La debilidad del rey vampiro - Capítulo 48
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48: 48 48: 48 En la imponente arena del imperio vampírico, la tensión flotaba en el aire cargado de expectación.
Kyllian, con su mirada intensa y ojos carmesí, se erguía con determinación, listo para desafiar a su hermano Barak, por todas las ofensas sufridas, no olvidaba que había dañado a su compañera de manera intencional y de gravedad.
Barak, con su presencia imponente y una sombra de traición en sus ojos, aguardaba aún en la prisión, con la confianza de quien cree merecer el poder.
Los seguidores del vampiro se dividían entre lealtades, algunos aún fieles al legítimo Rey y otros tentados por la oscura promesa de Barak, permanecer puros,mantener la guerra contra los humanos y jamás mezclarse con ellos.
Mientras tanto, en una plataforma elevada, Gema observaba la escena con mirada penetrante.
A su lado, Sasha, su leal asistente, compartía la tensión del momento.
Algunos guardias del Rey la seguían de cerca, era recomendable que ella no estuviera allí, más se nego a no acompañar a Kyllian, para ella ese era su lugar.
Aún no habían traído al prisionero Barak, pero el Rey vampiro ya se encontraba en posición de combate, ansioso por enfrentar la traición de su propio familia y linaje.
La multitud expectante llenaba las gradas, una amalgama de seguidores del rey y partidarios del traidor Barak.
Los murmullos y susurros creaban un trasfondo ensordecedor mientras todos aguardaban el inicio de la batalla que definiría el destino del imperio.
∆∆∆∆∆∆∆¶∆∆∆∆∆∆∆∆∆ Kyllian, con su mirada fiera y capa ondeando en el viento sutil, estaba listo para el duelo.
Sin embargo, la tensión se elevaba a medida que los minutos pasaban y los guardias aún no traían a Barak de su celda.
El murmullo inquieto de la multitud crecía con cada segundo de demora, mientras la incertidumbre se apoderaba de la arena.
La ausencia de Barak generaba preguntas sin respuesta, y la expectación se mezclaba con una creciente inquietud.
Los ojos del rey Kyllian reflejaban preocupación mientras buscaba señales de la llegada de su hermano.
Los murmullos de la multitud aumentaban, y la tensión en la arena se volvía casi tangible.
Gema frunció el ceño, sus ojos grises destilaban inquietud.
Observó la arena con una atención aguda, buscando cualquier indicio de la llegada de Barak.
A su lado, Sasha notó la expresión preocupada de la reina y preguntó con voz suave: “¿Algo no va bien?
Gema suspiró, apartando la mirada de la arena por un momento.
“Sasha, algo me preocupa.
Barak debería haber sido traído para el duelo, pero los guardias aún no lo han llevado a la arena.
Esto no es normal, y tengo un mal presentimiento”.
Sasha asintió, su rostro reflejando la seriedad del momento.
“¿Crees que algo malo ha ocurrido?
La reina humana asintió con solemnidad.
“No puedo ignorar mi intuición, Sasha.
Esta demora es inusual, y temo que algo grave ha sucedido” Mientras la multitud rugía en la arena, Gema y Sasha compartieron una mirada cargada de preocupación.
La reina se mordió el labio inferior, indecisa sobre si debía intervenir o esperar a que los acontecimientos se desarrollaran.
Sabía que el equilibrio del imperio dependía en gran medida del resultado de este duelo, y la ausencia de Barak añadía una capa de incertidumbre que no podía pasarse por alto.
“Tal vez deberíamos enviar a alguien para obtener información”, sugirió Sasha, mostrando su lealtad y astucia.
Gema asintió, agradecida por la sugerencia.
“Sí, tienes razón.
Ve a los pasillos detrás de la arena, descubre qué está sucediendo y regresa con la información que puedas obtener.
No podemos permitirnos estar en la oscuridad en un momento como este”.
Sasha asintió y se retiró con determinación.
Mientras avanzaba hacia los pasillos, Gema volvió su atención a la arena, pero la preocupación persistía en su mirada.
La reina humana sabía que el curso de la historia vampírica estaba en juego, y la incertidumbre que rodeaba el destino de Barak arrojaba una sombra sobre el esperado duelo entre hermanos.
∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆ En la arena del palacio vampírico, la tensión aumentaba con cada segundo que pasaba.
Mientras la multitud rugía, la reina Gena aguardaba ansiosa la información que Sasha traería de las sombras detrás de la arena, donde se ocultaban los secretos que podrían cambiar el curso de la batalla y del imperio mismo.
Finalmente, los guardias emergieron de las sombras de las puertas de la celda, pero no llevaban a Barak en cadenas como se esperaba.
En cambio, traían noticias funestas.
“Mí señor”Exclamó uno de los guardias al Rey cercano a su oído,”no sabemos cómo pasó ésto, pero su hermano…..fue encontrado muerto en su celda” Aparentemente Barak había sido envenenado en su celda, y nunca llegaría a la arena para el esperado duelo.
Un estremecimiento recorrió la multitud, que quedó en un silencio momentáneo antes de explotar en un caos de gritos y exclamaciones.
Los Guerreros cercanos al Rey lo rodearon, había muchas dudas de lo que estaba sucediendo,pero algo era seguro, no era nada bueno y estaban en peligro.
La noticia de la traición y el envenenamiento de Barak se propagó como un reguero de pólvora entre los espectadores.
Kyllian, en shock, procesaba la inesperada vuelta de los acontecimientos.
La arena, antes llena de expectación, se sumió en un estado de conmoción y confusión mientras la realidad de la traición y la muerte resonaba en cada rincón del palacio vampírico.
En la arena del palacio, la tragedia había eclipsado la anticipada batalla, dejando al rey Kyllian con el amargo sabor de la victoria obtenida a través de la pérdida y la traición.
Todo sonaba muy sospechoso, era obvio que la gente y el mismo Consejo lo acusaria de asesinar a su propio hermano antes del duelo, como un vil cobarde que solo deseaba mantener el trono, algo que él sabía muy bien, no era cierto.
Kyllian, en shock, procesaba la inesperada vuelta de los acontecimientos.
La arena, antes llena de expectación, se sumió en un estado de conmoción y confusión mientras la realidad de la traición y la muerte resonaba en cada rincón del palacio vampírico.
En la arena del palacio, la tragedia había eclipsado la anticipada batalla, dejando al rey Kyllian con el amargo sabor de la victoria obtenida a través de la pérdida y la traición.
—¡¡Busquen a Gema!!— gritó el Rey a sus Guerreros, sumido en cólera.—¡¡ póngala a salvo inmediatamente.!!
Dante se acercó corriendo hasta él con Sasha a su lado.
—No encontramos a Gema, Kyllian creemos que la han secuestrado.
El rey apretó sus puños.
Sus colmillos picaron, sin dudas ,era momento de salir de allí y encontrar a Gema.
—¡¡Rey Kyllian!!!—dijo uno de los miembros del Consejo—creo que es momento de que explique esta situación y se deje interrogar por nosotros,¿No cree?
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