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La diosa de la luna - Capítulo 23

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  4. Capítulo 23 - 23 Capítulo 14 La fiesta de Mies_2
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23: Capítulo 14: La fiesta de Mies_2 23: Capítulo 14: La fiesta de Mies_2 —Daniel, estas ebrio.

—puntualizó Aries.

—Dime algo que no sepa, socio.

—le respondió Daniel.

—¿Cuántas copas has bebido?

—pregunté.

—No lo sé, un par.

—respondió arrastrando las palabras.

—Las suficientes para atreverme a invitarla a bailar.

—dijo tendiéndome su mano.

Apenas terminó la frase, las señoritas que estaban con él, se soltaron de su agarre y se fueron dejándolo solo.

En otras circunstancias pudo haber sido romántico ese gesto, para otras personas, pero lo real era que no me causaba nada las acciones que había tomado solo para invitarme a bailar.

El baile de la fiesta era muy especial, por lo que se debía de estar seguro a quien invitar.

—Es un placer saber que quiera invitarme a bailar.

—dije.

—Pero me temo que en ese estado no será capaz de seguir el compás de la música.

Él se desanimó enseguida ante mi respuesta, no solo lo estaba rechazando, sino también que las dos señoritas que lo acompañaban lo habían dejado.

—Vamos, Daniel, le pediré a unos caballeros que lo acompañen a su torre.

—dijo Aries, esta vez dirigiéndose a mi dijo: —Esta conversación no ha terminado.

—¿En serio?

A mí parecer terminó hace mucho.

—le respondí.

Tomó del brazo a Daniel para guiarlo a la salida, los observé con la mirada, hasta cuando habló con un caballero quien se lo llevó fuera de la fiesta.

La música tradicional comenzó a sonar, todos guardaron silencio, me abrí paso entre la multitud para observar el baile, varias parejas salieron mientras bailaban y hablaban entre ellos.

Normalmente se espera que los reyes también bailen durante esta celebración, pero no esperaba hacerlo, aunque mis enseñanzas también incluyeron clases de baile, me sentía un poco nerviosa, igual tampoco tenía los pretendientes suficientes para que alguien me invitara.

Sentí como alguien tocaba mi hombro sacándome de mis pensamientos.

Al girarme, un hombre de cabello negro un poco largo estaba detrás de mí.

—Llevaba un rato buscándola.

—dijo, su voz me resultaba familiar, pero no podía recordar en dónde.

Su traje muy por el contrario de los demás que eran coloridos, él llevaba un traje negro, con volantes en las mangas de su camisa.

Lo que captaba la atención de su traje y su distintivo, era unas líneas onduladas bordabas en plateado en su chaqueta.

—Debo preguntar: ¿por qué a mí entre tantas personas?

—me generó curiosidad la forma que se presentó ante mí.

Como había dicho antes, no tenía pretendientes que me invitaran a bailar, este hombre había salido casi de la nada con aquellas intenciones, que, si bien podía negarme a ellas, sentía un impulso en tomar su mano y bailar.

—Solo deseo estar cerca de usted.

Tomó mi mano y me llevó hasta la pista, me sentí como el agua fluyendo ante la corriente, con él guiándome junto con los demás a compartir el baile.

No había ensayado al menos los pasos básicos, aunque recordara algunos, pero este hombre quería bailar conmigo, una acción que sin duda me conmovió, que alguien quisiera realizar una actividad conmigo.

Sin embargo, mi mente solo intentaba recordar el tono de su voz, sabía que lo había escuchado antes, tenía la sensación de conocerlo, pero no era capaz de recordar.

Sus brazos se sentían fuertes ante el agarre de sus manos en mi cintura y mi mano.

Sus movimientos eran suaves, delicados, siguiendo el compás de la música.

—Lamento mucho mi imprudencia.

Espero que esto pueda compensar mis errores.

Sentí como mi mente hizo memorias rápidamente con esas palabras, muy educadas, suaves y determinadas.

—Es muy osado de su parte invitarme a bailar.

—le comenté.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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