destino Barak fuese el nuevo Rey, eso sería un verdadero desastre.
La gravedad de ese momento quedó patente en el silencio que reinaba en la prisión.
Kyllian no dudó en pronunciar palabras que reflejaban la gravedad de la verdad,antes de dejar por completo el lugar, su voz se escuchó claramente “Te lo mereces, Barack”.
Las decisiones que había tomado lo llevaron a este resultado.
Las palabras del rey vampiro estaban mezcladas con sarcasmo y condena.
Barack, aunque herido y deshonrado, no mostró ningún remordimiento.
Había un atisbo de desafío en sus ojos, como si la traición y la hostilidad fueran las únicas constantes en su relación.
Kyllian, ante un conflicto interno entre el amor fraternal y la necesidad de justicia, se vuelve hacia la puerta cerrada de Gema.
El dilema pasó ante sus ojos mientras consideraba las acciones de su esposa y las consecuencias, ella aún sufría mucho y no era para menos.
En ese momento, el destino de la familia real y del reino estaban en juego, dividido entre la venganza y la redención.
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