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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 360

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360: Capítulo 360 – Creo que deberíamos terminar (Parte 2) 360: Capítulo 360 – Creo que deberíamos terminar (Parte 2) Editor: Nyoi-Bo Studio An Xiaxia se quedó sin palabras con ese beso.

Gimió un poco y Sheng Yize solo la soltó cuando se quedó sin aliento.

Respiró con dificultad, como un pez fuera del agua.

Al ver sus hinchados labios rosados, el color de las pupilas de Sheng Yize oscureció y sonrió con satisfacción.

Encendió el auto y los llevó lejos del hogar de la familia Sheng.

—¿Adónde me llevas?

—ella vio que el GPS no los llevaba a su casa.

—Iremos a conseguir una habitación en un hotel —frunció los labios y fingió un tono misterioso—, donde podamos compartir la cama y hablar de nuestro futuro.

Como era de esperarse, los ojos de ella se llenaron de terror mientras lo miraba perpleja.

—Solo estoy bromeando —dijo mientras frotaba su cabecita con una mano, con el corazón derretido al verla—.

Te llevaré a comer algo delicioso.

—¡Jum!

¡No saldrás de esta con algo de comida!

—dijo decididamente.

Una hora después, estaba devorando su postre y preguntándole a Sheng Yize con una voz zalamera: —¿Puedo comer otro?

—¿Te gusta?

—él cruzó los brazos y le dedicó una sonrisa torcida.

—¡Sí!

—la Glotona Xia asintió reiteradas veces.

—En ese caso…

Perdóname.

—Antes de que pudiera terminar la oración, su teléfono vibró.

Lo sacó y vio que era del Sr.

Song.

Él frunció el ceño, confundido, y contestó.

—¡Yize!

—la voz inquieta del Sr.

Song vino del otro lado—.

¿Qué rayos pasó…?

Songsong se desmayó y el doctor dijo que estaba muy agitada.

¡Necesito que vengas al hospital a darme una explicación!

Hasta donde recordaba, el Sr.

Song siempre había sido amable y educado.

Nunca les había levantado la voz a otras personas.

A juzgar por lo enojado que sonaba, Song Qingchen debe estar grave…

Después de colgar, An Xiaxia vio la expresión seria de su rostro y preguntó: —¿Qué ocurre?

—Songsong se desmayó…

—él suspiró—.

Tengo que ir a echar un vistazo…

Ella se desanimó de inmediato.

Sabía que Sheng Yize la había llevado ahí para reconciliarse y estaba dispuesta a seguirle el juego.

Pese a que su compromiso con Song Qingchen no era nada más que una farsa, no podía actuar como si no sintiera nada.

¡La había afectado!

Y ahora…

la dejaría por esa chica de nuevo…

—Está en el hospital y es normal que la visites —dijo como una novia bien educada.

Eso solo hizo que Sheng Yize se culpara a sí mismo más.

Prefería que le hiciera una pataleta y le gritara.

Verla así casi rompe su corazón.

—Haré que mi chofer te lleve de vuelta.

Xiaxia, lo siento —se disculpó de todo corazón y llamó al chofer—.

Llegará en diez minutos.

Espera aquí y no te escapes, ¿sí?

—Adiós —ella sonrió y agitó la mano—.

Recuerda pagar la cuenta.

¡Dejaré tu billetera vacía!

—No hay problema —él la miró dulcemente.

Se fue a toda prisa.

Ella sacó otra cucharada del postre y la puso en su boca, pero, en vez de dulzura, solo podía sentir amargura.

Era doloroso, extremadamente doloroso.

Pero no se lo diría.

Sonrió.

Era una sonrisa triste.

– El chofer la llevó a casa a salvo.

Tomó una ducha, se metió a la cama y se acurrucó bajo el edredón.

Su teléfono sonó con un mensaje nuevo.

Hurgó bajo su almohada y lo encontró.

Abrió el mensaje y se le fue toda la sangre a la cabeza.

Estaba furiosa.

El mensaje contenía una foto, que era una lastimosa Song Qingchen tomando a Sheng Yize de la manga mientras él pelaba una fruta para ella.

Esto no era alardear, ¡sino una demostración!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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