La Doctora Genio, Mi Esposa, Es Valiente - Capítulo 132
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132: 132: ¡Fantasma 132: 132: ¡Fantasma Entonces, sintió algo de repente a su espalda y se giró lentamente hacia la izquierda.
Vio que su compañero, que antes estaba fumando, se había quedado congelado en el sitio.
Era lo único que podía hacer.
Abrió los ojos de par en par al ver aquello y se giró de forma inconsciente.
Entonces, vio a una fantasma con el pelo revuelto de pie justo delante de él.
El luchador estaba tan asustado que parecía que se le iban a salir los ojos de las órbitas, y justo cuando iba a gritar de miedo, la otra persona le tocó el cuerpo con dos dedos a una velocidad extremadamente rápida.
Después de eso, sintió como si su cuerpo hubiera sido sellado al instante; estaba entumecido y rígido.
Quería gritar, pero no podía.
Quería tumbarse en el suelo, pero no podía.
Sentía como si su cuerpo se hubiera vuelto disfuncional a causa de la conmoción y no había nada que pudiera hacer, lo que le provocaba una sensación de impotencia extrema.
Estaba de cara a sus otros compañeros cuando esto ocurrió, por lo que vio lo que pasó después.
Pudo ver con claridad cómo todos se quedaban congelados en el sitio en cuanto la mujer los tocaba.
De repente, una idea surgió en la mente del luchador: ¡era el Toque de Muerte!**
Cuando veían programas de artes marciales de más jóvenes, los maestros del programa hacían el mismo movimiento.
¿No congelaban a sus enemigos con solo tocarles en un punto?
¿Pero de verdad existía una técnica tan malvada y letal en este mundo?
Había otro luchador que estaba apoyado en el coche mientras encendía un cigarrillo.
Cuando se dio la vuelta, vio la peculiar escena de todos sus compañeros congelados en el sitio.
Abrió los ojos de par en par al ver lo que estaba pasando y abrió la boca, dejando escapar el humo.
La «fantasma» de la máscara ladeó la cabeza mientras lo miraba.
Entonces, mientras él gritaba e intentaba alcanzar la daga que llevaba a la espalda, el arma oculta tras la máscara ya había salido disparada, volando con un fuerte «Qi».
Las largas y finas agujas rompieron la tranquilidad de la noche y, antes de que el hombre pudiera reaccionar, la aguja ya se le había clavado en el cuerpo, alcanzando uno de sus nervios centrales.
La aguja le atravesó la espalda y aterrizó en uno de los arbustos que tenía detrás.
Antes de que el hombre pudiera reaccionar, se quedó congelado en el sitio, igual que el resto de sus compañeros.
—Oye, ¿qué estás mirando?
Otro hombre estaba cogiendo algo de dentro del coche.
Al salir, vio que el que acababa de encender el cigarrillo miraba fijamente a algo y le dio un suave empujón en la espalda.
Sin embargo…
Su compañero cayó de bruces al suelo con un fuerte «¡PUM!».
El resto de los luchadores que estaban alrededor del coche por fin se dieron cuenta de que algo iba mal.
A estas alturas, ya había nueve de ellos bajo control.
Quienes vieron cómo congelaban a los demás pensaron que sus compañeros estaban muertos, pero tras ser congelados ellos mismos, se dieron cuenta de que seguían vivos.
Lo único que les había ocurrido era que habían perdido la capacidad de moverse.
—¡Nos atacan!
¡Nos atacan!
El resto de los luchadores que aún estaban libres decidieron huir.
También gritaron por sus transmisores, tratando de informar a los del sótano sobre lo que estaba ocurriendo en la superficie.
La mujer había sido capaz de reducir a nueve de sus hombres sin armar mucho alboroto.
Cualquiera con dos dedos de frente sabría que sus habilidades no eran rival para la «fantasma» que tenían delante.
Aparte de huir y pedir ayuda, no les quedaban más opciones.
Por suerte, los cuatro asesinos asiáticos internacionales que estaban en el sótano eran de un nivel superior al suyo.
Tenían la esperanza de que esos asesinos pudieran salvarlos.
Sin embargo, incluso después de gritar durante un buen rato, no hubo respuesta de los que estaban en el sótano.
En ese momento, se dieron cuenta de que era posible que la «fantasma» hubiera hackeado su receptor de señal, lo que explicaría por qué no había respuesta de los de abajo.
De lo contrario, podría deberse a que la persona que tenían delante era realmente un fantasma y aquello era una actividad paranormal.
**Nota del traductor: El Toque de Muerte se refiere a una habilidad de las artes marciales que consiste en tocar un punto de acupuntura vital para dejar a alguien congelado en el sitio; también se conoce como Dim Mak.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com