La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 345
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- Capítulo 345 - 345 Capítulo 345 – Si tengo que escoger, tiene que ser ella (Parte 2)
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345: Capítulo 345 – Si tengo que escoger, tiene que ser ella (Parte 2) 345: Capítulo 345 – Si tengo que escoger, tiene que ser ella (Parte 2) Editor: Nyoi-Bo Studio Se despidió de Sheng Yize con una sonrisa perfecta y se fue con elegancia.
Toda su reticencia se había convertido en el más profundo rencor hacia An Xiaxia, retorciendo su lindo rostro.
Nene Sheng, que había sido ignorado todo este tiempo, frunció el ceño al verla.
¿Por qué esta hermana mayor, que le había estado sonriendo a su hermano hace un segundo, apretó los dientes de odio apenas volteó?
Era tan extraño.
– El tobillo de An Xiaxia estaba bastante malherido y era demasiado doloroso hasta para caminar.
Por lo tanto, no podía ir a ninguna parte y tuvo que quedarse en casa como un ermitaño.
Como consecuencia, Sheng Yize postergó todas sus apariciones públicas para hacerle compañía en casa.
Nene Sheng terminó su tarea, se estiró y salió de su habitación para buscar a An Xiaxia.
Lo que vio afuera no era muy “apropiado para solterones”.
El sol invernal de la tarde brillaba con calidez sobre el colchón de paja cerca de la ventana francesa, donde estaba sentada la pareja.
Sheng Yize se apoyaba en la ventana escuchando música, mientras An Xiaxia usaba su regazo de almohada, hojeando un colorido cómic.
Sus ojos titilaban de pasión cuando la trama se ponía interesante y su rostro se inundaba de desconsuelo cuando la historia era triste.
Un momento después, se sintió cansada y bostezó perezosamente.
Se acomodó en las piernas de él, tapó su cara con el cómic y cerró los ojos.
Sheng Yize estaba absorto en una canción de su iPod que había escrito antes y sin querer peinó el cabello de ella con sus largos dedos.
Las caricias en su cabeza eran tan agradables que ella se quedó dormida en cuestión de segundos.
Al notar que la respiración de la chica se volvió prolongada y regular, quitó el cómic cuidadosamente y observó su rostro.
Tenía rasgos delicados y lindos.
Su pálida y fina piel era tan suave que parecía casi quebradiza.
Pestañas largas y gruesas creaban sombras en su rostro, recordándole a dos diminutos abanicos.
Entonces se le ocurrió una idea.
Levantó el cómic, se inclinó y beso los rosados labios de An Xiaxia…
A algunos pasos de distancia, Nene Sheng observó esto boquiabierto.
Abrió los ojos de par en par y pensó que era incomprensible que Sheng Yize la besara.
Su distante y racional hermano de verdad era capaz de robarle besos a su novia mientras dormía…
Sheng Yize se enderezó después del besito y miró directo a los ojos al avergonzado Nene Sheng.
Levantó una ceja, se quitó un audífono y le hizo una seña con un dedo para que se acercara.
Él corrió hacia él como se lo pidió.
Sheng Yize bajó la voz y le susurró: —¿Te gusta Xiaxia?
Nene Sheng sacudió la cabeza como un pequeño tsundere.
No obstante, luego recordó lo que había visto de ella en los últimos días: la adorable, tonta, simpática y energizante Xiaxia…
y la Xiaxia que se torció el tobillo intentando ayudarlo…
Después de dudarlo un poco, ¡asintió!
Sheng Yize no pasó por alto el cambio en su expresión.
—Bien.
Si es así, desde ahora en adelante, sé bueno con ella —dijo con un rostro serio.
Tenía un semblante paternal cuando se ponía serio y Nene Sheng asintió obedientemente.
Sin embargo, el niño no podía evitar sentirse frustrado.
—Hermano, ¿de verdad te gusta tanto?
La agradable luz del sol cayó sobre su increíblemente atractivo rostro.
Curvó sus labios en una sonrisa, burlándose de sí mismo.
—Supongo…
que de verdad me gusta tanto…
Le gustaba tanto que no sabía cómo responder la pregunta de Nene Sheng.
Le gustaba tanto que, antes de que se diera cuenta, ni siquiera podía describir lo que sentía por ella.
—Solo recuerda esto: ella es mi novia.
Te he dejado hacer lo que querías porque solo eres un niño.
Ni siquiera yo me atrevo a hacerla sentir triste, ¿crees que te lo permitiría a ti?
—lo regañó con un rostro serio.
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