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La era desolada - Capítulo 49

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  4. Capítulo 49 - Capítulo 49 Capítulo 49 La Guarida De Ala De Serpiente
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Capítulo 49: Capítulo 49: La Guarida De Ala De Serpiente Capítulo 49: Capítulo 49: La Guarida De Ala De Serpiente Editor: Nyoi-Bo Studio Ji Ning se paró en la superficie del agua y miró a su alrededor.

Todo estaba en silencio.

El único sonido que llegaba a él era el del viento soplando sobre el lago y creando pequeñas olas.

—Ala de Serpiente es mucho más cuidadosa de lo que habría imaginado.

No solo se queda en las profundidades, sino que ni siquiera cuando yo, su gran enemigo jurado aparece, se atreve a atacar.

¡Sería sumamente complicado sacarlo de su escondite!

Las Cinco Prefecturas del clan Ji no habían podido hacer nada al respecto.

Era todavía un secreto que Ji Ning ya había alcanzado el nivel Xiantian, por supuesto que Ala de Serpiente no lo sabía.

Para el monstruo, Ning era quizás un chico de once años con muy buenas técnicas.

No era una amenaza, pero, a pesar de eso, había resistido el impulso de atacarlo.

De pronto, algo llamó su atención.

¿Qué?

Vio que algunas cabezas salían discretamente a la distancia: monstruos menores.

De repente apareció en sus manos el arco que había obtenido de Ironwood Zhan junto con unas cuantas flechas.

Rápidamente apuntó con el arma y disparó: ¡Shua!

¡Shua!

¡Shua!

¡Shua!

Las cuatro flechas salieron disparadas y esto asustó tanto a los monstruos acuáticos que volvieron a sumergirse.

¿Pero las flechas serían lo suficientemente rápidas?

De inmediato se escucharon quejidos agonizantes y hasta salió a la superficie la cola de un pez en un charco de sangre a su alrededor.

—¡Ala de Serpiente!

¡Jamás pensé que tú, un Terrible Monstruo sumamente poderoso, sería tan cobarde de enviar monstruos menores y esconderse!

¡Me decepcionas!

—gritó Ning sosteniendo el arco.

—Ji Ning —dijo una voz grave desde las honduras.

Ning sintió que el corazón le daba un brinco de alegría: por fin Ala de Serpiente respondía.

—No creas que tendrás éxito con métodos tan despreciables, ¿crees que no sé que tu padre y otros se esconden en algún lado?

¿cómo es posible que tú, un simple niño nivel Houtian venga a tirar su vida por la borda?—exclamó la voz de las profundidades del lago.

—¡Ja, ja, ja!

¿Houtian?

—ri con ganas Ning.

El cuerpo se le cubrió inmediatamente de una capa de luz mientras apuntaba hacia el lago.

De la punta del dedo le salió disparado un potente rayo que perforó el agua y atravesó toda la profundidad.

—¡Abre bien esos ojos de serpiente!

—vociferó.

El rayo viajó a través del lago e hizo temblar las profundidades.

Varios kilómetros más adelante se levantó una figura negra que sacó la cabeza y lo miró perturbado.

—¿Xiantian?

¿Ya eres Xiantian?

—¡¿Te atreves a enfrentarme?!

—dijo Ning— Si te preocupa que esto se trate de una emboscada, entonces elige tú el lugar donde quieres que sea la batalla.

Puede ser cualquier punto dentro del lago o la isla.

¡Tú y yo, uno a uno!

¿Te atreves al duelo?

Ala de Serpiente observó al joven parado sobre el agua y dudó por unos segundos.

Si realmente le habían preparado una trampa, ¿en cuántos lugares podría estar?

—Ustedes humanos son realmente mañosos.

Así hayas obtenido el nivel Xiantian, ¿cómo es posible que el clan te deje morir de esta forma?

Debe ser alguna treta de la que no estoy enterado.

Si realmente eres valiente, ven a las profundidades del lago pues ahí es donde pelearé contra ti.

No pienso caer en tu trampa de la superficie —rugió furioso y se hundió.

—¡Eres más cobarde que un ratón!

—gritó Ning.

¡Swoosh!

Ning estaba tan furioso que se dio media vuelta y caminó por encima de las olas hacia la isla central del lago y llegó en un solo salto.

—Cómo puede ser tan cobarde.

No se le ocurría ninguna idea, pero tampoco era tan arrogante como para saltar hacia el fondo para luchar en desventaja contra el Terrible Monstruo acuático.

—————- En el fondo del lago —Poderoso rey, poderoso rey, el humano está en la isla —dijeron varios monstruos menores.

—¿Fue hacia allá?

El hombre de negro permanecía sentado intentando reprimir la furia de su corazón.

—Padre, Punta Plateada está ahí junto con los demás —dijo una de las serpientes con preocupación.

—¿Punta Plateada?

El hombre de negro estaba impactado.

Ahora se le venía a la memoria que desde que Cresta Envenenada y las Cinco Prefecturas del clan Ji habían hecho sus arreglos, él había permanecido en el fondo del lago, ¡sin atreverse siquiera a ir a su guarida de la isla!

Pero sus hijos y esos monstruos menores no eran tan cuidadosos.

Después de todo, la isla solía ser su verdadero hogar.

—¿Cuántos?

¿Cuántos de mis hijos están en la isla?

—gritó furioso el hombre de negro.

—Debería ser solo Punta Plateada, pero sí hay cientos de monstruos menores ahí—respondió la serpiente.

El rostro del hombre cambió por completo cuando escuchó esa información.

—Envía de inmediato a alguien para que avise a Punta Plateada que debe volver en este instante.

—Entendido.

—————— Ning era humano después de todo.

Cuando caminaba sobre el agua debía mantener la mente en un nivel de “ser uno con el mundo” en todo momento.

Como no tenía modo de forzar a Ala de Serpiente a salir, decidió descansar en la isla por un rato.

—Este lugar era la guarida de Ala de Serpiente —dijo mirando a su alrededor— en los últimos miles de años, la isla siempre ha sido territorio de monstruos.

Ya que no puedo hacer que salga, aprovecharé para observar la zona.

El chico caminó a paso lento.

Cada paso, sin embargo, era como el viento: elegante y rápido, parecido al humo.

Deambuló por las playas llenas de lodo.

La isla debía tener una superficie de aproximadamente veinte kilómetros.

No era particularmente chica y tenía además algunas colinas y arroyos.

«Growl…», un cangrejo rojizo del tamaño de una piedra movía a un lado y a otro sus enormes tenazas mientras miraba fijamente a Ning.

—Monstruos menores —observó Ning.

Pateó una piedra que salió disparada con un «¡swoosh!» y golpeó en el caparazón del cangrejo y lo dio vuelta e hizo girar varias veces hasta que se detuvo.

Cuando Ning se alejó, el cangrejo se había dado vuelta y corría a las profundidades del lago.

Esta solía ser la guarida de Ala de Serpiente en otro momento.

Aunque él no estuviera ahí, había unos cuantos monstruos acuáticos menores que vivían en la isla.

Cuando se percataron de la presencia de Ning intentaron atacarlo: los más débiles aprendieron una lección y cuando tuvo que tratar con los de nivel Houtian tampoco tuvo piedad.

De pronto divisó a lo lejos una enorme entrada hacia lo que parecía ser una caverna, de la que emergió una serpiente color plata.

A su lado tenía una serie de monstruos acuáticos menores de varios metros de ancho.

Ninguno era particularmente pequeño, además de que la mayoría era Houtian.

¡Swoosh!

Ning se movió cargando hacia delante.

—¡Rápido, vete!

¡Vete!

Ese joven humano debe ser una forma de vida Xiantiana —gruñeron los monstruos menores.

Ninguno se atrevió a atacar al humano, sino que se dispersaron en todas las direcciones hacia las lejanas aguas del lago.

Nuevamente apareció en las manos de Ning el arco con las flechas y disparó ocho veces seguidas: «¡Hua!

¡Hua!

¡Hua!» Una flecha detrás de la otra.

Instantáneamente, los diez monstruos acuáticos menores más grandes murieron, algunos un poco más pequeños en tamaño lograron escapar.

—Ji Ning, has matado a otro de mis hijos, ¡juro que te mataré de una vez por todas!

—resonó un furioso grito desde las profundidades, lo que sorprendió profundamente a Ning.

—¿Otro hijo?

¿Cuántos tiene este viejo monstruo?

El chico miró a su alrededor: había tres cadáveres de monstruos nivel Houtian de tipo serpiente, ¿cuál sería el hijo de su enemigo?

No sabía que el viejo monstruo había tenido originalmente 92 hijos de los cuales conservaba solo dieciséis pues el resto había muerto.

A dos de ellos los había matado Ning.

Sin embargo, el más preciado de todos seguía siendo Punta Roja, el que tenía ascendencia de Dios Demonio.

—Viejo monstruo, solo te dedicas a gritar.

¿Hay más hijos tuyos dentro de esta cueva?

Porque pienso entrar a matarlos —gritó mientras entraba al lugar.

——————- Esta guarida era un lugar en el cual Ala de Serpiente había vivido por mil años.

Era oscuro por dentro y lleno de pasadizos retorcidos.

Ning avanzó con su espada preparada para atacar.

En el interior de la guarida se encontró repetidas veces con varios monstruos que intentaron atacarlo: algunos eran feroces, otros muy extraños.

En cuanto veían al humano se comportaban como si tuvieran enfrente a un manjar para devorar.

A los más débiles los derribaba con un simple golpe, sin detenerse a averiguar si estaban muertos o solo era un desmayo.

También acabó con los monstruos de nivel Houtian.

—Esta guarida es extremadamente profunda —dijo mientras continuaba el recorrido por los diversos túneles.

De pronto emergió de la oscuridad una enorme sombra con la forma de lo que parecía ser la cabeza de un Oso Pardo que abría las fauces y atrapaba a Ning.

El rostro del joven maestro se transfiguró al darse cuenta de que había perdido la capacidad de movimiento: no podía ni avanzar ni retroceder.

—Este lugar…

¡Es un sitio reliquia!

—exclamó.

El término se le había venido de pronto a la cabeza.

En el mundo ilimitado, desde la era del Dios Demonio hasta la era moderna, una gran cantidad de expertos habían estudiado a lo largo de muchísimos años sobre los varios sitios reliquia del Dios Demonio y las Inmortales mansiones de sitios reliquia que existían.

Como la humanidad se había esparcido por el mundo, varias personas habían entrado accidentalmente en estos sitios y habían logrado obtener beneficios de ellos.

La mayoría, sin embargo, moría dentro de esos lugares.

En los libros que Ning había leído, se enteró sobre mucho sitios reliquia en los que fueron devoradas infinidad de criaturas.

—No puedo creer que encontré un sitio reliquia.

Vivo.

Definitivamente tengo que salir vivo de aquí.

¡Definitivamente!

Los ojos de Ning brillaban de inconmensurable deseo.

Entendía que, en estos lugares de enormes poderes y Dioses Demonio, no tenía posibilidad de defenderse.

Su única opción era someterse y luego tratar de encontrar una salida.

La enorme sombra había tragado a Ning de un solo bocado.

Se desvaneció.

Ning también.

Los túneles dentro de la guarida de Ala de Serpiente permanecieron tan tranquilas como siempre, como si nada hubiera pasado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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