La diosa de la luna - Capítulo 17
- Inicio
- Todas las novelas
- La diosa de la luna
- Capítulo 17 - 17 Capítulo 11 Cena con los reyes_2
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
17: Capítulo 11: Cena con los reyes_2 17: Capítulo 11: Cena con los reyes_2 La conversación se desvió gracias a Atlas quien comenzó un tema distinto, pero de todas formas la molestia de Aries no desaparecía, de vez en cuando sentía que me lanzaba una mirada de ira, no sabía si era por el comentario, o porque sus elementales empezaban a tener cierta preferencia.
Al finalizar la cena, mis shauri se habían ido a dormir a mi petición, era muy tarde casi rozando la medianoche, sabía que terminaría cerca de esa hora, ante mi nula sorpresa, Eriol no se fue a descansar, aunque se lo pedí muchas veces, era el único guardián que estaba detrás del comedor esperando mi salida.
Sonreí al verlo allí de pie, intuía que, esperándome, pues no podía pensar que otra actividad podría estar haciendo en ese lugar.
Esperaba que me devolviera la sonrisa, pero no fue así, en su lugar frunció el ceño, sentí por un momento que ese gesto iba dirigido hacia mí, pero sus ojos se guiaron a la persona que se haya detrás de mí.
Cómo había dicho, los reyes siempre han estado al tanto de como Aries y yo nos hemos tratado, sin embargo, eso no quería decir que fueran los únicos en saberlo.
Eriol estuvo presente cuando Aries me reprochó por lo que le había dicho a Hana en la reevaluación.
—No te cansas de tus jueguitos, ¿verdad?
—dijo Aries cruzándose de brazos.
—De la misma forma que no te cansas en decir idioteces.
—respondí sin voltear a mirarlo.
Di dos pasos hacia al frente con la intención de irme a mi habitación, pero Aries sostuvo mi brazo con fuerza, su tacto se sentía cálido, con una mano áspera.
Era la primera vez que nuestras pieles se tocaban, jamás nuestras discusiones pasaban más allá de lo verbal, nunca habíamos tenido una confrontación física y no esperaba que lo fuera en ese momento ni en el futuro, puesto que habría muchas consecuencias políticas si algo así sucediera.
—Suélteme, rey Aries.
—dije apretando mis dientes, volteando me a observarlo.
Empuje mi brazo hacia mí en un afán de soltarme, pero me tomó con más fuerza.
Sus ojos estaban fijos puestos en mí, empezaba a sentir rabia, no tenía razón alguna para tomarme así, y aunque la tuviera, no es manera de tratarme.
Un chirrido hizo que los ojos de Aries miraran a Eriol, había desenfundado su espada, quien apuntaba al pecho de Aries.
—Ya le dijo que la soltara.
—dijo Eriol.
—No puedes levantar tú arma ante un rey.
—dijo Aries.
—Quebrantaré cuánta ley sea necesaria para proteger a mi reina.
—comento Eriol.
—Por lo que no dudaré en herirlo, si le hace algo a ella, suéltela.
Comenzaba a sentir calor por mi brazo, pero aún más en la zona que Aries tenía su brazo.
Él se veía que no sabía cómo reaccionar, Eriol seguía sin bajar su espada.
Detrás de nosotros se escuchó unos pasos dirigirse a nosotros, él no tenía forma de explicar la escena de manera coherente, ya que no le había hecho o dicho algo al respecto para obtener esa reacción, por lo que al final decidió soltarme.
Cuando llegaron los demás reyes, solo notaron una escena en donde Eriol bajaba su espada y Aries se marchaba del lugar, dejándome todavía una sensación de ardor en mi brazo, junto con una marca roja en el lugar donde había estado su mano, indicando que me había quemado levemente.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com