La Esposa del Villano - Capítulo 162
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162: Hacer la pregunta equivocada 162: Hacer la pregunta equivocada —No has pegado ojo en toda la noche y ya estás aquí, cocinando a estas horas y solo con mi camiseta puesta —señaló Zhuo Jingren en el momento en que entró en la cocina.
Aún eran las seis de la mañana y Lily ya estaba cocinando mientras tarareaba una melodía.
¿Acaso no era la mejor forma de despertarse?
—Estoy acostumbrada a trabajar toda la noche.
Eso y lo de anoche no fue suficiente para agotarme —respondió Lily sin darse la vuelta para mirar a su marido.
—Mentirosa —respondió él, acercándose a ella por la espalda—.
Fuiste tú la que me pidió que parara.
—Fue algo que dije en el calor del momento.
—Aunque Lily no estaba de cara a Zhuo Jingren, la diversión en su voz era obvia.
Sonreía mientras le daba la vuelta a las tortitas.
—¿Tortitas?
—enarcó una ceja mientras la abrazaba por la espalda—.
¿Viste otro vídeo?
—¡Tonto!
Compré una caja de preparado para tortitas en el supermercado.
Solo seguí las instrucciones y listo —dijo con aire de suficiencia, dándose la vuelta para mirarlo—.
Deberías agradecerme todo este esfuerzo.
—Solo seguiste la receta; no hay ningún esfuerzo en ello.
—Zhuo Jingren le dio un beso corto.
—Batir los huevos gastó parte de mi energía, lo que significa… esfuerzo.
Y es justo que le pagues a alguien por sus esfuerzos, ¿no?
—lentamente, le rodeó el cuello con los brazos.
—Anoche ya te quedaste con mi apellido, mi dinero y mis propiedades.
También te aprovechaste de mi cuerpo.
No creo que pueda pagarte con nada más —masculló mientras apagaba el fuego de la cocina.
Ver a Lily dedicarle una sonrisa socarrona lo hizo sonreír al instante.
De repente, la subió a la encimera, lo que le arrancó un gritito.
—La próxima vez deberías avisarme antes de hacer eso.
—Lily lo fulminó con la mirada, lo que le valió una risita de su marido.
Zhuo Jingren le dio otro besito en los labios—.
Si tú lo dices… —susurró él.
—Entonces, hablemos del pago, ¿quieres?
—preguntó él, con la voz más grave de lo habitual—.
¿Cuánto quiere mi mujercita?
Como respuesta, Lily miró fijamente a su marido.
Zhuo Jingren solo llevaba puestos los pantalones de chándal, que revelaban su físico en forma.
Eso hizo que Lily sintiera una sensación de cosquilleo en el estómago.
—Has hecho la pregunta equivocada, tonto —dijo ella, poniendo los ojos en blanco.
—¿Ah, sí?
—No es cuánto… tontorrón.
Es cuántas veces quiero antes de que acabe el día —dijo Lily mientras le enarcaba una ceja.
Un matiz de sorpresa brilló en los ojos de Zhuo Jingren antes de desaparecer sin dejar rastro.
—¿Tienes que ir a trabajar hoy?
—preguntó él.
Aún era jueves, 21 de julio, y sabía que Lily tenía que hacer muchas cosas para la inauguración de la nueva Torre FG en Hong Kong.
—Mmm… —asintió ella, todavía sonriendo—.
¡Pero también puedo aceptar pagos en el trabajo!
Solo depende de la resistencia de cierta persona.
—Por alguna razón, tener una esposa a la que le encantan los beneficios es algo excelente —dijo él antes de besarla.
Y antes de que la pareja se diera cuenta, todo en la cocina dejó de existir.
Lily solo notó la lengua de él deslizándose dentro de su boca.
—Aprovechada y traviesa —dijo él, dedicándole una sonrisa de medio lado.
—¿A que soy simplemente perfecta?
—replicó ella mientras enganchaba los dedos en la cinturilla de su pantalón de chándal y tiraba lentamente hacia abajo.
—Perfecta.
Es bueno que lo sepas —dijo él mientras su erección quedaba libre.
No se pronunciaron más palabras mientras él apartaba sus bragas y se abría paso dentro de ella.
Lily le pasó un brazo por detrás de la cabeza, entrelazando los dedos en su pelo y asegurándose de que sus labios no se separaran de los de ella.
Jadeos y gemidos resonaron en la cocina mientras las uñas de Lily se clavaban en los hombros de él.
Arqueando la espalda, le dio acceso a su pecho después de que él le quitara la camiseta ancha.
—Eres preciosa —susurró él mientras sus músculos comenzaban a tensarse y sus embestidas se volvían más torpes.
—Juntos —respondió Lily, con los ojos cerrados.
—Mírame —ordenó él, haciendo que ella cediera.
Sus ojos se abrieron de golpe al encontrarse con los orbes marrón oscuro de él.
—Juntos —pronunció él mientras ambos llegaban al clímax.
….
Mientras tanto, el ambiente en el apartamento de Qin Fei y Xuan Hui no era tan armonioso.
Era temprano por la mañana, y Tang Lingyun decidió visitar a Qin Fei y Xuan Hui.
Como esto no sucedía a menudo, la pareja pensó que había una emergencia.
Sin embargo, cuando vieron la invitación en los ojos de Tang Lingyun, el dúo se relajó de inmediato.
—Madre, ¿por qué estás tan emocionada?
Es solo una invitación para la Isla de la Armonía.
Yo también he recibido una.
Pero no es de extrañar.
Todavía se me considera una estrella de primera categoría —dijo Qin Fei, con el agotamiento visible en su rostro.
A los ocho meses, le resultaba difícil dormir bien por la noche, ya que de vez en cuando sentía las patadas de su bebé.
—¿No has leído la letra pequeña de la invitación?
¡La Isla de la Armonía forma parte del Grupo Facci!
¡Es la empresa de Lily!
—respondió Tang Lingyun—.
También le ha enviado una a tu padre, y él planea traer a Liwei, ya que llegará del extranjero la semana que viene.
Esto… Necesito que me ayudes a convencer a tu padre para que transfiera el puesto de CEO a tu hermano lo antes posible.
Al menos antes de este evento.
—¿Quieres decir que le ha enviado una invitación a padre?
—Qin Fei frunció el ceño—.
¿Pero por qué?
¿Quiere presumir de su nuevo estatus?
—Qin Fei se dio cuenta de algo y miró a Xuan Hui—.
¿Tú sabías de esto?
—Sí, lo sabía, pero este es un evento importante y han invitado a mucha gente influyente.
Así que pensé que no importaría.
Además, Jinghua no conspiraría contra nosotros.
Con el estatus que tiene, es imposible que siga pensando en la venganza —explicó Xuan Hui.
En realidad, no pensaba asistir a este evento.
Además, tampoco pensaba ocultarle esta información a su esposa.
Pero Qin Fei estaba a punto de dar a luz, y él sabía bien lo estresada que había estado últimamente.
No quería añadir más estrés a su mujer.
—Además, no tenía intención de asistir a este evento, ya que tengo una cita ese día, así que no te lo dije —explicó.
Incluso si Lily estuviera planeando conspirar contra ellos, no tendría éxito si no se presentaban en el evento.
Para Xuan Hui, este era un momento crucial para su esposa, y prefería perder la oportunidad de relacionarse con gente influyente antes que poner en peligro a su mujer y a su hijo.
Por supuesto, Qin Fei frunció el ceño.
—No soy una muñeca de porcelana.
No me voy a romper si me dejas ir a este evento —dijo mientras se acariciaba la barriga—.
Además, nos ha invitado, así que deberíamos ir y ver de lo que es capaz por nosotros mismos.
—Qin Fei… Estoy pensando en tu bienestar y en el de nuestro hijo.
Si Qin Jinghua va a conspirar contra nosotros en este evento, existe la posibilidad de que el estrés te provoque un parto prematuro.
No quiero que eso ocurra —dijo Xuan Hui con delicadeza, dándole palmaditas en la espalda a su esposa.
—¿Me estás diciendo que actúe como una cobarde?
—preguntó ella, y su ceño fruncido se convirtió en una mueca de enfado.
¿Cómo podía acobardarse y esconderse de Qin Jinghua?
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