La debilidad del rey vampiro - Capítulo 9
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9: 9 9: 9 ——–GEMA——— Comienzo a bajar las escaleras, por suerte Sasha está conmigo porque mí andar no es precisamente correcto, de vez en cuando tropiezo o cojeo.
Ella me a prometido quedarse hasta que termine el juicio y luego debe irse con uno de los soldados de Kyllian ,creo que su nombre es Dante, es lo que entendí.
He escogido un vestido blanco largo, me gustó el color y el largo, no podría decir demasiado ,hacia mucho que no usaba un vestido nuevo ,siempre fue pantalones y una camisa, era lo poco que se podía conseguir en el pueblo de ropa.
—Gema no te asustes, ¿Me lo prometes?—me hace jurar la rubia y me tenso, me genera dudas de lo que estoy por presenciar.—El rey te explicará, iré a mí lugar.—y así sin más de aleja de mí.
La veo perderse entre un grupo de gente entre los cuales se encuentra su jefe, ya ni se cómo llamarlo tal vez a su cuidador, como su mascota ¿Qué somos para ellos?
Hay demasiados ojos color miel que me observan sin delatar emoción alguna.
pienso Un hombre de cabellos negros y ojos azules, me inspecciona de pies a cabeza, no parece estar conforme en absoluto, a diferencia de los demás se encuentra absolutamente solo presenciando todo.
Según oí es hermano de su Majestad, pero no gozan de buen trato entre ellos, ese es el chisme del palacio según Sasha.
Hablando de él, Kyllian hace su entrada triunfal, distando bastante de formalidades excesivas, no dice nada, simplemente es consciente de que todos saben de su presencia en el lugar.
Aparece con la mirada embelesada, juraría que soy la causante pero es imposible, soy una simple humana que no puede compararse con las exuberantes mujeres de su mundo, Diosas inmortales que podrían simplemente volverlo loco con una mirada.
Todos los presentes le hacen una reverencia, él ni se inmuta, como si no le importara, camina entre ellos con su objetivo en vista…yo.
—¿Blanco?
Mmmm..es tu color, aunque me hace tener pensamientos demasiados impuros— dice muy cerca de mí,con su mano acomoda un mechón rebelde, y un leve cosquilleo recorre mí cuerpo.
—Es el que más me gustó —es cierto ya que los demás eran demasiados…reveladores.
—Me alegra que hayas llegado para el duelo.
—¿Duelo?—consulto intrigada Alejándonos me lleva contra una de las columnas del lugar a cielo abierto, es como un parque dentro del mismo Palacio, los demás vampiros no pueden vernos, y eso me pone muy nerviosa, quiere hablarme a solas evidentemente.
—Gema, de los sobrevivientes de ese lugar donde vivías…..la mayoría han sido reubicados dentro del reino.
Lo miro sorprendida, allí no vivía sino que me torturaron y no pude hacer nada, todos asistieron a mí sentencia y nadie reclamo o se opuso, yo era inocente.
Algunas lágrimas se escapan y las seco rápidamente entiendl que lo último que querir ver el rey es una débil humana sollozando por no saber defenderse.
—Tranquila—dice pasado su pulgar por dónde han caído mis lagrimas—ya nadie va a lastimarte, pero quiero que estés aquí porque la persona que te sentenció…un tal Tyler ha pedido pelear para ser liberado.
Lo recuerdo, ¿Cómo podría olvidarlo?
El gobernador,un despota que siempre pensó en sí mismo, y solo nos atemorizada a todos, una basura que quiso matarme por decirle que de ninguna manera iba a acostarme con él porque él lo ordenaba.
Nunca entendí quien lo había hecho líder, pero fue uno de los monstruos de esta guerra, además de los vampiros, si me preguntan.
—He decidido que en vez de mandar a uno de los guerreros para que pelee con él, lo haré yo mismo.
—Pero….—no sabía porqué lo hacía ¿Tenía que ver conmigo?—No debería rebajarse su majestad dije agachando la cabeza.
Sus manos tomaron mí cabeza dirigiendo mí vista a esos ojos que esparcian miedo y terror ,y es que cualquier criatura en mí lugar pensaría que no había escapatoria a ese depredador que tenía en frente a mí.
—Creo que te mereces un defensor a tu altura— susurró cerca de mis labios,mientras yo seguía cada uno de sus movimientos—además muero de hambre— exclamó Su lengua humedeció sus labios y por unos segundos la curiosidad picó en mí .
¿Cómo sería ofrecerle mí sangre…mí cuello?….
Sus colmillos abriendo mí piel de a poco, saciandose cómo el animal que era.
Lo vi posar sus ojos en los lunares de mí cuello y temblee, no sabía si de miedo o tal vez algo más.
—Te ves tan apetecible humana, pero por ésta noche ya tengo que cenar.—eso fue lo último que dijo y se alejó al centro del lugar donde Tyler ya estaba posicionado con un cuchillo enorme que había pedido y los vampiros se lo habían concedido.
Es decir, el Rey….todo lo decidía Kyllian.
—¡¡¡Empecemos!!!!—dijo el Rey y todos hicieron silencio.
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