Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La debilidad del rey vampiro - Capítulo 68

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. La debilidad del rey vampiro
  4. Capítulo 68 - Capítulo 68: 68
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 68: 68

El rey vampiro Kyllian y la reina híbrida Gema observaban al intruso con desconfianza. El hombre había sido sorprendido intentando colarse en la boda real, un evento de gran importancia y seguridad en el reino. Sus ropas, desgastadas y sucias, contrastaban con la opulencia del palacio, y su mirada, aunque cansada, tenía un brillo de determinación.

Se le había despojado de su ropa lujosa para hacerlo sentir como realmente un prisionero.

“¿Quién eres y qué haces aquí?”, demandó Kyllian, su voz fría como el hielo. Sus ojos rojos resplandecían con una furia contenida, mientras mantenía una postura imponente, casi amenazante.

El intruso levantó la mirada, encontrándose con los ojos de Gema. “Soy tu padre “, dijo, y sus palabras cayeron como una bomba en la sala.

Gema sintió que el mundo se detenía por un instante. Su corazón híbrido, mitad humano y mitad vampiro, latía con fuerza. No había conocido a sus padres biológicos; había sido criada por una familia adoptiva, y este hombre, de repente, pretendía ser su padre. La incredulidad y la esperanza se mezclaron en su mente.

“¿Mi padre?”, repitió, intentando procesar la información. “Si eso es cierto, ¿qué fue de mi madre?”.

El hombre, cuyos ojos reflejaban dolor y pesar, desvió la mirada por un momento antes de volver a encontrar los ojos de Gema. “Tu madre…”, comenzó, pero luego vaciló, como si las palabras fueran demasiado difíciles de pronunciar.

Kyllian, impaciente, dio un paso adelante. “Responde la pregunta de la reina”, exigió, su tono dejando claro que no toleraría evasivas.

El intruso asintió lentamente. “Lo haré, pero antes debo explicarte algo importante. Hay cosas que no sabes, Gema, cosas que han sido ocultadas durante años.”

Gema lo miró fijamente, sus ojos verdes penetrando en los del hombre. “Empieza por decirme quién eres y cómo llegaste aquí”, dijo, intentando mantener la calma a pesar de la tormenta de emociones que sentía.

“Mi nombre es Alaric”, respondió el hombre. “Fui un guerrero en el antiguo reino de Thalos,la primera tierra de los vampiros, un lugar que ahora solo existe en los recuerdos de unos pocos. Tu madre, Elyra, era hija de una familias humanas que sabían y conocían de nuestra especie y realizaban negocios con nosotros .

Nos enamoramos a pesar de las prohibiciones de su familia. Pero cuando descubrieron nuestra relación, todo cambió.”

Gema se sintió contrariada, había escuchado de la boca del mismo Dante que el intruso tenía otro nombre, pero suponía que era un error normal.

Kyllian cruzó los brazos, su expresión inmutable pero sus ojos atentos. “¿Qué le pasó a Elyra? ¿Por qué te presentas ahora, después de tantos años?”

Alaric suspiró, y en su rostro se reflejaron años de sufrimiento. “Cuando Elyra quedó embarazada de ti, su familia la desterró. Ella huyó conmigo, y durante un tiempo, fuimos felices, aunque vivíamos escondidos. Pero nuestros enemigos nos encontraron. Fueron tiempos oscuros, de guerra y persecución. Elyra luchó con valentía, pero finalmente, nos alcanzaron.” No querían tu supervivencia,en esos tiempos los bebés híbridos eran una abominación,una señal de absoluta debilidad.

La voz de Alaric se quebró al recordar. “Nos emboscaron una noche. Elyra peleó con todo su ser, protegiéndote a ti, aún un bebé en sus brazos. Me dijo que huyera contigo, que te llevara a un lugar seguro. Yo… intenté luchar, pero me superaron en número. Fui gravemente herido y te perdí de vista en el caos.”

Gema sintió una punzada de dolor al escuchar la historia. “¿Y mi madre? ¿Qué le pasó después?”

Alaric cerró los ojos, como si las imágenes en su mente fueran demasiado dolorosas. “La última vez que la vi, estaba rodeada. Luchaba con una ferocidad indescriptible. Pero al final, fue capturada. Nunca supe qué fue de ella después de esa noche.”

Kyllian lo miró con escepticismo. “¿Y por qué no buscaste a Gema antes? ¿Por qué aparecer ahora, justo en el día de nuestra boda?”

“Por la vergüenza de no poder encontrar a Elyra, la busqué durante años”, respondió Alaric, su voz cargada de desesperación. “Aquellos vampiros eran mercenarios sin escrúpulos ,me capturaron y torturaron, intentaron arrancarme información sobre Elyra y sobre ti. Solo recientemente logré escapar. He pasado todos estos años buscando cualquier rastro de ti, Gema.”

Gema lo observó en silencio, sus emociones en conflicto. Quería creer en sus palabras, pero la duda persistía. “¿Por qué debería creerte? Podrías estar inventando todo esto.”

Alaric asintió, entendiendo su escepticismo. “Lo entiendo. Pero llevo conmigo algo que podría probar mis palabras.” Lentamente, sacó de su bolsillo un medallón antiguo y lo extendió hacia Gema. “Este medallón perteneció a tu madre. Siempre lo llevaba consigo. Dentro, hay un retrato de ella. Si lo reconoces, sabrás que digo la verdad.”

Gema tomó el medallón con manos temblorosas y lo abrió. Dentro, vio un pequeño retrato de una mujer de una belleza etérea, con los mismos ojos de ella. Era inconfundible. Lágrimas brotaron de sus ojos al reconocer a la mujer que siempre había imaginado en sus sueños.

“Es ella”, susurró Gema, su voz quebrándose. “Es mi madre.”

Kyllian observó la escena en silencio, su mirada suavizándose ligeramente. A pesar de sus dudas iniciales, no podía negar la evidencia del medallón. “Si todo esto es cierto, Alaric, ¿qué propones hacer ahora?”

Alaric levantó la mirada, su expresión determinada. “Quiero ayudarte a encontrar a tu madre, si aún vive. Debemos descubrir la verdad sobre lo que le pasó. Y, Gema, quiero estar aquí para ti, si me lo permites. He perdido demasiado tiempo ya.”

Gema asintió lentamente. “Quiero saber más sobre mi madre. Quiero entender mi pasado. Pero también quiero tiempo para procesar todo esto.”

Kyllian colocó una mano sobre el hombro de Gema, brindándole su apoyo. “Lo haremos juntos, Gema. No estás sola en esto.”

El rey vampiro se volvió hacia Alaric. “Si estás dispuesto a cooperar y probar tu lealtad, podrás quedarte aunque no aquí en el castillo, será en una casa cercana.

Pero entiende esto: si nos traicionas, no habrá piedad.”

Alaric asintió solemnemente. “Lo entiendo. Haré lo que sea necesario para ganar tu confianza.”

Con eso, la tensión en la sala disminuyó ligeramente. Aunque muchas preguntas seguían sin respuesta, había un atisbo de esperanza en el aire. La búsqueda de la verdad sobre Elyra apenas comenzaba, y con Alaric a su lado, Gema estaba más determinada que nunca a descubrir su historia y, quizás, reunir a su familia.

Aparentemente Elyra había sido una mujer fuerte y decidida, una líder natural que había luchado contra las normas y restricciones impuestas por su familia real. Su amor por Alaric había sido genuino y profundo, y su valentía en proteger a Gema hasta el final era un testimonio de su fortaleza.

Mientras escuchaba estas historias, Gema sentía una conexión cada vez más fuerte con su madre. A pesar de nunca haberla conocido, Elyra se convertía en una presencia tangible en su vida. Este vínculo recién descubierto le daba fuerzas para enfrentar los desafíos que se avecinaban.

Kyllian, por su parte, no bajaba la guardia. Aunque Alaric parecía sincero, el rey vampiro sabía que no podían permitirse el lujo de ser ingenuos. Ordenó a sus mejores espías que investigaran las afirmaciones de Alaric y buscaran cualquier información sobre Elyra o sus posibles paraderos.

Una noche, mientras Gema y Alaric conversaban en los jardines del palacio, un mensajero llegó con noticias urgentes. Kyllian lo recibió en privado y escuchó atentamente el informe. Al parecer, se habían encontrado pistas sobre un lugar donde Elyra podría haber sido llevada y ejecutada tras su captura. Se trataba de una fortaleza en ruinas, oculta en las montañas, conocida por ser un refugio de antiguos mercenarios.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo