La Grieta - Capítulo 48
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
48: Capítulo 48 48: Capítulo 48 Edward levantó la mirada.
—¿Lo conoces?
—preguntó con el ceño fruncido.
La figura no respondió de inmediato.
Apoyó el codo sobre la mesa y observó el vacío frente a él, como si estuviera recordando algo muy lejano.
—Digamos… que lo conocí hace mucho tiempo.
Silencio.
El hombre que estaba de pie en la sala cruzó los brazos.
—No importa quién sea ese chico —dijo con tono frío—.
Si realmente es el sucesor de esa cosa, debemos eliminarlo antes de que sea un problema.
—Eliminarlo… —repitió el hombre de cabello blanco.
Luego soltó una pequeña risa.
—¿Crees que será tan fácil?
La habitación quedó en silencio.
Edward frunció el ceño.
—Ese mocoso ni siquiera puede usar su brazo ahora.
—Sí… —respondió el hombre de cabello blanco—.
Pero aun así… Sus ojos brillaron ligeramente en la oscuridad.
—Ese chico siempre fue terco.
Se levantó lentamente de su asiento.
—Además… Una leve sonrisa apareció en su rostro.
—Tengo curiosidad de ver qué hará ahora.
—Después de todo… —Las historias interesantes comienzan cuando alguien lo pierde todo.
Silencio.
En ese momento, en el palacio.
Kai se encontraba sentado en el suelo de la sala de entrenamiento.
Su brazo derecho seguía ausente.
Vendajes cubrían su hombro.
Su respiración era pesada.
Frente a él, el arma que había estado intentando usar yacía en el suelo.
Kai la miró durante unos segundos.
Luego la tomó lentamente con su mano izquierda.
Su brazo temblaba.
Pero aun así apuntó.
Silencio.
—…No voy a morir así —murmuró.
Disparó.
Pium.
La bala golpeó la pared.
Falló otra vez.
Pero esta vez Kai no bajó el arma.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com