La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 198
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- Capítulo 198 - 198 Capítulo 198 – Confesión de amor en la primera nevada (Parte 7)
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198: Capítulo 198 – Confesión de amor en la primera nevada (Parte 7) 198: Capítulo 198 – Confesión de amor en la primera nevada (Parte 7) Editor: Nyoi-Bo Studio —Xiao Yan…
—An Xiaxia abrió los ojos de par en par y estaba considerando con seriedad escupirle en la cara cuando una voz amarga y penetrante la rescató.
—Ey, ¿nunca nadie te ha dicho que no beses a la novia de alguien más?
Sheng Yize apareció atrás de ella con una mano en el bolsillo.
La interrupción disipó todos los pensamientos amorosos de Xiao Yan.
La soltó de inmediato con las mejillas sonrojadas.
Hasta cuando le hablaba se ruborizaba y había reunido todo su valor para confesarle su amor.
Pero aun así…
casi la besó a la fuerza.
Ella pensó que era inapropiado escupirle ahora y se lo tragó.
Sin embargo, se atragantó con su propia saliva y casi tosió sus pulmones.
—¿No te sientes bien?
—la gran mano de Sheng Yize le dio palmaditas en la espalda a tiempo.
—No…
Estoy bien…
—ella sacudió la cabeza reiteradas veces.
Espera un minuto.
¿Qué hacía él aquí?
Ella lo miró totalmente confundida y una idea sorprendente apareció en su mente.
—¿Me estabas siguiendo?
—gritó.
—Jum —él replicó con desdeño—.
¿Te parezco un acosador?
Se comportaba tan honesto y noble que no lo pudo imaginar como un acosador cualquiera.
Se rascó la cabeza y dejó de lado sus sospechas.
Xiao Yan volteó a verlo y su rostro oscureció.
—¿Qué haces aquí?
—lo reconoció después de mirarlo de cerca y también estaba un poco confundido.
—Solo pasaba —respondió pausadamente como siempre.
An Xiaxia guardó silencio.
Xiao Yan también.
Em, ¿es posible que se le ocurriera una excusa peor?
—¿Qué quisiste decir con “la novia de alguien más”?
—preguntó Xiao Yan, triste.
Ella estaba a punto de decir que no tenía novio cuando Sheng Yize la envolvió con sus brazos.
—Usa tus ojos —dijo con naturalidad.
Xiao Yan frunció los labios y sintió que le ardían los ojos con lo que estaba viendo.
Apretó los puños mientras una expresión dolida cruzaba sus ojos.
Si hubiese sido alguien más, puede que hubiese tenido el coraje de competir.
Después de todo, era un joven excelente.
No obstante, su rival era Sheng Yize y ninguno de sus méritos contaría.
Él era el ídolo nacional, el bendecido y un genio joven.
Cualquiera de esos atributos opacaba con facilidad los suyos.
La sensación de querer a alguien, pero no poder hacer nada al respecto era tan insoportable que podía sentir un dolor punzante en su corazón.
Xiaxia…
—Jum…
N-no somos.
Sheng Yize, para…
—An Xiaxia pensó que estaba mal mentirle así e intentó explicárselo cuando Sheng Yize le tapó la boca con firmeza.
El chico hasta se veía educado—.
Gracias por cuidar a mi Xiaxia.
Estoy seguro de que has tenido suficiente de esta cosita problemática.
Ahora me la llevaré.
Ella saltó y se retorció mientras él se aferró a ella como si se tratara de un pollo.
Para Xiao Yan, su forcejeo parecía de lo más íntimo.
Je, ¿así era como terminaría su primer amor?
Sonrió burlonamente.
– —Ey, Sheng Yize, ¿cómo llegaste aquí?
¿No te da miedo que otra gente te saque fotos en público?
—Sheng Yize la soltó a después de un rato y ella comenzó a dispararle preguntas.
Él sacudió polvo imaginario de su ropa y mantuvo un rostro serio.
—Creo que “gracias” es lo menos que puedes decirme.
—¿Estás bromeando?
—ella quedó pasmada.
Él le dedicó una mirada significativa antes de cambiar al desdén y agarrar su mano.
¡Luego la arrastró a la rueda de la fortuna a pesar de sus quejas!
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