La debilidad del rey vampiro - Capítulo 7
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7: 7 7: 7 —-GEMA—– Mis ojos se sentían pesados, una especie de sueño me debilitaba tanto, llegaba a pensar que estaba muerta y lo que experimentaba era lo que venía después, algo realmente oscuro y confuso.
Quería que llegara esa paz de la que había escuchado hablar.
Ese tétrico lugar donde solo entraban prisioneros de manera injusta había finalmente acabado conmigo, pero entonces¿ qué pasaba con mí mente que seguía vagando perdida como si buscará de alguna manera despertar.?
Por momentos sentía mucho calor, y no pasaba mucho tiempo hasta que en mí cabeza se sentia un frío externo que me intentaba reconfortar,aunque sea un poco.
Aquello sensación era lo único relajante de mis días ya que abrir los ojos de momento no era una opción, mí cuerpo había resistido bastante en aquella habitación de tortura, para luego desplomarse marcandole el límite a mís esperanzas de sobrevivir.
—Debes resistir—aquellas palabras se repetían desde algún lado de mi mente, como si alguien cercano a mí las repitiera,pero no era así, según recordaba yo no tenía a nadie en este mundo, aunque sonara triste y tal vez patético, esa era la realidad que recordaba.
No podía hacerme ilusiones.
Lo intenté, cuando me sentenciaron a muerte mí corazón se oscureció, la última esperanza era mí fe, y aunque no entendía porque estas cosas me sucedían a mí, intente perdonarlos y resistir….hasta que el amor me salvara…hasta que los espíritus más puros decretaran mí muerte, llevándome con ellos, libre de cadenas y tristezas.
Sin deudas pendientes.
∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆ A pesar de todas las penurias, de noches enteras llenas de fiebres y delirios, la mujer moribunda que el mismo Rey traía para albergar en su mismísimo palacio resistió, cumpliendo con una promesa que se había hecho a si misma , y a su Dios.
Si bien Kyllian estaba envuelto en sus dudas , ya no podía alejarse de ella,de su aroma, y su cuerpo .
Casi podía jurar que de a poco su cercanía los iba mejorando a ambos, no imaginaba estar demasiado lejos de ella, una verdadera magia del vínculo que compartían, una prueba de lo maravilloso que podía ser estar con su compañera.
Unos días antes de llegar al palacio sucedió lo que el Rey solo vislumbraba en sueños, su amor más secreto y pareja destinada , abrió los ojos,tal vez presintiendo su llegada a territorios vampiricos, un lugar donde pocos humanos habían llegado a estar.
Sus enormes ojos marrones enfocaron con debilidad a la otra humana que viajaba con ella para asistirla,y la indagó lo más pudo, para tener aunque sea una idea de qué estaba haciendo ella en ese carruaje en movimiento,cuando lo último que recordaba era…..la muerte.
—Oh!!??
Gema….¡!.por Dios!!
¿Estás…bien?
Sus manos tocaron su rostro y de inmediato notó su curiosidad por saber en donde estaban…
—Tranquila, estamos a salvo….creo al menos.
—¿Donde estoy?— preguntó confundida la mujer—¿Ya he muerto?
— Qué dices Gema!!…..es un milagro….te haz salvado.—dijo la rubia con una sonrisa esperanzadora.
Los ojos de Gema se llenaron de lágrimas y al mismo tiempo de preocupación, era imposible que el mismo Gobernador de aquel poblado se haya arrepentido por haberla tratado tan injustamente, su carácter fuerte y su maldad generada por el hecho de haberse negado a ser una de sus esposas lo había enfurecido de tal manera, que la venganza ero lo único que le quedaba para demostrar su poder ante el pueblo que a sus espaldas se reía por el desagradable infortunio.
Fue cruel para Gema ver cómo el líder de aquellas personas la difamaba públicamente y prácticamente anunciaba sus sentencia de muerte avalado por múltiple delitos entre ellos fraternizar con el enemigo.
Todas mentiras e inventos.
Aquello era un verdadero disparate, ella jamás en su vida se había relacionado con un vampiro,¿Por qué lo haría?
Humanos y vampiros estaban en guerra.
Aún así tanta fue la mentira y la calumnia que de a poco y a medidas que aumentaban las bajas en cuanto a vidas humanas, los pocos que quedaban vivos tomaban rencor e ira contra Gema,una siemple campesina quien se encontraba sola, era hija única y sus padres habían fallecido mucho antes de la guerra.
—¿Dime hacia donde vamos?— si bien la esperanza había retomado su corazón en su alma una leve duda acaparó y se metió en su cabeza ¿Quiénes la transportaban y hacia dónde?
—Vampiros…— susurró la mujer de manera seria, como si estuvieran seguras de que las escuchaban, aquellas palabras helaron la sangre de Gema de inmediato.
Era otra sentencia de muerte.
—¿Acaso me hablas en serio?
¡¡¡Estamos muertas!!
—Tranquila—la calló de inmediato —ese rey te miraba como si fuera la primera vez que veía el sol, y me dió órdenes de que te cuide y te asista siempre, debes creerme cuando te digo que no creo que quiera que te pase nada.
—¿Cuándo ha sucedido todo ésto ?— sus ojos llorosos, su voz temblorosa, las rarezas del relato confundían más a Gema, que solo quería volver a casa.
CASA ya no existía hacía mucho, y sufrió al darse cuenta que su destino y el de muchos jamás podría ser como el soñado, tal vez una familia, un trabajo, una vida que los humanos llamaban Normal.
Su cabeza volvió a caer abatida, todo era demasiado para quien ya había pasado por mucho.
Entre sueños recordó a la gente del pueblo , recordó el maltrato e incluso la persecución, por órdenes del Gobernador.
Rezó por él aunque jamás lo dijo, para que su corazón la ignorara y simplemente se olvidará de ella y de todo el daño que quería causarle por el solo hecho de tener más poder que todos.
No tuvo muchas horas de descanso,pues el movimiento apresurado la hizo encontrarse cara a cara con aquel ser que nunca había visto.
—Descuida….—dijo al instante de verla abrir sus ojos mientras él la transportaba en sus brazos por unos jardines de extrema belleza, que la llevaban al castillo más majestuoso que había soñado alguna vez.—Nadie te hará daño, tienes mí palabra.—aquello parecía un juramento, palabras que creyó, porque de alguna manera ese ser de ojos extremadamente rojos la hacía sentir……confianza.
Aquello la asusto, los vampiros eran astutos y aunque no sabía mucho de ellos seguramente esta era una más de sus tretas para torturarla, después de todo era un bocadillo más para ellos.
—Le ruego….— susurró — que mi muerte sea rápida.
El vampiro detuvo el paso mientras la fila de soldados se mantenía detrás de él ignorando la charla que acontecía .
—¿Acaso prefieres morir antes que confiar en mí?—el Rey no pestañeo y nunca dejó de mirar a la mujer que de a momentos amagaba con bajar la mirada ante tal miedo, después de todo, estaba rodeada de seres sobrenaturales, era imposible no obedecer o incluso pensar pelear, perdería irremediablemente.
Sus ojos se perdieron en los de él, ambos se deleitaban con el otro, la energía se acoplaba tan bien dando lugar a soñar algo….juntos, el vampiro pensé en acercarse más, incluso robar un beso.
—Yo…….—pocas decisiones estaba en condiciones de tomar, su cuerpo le gritaba lealtad a ese hombre, si es que podía llamarlo así, porque no lo era y debía grabarse a fuego eso, sino sufriría demasiado.
—Te dejaré en mí habitación, descansarás y después hablaremos, pero te repito mí palabra siempre se cumple , no estás aquí para ser lastimada.
Dicho eso pronto estuvieron dentro del palacio, siendo recibidos por sus leales servidores, y su hermano.
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