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La diosa de la luna - Capítulo 102

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Capítulo 102: Capítulo 40: El poder de la luna

Eriol

Mis actitudes hacia ella habían cambiado luego de darme cuenta de mis sentimientos, pero nadie parecía notarlo, ni siquiera Agatha.

Habíamos caído en una dimensión desconocida donde por coincidencia nos encontramos a su tía, las cosas pasaban cada vez más deprisa. Me preocupaba Beatriz quien había quedado en Sylvara cuando el ataque comenzó, la mayoría por no decir que todos mis compañeros seguían allá, por un momento llegué a pensar en mi padre, que no haya problemas en Agnes o que se mantuviera alejado de ellos, ya era un hombre de edad y no podía permitirse el hecho de huir.

Acababa de salir de la habitación que la tía de Agatha nos había ofrecido para pasar la noche, pero no sé si sería capaz de dormir allí, ella lucía tranquila ante cualquier sentimiento hacia mí. La tía de Agatha se me acercó y me sonrío.

—¿Huyes de algo? —preguntó Runa Odola.

Su comentario me causó gracia, no sabía que era tan obvio con respecto a mis sentimientos, me gustaría que Agatha también fuera así para poder saber que siente ella no solo por mí, sino por las personas que la rodean, hasta ahora solo había mostrado un profundo cariño hacia Nina que se había intensificado cuando descubrió que era su hermana.

—El amor y el odio son dos sentimientos que no se pueden ocultar. ¿Ella lo sabe? —preguntó.

Negué, no tenía más remedio seguir ocultándolo.

¿Cómo iba a decírselo? Suficiente tenía ella con las cosas que sucedían en el reino para confesarle ahora mis sentimientos, no era el momento y creo que nunca habrá uno.

—¿Y estás seguro de estarlo? —preguntó.

—¿A qué se refiere?

—Diferenciar el amor del poder de la luna.

Había escuchado hace mucho tiempo algo parecido a eso. Runa notó mi confusión, invitándome a un café para dialogar me contó como desde la llegada de Amaris todos habían sido cautivados por su belleza, incluso con fuerte rumores que la misma diosa Kisha llegó a tener celos de ella por esto mismo, pasó mucho tiempo cuando se descubrió que la atracción que sentían hacia Amaris venía de la fascinación que sentían las personas hacia la luna.

¿Cómo sabría diferenciarlo? ¿Ellos en algún momento habrán descubierto como diferenciar entre un poder a un sentimiento real? Existía una gran posibilidad que mis sentimientos hacia Agatha estuvieran impulsados por este poder.

—Por tus reacciones intuyo que no sabes cuál es la diferencia. —puntualizó Runa.

—La verdad no, ¿cómo sería capaz de diferenciarlo? Hasta hace poco acepté lo que sentía por ella, ahora ya no estoy seguro.

—No creo que tengas que preocuparte, llegará un momento en que sabrás como diferenciarlo.

—¿Cuándo llegará?

—No te desesperes, llegará algún día. —respondió ella sonriendo. —Tus pensamientos hacia ella dicen más que tus sentimientos, allí encontraras la verdadera respuesta. El amor está cuando la mente, el alma y el corazón tocan la misma armonía.

Se levantó del sofá donde nos habíamos sentado a conversar deseándome buenas noches, me quedé allí debatiendo sobre si entrar a la habitación con Agatha, había confesado mis sentimientos a mí mismo, pensar con claridad mientras nos encontrábamos solos en un espacio tan reducido no era capaz.

La tía de la persona de la que estaba enamorado me había dado consejos de amor, no sé qué tan mal de la cabeza tendré que estar para ello. No tenía más remedio y dormir en el sofá solo despertaría habladurías de los otros reyes y guardianes que estaban igualmente en la casa de Runa, no tenía escapatoria.

Intenté entrar en silencio a la habitación, pero no funcionó, al final terminé despertándola. Enseguida intuyó que algo ocurría, le mentí cuando preguntó.

—¿Por qué no vienes a dormir? —preguntó de repente.

—Dormiré aquí. —respondí señalando la silla donde me había sentado.

—Te dije que no me molesta compartir habitación.

—Ya le dije, es diferente. —respondí de nuevo, pero insistió en saberlo.

No podía explicarle, creo que más bien no quería hacerlo, cualquiera de las dos formas implicaría tener que confesarles las cosas, algo que no estaba dispuesto hacer esa noche.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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