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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 204

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204: Capítulo 204 – Xiaxia, la borracha (Parte 1) 204: Capítulo 204 – Xiaxia, la borracha (Parte 1) Editor: Nyoi-Bo Studio An Xiaxia regresó a casa con los ojos rojos y toda la familia llegó a la conclusión de que era el resultado de una mala cita.

Papá An hizo una taza de té con leche en silencio para su niña y An Yibei no se burló de ella, que era muy extraño.

Hasta aclaró su garganta y la consoló.

—Xiaxia, no dejes que te afecte.

Todavía eres joven y habrá mejores chicos en el futuro.

Ahora olvídate de esa escoria.

Esfuérzate y, después de que entres a la universidad, ¡innumerables jóvenes te estarán esperando ahí!

¡Los bastardos que no te atesoran pueden irse al infierno!

Sheng Yize acababa de regresar en un taxi y estaba subiendo las escaleras cuando escuchó eso.

Casi se tropieza y cae.

¿¡Acaso había amor en este mundo!?

—Hermano, ¿qué pasó con lo de no involucrarse con chicos?

—preguntó ella con inocencia.

An Yibei tomó su reacción como un rechazo y suspiró.

—No te preocupes.

Todos tienen una porción de enamoramientos de mierda cuando son jóvenes.

Xiaxia, no te culparé por esto.

Anda, ve a lavarte la cara y descansa bien…

—frotó su cabello como un verdadero hermano cariñoso, pero luego recordó que la chica perezosa no se había lavado el pelo hace dos días.

Alejó su mano como si nada hubiera pasado y se la limpió tranquilamente con una toalla de papel húmeda.

—No me lavo el pelo hace dos días, ¿y qué?

¡Eres mi hermano mayor!

¿Podría ser más obvio el desagrado en tu expresión?

—ella estaba herida.

—Linda Xiaxia, tu hermano te ama —él la engatusó insinceramente, sin siquiera pestañear.

—Si me amas, ¡dame mesada!

—ella extendió su clara palma frente a él.

Él le lanzó una mirada, sacó su billetera sin decir nada y le pasó algunos cuantos billetes de cien yuanes.

Ella no estaba para nada contenta con su mesada.

—Así que tu amor por mí no vale…

más de 500 yuanes…

—sonaba herida.

—Ah, tiene un descuento del cincuenta por ciento, ese es mi dedicado amor por ti —dijo pausadamente.

Tomó su café y regresó a su habitación sonriendo.

Ella contó con sus dedos y sintió ganas de llorar.

– Se dirigió a su habitación y se encontró con Sheng Yize, que iba subiendo las escaleras.

Sus ojos se encontraron, pero no dijeron nada.

Él tampoco lucía muy bien.

Sin importar cuánto le gustara An Xiaxia, también tenía su orgullo.

El respeto por sí mismo y su sensatez le decían que, como a ella no le gustaba, no tenía sentido forzarla.

¡Esta tontita!

¡Le iba a hacer la ley del hielo!

¡Jum!

Él todavía no se daba cuenta de lo infantil y tsundere que era su idea.

Ella también frunció los labios y parecía estar igual de descontenta.

Ambos se dieron la espalda.

Mientras ella entraba a su habitación, él se dirigió hacia arriba.

De pronto, las luces de la casa parpadearon y se apagaron todas a la vez.

Como todavía no se recuperaba de la casa embrujada, ella chilló, pensando que su casa también estaba embrujada.

Un par de brazos largos la envolvieron involuntariamente.

Se escuchó un ruido sordo.

Ni siquiera se alejó cuando el té con leche salpicó su ropa.

—Sheng Yize…

¿hay fantasmas en esta casa?

—preguntó ella con nerviosismo.

—Solo se fue la energía, ¡gallinita!

—resopló con desagrado.

Ella se avergonzó.

Siempre le había temido a la oscuridad.

No obstante, envuelta en los brazos de él, se sentía más segura que nunca.

Era mucho más alto que ella y su mejilla estaba presionada en su pecho.

El fuerte y peculiar latido de su corazón resonó en sus oídos.

Sintió que sus mejillas se acaloraban.

—Em…

Sheng Yize…

—¿Mm?

¿Tienes algo que decirme?

—en la oscuridad, su tono también se había suavizado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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