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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 303

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303: Capítulo 303 – No vi nada 303: Capítulo 303 – No vi nada Editor: Nyoi-Bo Studio —Aquí tienes —Sheng Yize sonrió amigablemente.

Este tratamiento especial abrumó a An Xiaxia y se tomó el yogur.

Él llevó a cabo sus servicios todo el tiempo y hasta limpió su boca cuando terminó.

Su sonrisa le recordó a un viejo zorro.

—¿Lo disfrutaste?

Ella asintió cautelosamente, pero de pronto sintió que algo andaba mal y se encogió en el edredón.

—¿Por qué te escondes?

—dijo con toda tranquilidad—.

No es como si te fuera a comer.

An Xiaxia pensó: «…

¡Eso es exactamente lo que temo!» Se escondió más rápido y más adentro del edredón.

«…

¡Escóndete, escóndete, escóndete!

Todo estará bien si me puedo esconder de él…» Él soltó una risita y en vez de buscarla adentro, ¡levantó todo de la cama!

La Tontita Xia, que estaba en medio de su plan, quedó sin palabras.

—Sheng Yize —se encogió un poco, tomó una almohada y la puso en su pecho—, ¿qué estás haciendo?

Él sonrió sin decir nada.

Luego la acurrucó en sus brazos con un movimiento rápido y preciso.

Al cabo de un instante, su palma cayó sobre su pequeño trasero.

—Todavía tienes pereza, ¿cierto?

—Mm…

—ella abrió sus grandes ojos negros de par en par y no podía creer lo que acababa de pasar—.

Tú, tú…

¿me acabas de pegar?

Inmediatamente, recibió dos nalgadas.

—¿No me acabas de decir que soy una princesita?

—ella lloró un río—.

¿¡Cómo puedes pegarme!?

Sheng Yize, mal, mal hombre…

Su apenada acusación fue interrumpida cuando él cubrió su boca con la suya.

Los sonidos de succión que hicieron sus labios al tocarse eran casi lujuriosos.

Ella apenas respiraba y lo pateó con sus piecitos.

Sin embargo, él los atrapó de inmediato y la besó con más intensidad.

Ella por fin se dio cuenta de la triste realidad en la que todos sus ataques eran inútiles…

El beso pareció durar una eternidad antes de que por fin la soltara.

Ella admitió su culpa voluntariamente.

—No te daréórdenes de nuevo…

—Interesante —dijo cierto chico manipulador con un tono indiferente—.

¿Qué hay de tu pereza?

—Eso…

¡eso no pasará otra vez!

—sonaba de lo más acongojada.

Solo entonces él asintió, satisfecho.

Al ver que los labios de la tontita estaban rojos e hinchados por el beso, no pudo evitar estirar la mano y tocarlos.

—¿Lo haremos de nuevo?

—ella sintió ganas de darse un cabezazo con la pared.

Después de su extensa opresión, por fin decidió que era hora de resistirse—.

¡Ya me disculpé y tú deberías hacer lo mismo!

No solo me escondiste cosas, tú, tú también me pegaste…

Fue más como una palmadita en vez de un golpe, pero ella todavía se sentía herida…

Ahora que lo pensaba, desde que se conocieron, la había ofendido casi a diario…

«Oh, dios, qué revelación más dolorosa…» —Bueno, seguro, me disculpo —dijo él con seriedad—.

Aunque, pese a que te alimenté, sigo “hambriento”.

¿No te deberías disculpar conmigo de nuevo?

Ella se ruborizó de inmediato.

¡Sus conceptos de “alimento” y “hambre” no eran iguales!

—¡Compórtate!

—enterró la cara en sus manos—.

¡Vete!

Sheng Yize soltó una risita al ver lo tímida que era.

En lugar de burlarse de ella de nuevo, abrió uno de sus cajones y sacó un par de calcetines peludos.

Luego regresó a la cama, tomó sus pies y los puso minuciosamente.

—Mira lo fríos que están tus pies por andar a pies descalzos…

tontita…

—dijo en voz baja.

Después de reprenderla, le dio una explicación breve sobre la ayuda que recibió de An Yibei.

Después de eso, la arropó y le susurró “buenas noches”.

—Buenas noches…

—respondió An Xiaxia con timidez.

Él se inclinó y le dio un beso en la frente.

Antes de que pudiera enderezarse, una voz adorable y torpe gritó afuera de la habitación: —¡Aaah!

¡No vi nada!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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