La diosa de la luna - Capítulo 74
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- Capítulo 74 - 74 Capítulo 31 Intimidación_3
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74: Capítulo 31: Intimidación_3 74: Capítulo 31: Intimidación_3 La cena con los reyes se realizaba cada cierto tiempo para discutir diferentes cosas, a veces solo porque sí, pero sé que discutiríamos acerca de lo ocurrido con el reino de los sueños, el festival de la cosecha y las desapariciones.
Fuimos a la habitación para poder sanarme la herida, vestirme de nuevo para la cena y luego asistir a ella.
Al inicio de la cena fue muy tranquila, todos hablando acerca de lo que hicieron durante el festival, lo que conocieron o cuál fue el mayor desafío al que se enfrentaron, durante esta parte de la cena Aries no dejaba de mirarme y a la herida que él mismo había causado, varios de los reyes se me acercaron a preguntar que me había ocurrido y el motivo por el cual llevaba un vendaje, solo les decía que me había golpeado con algo, no quería dar explicaciones de lo que había ocurrido y tener que mencionar que Aries fue el causante, eso lo colocarían en una posición más difícil de la que se encuentra con lo ocurrido en la última reunión.
—¿Le han notificado acerca de la solicitud que hizo Aries al reino de los sueños?
—preguntó Atlas de repente, a lo que todos guardamos silencio.
—Posiblemente tengan alguna respuesta para la próxima reunión.
—comentó Seiko.
—¿Cuándo es la próxima reunión?
—preguntó Daniel.
—Mañana.
—respondí.
—¿Qué creen que puedan responder?
Era de unas cosas que más temía, la respuesta que pudieran dar se sabía que con lo ocurrido violaron el tratado, por lo que pueden enfrentarse a una terrible sanción, además de perder por completo su autonomía.
—Lo más sensato creo que es apegarse al tratado de Sove y sus cláusulas de incumplimiento.
—comentó Aries.
—Creo que eres la persona menos adecuada para discutir del tema.
—dijo Daniel.
—Te recuerdo que gracias a ti podríamos enfrentarnos a una guerra.
—Aries cometió el error de amenazar al reino de los sueños.
—comenté.
—Pero ya no nos queda de otra que apegarnos a los incumplimientos del trato, aunque no fuera la manera, igual se lo haríamos llegar a ellos.
—Debemos esperar la respuesta del reino de los sueños.
—dijo Isadora.
—Actuaremos de acuerdo con lo que respondan.
—Deberían agradecerme.
—dijo Aries con un aire de superioridad.
—Gracias por causar una guerra.
—comentó Daniel alzando una copa a modo de brindis, por lo que todos nos empezamos a reír.
—¿Qué han dicho acerca de las desapariciones?
—pregunté.
—Ha habido muchas especulaciones al respecto y el capitán Bauer ha seguido cada una de ellas.
—respondió Isadora.
—Todavía no se sabe con certeza quienes estén causando todo esto.
De repente un golpe abrupto se escuchó al abrirse las puertas del comedor de par en par, todos los guardianes de cada uno de los reyes entraron al comedor se colocaron a un lado de sus respectivos reyes, detrás de ellos un grupo grande de soldados que se colocaron alrededor del comedor.
Todos los reyes estábamos sorprendidos ante tal interrupción.
Al final entró el capitán Bauer, lucía pálido y su labio temblaba un poco.
—Lamentamos mucho importunarlos, majestades.
—dijo el capitán.
—Pero les tenemos malas noticias, las sombras han sido liberadas y el concejal Bonde ha fallecido a manos de una organización llamada los hijos del caos.
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