La Épica Historia del Caos contra el Orden - Capítulo 363
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Capítulo 363: Cuchillas y dagas
Sin perder tiempo, Caín se sumergió en el crisol de metal fundido. De inmediato, sintió un dolor inmenso por el calor y no se atrevió a abrir los ojos por miedo a quedarse ciego. Aun así, no perdió la concentración, y recurrió a su fuerza de voluntad para mantener el control durante toda la prueba.
Los primeros tres niveles de la Técnica Hercúlea de Biometal se llamaban Infusión de Bronce, Integración de Plata y Resistencia Dorada. La transición de la Máxima Integración de Plata a la Resistencia Dorada podía llevar semanas, si no meses, incluso para un prodigio.
Sin embargo, menos de cinco horas después de sumergirse en el caldero, Caín sintió su cuerpo temblar mientras su sangre evolucionaba, adquiriendo las propiedades de los Metales de Nivel Dorado.
La razón detrás de ese talento ya no era un misterio para Caín, ya que sabía que se debía a la fuerza del alma de la Bestia de Sangre Astral que nutría su mar del alma.
La simple fusión del metal en su torrente sanguíneo mejoró significativamente su constitución, pero eso fue solo el principio. No pasó mucho tiempo antes de que una profunda transformación comenzara dentro del cuerpo de Caín.
La Energía de Sangre de Caín comenzó a extenderse y solidificarse, creando una intrincada red de fibras de biometal bajo su piel. Esto reforzó su defensa, protegiéndolo contra diversos ataques. El procedimiento fue atroz, pero Caín no pudo evitar sonreír mientras el poder recorría sus venas.
Después de otra semana de entrenamiento intenso, finalmente descansó, habiendo integrado las diez toneladas del Metal de Nivel Dorado en su torrente sanguíneo.
«Sistema, escanéame.»
Impacientemente, Caín le ordenó al Sistema que analizara su progreso.
[Escaneando Recipiente…
…
Escaneo del Recipiente completado.
Nombre: Cain Laurifer
Raza: Humanidad Matadioses
Camino del Poder: Renacimiento Astral (Campeón de Onda Medio)
Linaje: Linaje Verdadero de Averno
Talento de Onda: Alto Nivel 8 (Nivel 8 Pico)
Estadísticas:
Fuerza: 39.2–>47.5
Agilidad: 24.2–>26.5
Vitalidad: 41.5–>50.2
Onda: 25.2–>32.9
Energía de Sangre: 41.4–>45.2
Renacimiento de Sangre: Etapa de Sangre Dorada
Nota: El Virus de Onda dentro del Recipiente mejoró el Talento de Onda en un 28.1%.]
Caín sonrió radiante, extasiado con sus estadísticas actualizadas. Su Técnica Hercúlea de Biometal aumentaba tanto la fuerza como la vitalidad, siendo esta última el foco principal. Sin embargo, su Linaje Verdadero de Averno impulsó la primera, llevando ambas estadísticas a alturas sin precedentes.
Su Onda Astral ya estaba a la par con un Campeón de Ondas Tardío, pero aún faltaba mucho tiempo para que alcanzara esa etapa. Por otro lado, su Energía de Sangre ya se acercaba al máximo que su cuerpo podía contener.
El Talento de Onda mejorado provenía del Virus de Onda que él y Dimento generaron durante el torneo. El Anciano Codificador Genético estaba tan feliz con la victoria que no le importó entregarle el Virus de Onda a Caín.
Caín se puso de pie con una sonrisa llena de orgullo mientras guardaba el caldero y salía de la habitación. Afuera, Krane esperaba, luciendo un peculiar artefacto en la espalda que parecía una gruesa rama de árbol y una peculiar espada de madera en la cintura.
Una sola mirada le dijo a Caín que eran tesoros de valor incalculable. La espada parecía ser un Artefacto de Onda de Nivel Platino, pero el objeto en la espalda de Krane era aún más raro.
«¿Un Arma Sagrada?».
Ese fue el pensamiento en la mente de Caín mientras contemplaba la gruesa rama de árbol que se había fusionado con la espalda de Krane.
A diferencia de los Artefactos de Onda, que requieren ciertas reservas de energía para ser activados, las Armas Sagradas se adaptan con sus usuarios, volviéndose más formidables a medida que el portador crece.
Esto significa que incluso un Guerrero de Ondas puede aprovechar el poder de un Arma Sagrada destinada a alcanzar el Nivel Máximo de Apoteosis. En contraste, un Artefacto de Grado Platino requiere un usuario con la energía para aprovechar todo su potencial.
Reconociendo la rareza de un Arma Sagrada, Caín concluyó que Krane debía haberla conseguido a través de conexiones con el bajo mundo. Tras un asentimiento de aprobación, el dúo se teletransportó a la sede de la Asociación de Artesanos de Onda.
Ya habían pasado dos meses, y Caín buscaba la devolución de su arma.
Caminando con determinación, Caín y Krane se acercaron a la Pirámide Infinita. Entraron sin obstáculos, ya que habían programado una cita con el Gran Maestro Horteus, y se dirigieron rápidamente a la cámara del maestro artesano.
Al igual que en su visita anterior, el Gran Maestro Horteus estaba absorto en su trabajo, pero se detuvo al percatarse de la presencia de Caín. Saludó al joven guerrero con un asentimiento.
—En solo dos meses, tu nombre ha resonado por todo el reino. Parece que eres la comidilla de la ciudad.
Caín simplemente se encogió de hombros, fijando su mirada en Horteus. No podía ocultar su deseo por su arma.
Sin más preámbulos, el Gran Maestro agitó la mano, revelando un sable rojo y una colección de 33 dagas.
Intrigado, Caín estudió las armas, notando la marcada diferencia con su arma anterior, Masacre. Las nuevas armas no se ajustaban a su estilo de batalla, pero en lugar de sacar conclusiones precipitadas, esperó la explicación de Horteus.
Horteus asintió al ver el autocontrol de Caín y comenzó a hablar.
—Dado el daño que sufrió, reconstruir a Masacre como una sola entidad era inviable. Sin embargo, este diseño te va perfecto. He llamado al sable «Masacre» como un guiño a su predecesor. Aunque ya no se transforma a tu antojo, su durabilidad no tiene parangón.
Horteus canalizó su Onda de Esencia en la hoja, la cual comenzó a zumbar. Caín sintió una cautela instintiva, ya que estaba seguro de que el poder de la hoja podría amenazar su cuerpo reforzado.
—Aprovecha tanto la Onda Astral como la de Esencia —continuó Horteus—. Al canalizar energía, desperté sus Leyes latentes del Rayo y Sónica. La oscilación debilita los enlaces moleculares de lo que sea que corte, amplificando su poder de corte proporcionalmente a tu reserva de energía.
Caín y Krane escuchaban asombrados. El arma no solo era increíblemente poderosa, sino que Horteus había logrado extraer el poder que dejó atrás la Ley del Rayo del Duque del Relámpago Colapsante. Claramente, el hombre había alcanzado un nivel extremadamente alto en su oficio.
Después de escuchar esa explicación, Caín estaba más que satisfecho con la hoja, pero no perdió la concentración y dirigió su mirada hacia las dagas.
Horteus notó que los ojos de Caín se desviaban hacia las dagas, y las infundió con su Onda del Ego. Con un gesto, comenzaron a moverse por la habitación con una pericia increíble. Las cosas se intensificaron cuando Horteus usó la matriz de las dagas para atraer la Onda Vital del aire.
Caín y Krane miraron las dagas con asombro, ya que eran nada menos que extraordinarias.
La velocidad de las dagas se quintuplicó, acercándose a velocidades hipersónicas, y se amplificó aún más una vez que Horteus potenció la Onda Vital con su Onda del Ego.
Un cultivador en el Segundo Reino del Camino de Poder Eterno del Ego podía potenciar su Onda Astral u Onda de Esencia con su Onda del Ego. Típicamente, los Cultivadores de Esencia controlan la Onda Vital para mejorar sus hechizos, mientras que los Cultivadores Astrales infunden su Onda del Ego en su Onda Astral, llevando sus mejoras corporales al siguiente nivel.
Normalmente, Caín no usaba ninguna de esas habilidades, ya que prefería utilizar su Onda del Ego como combustible para las habilidades de su Alter Ego. Después de todo, la Radiancia de Vida y el Resplandor de Fuerza ofrecían un aumento mucho más efectivo en el poder de combate, pero consumían una cantidad de energía descomunal.
Sin embargo, al ver esas dagas, Caín visualizó de inmediato un nuevo estilo de combate. Su mente era lo bastante potente como para dividirse en varias líneas de pensamiento, y si empleaba esas dagas, sus habilidades y su alcance se verían notablemente potenciados.
—Los llamo Clavos de Sangre. No solo pueden alcanzar una velocidad extrema, sino que también pueden llegar a una frecuencia vibratoria potenciada. Aunque su poder de corte no es tan alto como el de Masacre, siguen siendo muy poderosos.
Caín asintió ante las palabras de Horteus, percibiendo el poder y la eficiencia de tales armas.
Cuando Horteus terminó la demostración, el Gran Maestro le envió tanto Masacre como los Clavos de Sangre a Caín, quien usó su Onda del Ego para marcarlos antes de que se fusionaran con su corazón.
Después, Caín le devolvió a Horteus la gema estrellada que había utilizado para cultivar durante los dos últimos meses, ya que ahora podía volver a entrenar con la Técnica de Fusión de Hoja Sónica.
—Estoy muy agradecido por su excepcional trabajo. Me aseguraré de usar las armas con destreza.
Caín se puso de pie e hizo una leve reverencia al pronunciar esas palabras. Estaba exultante con su nueva arma, seguro de que a partir de ahora podría desplegar un poder de combate aún mayor.
—Es un arma magnífica. Me ha gustado trabajar en ella. Si alguna vez vuelves a necesitar ayuda, aquí estoy para lo que sea.
Horteus asintió a Caín y, con un gesto de la mano, indicó al dúo que se marchara mientras él volvía a sumergirse en sus tareas.
Caín y Krane abandonaron la Pirámide Infinita y regresaron a la plaza principal, pero no volvieron de inmediato a su residencia. Un brillo intenso apareció en la mirada del joven mientras hablaba en voz alta.
—Solo faltan unos días para mi segunda prueba en la Ceremonia Arcana de Nobleza. Dicho esto, en lugar de volver a cultivar, debería pulir mis habilidades con la hoja.
Al oír las palabras de Caín, los ojos de Krane se entrecerraron brevemente, pero volvieron a la normalidad con rapidez mientras asentía en señal de acuerdo.
—Parece un plan sensato, mi Señor. Yo también podría aprovechar para pulir mis habilidades; no he tenido la oportunidad de probar el poder de mis nuevos tesoros ni de profundizar en las Leyes relacionadas con mi Linaje.
Tras ese breve intercambio, ambos se dirigieron con paso firme hacia las puertas que rodeaban Edén, preparándose para entrar en el Bosque de las Cigarras.
…
Las cigarras son insectos que caen de los árboles para enterrarse en el suelo, alimentándose de las raíces durante hasta diecisiete años antes de salir a la luz del sol. El nombre del bosque no derivaba de la presencia de estos insectos, ni de bestias de Onda que se les asemejaran, sino de la idea de que las bestias acechantes siempre están presentes, listas para emerger en cualquier momento.
¡ROOOOOOAAAARRRRR!
Este feroz rugido emanaba de una criatura que podría describirse como una enorme estructura de piedra, evocando la imagen de una montaña. Sin embargo, su diseño no tenía nada de ordinario. El cuerpo central se asemejaba a una montaña escarpada con las cumbres cubiertas de nieve. Cuatro monumentales patas pétreas se extendían desde este cuerpo, anclando la estructura y dándole una apariencia animada.
Era como si la propia montaña hubiera cobrado vida. Un resplandor anaranjado emanaba de su lomo, insinuando actividad volcánica o un núcleo ígneo.
Esta Bestia Rey recibía el nombre de «Volcán Viviente». Su poder estaba a la par de una Bestia Rey Tardía, capaz de desafiar a los Reyes de Onda Tardía más débiles y aniquilar a los de la Etapa Media.
Normalmente, estas criaturas dormitaban profundamente. Pero, al ser despertadas, desataban una destrucción generalizada, pues poseían un poder capaz de arrasar ciudades pequeñas en instantes. Como es natural, permanecían en el corazón del bosque, evitando los asentamientos humanos para eludir la ira de los cultivadores, lo que supondría su fin.
¡ROOOOOAAARRR!
Junto con el rugido, el cuerpo del Volcán Viviente se prendió en llamas, incendiando sus alrededores. Una de sus patas pétreas se abalanzó contra un diminuto ser en el cielo. A pesar de su descomunal tamaño, la Bestia Rey se movía con una velocidad apabullante.
Caín se plantó firme ante el Volcán Viviente, con la confianza brillando en sus ojos. La idea de enfrentarse solo a una Bestia Campeona de Onda Tardía habría sido inconcebible cuando llegó a Edén, pero ahora permanecía impávido, incluso mientras una colosal pata de roca se precipitaba hacia él.
Masacre vibró cuando Caín golpeó con todas sus fuerzas. Al instante siguiente, una explosión de rayos y llamas estalló, incendiando todo en un radio de varios miles de metros.
La fuerza y la vitalidad de Caín eran excepcionales para un Campeón de Ondas, potenciadas aún más por la Radiancia de Vida y el Resplandor de Fuerza, ¡que multiplicaban ambas por cuatro! Aun así, el impulso y el peso tras la pata del Volcán Viviente eran comparables a una pequeña arma nuclear, lo que provocó un punto muerto en su enfrentamiento.
¡BOOM!
El impacto envió a Caín a volar cientos de metros, dejándole un sabor metálico en la boca. Sin embargo, no podía permitirse pensar en ello, ya que la Bestia Rey Tardía había salido ilesa de la explosión gracias a su enorme tamaño y se abalanzaba de nuevo hacia él.
Los ojos de Caín se abrieron como platos al ver otra pata de roca lanzarse contra él a velocidad hipersónica con el peso de varios cientos de toneladas. A pesar de verse sorprendido por el poder de la Bestia Rey, no se acobardó. Su cuerpo era más que capaz de resistir el golpe.
¡BOOOOOM!
Otra explosión resonó por todo el Bosque de las Cigarras, acompañada por el sonido del metal chocando contra la roca.
El cuerpo de Caín podía soportar el golpe, pero eso no significaba que fuera a aceptarlo sin más cuando tenía los medios para contrarrestarlo. Para eso estaban precisamente los Clavos de Sangre.
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