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La Esposa del Villano - Capítulo 129

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  3. Capítulo 129 - 129 Todas las piezas estaban en su lugar
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129: Todas las piezas estaban en su lugar 129: Todas las piezas estaban en su lugar —¿Esto es por el pasado?

—Xuan Hui inmediatamente giró su cuerpo hacia Lily, evitando su cara mientras apretaba los dientes con fastidio o quizá incluso con miedo—.

Ahora eres una mujer de éxito, Qin Jinghua.

¿Por qué no pasas página y te olvidas de lo que ocurrió en el pasado?

Seguro que ahora nadie te menospreciaría.

—Lily…

—corrigió ella mientras mojaba el dedo en la copa y se lo llevaba a la boca para probarlo—.

Qin Jinghua lleva mucho tiempo muerta.

—Luego le dedicó a Xuan Hui una sonrisa falsa—.

Ya deberías saberlo, ¿no?

¿Maestro Xuan?

Xuan Hui se quedó mirando a Lily; esta vez su mirada contenía un matiz de ira y miedo.

La mujer que tenía delante era muy distinta de la que había conocido en la lectura.

Era como si se tratara de una persona completamente diferente.

—Lily…, te lo advierto…

Si le haces algo a Qin Fei, yo…

—¿Qué?

—lo interrumpió mientras le enarcaba una ceja—.

¿Harás que alguien me drogue?

¿Como hiciste hace años?

—¡Sabes que no fui yo!

Fue Tang Lingyun —siseó él.

—Ah…

ya recuerdo…

La actriz Tang Lingyun, de la familia Tang.

—Lily asintió—.

¿Cómo podría olvidarlo?

—le sonrió.

Como respuesta, Xuan Hui levantó la copa de vino y se la bebió de un trago.

Su rostro se contrajo de inmediato cuando el regusto del alcohol le golpeó la garganta.

—A mí me gusta con un poco más de ginebra —dijo Lily al notar la expresión de Xuan Hui—.

Ya te dije que no sería de tu gusto.

—Dime la verdad, Lily, ¿por qué estás aquí?

—preguntó Xuan Hui, ignorando las palabras de Lily mientras le hacía un gesto al camarero para que le sirviera otra copa.

—Sabes que Qin Fei está embarazada.

¿Por qué no dejamos el pasado en el pasado?

Deja de ser vengativa y de buscar revancha.

A cambio, te compensaré por el daño que se le hizo a tu reputación hace tantos años.

Podemos hablar más sobre eso.

Y tampoco te pediré que vendas la villa que le gusta a Qin Fei.

¿Qué te parece?

—preguntó, con la esperanza de que Lily aceptara sus propuestas sin oponer resistencia.

—El Maestro Xuan debe de estar bromeando.

¿Venganza?

Yo, Lily Facci-Qin, he tenido muchas oportunidades de mandar a mataros a ti y a Qin Fei por el mal que me hicisteis hace tantos años.

Pero…

no lo hice.

—Se rio—.

Con el estatus que tengo ahora, nadie sabría siquiera quién lo hizo.

¡Ese es el alcance de mis capacidades!

—No he venido a vengarme, Maestro Xuan.

He venido a cobrar los intereses de la deuda que tienes conmigo —añadió mientras miraba a Xuan Hui directamente a los ojos.

Entonces, sus labios se curvaron hacia arriba en una sonrisa maliciosa; era siniestra pero hermosa, tan hermosa que Xuan Hui fue incapaz de apartar la mirada.

En ese momento, Xuan Hui podría haber optado por marcharse y olvidar las palabras de Lily.

Pero no lo hizo.

En vez de eso, siguió mirándola fijamente, con una expresión insondable.

Por alguna razón, Xuan Hui sintió que el corazón le daba un vuelco mientras su mirada se detenía en los labios de Lily y luego, lentamente, volvía a sus ojos.

Aunque había algo en los ojos de Lily que inquietaba un poco a Xuan Hui, se encontró a sí mismo perdido en su mirada.

No es que los ojos de Lily mostraran nada.

No.

De hecho, los ojos de Lily estaban vacíos.

Era casi como si estuviera mirando a la pared.

Estaban muertos, sin emociones.

Y por primera vez en su vida, encontró atractiva la mirada de desapego en los ojos de Lily.

Al verlo aturdido, Lily se levantó de su asiento y le dio la espalda.

Ya había logrado su objetivo principal.

Ya no había razón para quedarse en esa fiesta.

—¿Adónde vas?

—preguntó Xuan Hui, siguiendo a Lily.

—A la siguiente fiesta a la que asistiré esta noche —respondió con sinceridad.

—¿Es la de Bulgari?

—preguntó él.

Como respuesta, Lily asintió.

—Voy contigo.

—Sus propias palabras lo sorprendieron de inmediato—.

Yo…

quiero decir…

yo…

—Está bien.

Coge tu coche y puedes seguirnos.

—Lily le respondió rápidamente.

Luego, aceleró el paso y caminó hacia Fernando, que ya le sostenía el abrigo.

—¿Éxito?

—sonrió Fernando mientras ayudaba a Lily a ponerse el abrigo.

—Absoluto.

—Ella sonrió antes de coger a Fernando del brazo.

Luego, salieron juntos del lugar, dejando atrás a un aturdido Xuan Hui que miraba fijamente la espalda de Lily.

Tras unos segundos de aturdimiento, Xuan Hui salió de su estupor y de inmediato envió un mensaje de texto a su secretaria y a Qin Fei para que se reunieran con él en la fiesta posterior de Bulgari.

Cuando Qin Fei recibió el mensaje, lo llamó de inmediato, feliz de que por fin le contestara.

Comenzó a quejarse de lo que le había pasado, pero la mente de Xuan Hui estaba en otra parte.

Era como si las quejas de Qin Fei no fueran más que murmullos en sus oídos.

Su mente seguía atrapada en la sonrisa y los ojos de Lily.

Al final, Qin Fei colgó la llamada y le dijo que la esperara en la fiesta.

…

Lily se había puesto otro atuendo para la fiesta posterior de Bulgari.

Este era también el último cambio de ropa del día.

Fernando había preparado con antelación muchos conjuntos diferentes para que Lily los luciera en cada evento y Lily ya se había cambiado varias veces en un solo día, aunque no es que se quejara.

Esta era la forma que tenía Lily de mostrar su apoyo a su mejor amigo: exhibiendo sus diseños en la escena internacional de la moda.

Esta vez, Lily llevaba un vestido negro de largo midi, manga larga y cuello redondo que se ajustaba perfectamente a su cuerpo.

Este vestido estaba diseñado específicamente para presumir el esbelto cuerpo de Lily.

El suave material de lana fue elegido para proporcionar la comodidad que Lily siempre quería y buscaba en un vestido.

Como diseñador, Fernando buscaba un estilo atrevido sin renunciar a la comodidad en sus diseños.

Como a Lily le encantaba llevar alta costura atrevida y además tenía una buena figura, Fernando la consideraba una modelo perfecta para su ropa.

—¡Oye!

¿Por qué me estás haciendo fotos?

—le preguntó Lily a Fernando mientras se retocaba el maquillaje dentro del coche—.

Me he dado cuenta de que también me has hecho fotos antes, cuando llevaba el vestido de lentejuelas plateadas.

—Es para el maridito —respondió él mientras sus dedos tecleaban rápidamente en el móvil.

—¿Para Jingren?

—preguntó ella.

—¿Acaso tienes otro marido?

—preguntó él frunciendo el ceño—.

Sois lo peor.

¡Siempre molestándome con peticiones sin sentido!

—¿Por qué me regañas a mí y no a él?

¿Acaso te he pedido yo que me hicieras fotos?

—replicó ella.

—Bueno…, no puedo regañar al Escolta Zhuo —respondió él antes de evitar la mirada de Lily.

—Ja…

¿Esto debe de ser por la apuesta que hicisteis vosotros dos?

¡Oye, Fernando!

¿Adónde vas?

¡Aún no he terminado!

—Lily intentó llamar a Fernando, pero este ya había salido del coche sin decir una palabra más.

Al ver a su amigo de pie fuera del coche, esperándola, una sonrisa se dibujó en los labios de Lily.

Antes de salir del coche, miró a Yang Mi, que estaba a su lado, y preguntó:
—¿Xuan Hui?

—Confirmado, Presidenta.

Tengo fotos de él y su secretaria en la parte de atrás de su coche.

La droga funcionó.

En el momento en que vio a su secretaria en el coche, se abalanzó sobre ella —explicó.

Aunque Xuan Hui no fue quien drogó a Lily, se le podía considerar cómplice por haberlo permitido.

En la mente de Yang Mi, Lily solo le estaba dando a probar un poco de lo que ella sintió cuando la drogaron tantos años atrás.

La impotencia ante los efectos de la droga que te hace cometer actos de los que podrías arrepentirte después.

—Bien…

Muy bien.

¿Y los Qins?

—preguntó con una sonrisa en el rostro.

Hacía un momento, se había asegurado de drogar la bebida de Xuan Hui con algo que no solo reduciría sus inhibiciones, sino que también le provocaría alucinaciones.

Luego estaba la secretaria de Xuan Hui, a quien una estilista de Xuan Films había engañado para que se vistiera de forma un poco más…

sexi, asegurándose de que sus piernas quedaran al descubierto.

Una pequeña sonrisa, un poco de piel al descubierto, harían sin duda que Xuan Hui se revolcara en la miseria.

Lily estaba segura de que un hombre con un estado mental débil, como era el caso de Xuan Hui, sucumbiría fácilmente a las tentaciones.

Y así fue.

Una vez más, Lily había ganado.

Pero esto era solo el principio.

Lily estaba segura de que, a partir de hoy, Xuan Hui le temería aún más.

Sin duda, Xuan Hui se volvería más ansioso e intentaría adivinar constantemente cuál sería su próximo movimiento.

A Lily ni siquiera le importaría que decidiera contarle su identidad a Qin Fei, a Tang Lingyun o incluso a Qin Mo.

De hecho, lo agradecería enormemente.

Porque no hay nada más aterrador que esperar con la esperanza de que Lily no llame a sus puertas y destruya el imperio que tanto les había costado construir.

Y lo que es aún más aterrador es que, cuando eso ocurra, solo podrán observar cómo todo se desmorona ante sus ojos, sin que ninguno tenga el poder o la capacidad de hacer nada para detenerlo.

Por supuesto, Lily mostraría algo de piedad, siempre que supieran cómo comportarse y la dejaran en paz.

Porque, en el momento en que hicieran alguna estupidez y cavaran sus propias tumbas, Lily sin duda les echaría una mano para enterrarlos en un abismo infinito de dolor.

—Ellos también están de camino a la fiesta.

—Yang Mi le dedicó una sonrisa a Lily antes de sacar una pulsera de diamantes y pasársela.

La pulsera de diamantes contrastaba con el negro que Lily vestía.

Sin decir nada más, Lily se deslizó la pulsera en la muñeca antes de salir del coche con una sonrisa en el rostro.

«Las piezas ya están en su sitio.

Ahora es el momento de un gran espectáculo».

…

Editor: Swaning

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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