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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 350

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  3. Capítulo 350 - 350 Capítulo 350 – Si tengo que escoger, tiene que ser ella (Parte 7)
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350: Capítulo 350 – Si tengo que escoger, tiene que ser ella (Parte 7) 350: Capítulo 350 – Si tengo que escoger, tiene que ser ella (Parte 7) Editor: Nyoi-Bo Studio An Xiaxia se sintió avergonzada.

¿¡Cómo podría contestar esa pregunta sin ofender a uno de los hombres!?

Estaba tan aproblemada que se olvidó de llorar.

Viendo a Sheng Yize y a An Yibei, de pronto se le ocurrió una idea.

—Hermano, ¡tú eres el más atractivo y genial del mundo!

¡Te amo!

¡Muac!

—¿Oh?

—An Yibei entrecerró los ojos cuando la escuchó—.

Me estás lamiendo las botas, ¿cierto?

¡No está funcionando!

¡Necesito una respuesta definitiva ahora!

Ella parecía desanimada.

Su último recurso había fallado.

¿Qué debería hacer ahora?

Una carismática risa por lo bajo sonó en la habitación y Sheng Yize respondió por ella.

—Para Xiaxia, su familia siempre es lo más importante del mundo.

La diplomática respuesta halagaba a An Yibei, sin avergonzarlo a él mismo.

¡An Xiaxia quería darle un gran pulgar hacia arriba al ingenioso Sheng Yize!

—Estaba hablando con mi hermana —resopló An Yibei—.

¿Te pedí tu opinión?

Ella sintió que empezaría a sudar.

Aquí estaba el misterio principal.

¿Cómo se lidia con un hermano mayor que siempre está celoso de tu novio?

¿Alguien podría decirle?

—Hermano…

—ella tiró de la bata de hospital de An Yibei y habló cautelosamente.

Él siempre la había consentido.

Rio disimuladamente y levantó el mentón con orgullo.

—Como tú misma dijiste que regresarás a casa, hoy es el día perfecto.

¡Te vuelves hoy!

Ella se sintió tan herida.

—Además, eres una chica y entrar y salir de la casa de un chico no es muy apropiado.

Sheng Yize empacará tus cosas más tarde.

Puedes tomar el auto de papá y regresar con él en un momento.

Ey, tú, no tienes problemas con eso, ¿cierto?

—An Yibei lo miró mal.

Sheng Yize sabía que estaba enojado con él y asintió sin quejarse.

Después de apaciguar a su hermano mayor, An Xiaxia fue a dar un paseo con Sheng Yize al pequeño jardín del hospital.

—En realidad, mi hermano es una muy buena persona…

—lo miró sin pestañear—.

Yo…

—se quería disculpar con él, pero no sabía por dónde empezar.

—Mm, lo sé.

Es un hermano maravilloso y te quiere mucho.

No estoy enojado con él —frotó su cabecita—.

No te preocupes, no soy un novio tan sensible.

Puf.

Ella quería sonreír.

Por su bien, se había preocupado por su familia todo el tiempo sin ninguna queja.

Pero con cualquier chico que intentara conocerla…

¡era la persona más sensible del mundo!

El par estaba absorto en su burbuja rosada cuando una risa melodiosa sonó detrás de ellos.

—Hermano Ah Ze, ¿qué haces aquí?

Ese tono y ese nombre casi dieron vuelta el estómago de An Xiaxia.

Sheng Yize también frunció el ceño un poco.

Volteó y parecía un poco sorprendido.

—¿Songsong?

Song Qingchen estaba en su bata de hospital de franjas azules y blancas.

No llevaba maquillaje y lucía muy pálida y débil.

Sin embargo, sus ojos eran tan luminosos y lindos como siempre.

Pareció eliminar a An Xiaxia automáticamente y tomó el brazo de Sheng Yize cariñosamente.

Su animado tono le recordaba al de una niña pequeña.

—Hermano Ah Ze, ¿viniste a verme?

¡Estoy tan conmovida!

Hermano Ah Ze, llevo días enferma…

Nadie me visita además de mi papá…

El rumor era que nadie además del Padre Song la quería después de que se reuniera con su familia real.

Lo había pasado muy mal estos días.

—No sabía que estabas enferma —alejó su brazo, sin darle oportunidad de mantener la fantasía—.

Vine a ver al hermano de Xiaxia.

—Ya veo…

—Song Qingchen bajó la vista y pateó una piedra, luciendo toda frágil y conmovedora.

No obstante, una gran sonrisa apareció lentamente en su rostro.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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