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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 329

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  3. Capítulo 329 - 329 Capítulo 329 – Durmamos juntos (Parte 1)
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329: Capítulo 329 – Durmamos juntos (Parte 1) 329: Capítulo 329 – Durmamos juntos (Parte 1) Editor: Nyoi-Bo Studio Por alguna razón, Nene Sheng se sintió amenazado.

Asintió como un niño bueno.

—Sí…

—¿La puedes llamar, por favor?

—el hombre ajustó sus lentes.

Había una presión tácita en sus palabras que lo hizo correr de regreso a buscarla.

Ella dejó los palillos y fue a la puerta.

Apenas vio su cara, pensó«¡estoy acabada!»¡Era An Yibei!

¡De alguna manera encontró el camino hasta aquí!

Al ver lo aterrada que estaba, él frunció el ceño imperceptiblemente.

Tenía una caja de cartón en las manos, que Sheng Yize tomó voluntariamente.

—Como mi hermana no quería nada más que estar contigo, supongo que tendré que pedirte que la cuides por unos días.

Todavía tengo recados por hacer.

Adiós —dijo con un tono indiferente y se fue sin decirle nada a ella.

An Xiaxia juntó las yemas de sus dedos y se inquietó.

Esta era la primera vez que peleaba con él.

—¿En qué piensas?

—él le dio un golpecito en la frente—.

Llamé al Hermano An y le dije que estás aquí o tu familia se preocuparía.

Ella respondió afligidamente a su explicación.

Miró a su alrededor y su mirada cayó sobre la caja de cartón.

Adentro estaba su ropa, necesidades diarias y su almohada de Miffy…

Después de que escapara, como hermano, debería haber estado furioso y venir a regañarla…

En vez de eso, le había traído todas estas cosas y la dejó quedarse con Sheng Yize…

Se sintió abrumada por la culpa.

Ahora pensaba que se debía a ella…

– Después de cenar, Nene Sheng fue a la cama temprano, mientras que An Xiaxia regresó a su habitación, ensimismada.

Se acostó boca abajo y observó al vacío mientras abrazaba su almohada.

Después de un largo rato, todavía no podía entenderlo y se revolcó, frustrada.

Justo en ese momento, notó que había un conejito de peluche en la cama…

Vaya, ¿acaso no era el que le lanzó a Sheng Yize el otro día?

Por eso no podía encontrarlo…

Se lo había llevado…

Tomó el peluche y tiró de sus orejas.

—Xiaxia…

—una voz dulce y agradable sonó encima de su cabeza.

Se congeló.

Levantó la vista con una expresión torpe y vio que Sheng Yize se había puesto el pijama.

Su pelo estaba un poco húmedo y le sonrió.

—Por qué te llevaste mi conejito…

—hizo un puchero.

—Sin ti cerca —se apoyó en la puerta y soltó una risita—, lo necesitaba para que me hiciera compañía en las noches.

Ella se sonrojó.

Al ver que él no tenía intenciones de irse, le preguntó confundida.

—Sheng Yize, ¿no te irás a la cama?

—¿Eh?

—él levantó una ceja—.

Hablando de eso, en realidad me está dando sueño…

Después de eso, caminó hacia ella con sus largas piernas.

Saltó a la cama mientras ella gritó de la sorpresa y la atrajo a sus brazos.

—Qu-qué…

¿qué estás haciendo?

¡No te estaba diciendo que durmieras aquí!

—intentó alejarlo nerviosamente.

—Pero este departamento solo tiene dos habitaciones limpias —dijo con un tono pausado—.

Nene Sheng ocupó una.

Si no comparto la cama contigo, ¿sugieres que duerma en el sofá?

—Qué…

—ella se quedó sin palabras—.

¿Qué tal si yo duermo en el sofá?

Intentó enderezarse, pero él la abrazó con más fuerza.

Su mejilla estaba presionada contra su pecho y podía escuchar el poderoso latido de su corazón.

Su cara ardía…

—Aunque tú quieras ir…

no soportaría verte dormir en el sofá—su voz se volvió más profunda, con algo hipnotizante en ella—.

Así que dormiremos juntos.

¡DIOS MÍO!

Su corazón se aceleró.

De pronto, él levantó su mentón y la obligó a verlo a los ojos.

Rio por lo bajo.

—¿Por qué te sonrojas?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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