La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 226
- Inicio
- Todas las novelas
- La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela!
- Capítulo 226 - 226 Capítulo 226 – An Xiaxia, ganaste
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
226: Capítulo 226 – An Xiaxia, ganaste 226: Capítulo 226 – An Xiaxia, ganaste Editor: Nyoi-Bo Studio Nubes pálidas se esparcían por el cielo azul despejado y el sol de invierno brillaba con calidez encima.
Un barullo de voces llenaba el aire de la cancha de básquetbol mientras varios estudiantes de distintas clases se reunían alrededor, conversando con entusiasmo.
En medio de la multitud estaba una chica delicada y bonita, que contaba “uno, dos tres…” con una voz encantadora mientras hacía rebotar la pelota en el suelo de forma rítmica.
Parecía que An Xiaxia rebotó la pelota por una eternidad, pero simplemente no podía decidirse a lanzarla.
Si hubiese sido más inteligente, no habría dicho tres…
una vez habría sido suficiente…
—¡Deja de retrasarlo y lanza de una vez!
—No tienes miedo, ¿cierto?
Oh dioos.
—Chss, solo admítelo.
Intentas llamar la atención de nuestro ídolo, eso es todo.
Todos hablaban al mismo tiempo, lo que solo la puso más nerviosa.
Su frente estaba cubierta de sudor, pese a que seguían en invierno.
Sheng Yize y Qi Yanxi estaban de pie a un lado, discutiendo e insultándose.
—¿Qué te dio para aceptar su absurda petición?
¿Estás loco?
—Je, tú dijiste que sí primero, ¿así que en qué te convierte eso?
¿Incurable?
—Jum, pedazo de mierda.
—Escoria.
—Idiota.
—Eres demasiado tonto y no te hablaré más.
El CI bajo se contagia.
“…” Ella por fin tomó una decisión, se puso de puntitas y lanzó la pelota con todas sus fuerzas.
Con un fshhh, ¡la pelota cayó de forma precisa en la canasta!
—¡Aaah!
¡Lo hice!
—ella dio un salto y estaba deleitada.
—Uno listo, dos más por hacer.
¿De dónde sacaste toda esa confianza?
Ríe todo lo que quieras ahora.
En un momento estarás llorando a moco tendido —dijo con una risita Jian Xin’er para arruinar su ánimo.
Su tono cínico era tan repulsivo que An Xiaxia hizo una cara y decidió ignorarla.
Luego rebotó la pelota de nuevo, apuntó a la canasta, saltó y lanzó la pelota.
¡Lo hizo de nuevo!
Una ronda de “guaus” resonó en la cancha de básquetbol y hasta Sheng Yize la miró con incredulidad.
Él mismo le había enseñado a lanzar antes de la convención de deportes y estaba completamente consciente de cuán torpe era…
Hoy se había superado a sí misma.
Mantuvo la mirada en ella.
La chica apretó los puños y sus mejillas se sonrojaron de la emoción.
¿Tan importante era para ella?
Solo eran dos lanzamientos.
De pronto se dio cuenta de lo fácil que era complacerla.
Si podía hacerla feliz con algo tan insignificante…
La expresión de sus ojos se volvió intensa al pensar en eso.
Para el tercer lanzamiento, todos habían concentrado sus miradas en ella.
Después de respirar profundo, ¡lanzó hacia la canasta!
No obstante, esta vez se le había acabado la suerte.
La pelota rodó alrededor del aro lentamente y, simplemente, no entró.
Ella lo observó con inquietud y sin pestañear.
El dios que sea que esté de turno allá arriba, ¡por favor ayuda a esta cosita de aquí abajo a meter la pelota en la canasta!
—No creo que logre este.
—Sip.
Es imposible desde ese ángulo —comentó un chico que parecía saber algo sobre básquetbol.
—Ah, ¿sí?
—escuchó una voz imperceptiblemente decir con una risita.
Entonces el chico soltó un “¿Eh?” y, antes de que pudiera distinguir quién dijo eso, ¡de pronto Sheng Yize saltó y, con su palma, hizo entrar la pelota!
Pum ¡Anotó!
La multitud estaba sorprendida y An Xiaxia también.
¿Acaso Sheng Yize…
la estaba ayudando?
Lo miró y no se atrevió a pestañear ni una sola vez.
Al percibir su mirada intensa, volteó y la miró a los ojos.
Sus miradas se encontraron, una indiferente y la otra intensa, pero parecían ser una combinación perfecta.
Él lo miró mientras él la miraba.
Un momento después, él sonrió, con sus ojos oscuros titilando como estrellas.
—An Xiaxia, ganaste.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com