La era desolada - Capítulo 101
- Inicio
- Todas las novelas
- La era desolada
- Capítulo 101 - Capítulo 101 Capítulo 101
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 101: Capítulo 101.
Los Cuatro Palacios De La Mansión Acuática Capítulo 101: Capítulo 101.
Los Cuatro Palacios De La Mansión Acuática Editor: Nyoi-Bo Studio El alto, ancho y antiguo pasillo era el mismo de siempre: tenía varios tapetes de oración y apareció un viejo y negro toro sonriendo al recién llegado Ji Ning.
—El pasillo principal —dijo Ning mirando a su alrededor.
—Felicidades —exclamó alegre el viejo toro—.
Han pasado solo unos cuantos años y ya alcanzaste el nivel discípulo Zifu.
Fue mucho más rápido de lo que pensaba.
Ning seguía preocupado por la llegada de los expertos de Montaña del Dragón Nevado así que respondió con indiferencia: —Solo tuve suerte.
—El hecho de que hayas logrado pasar esas tres pruebas no fue por pura suerte.
Lograste controlar el talismán y ahora eres capaz de ir a los lugares más importantes dentro de la Mansión Acuática.
Con acceso a estos lugares, ahora tendrás el capital suficiente como para llegar a ser toda una eminencia.
Siento que ya veo tu futuro: serás el siguiente supremo experto de la Gran Dinastía Xia.
Ning se sentía impactado.
No esperaba que este toro negro, el mero espíritu de un tesoro mágico, lo halagara tanto.
—No miento —dijo el viejo toro—.
La decisión del Inmortal Juha de aceptar a un discípulo causó que mucha gente dentro de la Gran Dinastía Xia enfureciera.
Si supieran que era el tercer maestro de la Mansión, es posible que se hubiera desatado una verdadera hecatombe.
—¿Qué exactamente es tan especial en este lugar?
—preguntó apresurado Ning.
Lo que más le interesaba era saber si podría mejorar su poder dentro de la mansión o no y si tendría una mayor ventaja en la batalla que se avecinaba.
—Este lugar tiene muchos secretos —dijo el toro—, el Inmortal Juhua y yo estuvimos aquí por un largo tiempo.
Si mis predicciones son correctas, la mansión tendría que haberse diseñado para entrenar a las futuras generaciones de Dioses Demonio.
—¿Futuras generaciones de Dioses Demonio?
—preguntó Ning incrédulo.
—Así es.
El primer maestro debe haber sido un Dios Demonio sumamente poderoso.
Solo con mirar los tapetes de oración en el pasillo ya puedes darte una idea: originalmente unos cuantos Dioses Demonio se sentaban ahí para escuchar acerca del correcto modo de entrenar y esperando sus indicaciones.
Ning miró hacia los enormes tapetes en fila y al tapete solitario que estaba frente al pasillo.
Asintió lentamente.
—El primer maestro aceptaba discípulos en dos corredores: uno era para los Refinadores Corporales del Dios Demonio nivel Xiantian, otro para los que estaban en nivel Zifu.
Los practicantes de nivel común no estaban a la altura.
Solo aquellos cuyos cuerpos habían sido transformados para convertirse en cuerpos parecidos a los de un Dios Demonio podían participar.
¿Estos no serían esencialmente verdaderos Dioses Demonio?
Ning estuvo de acuerdo: su propio cuerpo había renacido del fuego y el agua que había bajado desde los cielos, de hecho sí tenía el cuerpo de un Dios Demonio.
—Además, los varios pasillos dentro de la construcción están pensados para promover Dioses Demonio.
Desafortunadamente, su camino suele ser realmente difícil.
Aunque el Inmortal Juhua originalmente empezó siendo un Refinador Corporal del Dios Demonio también, lentamente ese camino se le hizo cada vez más difícil.
Avanzó más rápido como Refinador Ki, pero falló en la tribulación y terminó convirtiéndose en un Inmortal Forajido.
Ning podía entenderlo.
Por ejemplo, aunque él solía concentrar la mayor parte de sus esfuerzos en entrenar como Refinador Corporal del Dios Demonio, primero estableció su Zifu como Refinador Ki.
Ser Refinador Ki era fácil, lo otro no tanto.
Quizás en el futuro, se convertiría en un Inmortal de la Tierra como Refinador Ki mientras estuviera en el nivel de Daoista Primordial como Refinador Corporal.
¡O quizás sería apenas un Adepto de Wanxiang!
Podía pasar que tampoco pudiera superar la tribulación como Refinador Ki y se decidiera por el camino del Inmortal Forajido.
No era una locura seguir los pasos de Juhua.
—Déjame darte un consejo —dijo el viejo toro—.
Es lo que el Inmortal Juhua le dijo a Rampart, uno de sus discípulos.
—Soy todo oídos —dijo Ning.
—Esta Mansión Acuática se construyó para instruir a los Dioses Demonio, así que aprovecha los recursos para poder recorrer el mejor camino posible hacia esta meta.
Aún si estás a punto de convertirte en Inmortal de la Tierra, Ji Ning, debes detener el entrenamiento en Ki.
Pase lo que pase, ¡no te enfrentes a la tribulación!
Trabaja duro como Refinador Corporal del Dios Demonio y enfréntate a la tribulación como tal, ¡no antes!
Ning frunció el ceño.
—De acuerdo con la hipótesis del Inmortal Juhua, entre más logres avanzar en el camino del Dios Demonio, más útil te será la Mansión Acuática.
Él tenía el presentimiento de que aquí se escondían secretos que aún no había develado.
Tendrían que haber sido resueltos por el primer maestro, pero desafortunadamente no fue así—explicó el viejo toro.
—Gracias, señor, por el consejo.
Ji Ning lo recordará en todo momento.
—El primer dueño poseía poderes divinos increíbles y eclipsó por completo al Inmortal Juhua.
Espera a llegar al Pasillo Estelar y ahí comprenderás.
—¿Pasillo Estelar?
—preguntó Ning.
De pronto, se comenzó a formar una ilusión en el espacio vacío.
Se solidificó al instante en un oso alto y poderoso con el cuerpo cubierto de un pelaje amarillo.
Miraba atentamente a Ji Ning y le transmitía que se trataba de una existencia muy antigua y eterna.
Era la misma sensación que tenía cuando visualizaba la Pintura de Nuwa: sin importar cuánto tiempo pasara, ¡siempre estaría presente!
Solo que la sensación que le daba este oso era un poco diferente, como turbia y un poco menos poderosa.
—Hermano mayor —dijo de pronto el toro negro con voz temblorosa y luego se dirigió e Ning—.
Este es el Espíritu de la Mansión Acuática.
—¿El espíritu de la mansión?
Ning notó como la enorme cabeza del oso que tenía enfrente era muy parecida a la ilusión enorme de la entrada que lo había transportado hasta acá.
—Ning te saluda, señor —dijo con respeto.
—Otro más que alcanzó el nivel Zifu como Refinador Ki primero.
Te entrenas en el Diagrama Escarlata de los Nueve CIelos, la técnica número uno de Refinador Corporal del Dios Demonio, posees un fuerte linaje Dios Demonio.
No desperdicies tu potencial —dijo el oso amarillo gigante.
—No lo haré—dijo Ning que podía sentir el aura que emanaba el oso.
Esa presencia antiquísima por sí sola le hacía sentir que esto no era algo que lograban los practicantes convencionales.
El hecho de que el espíritu de la mansión era capaz de teletransportar gente era, en sí, un hecho increíble y misterioso.
El Inmortal Juhua era un experto durante las últimas etapas de la Era del Demonio.
¿Y el espíritu de la mansión?
Había seguido al primer maestro, ¿qué tan viejo era?
¿Qué tanto poder tenía?
Lo mejor era mantener la humildad frente a él.
—Sígueme —dijo el oso amarillo y caminó hacia el frente.
—Rápido, ve —ordenó el toro negro y también fue detrás.
Ning comenzó a seguir al oso amarillo a lo largo de un pasillo ubicado del lado derecho del salón principal que tenía trescientos metros de alto.
—Ya que ganaste control sobre el talismán, puedes considerarte un maestro en entrenamiento.
Además del salón principal, puedes entrar a este corredor que tiene cuatro salones secundarios que están abiertos para ti, pero por, solo podrás entrar en estos hasta que te conviertas en un Daoista Primordial.
Ning comprendía perfectamente: convertirse en discípulo Zifu y controlar el talismán era solo el primer paso; convertirse en Daoista Primordial y controlar el estado entero era el segundo.
Lo más seguro era que el segundo paso fuera un simple doblamiento que le permitiría llevarlo con él a todas partes.
Era probable que la Mansión Acuática siguiera sin estar bajo su control total, caso contrario el Inmortal Juhua no habría dicho que sentía que había más secretos escondidos en ella.
—Mira —dijo la bestia amarilla gigante y apuntó a la distancia donde había una puerta de bronce.
Ning se acercó deprisa para asomarse a través de la puerta abierta y quedó impresionado: había una enorme sala en medio de la cual flotaban numerosos tesoros mágicos y cada uno emanaba un aura poderosa y antigua.
Entre los tesoros, vio un gran martillo de guerra que brillaba con luz tricolor, lo que hizo que el corazón le latiera frenéticamente como si estuviera a punto de explotar de solo mirarlo.
También había cuatro banderas de formación de diferentes colores.
Al observarlas, sintió que estaba siendo arrastrado a un mundo sin límites.
—Esta es la Sala del Tesoro, una de las cuatro salas secundarias en la que puedes ingresar —dijo el oso amarillo gigante—.
Es el lugar donde el Maestro almacenó sus innumerables tesoros, desde objetos mortales únicos hasta elementos del Caos Primordial, cuando Pangu dividió los cielos y creó el universo.
El Maestro estableció una regla para poder obtener estos tesoros: si eres capaz de cumplir los requisitos que estableció el Maestro, son tuyos.
Ning contuvo el aliento.
¿Objetos del Caos Primordial cuando Pangu partió los cielos?
¿Qué eran?
Pero Ning sabía que los Dioses Demonio nacían naturalmente del cielo y que después de que Pang dividiera los cielos, surgieron muchos Demonios.
Ahora, parecía que esta Mansión Acuática había sido realmente creada por un Dios Demonio extremadamente antiguo y poderoso.
—¿Qué debo hacer para adquirir estos tesoros?
¿Cuáles son las condiciones?
—preguntó Ning.
—Después de ingresar en la sala y observar tu alrededor, encontrarás las reglas que estableció el Maestro —explicó el oso amarillo.
Ning asintió levemente.
El primer maestro había creado los dos corredores que los futuros discípulos debían cruzar para ser aceptados.
Las reglas de esta sala también fueron establecidas por el primer maestro.
Sin duda, se trataba del primer maestro que tuvo más influencia en la Mansión Acuática, mientras que el Inmortal Juhua no tuvo tanta trascendencia.
—Sigue caminando —ordenó el oso—.
El siguiente salón secundario en el que ahora puedes entrar es el Salón de Habilidades Divinas.
—¿Salón de Habilidades Divinas?
—preguntó Ning sorprendido.
Solo había adquirido una habilidad divina: la Evasión Ala de Viento.
Ning sabía exactamente cuán preciosas eran dichas habilidades; no cualquiera las obtenía.
—Aquí estamos.
Después de haber caminado un poco, el oso amarillo señaló a otra puerta gigante de bronce que estaba ahí cerca.
Tenía una sola palma de bronce sobre ella y la palma emanaba poder ilimitado: tenía el poder para sellar los cielos y bloquear el sol.
—Este es el Salón de Habilidades Divinas.
Solo los Demonios que cumplen con dos requisitos pueden ingresar: el primero es que el Refinador Corporal del Dios Demonio alcance el nivel de Renacimiento desde una gota de sangre.
El segundo es que debe hacerse en un periodo de diez años como máximo.
El chico se sorprendió.
¿Renacimiento desde una gota de sangre?
Eso significaba estar en el nivel Zifu como un Refinador Corporal del Dios Demonio.
Ning no había llegado a eso todavía.
Además, ¿diez años?
Él ya tenía más de diez.
—En el pasado, el Inmortal Juhua tenía más de diez años por lo que no tuvo permitido entrar en el Salón de Habilidades Divinas.
Si hubiera podido entrar, probablemente habría recorrido un camino más largo y su poder habría sido aún mayor.
Quizás no hubiera terminado convirtiéndose en un Inmortal Forajido.
El gigante oso amarillo era bastante sensible con respecto al Inmortal Juhua, quien, después de todo, se había encargado de la finca durante millones de años.
El viejo toro negro también suspiró y dijo: —Mi maestro siempre lamentó no poder ingresar en el Salón de Habilidades Divinas.
Cada uno de estos cuatro salones secundarios es importante.
El Maestro pudo ingresar a los otros tres, pero no a este y cuando atravesó los corredores de desafío tenía más de diez años.
Ning se sintió un poco amargado: no le importaban todos esos cálculos, ¡él tenía más de diez años!
¿Esto quería decir que él también había perdido la oportunidad de entrar en el Salón de Habilidades Divinas?
—Tienes suerte de tener apenas cinco años —dijo el oso.
—¿Cinco?
El oso entendía la confusión de Ning y explicó: —Los Dioses Demonio nacen en el nivel Xiantian, así que tú solo tienes cinco años.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com